The Loud House: New Lincoln - V1C29 - Regalo
Capítulo 29 – Regalo
Un rato más tarde, todo el equipo de Lynn se despidió entre sí, yéndose con sus respectivos padres así como hermanos al igual que Lynn que iba con su hermano y hermana que le esperaba con una sonrisa y con una panza algo llena, tomándose dicho lugar en señal de estar satisfechos.
“Por favor Lynn, debes ganar más juegos seguidos” Dijo Lana que se abrazaba el estómago por toda la comida que había ingerido. “Quiero seguir viniendo a comer este tipo de comida de vez en cuando”
“No te preocupes. ¡Todavía no empecé a demostrar toda mi fuerza!” Dijo con bastante orgullo Lynn a lo que segundos después, su cabeza hizo repentinamente un click, dándose cuenta de la presencia de Lana. “Alto, ¿por qué viniste a verme? No sueles venir casi nunca”
“Ah, Lincoln me dijo que viniera con él que iba a comprarme algo y te digo la verdad cuando digo que Lincoln es el mejor hermano del mundo”
Apoyado en su asiento, Lincoln también estaba lleno y estaba apoyando su cabeza en el asiento, notando la mirada de su hermana para verla unos segundos y guiñarle para luego volver a fingir estar lleno y dormido a lo que su hermana no pudo decirle nada. Solo se tuvo que quedar mirándolo.
“Espero que Lincoln me compre algo a mí también” Dijo mientras miraba de reojo a su hermano esperando una respuesta.
“¿Bromeas? Con el dinero que tiene guardado, es capaz de comprar todas las cosas que desea” La confesión de Lana hizo que Lincoln tosiera un poco, siendo vendido por su hermana menor sin darse cuenta de lo que hizo que lo miraba con alegría.
A veces los niños podían ser bastantes inocentes en algunas cosas, esta era una de ellas, negando con la cabeza mientras trataba de dormir hasta llegar a casa aun teniendo que tolerar a Lana que no parecía hacer otra cosa que molestarle.
La palabra “tranquilidad” en la van familiar no existía para nada.
———
Ya para cuando llegaron a la casa, era un poco más por la tarde.
Como se esperaba de Lincoln, obligó que por favor su hermana se bañara si esta llegara a ir a su cuarto para pasar el rato con él. Si bien el olor corporal sucio que su hermana emanaba estando fuera de casa podía soportarlo, dentro de la misma claro que no lo haría.
Con bastantes quejas fue a bañarse su hermana mientras que Lana, propiamente de ella, fue a jugar afuera con sus animales que parecían extrañar su presencia.
Como sus hermanas ahora estarían aparentemente ocupadas, entonces tampoco iba a perder el tiempo y haría lo mejor que podía hacer ahora mismo en la tarde de un sábado: descansar y dormir.
Ni bien entró en su cuarto, se aseguró que no hubiera algún olor raro, cosa que no lo había, asintiendo al sentir esto. Lo segundo que buscaba era que nada faltara y que su dinero escondido, que al parecer en este mes pasado, las chicas no lo descubrieran ya que tenía un poco guardado.
Más que nada ese dinero era para tenerlo para sí mismo, pensamiento que tenía en mente cuando lo veía pero debía al menos gastar un poco para complacer a sus hermanas, al menos un poco.
El tema de esto era que debía pensar bastante bien sobre qué regalarle a sus hermanas. Podía suponer algunos de sus regalos, siendo el caso de Lynn que con ella sabía que regalarle. En cambio, Lucy era alguien que no sabría qué regalarle así como a Lisa. Ambas hermanas menores en cierta manera o en su totalidad, eran especiales y no podía descifrar lo que querían.
Luego tenía a sus demás hermanas mayores que, obviando a Luna de la lista, las demás podía tener alguna posible idea de que darles.
Todas estas cosas las terminó anotando en un papel en su alcance, tratando de averiguar los precios de dichos regalos además de tener que buscar un lugar donde se venda todas esas cosas sin la necesidad de realizar varios viajes.
