The Loud House: New Lincoln - V1C30 - Más que un regalo
Capítulo 30 – Más que un regalo
“¿La otra parte del regalo?”
Lincoln dijo esto sorprendido y todavía sin poder reaccionar, mejor dicho, su cuerpo era el que no mostraba señal de movimiento alguno debido a lo que estaba haciendo Lynn que fue darle un largo beso.
Pensar sobre Luna y su motivo de hacer que su teléfono tuviera un enorme enfoque en ella, no lo dejaba todavía salir de aquel mundo en el que estaba, apartado de todo.
Por esa razón estaba sin moverse. No era porque quería ver hasta donde llegaba ella sino que, literalmente no se podía mover para nada.
“Hehe… ¿Realmente quieres la otra parte del regalo hermanito?” El cambio de voz de Lynn era notable ya que no estaba hablando con esa voz grave que tenía, no, al contrario y sorprendiendo más a Lincoln, usaba una voz delicada y suave. “¿No es obvio la parte restante del regalo?”
“Ah… Eh… No lo sé” Su hermana empezó a reírse en su cara, una risa también leve como su voz ahora, acercando nuevamente su rostro al de él con una sonrisa pero con unos ojos entrecerrados que podía ver otra intención dentro de ella.
“Lincoln, ¿no puedes notarlo? Esto es amor”
¿Amor? ¿La atmósfera del lugar era de amor?
Su expresión de preocupación era ya más de confusión, sintiendo que la situación ya se estaba yendo de las manos demasiado, tanto que no podía prevenir las acciones de Lynn que seguía encima de él.
Ahora hablando de ella, notó que llevaba su ropa de siempre pero, al igual que Luna, no parecía que llevase nada salvo su ropa interior. Su camiseta era lo suficientemente larga como para tapar esto y su vista no pudo evitar mirar de más, sintiendo algo de vergüenza en el proceso.
Lynn notó la expresión de su hermano, no pudiendo evitar tomarse las mejillas de su rostro con una sonrisa más que suficiente para hacerle asustar un poco. “¿De verdad que no puedes notarlo? Lincoln, ¿no puedes sentirlo tampoco? Yo te amo”
No había reacción, no podía reaccionar y tampoco sus palabras salían de su boca. El nudo que tenía en la garganta evitaba que dijera algo.
Tras unos segundos de espera por una respuesta por parte de su hermano que al verlo no parecía estar consciente de la situación, Lynn lo que hizo nuevamente fue besarlo, añadiendo esta vez más pasión que antes así como introduciendo su lengua dentro de su boca.
Había que aclarar que Lynn era la primera vez que besaba a alguien y su agresividad de ahora mismo se debía también a que estaba incluso más tensa y nerviosa que su hermano que por ende, se terminó dando la situación en la que ambos estaban envueltos.
———
Antes de eso, cuando Lynn fue directo al baño para ducharse por instancias de su hermano menor, dentro del mismo, ella estaba mirándose al espejo con una mirada seria antes de tener que limpiarse por completo.
“Muy bien Lynn Loud. Lo que estás a punto de hacer puede tener muchas consecuencias. Pero, si no duele, no cuenta” Estas eran las palabras que se decía, pensando en lo que iba a hacer luego de salir del baño. Iría directo contra su hermano a decirle lo que estaba sintiendo en estos momentos.
Esto nunca sucedería para nada bajo ningún contexto pero, ella empezaba a notar estos cambios de actitud que tenía con él cerca, ni hablar cuando tuvieron la oportunidad de compartir cuarto por unos días.
Dichos cambios se dieron también porque su hermano no era el mismo, era diferente y esa forma diferente de actuar que tenía ahora, para ella misma e ignorando y dejando de lado los pensamientos y opiniones de sus hermanas, era incluso mucho mejor que antes.
Sabía en lo que se estaba metiendo si hacía esto pero, era todo o nada y ese pensamiento no lo iba a cambiar para nada en el mundo.
Se puso sus manos en sus mejillas, golpeándolas un poco y tomar mucho aire y liberarlo.
“¡Bien! ¡Todo saldrá bien!”
———
Ya para este momento, las cosas que había planeado Lynn, bien mencionado antes, no salieron como esperaba y el nerviosismo de verle sentado y mirándole a los ojos, ver su expresión y todo lo vivido hasta el momento, bueno, las cosas terminaron dando un giro enorme.
Ella estaba encima y lo único que veía de su hermano era una expresión sorprendida, de shock, impresionado a tal punto que nada salía de su boca.
Por eso, como nada salía de allí, aunque estaba seria por fuera, se encontrada muy nerviosa por dentro por lo que en un ataque de pánico, aparte de ser increíblemente directa, besaba con todas sus fuerzas a su hermano cerrando los ojos e ignorando todo lo demás.
Fue al cabo de unos segundos que ella se separó nuevamente del beso, viendo a Lincoln que seguía sin moverse pero ahora, su cabeza estaba volteada, no queriendo mirarla a los ojos para nada.
“¿Qué pasa Lincoln?” Ella apoyó su mano en la mejilla de su hermano y no hizo nada, tampoco hubo reacción alguna. Su mirada estaba perdida, mirando a la nada misma con los ojos algo cerrado. “Oye…”
“Sabes que esto está mal ¿no?” El tono de su voz no era la mejor de todas, aparte de que estaba evitando verle a la cara. “Demasiado mal…”
“Si no duele no cuenta” Fue lo que dijo en un impulso. Lincoln le recordó algo que ya sabía. Sí, era su hermano. Pero, ahora y este preciso momento era en lo que menos estaba pensando. Lo tomó de la cara esta vez agarrando su mejilla para que le mirara a la cara. Con sus ojos, seguía evitándola. “Así que tampoco me importa lo que seamos mientras podamos estar juntos”
Parpadeando varias veces, Lincoln iba a decir algo, claramente en contra de lo que ella decía.
