The Loud House: New Lincoln - V1C61 - Bromas en la casa
Capítulo 61 – Bromas en la casa
Mientras Lincoln estaba mirando la televisión bastante tranquilo y con una sonrisa, Luan estaba despierta en su centro de operaciones mirando todas las pantallas que mostraban a todas sus hermanas durmiendo.
Había un problema con una de las pantallas que se centraba en mirar el cuarto de Lincoln que, como esperaba, no había ninguna allí o mejor dicho, él se deshizo de esa cámara en el momento que supo de su existencia.
Vio que toda la familia había cenado antes de lo normal, yendo a sus cuartos rápidamente para tener que evitar alguna broma ya temprana por parte de ella lo cual, viendo que todos se escondían, ponía una enorme sonrisa en su rostro.
Al estar observando las pantallas, notó que no todos estaban durmiendo. Pudo darse cuenta que su hermano Lincoln estaba sentado en el suelo de la sala mirando la televisión muy tranquilamente mientras tenía su teléfono en su mano.
Se puso a pensar un poco. Al irse todos a dormir, ella aprovechó ese momento para empezar a preparar todo alrededor de su casa para que nadie pudiera salvarse de sus bromas y recordaba que en el sofá así como en la televisión había dejado preparado algo como por ejemplo, una bolsa de aire en el sofá además de que el televisor al encenderlo, tendría el volumen extremadamente alto. No escuchó ella, recordando, un ruido en la sala por lo que, se quedó contemplando a su hermano que tenía una sonrisa todavía en su rostro. Es más, se tomó una selfie y parecía muy concentrado mandando un mensaje.
¡Ting!
El sonido de una campana hizo eco en su estudio. Miró su teléfono viendo que tenía un mensaje y que justamente era de Lincoln. Lo abrió y era la selfie que vio que se acababa de tomar. Venía con un mensaje debajo de la foto.
“Esta es la sonrisa que haré cuando no puedas hacerme ninguna broma”
La sonrisa de su hermano realmente era hermosa. En un momento que se la quedó mirando, quedó cautivada por unos segundos hasta que pudo darse cuenta que estaba con la mirada perdida y sacudió su cabeza para concentrarse nuevamente. Las pantallas, en la que aparecía más que nada él, todavía se mostraba sentado.
¡Ting!
“¿Otra vez?” Luan miró el teléfono y era nuevamente él. Esta vez no era una foto sino un mensaje. “Cuando quieras, ¿ven a hablar?” Alzó una de las cejas confundida con este mensaje que le dejó. ¿Por qué necesitaría hablar con él? No había razón alguna. No le dio mucha importancia y le puso una respuesta algo vaga pero negándose. En eso pensó que al final, estaría reconociendo que no podía al final no recibir bromas.
Se rió presintiendo el fracaso de su hermano mientras todavía en su mente, seguía teniendo planes una y otra vez.
———
Lincoln permaneció toda la noche y mañana despierto. Como durmió toda la tarde, le fue imposible dormirse por lo que pasó la noche en vela.
No pudo comer ni tomar nada porque sabía que ella había ya preparado todo incluso en la cocina. Bueno, incluso en el baño. También se aguantó las ganas de ir a orinar. Todo sea para cumplir su palabra contra Luan.
“Bueno, creo que los gritos empezaran en…” Y los gritos no se hicieron esperar ya que cuando empezó a contar desde 3 hasta 1, casi al decir 0, los gritos de sus hermanas mayores y menores se empezaron a escuchar una tras el otro. “…ya” Tampoco pudo ocultar su pequeña sonrisa mientras las demás gritaban.
La única parte que no fue alterada de la casa fueron las escaleras. Eso era lo único que no fue modificado o puesto aceite o lo que sea para hacer que la persona que la use se caiga y se haga daño.
Subió para ir a su cuarto. Quería cambiarse la ropa para ponerse su equipo blanco deportivo. Iba a salir a correr un poco y con suerte, volver y dormir todo un día completo. Aparte de eso, no quería estar en lo que era un hermoso día de sábado teniendo que preocuparse por las bromas de su hermana mayor. Tarde o temprano tendría que ir a visitarle al ático para darle una hermosa sorpresa.
Pero casi él se lleva la sorpresa que al abrir la puerta de su cuarto, unos sonidos raros sonaron detrás de esta, pudiéndole escuchar claramente. Su memoria no le fallaba tampoco y cuando abrió la puerta, se inclinó para atrás, viendo cómo pasaba por delante de sus ojos un pastel cayendo al suelo al no tener algo en que impactar.
Parecía que estaba haciendo la matrix en ese momento y se recompuso con su postura sin problema alguno. Se limpió la nariz también. Tenía algo de crema en ella y se lo puso en su boca, sintiendo un buen gusto.
“Lincoln…” Se dio vuelta al escuchar su nombre, viendo a Lola que tenía la cara cubierta de crema y la cereza en su cabeza. No pudo evitar reírse con todas sus fuerzas al verla. “¿¡Por qué esquivaste el pastelazo!? ¡Por tu culpa estoy llena de crema!” Lola le gritaba a Lincoln que estaba riéndose al verla de esa manera. Al quitarse la crema, se podía ver la cara toda remarcada como también mal maquillada.