Alguien del otro lado, de pronto, empezó a tocar la puerta de su cuarto lo cual hacía que el peliblanco mirara a dicho lugar con curiosidad y guardando la hoja en un lugar que también no quería que encontraran. “Adelante” Fue lo que dijo y la puerta se abrió, mostrando a una hermosa chica de pelo marrón. No le fue imposible reconocer ese pequeño collar negro alrededor de su cuello así como esa apariencia… punk que tenía. “¿Qué pasa Luna?”
Había que decir que entre ambos, la incomodidad de aquel momento seguía presente, siendo mejor manejado por Lincoln. Ella por otro lado, se mostraba un poco nerviosa aún pero él podía ver a sus ojos que mostraban otra cosa, sintiendo una leve sensación que le hacía temblar de alguna manera.
“Bueno Lincoln… verás… hay algo que me gustaría darte…” Luna de la nada sacó un pequeño objeto de color negro, algo que hizo que Lincoln dejara de mirar a su hermana y pusiera toda su atención sobre él, abriendo tanto boca como ojos y tomándolo.
“Esto…“ Lo veía y no podía creer lo que tenía en sus manos. Ya con verlo y tocarlo, supo que era. “¡Este es mi teléfono! Pero, ¿no se había perdido?” Preguntó con confusión. Como recordó que esto era suyo, también recordó que lo había perdido. ¿Cómo ella lo tenía en sus manos?
“Ese es el punto, el teléfono es nuevo, el pequeño chip de este es de tu antiguo teléfono… que no andaba para nada” La cabeza de Lincoln proceso la información que acaba de escuchar, mirando ahora a su hermana casi palidecido.
“¿Estás diciendo que te pagaste por un teléfono nuevo… para mí?” Miró el teléfono nuevamente, el nuevo teléfono que su hermana confesó comprarle. Su expresión de shock se asentaba perfecta ante esta situación ya que, ¿de dónde sacaría tanto dinero para comprar uno y más para él? “¿De verdad es para mí?” Pestañeando varias veces, lo que más quería evitar hacer ahora era soltar unas cuantas lágrimas, siendo imposible para él y a la vez raro de que estuviera en tal estado.
Luna miraba la expresión de su hermano, cambiando de shock a una mirada feliz y empezando a llorar un poco de la emoción que estaba sintiendo. Por unos segundos, al verlo de esta manera, le hizo acordar a su hermano antes de todo este accidente de la amnesia. Siendo dicho recuerdo pasando por su cabeza, ella sin pensarlo abrazó a su hermano que tras un rato de estar quieto, correspondió fuertemente el abrazo.
“Lo es hermanito, es completamente para ti” Susurró a la oreja de su hermano que continuaba abrazándola, teniendo una sonrisa en su rostro que si Lincoln la veía, sentiría un enorme escalofrío por dicha sonrisa. “Todo sea por ti…”
Ambos se separaron, viendo Luna la enorme sonrisa que su hermano contenía en su rostro, temblando levemente ante la hermosa sonrisa que este tenía en su rostro, sonriendo como podía ella también tratando de negar los pensamientos impuros aunque, no le era fácil.
Pero la expresión feliz de él cambió a una seria viendo cómo su hermana estaba teniendo la cara roja. “¿Estás enferma?” Le dijo y sin rodeos, apoyó su mano en la frente de ella así como acercándose tanto que sentía su respiración. Lincoln no se daba cuenta que estaba provocando a una fiera que en cualquier momento, saltaría para devorarle. “Vaya… Parece que estás igual que yo hace tiempo…”
Luna seguía callada sin decir nada, dudando si lo que estaba pensando en hacerle en su hermano haría que sufriera un repentino trauma o por otro lado, sucumbiría al placer. No sabía si arriesgarse o no y ese era el problema de Luna en su mente, olvidando solamente el detalle que era su hermano.
“Deberías descansar y… Con respecto al regalo, trataré de pagártelo en el futuro” Dicho eso, se concentró como todo niño en su teléfono que su hermana mayor le había dado como regalo.
