The Loud House: New Lincoln - V1C56 - ¿De verdad era una broma?
Capítulo 56 – ¿De verdad era una broma?
“Lo único que tienes que hacer es recibir a todos con una sonrisa Luna. Aparte, debes tener en cuenta que la atención al cliente es primordial por lo que, si llegas a tener problema alguno con ellos, no dudes en decirme para que me encargue”
Lincoln le dio una instrucción básica sobre cómo tener que hacer de mesero. No era algo difícil y viendo que la sonrisa que ella hacía, todo su ser se llegaba a mover. Era bastante hermosa la sonrisa que ella hacía. Tuvo que mirar a un costado un momento cuando la vio, diciendo y alegando que era lo bastante perfecta como para cautivar a los clientes.
“La única persona que necesito cautivar es a ti” Incómodo y algo sonrojado con esto que ella decía, simplemente le dijo que hiciera lo que dijo y que, siempre manteniendo una sonrisa y atendiendo bien al cliente.
Antes de que ella lo hiciera, él lo demostró atendiendo a varias personas para mostrarle cómo había que hacerlo, comprendiendo al instante y siguiendo su ejemplo.
Tuvo que admitir que era bastante buena y eso le sorprendió bastante. Cuando sus miradas se cruzaban, el levantaba los pulgares en señal de aprobación. Claro que para hacer esto estaba ahora en la cocina. Su padre luego de que le mostrara como atender a los clientes, fue llevado a la cocina por la fuerza.
Su padre necesitaba ayuda al parecer. No dijo nada con respecto a esto. Se quedó callado y acató cada orden que su padre le daba. Realmente le veía desesperado a la hora de cocinar por lo que realmente necesitaba una mano. De a ratos miraba a Luna que, junto con los demás, hacían un gran trabajo.
La mañana y casi el mediodía pasó rápidamente.
Lincoln se ganó un merecido descanso luego de estar ayudando a su padre con la cocina y ese descanso iba a ser acompañado con algo de comida que él mismo se iba a preparar y como sabía lo que más quería ahora mismo eran papas fritas con un buen trozo de carne, la cocina del lugar disponía de papas y un buen trozo de carne necesarios para su pequeño banquete que se iba a dar.
No le llevó más de 20 minutos prepararse todo. Era bastante fácil saber cuánto tiempo había que mantener el trozo de carne a la plancha así como las papas peladas y cortadas por él mismo (porque obvio, él estaba cocinando) en la freidora. Viendo el resultado de su plato frente a él, olfateo el aroma y, con los ingredientes que agregó, era realmente un plato que merecía unas 5 estrellas. La humildad no era algo que ahora existiera en su cabeza.
Lo llevó a una de las mesas para comer tranquilamente. Los demás empleados, notándolo, lo saludaron y le felicitaron por el arduo trabajo que realizaba a su corta edad. También a Luna que parecía estar con ellos muy feliz. Sonrió levemente y se sentó un poco alejado de todos mientras empezaba a comer un poco, sintiendo el excelente sabor de su propia comida así como leyendo los numerosos mensajes que tenía, todos ellos de sus amigos a lo que les dijo que estaba en el restaurante de su padre y que si querían pasar un momento, que lo hagan.
“Oye viejo, ¿podemos hablar?” La voz de Luna interrumpió su lectura. Alzó la vista y la miró indicando que podía sentarse frente a él. En eso, ella sacó algo de su comida de su plato para probar, haciendo una expresión de haber probado lo mejor del mundo.
“¿De qué querías hablar?” Le preguntó una vez que ella parecía haber tragado la comida que le sacó. Continuaba haciéndolo por lo que le dio el plato al final y ella, feliz, lo aceptó.
“Quiero hablar sobre lo que dijiste ayer…”
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“¿Acaso hay algo que hablar?” Preguntó Lincoln viéndola con algo de confusión. No dijo mucho si recordaba pero, parecía que algo sucedía dentro de su mente.
“Sí, lo hay. Necesito saber algo… ¿para quién es ese vestido?” Lo que ella hacía ahora era especular un poco sobre lo que dijo. Su mente estaba preparada por si él afirmaba que se refería a Luan pero por otro lado, no lo estaba. No podía fingir algo de inseguridad frente a su hermano por lo que se mantuvo seria.
“¿El vestido? Oh, lo compré para alguien…” Ella miraba a Lincoln que su mirada era seria pero manteniendo una leve sonrisa. Estaba queriendo ver a través de él pero no podía. Antes con verlo a los ojos podía sacar fácilmente su pensamiento pero, ¿ahora? Para nada. Se perdía en sus ojos si lo veía mucho tiempo. Parecían muy diferentes. “¿Acaso quieres saber si era para ti o para Luan verdad?”
