The Loud House: New Lincoln - V1C33 - Pelea de hermanas
Capítulo 33 – Pelea de hermanas
“Como puedes observar Lincoln, tenemos una escala que mide el nivel de peligro que tiene nuestra casa cuando nosotros nos peleamos entre sí y como notaras en la escala que tengo atrás mía, ahora mismo el nivel de peligro está en una manada de tigres, casi llegando al nivel de peligro de tiranosaurios” Lisa le estaba explicando a un Lincoln que tenía en sus piernas a Lola y en su cabeza a Lana mientras que en brazos jugaba con Lily sin dejar de prestar atención.
“Quiere decir que el nivel de peligro puede seguir aumento… Entonces, no, mejor dicho, ¿qué pasó?” Miraba a Lisa muy confundido con la situación que se estaba dando en la casa.
Después de llegar de entrenar como un animal, agotado y sin muchas ganas de nada, llegó a su casa, esperando la reacción de sus hermanas al preguntarle en dónde podría haber estado todo este tiempo ya que era normal que cuando llegaran, esté en la casa haciendo cualquier cosa.
Al final, cuando entró a la casa, el ambiente que había era demasiado tenso, tanto que si avanzaba más y más era casi capaz de sentir como este le cortaba. No sabía y tampoco comprendía el porqué de esto.
Su respuesta vino sola a su pregunta del ambiente, viendo como sus hermanas se gritaban unas a las otras y también se golpeaban, sorprendiéndose por lo que estaba viendo y casi sintiendo el aire hostil que incluso, incluso se tornaría contra él por lo que no dijo nada y tan sólo las evito lo mejor que pudo.
Encerrado en su cuarto, antes de ir a ducharse, escuchaba como estas discutían y discutían sin parar, separas al final por las gemelas que estaban con una sonrisa hacia él cuando Lisa explicaba esto.
¿La razón de la pelea? Se estaban peleando por ver quién de Lori y Leni se habían comprado un vestido primero mientras que Luna y Luan apoyaban a una de ellas dándoles la razón a sus hermanas mayores. Por otro lado, Lynn y Lucy se peleaban porque la primera rompió algo que pertenecía a la segunda, algo que era de valor sentimental para su hermana menor.
“Alto… ¿Se pelean por un maldito vestido?” No se daba cuenta que sus hermanas menores estaban presentes y una de ellas le explicaba toda la situación así como lo que recordó ahora como la “escala de peligro” de su familia. “¿Me estás diciendo que se pelean por un vestido y ver quién lo compró primera?” Se reía incrédulo de que se peleen por un estúpido vestido.
“Tú no eres una mujer Lincoln, nunca entenderías estas cosas” Lola le respondió a su hermano mayor que seguía teniendo una cara muy rara por escuchar esto. Ella estaba en sus piernas pero tampoco iba a verlo así que lo que dijo fue con brazos cruzados y sin dedicarle una mirada, usando un tono de reproche.
“¿Tú lo entiendes Lana?” Preguntó mirando arriba de él que tenía a su hermana en su cabeza cual pájaro acicalándolo. Ella negó en voz alta y este le tomó la cabeza a Lola y agitándola un poco con algo de risas. “¿Escuchaste eso? Ella es una chica y tampoco entiende aquello” Tras agitarla un poco, ella se levantó de encima de él enojada y él teniendo una sonrisa en su rostro.
Momentos después de pelear con Lola por un momento, la neutralizó con un abrazo, ahora teniendo a ella aparte de Lily y miró a Lisa nuevamente diciendo, “Bueno, al menos ustedes no están peleadas” Su frase trajo consigo silencio incómodo, notando esto y mirándolas a todas una por una. “¿Verdad?”
