The Loud House: New Lincoln - V1C60 - Aburrida
Capítulo 60 – Aburrida
Lincoln no dijo nada mientras miraba a Luna dormir en su cama muy plácidamente.
El simple hecho de que viniera en este estado, le dejaba muy pensativo. Pensaba mientras le acariciaba la cara un poco para que se sintiera querida, amada como ella solicitaba. Conocía este aspecto de ella y sabía muy bien que con un simple abrazo sería más que suficiente.
Nunca se hubiese imaginado que ella vendría con ese estado ante él. Ahora que lo vio, ya podía sentir que estaba como en casa a lo que sonreía levemente mientras se negaba con la cabeza al pensar esto.
No quería despegar su mano. Bueno, en realidad, no podía hacerlo porque Luna tenía tomada su mano y no podría sacarla aunque quisiera. Por lo tanto, se quedó sentado a su lado, mirando que poco a poco su mala cara cambiaba a una sonrisa mientras dormía.
Escucharla hablar dormida le hizo sentir bastante nostalgia. Había que obviar un poco las cosas que estaba diciendo mientras hablaba dormida pero, quitando eso, se veía bastante hermosa, sintiendo unas enormes ganas de darle un pequeño beso. No era el momento. Sacó ese pensamiento en seguida y trató de separar su mano pero sin tener éxito alguno.
“Creo que… debo dormir” Viendo que no podía separarse de ella, se recostó a su lado y en el momento que lo hizo, ella lo abrazó por completo, quedando en sus brazos y ahora, incapaz de moverse en su totalidad. “Diablos… De haber sabido que iba a terminar de esta manera, me hubiese quedado sentado como lo estaba” Negó con la cabeza hasta que al final, simplemente se durmió a su lado.
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Esperaba que para la mañana o para las horas siguientes, despertaría sin estar rodeada por Luna que, al abrir sus ojos, se llevó la sorpresa de estar todavía entre sus brazos y no había forma de hacer que esta la soltara.
Viendo a un costado mirando su reloj, era ya las 10 de la mañana. Se saltearon la cena como unos dioses por dormir mucho. Bueno, él quería dormir por sobre todas las cosas. ¿Luna? Debía dormir obligada. Su estado lo necesitaba. Era un plus que él estuviera con ella y, repitiendo lo mismo que dijo antes de dormirse, intentó separarse de ella.
Sorpresivamente, pudo separarse. Miró a Luna mientras se separaba y no tenía alguna cara de disgusto ni nada. Estaba normal. Suspiró y se levantó para cambiarse y salir a desayunar algo no sin antes, pasar por el baño.
“¿A dónde vas?” Pero se frenó al intentar abrir la puerta de su cuarto. La repentina voz de Luna hizo que se quedara congelado. Sólo volteó su cabeza mientras la miraba, recostada y pasando sus manos por sus ojos mientras pestañeaba varias veces.
“¿A desayunar?” Le dijo en modo de pregunta. La verdad era que quería desayunar. Aparte, tenía unas ganas enormes de ir al baño ahora mismo y entre más tiempo estaba parado, más ganas y más ocupado estaría.
Se levantó de su cama y se acercó hasta su espalda, sintiendo sus pechos en su cabeza. “¿No quieres quedarte un rato más conmigo hermanito?” Le susurró, usando un tono muy suave a la vez que le sopló la oreja. Estaba de espalda. Ni él ni ella podían ver la reacción del otro por lo que Lincoln sonreía levemente.
“Luna, por favor, quiero ir al baño y desayunar” Uso un tono autoritario, haciendo que Luna se separara de él. Se volteó completamente para verla y darle otra sonrisa. “Y me alegra ver que despertaste y te encuentras bien. Vamos, vamos a desayunar”
Ambos salieron de su cuarto, notando que las demás al parecer estaban algo tensas. Los dos se miraron un momento para volver a mirar a sus hermanas que parecían no sólo tensas sino que estaban preocupadas y estaban desesperadas.
“¿Qué sucede?” Dijo por lo debajo Lincoln mientras que Luna negaba saber la situación.
“Ah, Lincoln, Luna, necesitan protegerse” Tanto Lola como Lana se acercaron a ellos, notando que estos dos no estaban usando protección alguna. Las dos notaron que miraron de manera rara a lo que tuvo que decirles. “¿No lo saben?”
Pero cuando Lola iba a decirles a sus hermanos mayores lo que estaba pasando en la casa, un ruido que chocaba contra la madera que venía de las escaleras empezó a sonar, empezando a preocupar a todos que, todas las chicas de la casa estaban usando protección.
Luan apareció frente a todos, con el cabello suelto y con lo que Lincoln miraba fijo y parecía ¿una salchicha? No, no era eso pensaba. Pero por la forma que tenía era eso. Lo que más notaba de ella al mirarle fijamente, era su rostro. La expresión de alegría estaba en su cara pero ahora, su cara era otra y daba otro sentimiento.