“¿Eh?” Ella abrió los ojos sorprendida. Lincoln lo dijo muy casual pero para ella fue como una bomba. De verdad se estaba refiriendo a Luan en este caso. Al final, una de sus especulaciones era cierta, hablaba de ella en cierta parte. Apretó los puños debajo de la mesa y tragaba fuertemente saliva. “Sí… Eso quiero saber” Estaba preparada para saber para quién era.
“Querida hermana… A veces, es mejor no saber la verdad… Todos somos felices con las mentiras de vez en cuando” Lincoln respondió esto y la cabeza de ella procesó como que al final, el vestido no era para ella sino para Luan. “¿Verdad?” Con eso, notando la sonrisa que este llevaba, le hizo confirmar que el vestido era para Luan. Allí mismo quiso reaccionar de miles de maneras distintas pero, dentro de ella, quería llorar.
“Con que el vestido era para Luan…” Murmuró. Quería llorar. Al fin de cuentas, por más buenas cosas que hiciera para su hermano menor, él no parecía elegirla para nada. Aparte de las ganas de llorar, la ira dentro de ella empezaba a encenderse por cada segundo que estaba pasando. Miró a Lincoln entre tristeza y enojo hasta que pudo notar que seguía sonriendo de oreja a oreja, haciendo que ahora estuviera más enfurecida.
“Sabes que es una broma ¿cierto?” Estaba a punto de hacer algo hasta que lo escuchó. ¿Una broma? ¿Esto te parece una broma Lincoln? Estaba trabajando su cabeza a mil por hora, tratando de ver la parte graciosa de la historia de esto. “Digo… Porque toda una semana y media creyeron que Ronnie Anne era mi novia y cuando ustedes salían, me dejaron de lado por creer esto sin siquiera realmente confirmarlo… y tú fuiste la primera en creerlo” Lincoln le señaló. Su sonrisa se fue y tenía una cara fea. Se estremeció por un momento al ver esos ojos. “Por lo que, viendo que lo creían, entonces me pregunté, ¿por qué no seguirles el juego y hacer una broma? De no ser por Leni al mentir con el precio, nadie se hubiese puesto como lo hicieron ayer lo cual fue gracioso”
Lincoln no dijo nada pero tuvo un momento de charla con Leni que, al verle, le pidió que dijera que el vestido vale tanto. Valía un buen dinero pero no tanto como ella lo dijo y por suerte, se acercó de esto. Es más, ella parecía muy amable con él, demasiado para su gusto que no paraba de abrazarlo lo cual le hizo pensar que ella nunca le haría algo tan malo a lo que se sintió muy a gusto con ella a su lado.
“Una… broma…” Se repetía esas palabras porque ahora que lo recuerda, cuando él dijo que Ronnie era su novia, estaba tan molesta, demasiado que no le habló para nada. Ahora escuchando todo lo que dijo, se sentía miserable por caer en su broma. Realmente ahí se dio cuenta enormemente lo enamorada que estaba de su hermano menor. Más allá de haberlo hecho, producto de las ganas que estaba contiendo así como algo de celos, el hecho de saber que tenía novia fue un golpe tan fuerte de celos así como dolor que, no podía esconderlo mucho más. Se sentía una idiota ahora mismo y no quería saber nada de esta conversación ya.
“Pero el vestido es para ti Luna” Levantó su cabeza al escuchar eso y lo vio sonreír. Acercó su mano para tomar la suya para tomarla. Al tocar su mano, se llenó de alegría. No podía explicarlo mejor dicho. Felicidad, alegría, todo. “El vestido es perfecto para tu cuerpo…” Y continuó diciendo que lo compró pensando en ella y que se vería increíble en él, esperando y deseando que se lo ponga.
“¿Perfecto? ¿Para mí?”
“Siempre estuviste para mí, antes y ahora, preocupándote así que… Quería darte un regalo que valiera la pena. Quizás algo que tenga que ver con música hubiese sido mejor pero, el vestido es una parte de ello…” Hizo una pausa para sentarse ahora a su lado para darle un abrazo pasando su brazo detrás de ella y continuó. “…y eso para mí es una forma de decirte gracias por todo”
Luna se quedó callada en todo momento. El abrazo de su hermano en cierta manera, luego de tanto tiempo sin mantener un contacto cercano, se sintió muy cálido. Ese sentimiento sí podía describirlo. Lo correspondió queriéndose quedar así para siempre. Estaba que quería llorar ahora mismo a lo que Lincoln le pasó sus dedos por sus ojos.
