The Loud House: New Lincoln - V1C55 - Novia
Capítulo 55 – Novia
Efectivamente, luego de una semana y media llegó las tan ansiadas vacaciones que tanto la familia esperaba para poder descansar por un largo tiempo, sus hermanas seguían diciendo y afirmando que como él tenía novia, seguro no tenía tiempo para pasar junto a ellas por lo que lo excluyeron de algunas salidas familiares.
Esto a él no le importó para nada, es más, se alegraba que le dejaran de lado. Mientras ellas salían, él aburrido y sin mucho que hacer, le dijo a su padre de seguir trabajando en su restaurante cosa que no se negó y que sería mejor que haga algo mientras pasaba los días ya que en el futuro, estaría cerrado también por vacaciones. Había que aprovechar todo el dinero que había que hacer.
Hasta ahora, no creía que su padre tuviera insuficiente dinero. Con el restaurante que tenía y con la mayoría de personas que solían venir, tendría dinero para costearse varias cosas. Luego de pensar detenidamente mientras trabajaba, se dio cuenta de que eran 11 en la casa. Luz, agua, gas, entre otras cosas que posiblemente llegaran a romper en lugares públicos, al final, quedaría poco dinero.
Ya para cuando pasó tiempo hasta el día de hoy, con bastante dinero ganado de ganancias como mesero, porque aparte de cocinar trabajaba como mesero obteniendo muchas propinas, tenía dinero suficiente para comprar algo bastante lujoso como para poder impresionar a cualquier mujer.
Se encontraban cenando ahora. Él muy tranquilo estaba comiendo lasaña que, todas pensaron que su padre lo hizo pero en realidad él lo hizo. Escuchar que todas les gustaba bastante, por dentro, se sentía muy feliz de que les gustara. Su padre se llevó todos los elogios, intercambiando miradas un momento como cómplices y sonriendo.
“Por cierto Lincoln, ¿cómo te va con tu novia?” La mera pregunta de Lynn hizo que todas también se quedaran calladas un momento para escucharle. “¿Ya avanzaron a segunda base?” Le codeaba mientras este trataba de tragar su comida.
“¿Segunda base? Lynn, Lincoln tiene 12 años” Esta vez, intervino Lori que miraba a Lynn por lo que acababa de decir. Tenía 12 años y para avanzar a tal grado, era demasiado.
Luna y Lincoln se miraron un momento. Por esta vez, ambos se miraron como cómplices porque ambos sabían lo que habían hecho. Aun así, Lincoln miraba a Lori que parecía querer “defenderlo” de alguna manera.
“¿Qué? ¿Acaso Bobby no tiene ganas de ser tío?” Lynn dijo esto y Lincoln escupió lo que tenía en la boca, no pudiendo evitar reírse por lo que acababa de escuchar. Si tan sólo dijera que realmente la idea de ser tío a Bobby era algo que había querido con lo que recordaba, todas se lo quedarían mirando con una cara de shock.
“No entiendo. ¿Acaso es algo gracioso lo que dijo?” Leni miró a Lincoln que se estaba riendo y se limpiaba las lágrimas de risa que tenía en sus ojos. Negó a su hermana mayor que sus ojos mostraban mucha confusión.
“Perdón… me causó gracia como Lynn lo dijo, nada más… Por cierto, necesito su opinión” Lincoln entonces se fue corriendo de allí dejando a sus hermanas y padres confundidos. Luego, apareció con un hermoso y bellísimo vestido en manos a lo que todos quedaron pasmados. “¿Creen que esto le gustará a mi novia?” Hizo relucir el vestido un poco. Era de color negro. No era un vestido ajustado sino que, al estar llegando a la cintura, la falda que tenía era abierta, permitiendo una movilidad enorme según en su momento le explicaba la vendedora. Es más, estaba y se mostraba celosa de que alguien de su edad comprara un vestido para su novia.
Mientras todos miraban el vestido, Leni lo tomó por unos momentos y lo observó de arriba abajo, viendo la calidad de este. Lo bajó por un momento y miró a todas preocupada. “Este vestido fácilmente vale casi 800 dólares”
“¿¡Qué!?” Todas gritaron, incluso sus padres gritaron al escuchar el precio del vestido. Miraron a Lincoln con los ojos abiertos a lo que la furia así como la incredulidad se mostraron en sus ojos. “¿¡Gastaste tanto dinero en un vestido para tu novia!?” Todos le gritaron al mismo tiempo. Lincoln sólo pudo reír nerviosamente mientras se encogía de hombros.