“Hola queridos hermanos míos… Espero que para este fin de semana todos ustedes estén preparados para lo que se avecina…” Echó una leve carcajada como si fuese una villana y se acercaba a todas. “Y no importa cuantas medidas o protecciones usen, no podrán librarse de mí para nada…” Hizo una pequeña pausa en su discurso y continuó. “Estoy algo aburrida y viendo que en la casa no hubo nada interesante, al final, decidí hacer unas pequeñas bromas a todos ustedes, esperando que puedan divertirme…”
“Sólo era eso entonces…” Lincoln no pudo evitar suspirar al escuchar que sólo eran bromas y no otra cosa como lo estaba describiendo. Viendo que sus hermanas preocupadas, incluso Luna se mostraba con esta reacción, le hizo sentir una sensación fea hasta que Luan dijo que simplemente eran bromas.
“¿Sólo eso has dicho Lincoln?” Luan y todas notaron lo que dijo, mirándolo fijamente. Ella sonrió y se puso frente a su hermano que tenía una cara normal. “¿Realmente eres capaz de pasar dos días sin que te haga una broma?”
“¿Tú eres realmente capaz de hacer una broma en la que pueda caer? Esa es la verdadera pregunta” Sonrió al verla. Sus bromas no eran nada para él y las afrontaría como si nada.
Luan se echó a reír con lo que dijo. Lo miró despectivamente mientras negaba con la cabeza una y otra vez. “Si me pagaran por cada vez que escucho que dicen que no van a caer en mis bromas… ¿Es un desafío?” Le pregunto. Su malicia en su cara lo podía notar.
“Lo siento pero, no acepto este desafío… Es mucha desventaja para ti” Dicho eso, Lincoln pasó por su lado no sin antes, decirle algo. “Suerte” a lo que de respuesta le dijo lo mismo. Se alejó de allí, bajando las escaleras mientras su cerebro, sus recuerdos mejor dicho, le hacía recordar las bromas que ella hacía normalmente.
Dejando el lugar, las demás miraron esto impactadas porque no pensaban que su hermano estaría desafiándola a lo que Luan, miró a todas de nuevo. “¿Alguna de ustedes se siente tan valiente como Lincoln y quiere desafiarme?” Pero todas negaron ante esto. Un sentimiento de superioridad nació de ello pero sintiendo una leve incomodidad de que su hermano le estuviera de alguna manera desafiando por lo que haría lo que fuera para bromear con él. “Espero que realmente se preparen. Espero mucha diversión de ustedes JA JA JA” Se rió maquiavélicamente mientras se alejaba del pasillo del segundo piso, haciendo que sus hermanas se estuvieran preparando nuevamente para evitar las bromas de ella.
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Lo siguiente que hizo Luan en el momento que el pasillo fue despejado, fue ir al ático.
¿Por qué ella iría al ático? Allí tenía lo que sería el centro de operaciones en donde controlaba toda la casa.
Aquí, ella era la dueña suprema y nadie podía saber nada de este lugar. En el ático, había lo que era una pared falsa que permitía que nadie pudiera darse cuenta de esto y sólo, sólo la persona que sabe la contraseña podía pasar por esta pared falsa y poder ver el computador que tenía con varias pantallas, mirando cada parte de la casa.
Desde aquí ella conseguía grabaciones de toda la casa. Lo que ella a veces veía en su cuarto con Luna era una pequeña fachada en donde miraba todo un poco. Lo que no quería era que descubriesen este lugar para nada y hasta la fecha, nadie lo había hecho y nadie lo iba a hacer nunca.
Aparte de todas las pantallas con los puntos clave de la casa, tenía lo que realmente era un cuarto aquí y varias otras cosas más. Tenía comida para pasar días aquí así como una cama y cosas para pasar el rato. Era como si fuese su cuarto pero con sus cosas más preciadas y personales.
“Ah… Cómo extrañé este lugar… Espero que Lincoln esté preparado para sufrir porque luego de decirme esas cosas, no creo que salga ileso de mis bromas…” Empezó a reírse como una desquiciada. Tras reírse por un largo rato, miró si tenía todas las cosas que necesitaba y una vez asegurado todo, empezaría a realizar sus pequeñas trampas por toda la casa. Se tronó los dedos mientras miraba todo a su alrededor. “Es hora de que la magia comience”
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“¿De verdad puedes no sufrir las bromas de Luan hermano?” Lucy se puso detrás de Lincoln ni bien terminó de buscar algo de agua para beber del refrigerador. “¿Tienes algún plan?”
“Si realmente tienes un plan para poder evitar las bromas de nuestra hermana mayor Lincoln, estoy interesada en escucharte al igual que todas las demás ya que, nadie quiere sufrir bajo sus bromas pesadas que parecen empeorar con el paso del tiempo”
“¿Plan? No tengo ninguno” Dijo de manera tan casual mientras bebía un poco de agua. Sus hermanas le miraban pensando que dijo algo que no esperaban.
“¿No tienes un plan? ¿Lo dices en serio? ¿Por qué le dijiste eso a Luan?” Luna se preocupó por Lincoln. Luan cuando tenía que hacer bromas, era imparable. Nadie podía hacer nada salvo protegerse uno mismo y rezar para no caer en sus bromas. “¿De verdad quieres sufrir bajo sus bromas?”