“A esa parte quería llegar contigo querido hermano mayor” Lisa se acomodó sus gafas y escaló una posición más en la tabla. “En realidad, estamos casi en la erupción de volcán. Ellas se pelearon por dinero, aumentando también el peligro de la casa así como también se vieron entrometidas en las cosas de nuestros hermanas mayores” Antes de decir algo Lincoln, ella se le anticipó, “Ah, y si preguntas por mí o por Lily, nosotras no tuvimos nada que ver con estas peleas absurdas”
“Lola, Lana, tomen. No digan nada y no quiero que se vuelvan a pelear porque no les daré nada nunca más” De su bolsillo sacó algo de dinero para dárselos únicamente a ellas dos. Eran 15 dólares para cada una, suficientes para cada una y no sabe si era mucho.
Ambas casi que se mueren de lo sorprendidas que estaban al ver el dinero que tenían en sus manos, mirándose unas a las otras. Como tal, ambas se acercaron a su hermano para darle un beso en sus mejillas, retirándose de la habitación de Lisa y Lily corriendo y yendo a su cuarto no sin antes escuchar el aviso de su hermano de no decir nada.
“Problema resuelto” Lisa le miraba alzando una ceja. Suspiró y también se acercó a ella para darle la misma cantidad que las gemelas. “También toma Lisa” Ella lo agarró y no tuvo la misma reacción que sus hermanas sino que agradeció esto y simplemente los guardó.
Le pregunto algunas cosas más de la situación de la casa pero esta le dijo que era mejor no meterse ya que lo solucionarían ellas solas.
Asintió y se fue a su cuarto a dormir esperando que para el día de mañana, todo esto se llegase a solucionar sin ningún problema.
———
“Lincoln, ¿puedes decirle a Luan que me pase la sal?”
“Oye Lincoln, dile a Luna que lo único que puede agarrar es la SALida de aquí ahora mismo”
“Lincoln, dile a la señorita muerte que deje de quejarse de la vida”
“Lincoln, dile a Lynn que si alguna vez puede bañarse y dejar de oler a excremento de perro”
No se habían arreglado nada al final y en la hora de la cena, él al igual que sus padres estaban sin decir nada en cómo ellas se miraban a la cara con una expresión de furia enorme o simplemente, decían aquello que le estaban diciendo a él para que hablara con sus hermanas por parte de ellas.
Para esto se estaba tomando la sien y miraba a sus hermanas una por una, creyendo que esto iba a seguir por un largo rato porque pensaba que el consejo de Lisa de que todo esto se iba a solucionar por ellas mismas no estaba resultado.
Ayer por la noche, ella le dijo eso.
Hoy, de noche y en la cena, la situación no había cambiado para nada.
Volviendo de entrenar nuevamente, algo que todavía las demás no tenían idea alguna, el ambiente tenso seguía presente y sus padres no querían hacer nada porque cuando estas peleaban, lo solucionaban ellas mismas o eso también le dijeron cuando volvía de entrenar.
No parecían parar en ningún momento porque cada segundo siempre le decían que le dijera a su hermana esto o que su hermana aquello. Incluso las gemelas le estaban haciendo lo mismo, al menos notando que luego de decirle que le dijera a la otra algo, una sonrisa aparecía en sus rostros.
Las ganas de golpearlas eran enormes a tal punto que incluso saltaría encima de ellas para hacerlo pero se contuvo.
“Me iré a mi cuarto” Se levantó de la mesa, de su silla y tomó su plato con comida para llevarlo a la cocina para luego irse a su cuarto. Dicha acción suya atrajo la atención de todas sus hermanas.
“¿No vas a seguir comiendo?” Lori veía a su hermano con una mala cara y no sólo ella sino todas pero ella fue la que miró de reojo a todas y terminó preguntando.
“Paso de comer en un lugar en donde a la mínima, se pueden matar” Esto último lo dijo con una sonrisa pero no una sonrisa de felicidad sino irónica, bastante. Sus hermanas notaron esto, quedando calladas y mirándose unas a las otras. “Aunque no comprendo del todo del porqué pelearse y estar como están, la verdad no quiero ni estar en el mismo cuarto de la atmósfera tensa que generan. Por eso simplemente no voy a cenar hoy. Buenas noches”
Las palabras llegaron a donde tenían que llegar: a sus hermanas y a sus cerebros.