No sólo eso, Lynn al verla parecía una gallina. Lucy estaba toda pintada de todos los colores posibles. Su color característico negro desapareció y literalmente, era un arcoíris andante.
Por parte de Luna, estaba toda sucia. Embarrada como si fuese Lana, en ese estado se encontraba aparte de que su olor, su olor no era el mejor de todo. Olía a mierda de perro pero además, olía a mierda de bebé. Ambos eran feos olores y ambos los reconoció, sorprendiéndose de que el segundo olor que sentía, seguramente venía por parte de Lily.
Leni era un espantapájaros, teniendo una muy mala apariencia a diferencia de todas sus hermanas las cuales superaba con creces.
Lisa, al aparecer en la escena escuchando seguramente su risa, apareció calva. Ya no había nada que haría que valiera la pena ver. Fue incluso lo mejor que pudo ver hasta ahora.
“Lincoln, viejo, deja de reírte. Esto te puede pasar a ti también” Luna escuchando la risa de su hermano, lo miraba con algo de enojo por burlarse de ella y de todas las demás.
“¿Por qué Lincoln es el único que no sufrió todavía una broma por parte de Luan?” Lucy no podía hacer nada para quitarse ese color arcoíris que había en todo su cuerpo. Intentó sacárselo pero no hubo remedio.
“Oigan, ¡es cierto! ¡Explica por qué ella no te hizo ninguna broma!” Lynn que estaba vestida como una gallina por todas las plumas que llevaba, tomó de la ropa a Lincoln y tirándolo contra la pared más cercana. “¡Habla!”
Tuvieron que separar a Lynn de Lincoln porque estaba poniendo su brazo en su garganta. Se la veía tan molesta que si no le separaban, seguro que Lincoln algo malo le pasaría.
Cayó al suelo, tosiendo levemente. Trataba de recuperar algo de aire a lo que levantó la cabeza, viendo a Lynn que realmente parecía enojada.
Por el repentino impulso que sintió, se acercó a ella con pasos largos. Viendo que las demás la soltaron y trataron de tranquilizarla, lo único que hizo fue correr del medio a Luna que se lo quedó mirando confundida. Segundos después, le lanzó un tremendo puñetazo a Lynn que la hizo fácilmente volar unos pocos metros, sacando de ella una buena cantidad de plumas encima de ella, notando ahora partes de su cuerpo y su rostro más que nada.
“¡La única razón que ella no me hizo nada es porque conozco todas sus malditas bromas! ¡Maldita estúpida sin cerebro!” Por el impulso, también su ira brotó momentáneamente, insultando a la persona que según podía sentir, le gustaba. “¡Esto también para ustedes si piensan que estoy de su lado!” Su tono, su forma de decir las cosas, se dio cuenta que esto lo dijo como si fuera un yakuza verdadero. “¡No sean idiotas, por favor!”
De reojo, pudo notar que en el cuarto de Lori y Leni, la primera estaba llorando porque pudo darse cuenta que en donde ella normalmente solía cargar su teléfono, no estaba su objeto más preciado, estando muy nerviosa. Con esto, su ira un poco se calmó y quería reírse pero no podía. Nada salía dentro de su interior.
Suspiró y respiró hondo, tratando de no pensar en esta situación. Ya relajado, miró a todas y les dijo muy calmadamente, “Yo no estoy de su lado. Sé ya de por sí las bromas que tiene para cada uno de nosotros” Hizo silencio un momento hasta que continuó hablando. “Por eso no caí en ninguna de sus bromas… Ahora me iré, arréglense con sus bromas” Pasó por al lado de cada una de sus hermanas que se apartaban de su camino, viendo impresionadas cómo este había reaccionado tan violentamente. Entró a su cuarto, se cambió la ropa y salió de la casa, evitando otra broma más que había en la entrada.
“¿Te encuentras bien Lynn?” Leni se acercó hasta ella para ayudarle a levantarse del suelo que todavía no se levantaba. “Por cierto, toma esto, creo que se te cayeron” Le alcanzó varios dientes, dándoselos en la mano mientras tenía una cara preocupada.
Lisa se acercó para ver a su hermana mayor que tenía algunos problemas con su boca y se tomaba la misma, sintiendo un dolor bastante fuerte de hecho. En una inspección detallada, ella pudo llegar a una conclusión. “Acaba de tirarte varias muelas al igual que el colmillo superior de tu lado izquierdo de tu boca”
“Yo tomaré sus dientes” Lucy le quitó sus dientes a Lynn con la explicación de: “Son para hacer rituales, espero que no te moleste Lynn” Y dejo la escena sin mucho más tiempo que perder.
“¿Alguien esperaba que reaccionara de esa manera?” Luna preguntó y todas negaron con la cabeza. Luego miró por donde se fue. Ver que Lynn fuera golpeada por él, por alguna extraña razón, le hizo sonreír levemente.