“No llores, tranquila, tampoco es para tanto…” Lincoln notando en el lugar en donde ella estaba por querer llorar, los demás empleados (que eran 4 en total), se encontraba mirando a su dirección notando que aparte de estar muy pegados, ella estaba llorando. El miedo dentro de él comenzó a crecer porque pensarían que le hizo algo malo y trataba de consolarla por ello y sabía que ellos dirían algo como eso por más mentira que llegase a ser. “Oye por favor, no llores porque pensarán que te hice algo”
“Esa es la idea” Dijo todavía con algunas lágrimas pero riéndose levemente de él porque quería que eso pasase. Él no pudo hacer nada porque fingía seguir llorando y su padre vino para regañarlo y llevárselo de allí a lo que ella, con una sonrisa y guiñando su ojo a su hermano, lo vio y se reía. Ahora estaba feliz por las cosas que él dijo.
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Para la vuelta, los tres volvieron poco más de las 9 de la noche.
Para este día, Luna al final aprendió algo de trabajo duro viendo a su hermano menor que, realmente se tomaba en serio lo de cocinar, notando bastante el esfuerzo que estaba poniendo, incluso más que su padre. Por eso, en la van, él iba dormido en sus piernas. Estaba recostado en el asiento trasero y tirado en el mismo, apoyando su cabeza en sus piernas como almohada mientras, sin poder evitarlo, acariciar su cara mientras lo veía dormir.
“Luna, si puedes, despierta a tu hermano. Ya llegamos a casa” Lynn padre apagó la van. Le dio las llaves a Luna para que pusiera la alarma una vez que bajaran. Ella asintió y él bajó del auto para entrar a la casa.
Luna por otro lado, viendo que su padre entró a la casa, tenía un poco de tiempo para hacerle algo a su hermano y cuando lo estaba por hacer, su mano fue detenida por él mismo que tenía una sonrisa.
“¿Intentando aprovecharte de tu pequeño hermano? Vaya, que hermana que tengo…” Empezó a reírse mientras lo decía. Ella, por otro lado, viendo que estaba dormido y ahora despierto, se soltó de su agarre y no pudo evitar darle un golpe en la cara por fingir que estaba dormido. “¡Oye! ¡El golpe no era necesario!”
“¿Acaso quieres que te de un beso en donde tienes lastimado hermanito?” Luna tocaba la frente que fue en donde le golpeo a lo que Lincoln se quedó avergonzado levemente por esto. A ella de la nada se le ocurrió algo luego de darle un pequeño beso en donde le golpeó. Le dio otro golpe pero en la boca y fingiendo ignorancia dijo: “Oh, te golpeé en la boca, tal parece que debo darte un pequeño beso allí para que se te pase el dolor” Y sin dejar que Lincoln pudiera hacer algo acercó su cabeza hasta la de él para darle un beso en los labios. Él no impuso resistencia porque era ya una pérdida de tiempo a lo que terminó correspondiendo el beso.
Lincoln tras unos momentos, se separó o intentó separarse de ella. Se la quedó mirando. Luego de ese beso, la imagen de la Luna que recordaba se vio reflejada en ella. En ese momento que la miraba, el reflejo de esa Luna que él conocía se podía ver a un costado de ella. Aquí fue cuando pudo darse cuenta que en cierto punto eran parecidas pero, había algo que le generaba incertidumbre por lo que cuando ella quería seguir con el beso, puso su mano en el medio.
“Hay que bajar…” Dijo algo sonrojado. Se levantó de donde estaba y bajó de la van no sin antes decirle a su hermana que se apresurara. La vio soltar un quejido por no continuar a lo que luego de que bajara y pusiera la alarma dijo: “Otro día ¿sí?”
Ella apoyó sus manos en sus hombros y con una mirada que podía generar miedo le dijo: “No hay otro día. Es hoy o nunca” Lo tomó de la sudadera y lo llevaba a las rastras pero antes de entrar por la puerta, este se liberó de cómo lo tenía. “¿Lincoln?”
“Dije que no” Su voz así como todo el aire que le envolvía cambió. Luna viendo esta reacción así como la cara que tenía, lo soltó, quedándose parada unos momentos viendo sus ojos. Sonrió y le acaricio la cabeza, diciendo que tenía razón y entrando a la casa primero. Se quedó parado un momento viendo la reacción de su hermana mayor cuando le dijo que no, quedando muy pensativo. “Hay algo mal con ella…” Murmuró por debajo. No quiso perder más tiempo y entró en la casa para encerrarse en su cuarto y esperar al día de mañana.