Comprendía a Lola, era algo de mujeres y que él no podía entender del todo, mejor dicho casi nada. Pero de todas formas, que sus hermanas mayores se peleen por ello, le parecía tonto, estúpido tal vez. Además, nuevamente Lynn y Lucy están peleando pero estuvo atento y Lynn que a su cuarto no iba a entrar como la otra vez sino que se arregle y listo. Hostilidad y todo pero seguían en el mismo cuarto durmiendo al menos y eso le calmó.
Eso sí. A Lori y a Leni no veía o no las escuchaba pelear pero según Lisa, se hacían la ley de hielo entre ambas, algo también que ella misma incluso pensaba era bastante infantil y demasiado estúpido.
“¿Pueden seguir así hasta el día que supuestamente jugaré?” Algo que había hecho ahora una costumbre de él era botar una pequeña pelota de tenis contra la pared como hacía siempre Lynn.
Había pedido que sus padres no dijeran nada de esto. Quería sorprender a sus hermanas que seguro estarían orgullosas. Verlas pelear le hizo cambiar de parecer y simplemente guardó silencio y seguiría esperando a que estas se reconcilien.
“Bueno, daría igual de todas formas…” Dejó de botar la pelota, la dejó a un costado, se puso su pijama y se iba a lanzar a la cama para dormir hasta que sus orejas se movieron un poco, sintiendo el sonido de unos pasos acercándose. “Que no sea Lynn por favor”
“Lincoln, déjame dormir en tu cuarto por esta noche” Dios parecía haberle escuchado ya que no era ella sino Lana quién entró pateando la puerta con bastante violencia.
Pero antes de decir algo, la mente de él trabajó muy rápido y se dio cuenta que parecía que se había peleado con Lola. “¿Acaso realmente te peleaste con tu hermana?” Ella asintió con algo de nervios y jugando con sus dedos. “… A veces me pregunto porque te quiero… De acuerdo” Negaba con la cabeza porque al final, se terminaron peleando ella y Lola y generando que Lisa le avisase que la situación de la casa sea muy delicada.
Ya se había acomodado en la cama, dejando un pequeño lugar para él a lo cual ella no parecía importarle. Había ocupado toda su cama. Negaba con la cabeza, más de la cuenta pensando en ello.
Se acostó a su lado a lo que Lana le abrazaba sin decir nada salvo buenas noches. Luego de eso, se durmió rápidamente. Él le miraba y sin darse cuenta, estaba sonriendo. Tanto que tomó su teléfono y sacó otra selfie pero no emotivamente sino haciendo caras mientras ella dormía. No sabía si subirla o no a las redes sociales por lo que se la guardó y aguantaba la risa.
Se acomodó a su lado para estar mejor y también cerró sus ojos, esta vez, esta vez y rezando mentalmente que sus hermanas no siguieran de esta manera.
———
A la mañana siguiente, se despertó y fue a la cocina por algo de leche y cereal, notando que esta vez había una mejora en las actitudes de sus hermanas. Lo malo era que seguían sin hablarse del todo, separadas de sus compañeras de cuarto habituales. Luna estaba con Leni y Luan con Lori, algo que recordando algunos pequeños detalles sobre Luna y él, esa charla en donde salieron a pasear si se lo podía llamar de esa manera, era que no había mucho trato con su hermana mayor, ahora mostrando al menos una cosa diferente.
Obviando detalles, Lincoln tomó su desayuno en paz mientras las demás se preparaban para irse y él para hacer sus cosas para luego descansar otro rato, levantarse e irse a entrenar.
Pocos días quedaban para el partido y el entrenador dijo que era posible que este jugara, que se lo confirmaría un día antes del juego pero que de todas formas siguiera asistiendo a los entrenamientos.
Reposando en la silla de la sala, con los libros abiertos en frente de él, cruzado de brazos miró la techo, estando en el espacio mismo de su cerebro, no pudo evitar decir, “Realmente espero que se arreglen” para continuar luego con sus estudios hasta que sea hora de irse.