Ella por otro lado, viendo que su hermano ya no estaba tan apegado a él así como sintiendo su respiración tan cerca, se pudo calmar un poco, manteniendo todavía a raya sus ganas de hacer suyo a su hermano, soltando una carcajada leve. “Estoy segura que estaré esperando con muchas ansias” Se había agachado un poco para abrazar a su hermano a lo que se levantó y se fue de allí con una enorme sonrisa viendo al voltearse a su hermano con una sonrisa con su teléfono.
———
Ahora que tenía un nuevo teléfono, Lincoln sentía que sería mucho más fácil hacer varias cosas que necesitaba hacer con la computadora que había en la sala de estar.
Las búsquedas de noticias, así como lugares de la ciudad para poder comprar los dichosos regalos para sus hermanas, serían más fáciles.
Lo encendió, viendo el logo del teléfono primeramente unos segundos para pasar directamente al fondo de pantalla de él, abriendo los ojos al ver una foto de él y Luna juntos con una enorme sonrisa y levantando sus manos y dedos haciendo una “v”.
“Esto… pone una sonrisa en mi rostro” No tenía algún patrón para desbloquear. Lo debería configurar él mismo ya teniendo idea alguna de hacerlo. Contenía una gran mayoría de aplicaciones que la gente del día de hoy así como su hermana mayor Lori usualmente frecuentaba con el suyo. “Veo que tiene todo en su lugar… Veamos los contactos” Según Luna, el chip que contenía era del anterior teléfono. Pensando un poco, seguro tendría muchos contactos a los que llamaría para hablar con ellos.
No había nada.
“¿Qué carajos…?” No había nada. Lo único que tenía era el contacto de su hermana Luna así como los de sus hermanas mayores pero, el de Luna estaba remarcado y agenda do con un corazón al lado de su nombre. “No, un momento…” Revisó entonces todo de él. Fotos, videos, capturas de pantalla, todo.
Había algunas fotos, nada de lo que buscaba eran esas fotos. Fotos de él y Luna y para variar un poco, algunas que tenía de la familia pero mayormente sobre ella.
“Luna… ¿qué es esto?” La felicidad seguía allí. Ahora se le sumaba un poco de temor por todo lo que estaba viendo. No era tonto del todo y algo estaba haciendo ella con él.
Se lanzó a su cama mientras tenía su teléfono a lado, mirando al techo y reflexionando sobre esto.
Tras 10 minutos después de estar pensando, se dio cuenta rápidamente que la razón de esto todavía pueda ser por aquella noche en donde su hermana se había subido encima de él para hacer aquello. Tembló unos segundos al recordar nuevamente el momento en el que su hermana se subía encima de él, susurrando, respirando y lamiendo su oreja y parte de su cuello así como mover sus caderas.
“Espero por favor que no tenga nada que ver con eso…” Suspiraba mientras se tomaba la cara negándose a sí mismo que esto no lo fuera ya que si llegaba a tener algo que ver con eso, pues entonces debería tener cuidado con su hermana Luna. “¿Mmh?”
Su puerta se abrió de repente, entrando ahora Lynn. La cerró lentamente y luego le miró tan seriamente que por algún momento, ya estaba protegiéndose con sus brazos, esperando a que esta le hiciera algo malo.
“Lincoln” Lynn se acercó hasta él, bajando la guardia cuando veía que esta no parecía intentar hacerle algo dañino ya que si quería hacer eso, desde la puerta se hubiese lanzado encima de él para hacerle alguna toma de lucha.
“¿Qué pasa?” Se sentó en el borde de la cama, teniendo la cara de Lynn pegada a la suya.
Cuando Lincoln se dio cuenta de lo que estaba pasando, Lynn se abalanzó contra él, quedando encima y para antes de poder decir algo sobre esto, ella había juntado sus labios con los de él. El shock en su rostro era tanto que miraba a su hermana sin moverse o hacer algo.
Tras un largo beso, Lynn se separaba de sus labios, teniendo un pequeño hilo de saliva que colgaba entre ellos.
“Lincoln… ¿quieres la otra parte del regalo?”