Con el golpe en la cabeza, pudo darse cuenta él mismo que había cambiado, más sabiendo que en su cabeza, en su cerebro y recuerdos había cosas que claramente él mismo reconocía que no eran de él. Así como su personalidad su forma de ver las cosas cambió enormemente. En esto entraba la forma en la que veía a sus hermanas, que pese a sentir que eran hermosas y únicas llegando a poder desarrollar un sentimiento raro, eran y seguirán siendo sus hermanas y no haría nada para sobrepasar tal línea.
Pero ya Luna y Lynn parecían que poco le importaba, ahora mismo era Lynn que no le importaba que sean hermanos, Luna en cambio, bueno, de ella no tenía certeza de lo que buscaba hacer pero suponía que haría algo parecido.
“Lynn, yo…” Pero no pudo continuar por el sonido de una campana que atravesó la fina atmósfera que había entre ambos. Sólo pudo ver de reojo que era su teléfono, su nuevo teléfono que Luna le había dado ya que Lynn sostenía con una mano todo su mentón.
“¿Eh? ¿Tienes teléfono?” Preguntó Lynn que veía esto y lo tomó sin dudarlo. No pudo desbloquearlo pero sí pudo ver al menos los mensajes de quienes eran ya que eran varios. Todos de la misma persona que resultaba ser su hermana mayor. Aunque podía ver los mensajes de la persona que lo mandaba, no podía leerlos por lo que simplemente lo lanzó a otro lado de la habitación. “Bueno. Quien quiera que sea, no importa de todas formas” Se cruzó de brazos mientras se sentaba en la cintura de su hermano y con los ojos cerrados. “¡Ah sí!” Se lanzó ahora nuevamente contra él, apoyando sus manos a los costados de la cabeza de Lincoln y su mirada sobre él no era la mejor de todas ya que le estaba evitando. “¿No vas a responder a todo lo que te he dicho?”
Pestañeando, tomó algo de aire y lo liberó mirando a su hermana con una no muy buena cara en ella. “Yo… no tengo respuesta…” Y esa era la verdad a todo lo que su hermana mayor había dicho o lo poco.
“Entonces debo hacer que me des una respuesta” Lynn estaba siendo asertiva ahora mismo. Se separó de su hermano, decidida a que le diera una respuesta, para sacarse su camiseta y dejara al descubierto todo su torso lo que haría que su hermano decidiera rápidamente. “Espero que esto te haga hablar” Cuando lo iba a hacer, la puerta se abría lentamente lo que hizo que ella se detuviera bruscamente y se sentara en los pies de la cama mientras trataba de ocultar su rostro.
Lincoln por otro lado terminó suspirando, aliviado de que terminara lo que estaba pasando y viendo quién estaba entrando en su cuarto.
“¡Lincoln Loud! ¡Dime lo que dijo Lana es mentira!” Lola entró lentamente pero la ira que llevaba en su rostro era enorme y lo estaba demostrando. Lana se mostró detrás de ella, sonriendo con algo de culpa y con nervios mientras miraba a su hermano pidiendo disculpas por haberle dicho de la hamburguesa que comieron hoy.
Viendo que Lynn no decía nada ya que pudo notar de donde estaba el color rojo de su rostro, se sentó en el borde de su cama, dando una sonrisa a Lola. “Pensé que las princesas no comían comida de gente pobre” Respondió con algo de risa en ella.
“¡Las princesas como yo también comemos comida de los pobres porque queremos experimentar los placeres de la vida!” Allí Lincoln soltó una risa fuerte pero se calló rápido al sentir una patada de su hermana pequeña en su pierna. “Sólo espero que la próxima vez recuerdes que tienes otras hermanas”
“Sí, no te preocupes. La próxima vez te avisaré su alteza” Escuchando esa respuesta, Lola se fue con una sonrisa en su rostro y Lana pidiendo disculpas por decir aquello.
Luego miró de reojo a su hermana que parecía ser diferente a lo que era hace unos momentos antes de que sus hermanas menores entraran al cuarto. Segundos después, ella se levantó y se fue del cuarto sin decir nada y dejándolo sin palabras ya que no esperaba ese enorme cambió que había pasado.
Se tocaba la boca, el labio, recordando en la forma que le había besado.
“No importa lo que seamos mientras estemos juntos…” Repitió lo mismo que ella le había dicho cuando le dijo que estaba demasiado mal hacer lo que estaba haciendo. “De verdad iba en serio”
Se tomó el mentón un pequeño rato, pensando mucho en la situación que estaba viviendo ahora mismo no con ella sino en general.
En eso recordó que su teléfono había sonado varias veces a lo que fue a tomarlo. Al ver los mensajes, eran de Luna y eran varios los mensajes que tenía.
Lo desbloqueó y entró en la parte de mensajes para leerlos.
[Quizás no lo recuerdes hermanito pero, falta poco tiempo para tu cumpleaños.
No debería decírtelo pero habrá una gran sorpresa para ti.
También tendrás un regalo muy especial…]
“Con que mi cumpleaños se estaba acercando” Como bien estaba escrito en el primer mensaje, no lo recordaba para nada el día de su cumpleaños. Los otros dos mensajes, aunque parecían algo importante, no le dio mucha importancia aunque el último tenía curiosidad por el dichoso regalo. “Entonces eso quiere decir que me esperan más regalos” La emoción llenó todo su cuerpo y no podía esperar a recibirlos.
Ya quería que fuese su cumpleaños.