Por otro lado, Lynn sabía que su reacción fue exagerada. Pero que él se pusiera del lado de Luan era algo que por más sentimientos que tuviera, le generaría repudio máximo por lo que lo acorraló de tal manera. Al final, se llevó un fuerte golpe que le hizo perder varios dientes y teniendo que aguantar un fuerte dolor.
Luego de que todo pasara, le pediría amablemente que piense en convertirse en boxeador.
———
Luan no paraba de reírse al ver toda la situación de todas sus hermanas sufriendo broma tras broma.
En el pasar del tiempo, la mitad de las bromas que preparó para todos fueron usadas. El resto todavía estaba allí. No había nada que en la casa no estuviera manipulado para que al usarse, genere algo de caos.
Apenas iba un día y faltaba el domingo por completo. Para mañana, ya tenía más cosas preparadas para todos, bromas incluso más pesadas que antes.
Debía quitarse de encima este aburrimiento que llevaba encima y entre en más bromas cayeran todos, su aburrimiento sería iría y podría a volver a relajarse como siempre lo hacía.
Notando que en su teléfono era ya las 7 de la tarde, supondría que estaría oscureciendo y su familia estaría cenando para que a las 8, estar en la cama. Si se iban todos a la cama, entonces ella descansaría unos momentos para luego preparar las demás cosas que tenía. Si alguien iba a quedarse despierto nuevamente como ayer, entonces, a esa persona le esperaba la peor noche de todas.
En las pantallas miraba que su familia cenaba. Tras un largo rato, todos se levantaron y empezaron a juntar la mesa. Minutos después de limpiar todo, todos se fueron a sus habitaciones. Espero unos momentos para ver si estos dormían y al cambiar las cámaras, todas sus hermanas dormían queriendo olvidar el día de hoy. No podía averiguar nada con respecto a Lincoln por lo que pudo suponer que estaría en su cuarto.
Él realmente no cayó en ninguna de sus bromas lo que hacía que se molestara bastante. Ahora se ponía a pensar si lo que le dijo era realmente cierto sobre poder pasar el fin de semana sin que ninguna broma tuviera algún efecto en él.
Lo que le hizo sorprenderse un poco fue de la actitud que tuvo cuando pensaron que él estaba de su parte. En cierta manera, ella buscó que las demás pensaran en eso pero… pero no contaba con la reacción algo violenta que tuvo, perdiendo la paciencia y retirándose de la casa. A las horas volvió para cenar y todavía seguía con una mala cara, cosa que nadie se molestaba en mirar.
Salió de su “pequeña” base para acomodar todas las cosas de nuevo, esperando lo que sería otro día de bromas y gritos en la casa. No le importaba que la maldijeran por estas cosas, es más, entre más cosas le dijeran, más sabía que su trabajo estaba bien hecho.
Ya colocado todo al cabo de una hora, se tomó las molestias de buscar algo para tomar en la cocina. Encontró una soda a lo que la iba a abrir pero notó una pequeña nota.
“Detrás de ti” Leyó. Se dio la vuelta y casi se desmaya del susto al ver a Lincoln que estaba cruzado de brazos pero con una sonrisa enorme.
“¿Sorprendida?” Le preguntó.
“¿Sabías que iba a estar aquí?” Luan entrecerró sus ojos para verle. Había hecho todo en silencio y era imposible que alguien le haya escuchado. “¿Esta soda es obra tuya verdad?” Tomó la lata y se la mostraba a su hermano el cual asintió.
“Simplemente adivine que ibas a tomar la lata… Pero, si fuera por mí, me hubiese gustado encontrarte en el ático” Su mirada en él cambió, mostrando sorpresa momentáneamente. “¿Oh? ¿Acaso hay algo allí para que te sorprendas bastante?”
“No lo hay” Su tono y su cara se pusieron serios. No podía dejar que alguien descubriese tal lugar y si lo hacía alguien, entonces todas las cosas que tenía allí serían descubiertas.
“¿De verdad? Okey… Te voy a creer… Cuando de verdad vea lo que hay allí…” Como una gacela, se fue corriendo de allí dejándola atrás a lo que posiblemente se dirigía al ático.
Ella entonces se pudo dar cuenta que él iba en esa dirección al escuchar las escaleras bajar del techo. Dejó todo allí y fue directamente a seguirlo.
Subió las escaleras del ático a toda prisa, tratando de que ella misma no tropezara con sus propias trampas lo cual tuvo que tener cuidado al ir a toda velocidad. Al subir ya en el ático, notó que Lincoln no estaba en ningún lado.
En eso, notó que la pared falsa que cubría su pequeño cuartel, estaba abierto. No podía creer que él realmente pudiera entrar. ¿Realmente pudo averiguar la contraseña? Más sorprendida de lo que podía estar, entró allí, notando que Lincoln estaba casi sin moverse en la mesa con todas las cosas que tenía.
Él la notó un momento al voltear su cabeza pero enfatizó su visión en las cosas que estaba viendo ahora mismo. “¿Qué… es esto?” Preguntó casi en shock con lo que tenía en mano.