“Ella lo vale” Fue lo que respondió.
“Ronnie Anne tiene bastante suerte” Pero Lincoln se reía ahora con mucha sinceridad e incapaz de aguantarla nuevamente. “¿Qué? ¿No es para ella?” Preguntó Luna mirando a su hermano que se estaba riendo sin parar.
“Ah… Me sorprende que crean que todo este tiempo ella es mi novia… No lo es… pero no niego que tengo una novia” Tomó el vestido nuevamente. Sus padres se miraron un momento y no quisieron acotar nada y siguieron comiendo la lasaña que su hijo había hecho. En cambio sus hermanas, lo miraban en silencio.
“¿Cómo es ella entonces?” Incluso Lori que poco se interesaba en él, no pudo sentir una pizca de curiosidad. También tenía celos. El vestido era precioso para el ojo de la mujer.
“¿Ella? Es la mujer más hermosa que pude haber conocido en toda mi vida… Cabello marrón, una personalidad muy agradable, hace reír a las personas a veces, es amable y siempre me trata como un rey… Es bellísima…” Lincoln detuvo su explicación. No quiso decir nada más porque sentía que daba mucha información.
Las demás escucharon lo que dijo y se miraron entre ellas, tratando de hacerse una idea de la persona que acababa de describir. Entre su imaginación, por un momento Luna, se imaginó a ella en la descripción que acababa de dar pero no quería decir nada. Mantuvo todo esto en su cabeza y sonreía pensando que si era ella.
“¿Cuál es su nombre?” Preguntaron todas.
“¿Nombre? Sólo puedo decirles que su nombre empieza con L…” Se dio la vuelta pero, volteó su cabeza con una sonrisa enorme en su rostro. “…y la segunda letra después de ella es la U. Buenas noches a todas” Se fue de allí. Las dejó a todas sin habla por las letras que dio. Empezaron a pensar mucho más e indagando en sus mentes recuerdos que se le vinieran a la cabeza de chicas que tuvieran esas iniciales.
Pero más importante, escuchando la descripción que dio así como las iniciales, Luna estaba segura que era ella hasta que pensó más detenidamente sobre ello. Ella trataba a Lincoln demasiado bien pero no tenía en su mente que haya sido alguien que le haga reír siempre. Era bastante seria con él. Pensó nuevamente en las iniciales y en su mente, aparte de ella, la imagen de Luan apareció. Su mirada en ese momento se intensificó y sus pensamientos se volvieron locos mientras todas discutían. La idea de que él se refiera a Luan como su novia, hacía que aparezca un enorme dolor en su pecho. Imaginó a ambos juntos, felices a tal punto que parecía que ambos se burlaban de ella por creer que era la persona que Lincoln había descrito.
Sacudió su cabeza un momento, notando que todavía estaba en la mesa y sus hermanas seguían discutiendo. Miró a Luan que seguía quieta y sin moverse al igual que ella. No escatimó en decir algo y se levantó de la mesa y se fue a su cuarto mientras las demás seguían hablando.
———
“Tendría que haber comprado una más barato” Lincoln al siguiente día, se lamentaba en comprar un vestido tan caro. Bueno, caro para los ojos de los demás. Este vestido le parecía normal ante todo. El tema era que había olvidado que el olfato de Leni para las ropas era enorme y podía simplemente decir el precio de las cosas, ropas más que nada, con verlas un momento. “La próxima vez debo ser consiente sobre esto”
Estaba encerrado en su cuarto ahora mismo. Tenía el vestido allí al alcance, colgado y mirándolo con bastante nostalgia. Había dejado claro que a quién se refería era tanto a Luna como a Luan lo cual, sabiendo que esta broma de seguir diciendo que estaba tan ocupado con su novia era de Luan, pues había descrito más que nada a ella pero aclarando que la forma de ser tratado como un rey era por parte de Luna.