“¿Sufrir?” Lincoln alzó la ceja. Estaban exagerando aunque, podía decir que las bromas de Luan eran realmente pesadas, todavía seguía creyendo que exageraban.
“¿Realmente no sabes las bromas que ella nos hace a todos Lincoln?” Lisa le preguntó a lo que, con una Tablet que tenía a mano, le mostró algunas grabaciones de las bromas que ella realizaba, mostrando que nadie se podía salvar de ellas, incluso sus padres. “Y estas son algunas de las tantas que normalmente hace para el mes de abril aunque, pensando un poco más a fondo de esta situación, creo que su razón para hacernos bromas en esta época del año se debe a otra causa que simplemente aburrimiento” Lincoln viendo estos videos de bromas que Luan realizaba, sin ninguna duda, eran un poco más pesadas de las que él recordaba. Pero aun así, podía sobrellevarlas sin ningún problema. Es más, si le daban algunas horas, podía detenerla por completo. El tema era que no iba a decir nada a las demás.
“Vaya… Eso sí que son bromas…” Pero negó con la cabeza mientras dejaba el vaso de agua. “Pero de todas formas, como le dije a ella y se los diré a ustedes: no se preocupen por mí y preocúpense por ustedes para no caer tanto en sus bromas” Les sonrió a cada una de ellas y se retiró de allí. “Ah, antes de irme, debo decirles a todas antes que, por su seguridad, no salgan por la noche de su cuarto… Un pequeño aviso” Dicho eso, nuevamente se fue de la cocina mientras sus hermanas empezaron a mirarse al escuchar esta pequeña declaración que hizo, sobretodo el final.
¿No salir de nuestros cuartos por la noche? Se preguntaron a sí mismas y también se preguntaban entre ellas.
Ahora no existía y no valía llevarse mal con las demás. Cuando de bromas se trataba y sobre todo por parte de Luan, no podía existir malas relaciones sino buenas y todo para sobrevivir.
En todo el resto del día, la mera presencia de Luan no pudo verse para nada y tampoco sentirse en toda la casa.
Mientras ella estaba desaparecida para los ojos de sus hermanos, todas estaban preparándose para poder afrontar el fin de semana. Todas salvo Lincoln que estaba realmente relajado en su cuarto en todo el momento, con los brazos detrás de su cabeza y recostado en su cama mirando al techo y escuchando música con su teléfono.
Él sabía ya de por sí el lugar en donde solía esconderse para estar al tanto de todos en la casa y sabía obviamente la contraseña que tenía este dichoso lugar que cuando lo vio por primera vez, casi le da un enorme ataque de ansiedad. Era realmente un centro de operaciones bien trabajado y, seguramente este sería igual del cual recordaba a cada detalle. Por eso mismo él sabía, aparte de otras cosas, ella no haría bromas contra él, no de una manera tan pesada.
Se terminó durmiendo un poco y cuando se dio cuenta, eran ya las 9 de la noche. Se refregaba los ojos, sintiéndose bastante pesado. Sentía que tenía encima varias cosas pesadas que no le dejaba levantarse. Mirándose a sí mismo, pensaba que realmente tenía cosas pero, sólo era esa sensación que tenía. Suspiró porque habría pensado por un poco que ya estaba en una broma.
Viendo su teléfono, notó el mensaje de Luan. No era un mensaje. Era un vídeo. Lo reprodujo con un rostro algo dormido todavía.
“Hola hermano” Se escuchaba la voz de ella, estando en una enorme silla giratoria que, luego de dar un saludo, se dio vuelta, mostrando su rostro serio pero con una sonrisa. “Espero que todavía pienses y mantengas tu palabra de que no podré hacerte ninguna broma y si realmente eres capaz de no sufrir ninguna de ellas, admitiré mi derrota y nunca más te haré bromas por el resto de mi vida y la tuya… Pero sí logras caer en una de mis bromas, bueno, espero que estés listo para arrodillarte frente a mí… Besos y suerte”
Lincoln no dijo nada ante esto. Al contrario de lo que podría reaccionar, su sonrisa era enorme. No tenía fe alguna en él en superar sus bromas. Negó con la cabeza.
Salió de su cuarto y notó que todo el ambiente estaba callado y no había un alma recorriendo por toda la casa. Sus hermanas al parecer obedecieron lo que dijo con respecto a no salir del cuarto por la noche.
Bajó para ir a ver la televisión un rato ya que hace tiempo que no veía algo de ella. Se iba a sentar en el sofá pero pudo darse cuenta que había ya instalado un mecanismo que si se sentaba, seguro le sacaría volando unos segundos y cayera en el suelo, golpeándose. Echó una leve carcajada y se sentó en el suelo mientras encendía la televisión, siendo muy cauteloso con esto y poniendo en silencio al encenderla porque, ni bien la prendió, el volumen estaba muy fuerte.
“Ah Luan, estas bromas tuyas nunca cambiarán…” Negaba con la cabeza mientras tenía una sonrisa enorme en su rostro, sintiendo mucha nostalgia.