“Bueno… es hora de empezar el día nuevamente”
Se tuvo que levantar porque tenía que trabajar el día de hoy nuevamente. Sus hermanas tal vez entraron en vacaciones pero él con tal de tener dinero seguiría trabajando. Ahora debía reponer el dinero gastado en el vestido.
Se puso la protección necesaria para usar la bici y se fue allí con una sonrisa en su rostro. Era un lindo día y aunque quería pasarlo durmiendo, trabajar era trabajar.
Era un día bastante normal.
Hoy le tocaba hacerle de mesero y no tenía problema. Llevaba en un pequeño bolso unos patines que le sacó a Lynn sin que se diera cuenta de esto. Haría lo mismo cuando ambos trabajaban. Menos tiempo perdía, más gente podía atender. Con eso y siempre una sonrisa en su rostro, estaría seguro que las ganancias y propinas serían bastantes.
Momentos después de que él llegara, su padre llegó y vino al parecer con una sorpresa o mejor dicho, con alguien. Luna estaba detrás de su padre que le miraba con una sonrisa enorme. Tal giro de eventos no lo esperaba para nada.
“¿Por qué viniste Luna?” Le preguntó a ella mientras que esta no se molestaba en responderle sino que le pasó de largo para entrar al restaurante.
“Quiere ganar algo de dinero hijo. Por eso también va a ayudarnos el día de hoy y en los siguientes” Lincoln escuchó a su padre que también entraba a la cocina mientras él estaba quieto. No sabía la razón de que Luna aparezca simplemente de la nada para trabajar. No era algo que le gustaba a ella. Mejor dicho, no le gustaba directamente. Su mente seguía relacionando a la Luna que siempre conocía con esta por lo que, ambas eran diferentes en ciertos puntos por lo que se sacó esos pensamientos de su cabeza.
“¿Sorprendido?” O eso creía. Luna se paró detrás de él y se la chocó cuando intentó avanzar un poco para seguir limpiando las mesas, cayendo al suelo. Se levantó como pudo y miraba a Luna a los ojos que, todavía no parecía sacar su sonrisa.
“¿Cuál es la razón de que hayas venido?” Lincoln no estaba seguro del todo. Tenía muchas dudas respecto a su razón. Si era por lo dicho ayer, entonces, no tendría palabras.
“¿Razón? Obvio que es ganar dinero. Aparte, mira, ¿me queda bien la ropa de mesera?” Pestañeó varias veces mientras la veía. Era una polo blanca con el logo del restaurante en la espalda y unas iniciales frente. Sólo esa parte llevaba porque después tenía la falda violeta de siempre.
“Primero, la única vez que has trabajado duro es con tu música. Dudo que trabajar sea lo tuyo. Segundo, sí, te queda bien de hecho el uniforme aunque… Te falta el pantalón nada más” Y su memoria no fallaba. No importa cuántas vidas tuviera, Luna no era alguien que le gustase trabajar para nada. Podía hacer dinero con su música vía internet pero, ¿trabajar en un restaurante? No tenía recuerdo alguno de esto.
“¿Dudas de tu hermana mayor viejo? Realmente quiero ganar algo de dinero y como lo has dicho, que no soy alguien que trabaja duro, entonces tendrás que enseñarme”
“¿Enseñarte?” Le preguntó. Ella asintió con una sonrisa. “¿Realmente necesitas que te enseñe a ser una mesera Luna?” Lincoln lo preguntaba porque pensaba que era un chiste. “¿No es una broma verdad?”
“¿Broma? No, claro que no. Aunque, no deberías hablar de bromas…” Extrañado, ella se acercó más a él hasta que sus narices quedaron pegadas en la punta. “…porque sé a quién te referías el día de ayer con respecto a tu novia… Espero con ansías tu guía hermanito” Se alejó y fue a buscar a su padre un momento.
Lincoln por otro lado, se tocó la punta de la nariz mientras la última frase de su hermana mayor la repetía por debajo. Estaba serio, muy serio. El rostro que vio cuando la tenía muy cerca era uno que nunca esperaría de ella. Por extraño que fuese, la imagen de su rostro le hizo estremecer un momento hasta el punto de tener que agarrarse.
Sacudió su cabeza una y otra vez hasta que esa imagen fue esfumada de su cabeza.
Debía concentrarse en el trabajo hasta el fin del día y luego, luego de trabajar, se preocuparía por aquello.