The Loud House: New Lincoln - V2C19 - Feliz
V2C19: Feliz
Lo primero que tuvo que hacer y esto fue algo que le tuvo que pedir permiso a sus padres, era salir un momento para la casa de los padres de Tabby quienes, realmente se portaron bastante bien con él e hicieron un espacio en su tiempo para mirarle el brazo nuevamente.
No había mejora alguna, todo seguía tal cual estaba pero de a poco, la quemadura iría desapareciendo de a poco hasta quedar cicatrices. Días o incluso una semana, semana y media y su brazo lo podría mover y usarlo como quisiera siempre y cuando ahora se cuidara enormemente.
Iba a la mañana porque sabía que Tabby estaría en la escuela. Lo que menos quería era venir por la tarde y verla nuevamente. Si por medio de los mensajes que intercambiaban se mostraba “fría”, en persona, sería peor. Por lo tanto, a la mañana era un horario ideal para él si sumamos que todavía seguía suspendido.
Al cabo de un rato, retomó a su casa vacía, carente de vida alguna debido a que todas se iban a sus respectivas escuelas. Sus padres también salieron a trabajar por lo que, más todavía se notaba el silencio en su casa.
Aunque suspendido, no podía quedarse sin hacer nada. Podía hacer miles de cosas pero, entre ellas, decidió mandarle un mensaje a Lori diciéndole y pidiéndole por favor que cualquier tarea que dieran, que guardara una para él o lo mantenga al tanto de las clases.
Se sintió alegre por unos momentos cuando ella aceptó SOLO si hacía parte de su tarea también, cosa que allí, mordiendo sus dientes a más no poder, aceptó con tal de tener algo que hacer con respecto a la escuela.
Entre tanto con esos pensamientos raros que tenía dentro de su cabeza, analizando un poco el tiempo que pasó, se daba cuenta que tarde o temprano, le gustaría volver a tener su propia habitación para él solo porque, estaba teniendo miedo de que Lily encontrara sus revistas “especiales” que tenía guardada y conociendo la curiosidad de ella en el tiempo que compartieron habitación, se dio cuenta que le gustaba mirar entre todas sus cosas.
Sentado en el sofá, arremangando su sudadera un momento para volver a ver su brazo vendado, suspiró al recordar lo que dijo a Lynn y que esto, aunque de manera exagerada, era una lección por pensar que su hermana, por gustarle las cosas que le gustaba, era menos femenina.
Mejor dicho, no debía dudarlo de ninguna mujer porque si su hermana le hacía esto, ni quería imaginarse si el día de mañana conseguía una novia con ese estilo.
———
Cada una de sus hermanas llegaron a casa luego de un día agotador de clases y que por suerte, ya era viernes, pensando ya de por sí las cosas que harían ahora y el fin de semana.
Pero, ahora, estaban en el cuarto de Leni y Lynn por petición de su hermano mayor que, estaba bastante tranquilo y estaba sentado en una silla mientras miraba a cada una de ellas, esperando a que este hablara.
“¿Están esperando a que hable?” Todas asintieron levemente. “Bueno… Solo quiero decir que, notando que todas ahora se llevan mejor, mejor que aquel momento en el que todas ustedes se peleaban, debemos volver a nuestras respectivas habitaciones”
Sus palabras entró en oídos de todas, mirándose entre ellas al escuchar que quería todas volvieran con sus anteriores compañeras de cuarto que, él sin mentir, se llevaban bien y dejando de lado las diferencias que tuvieron por aquel día.
“¿Por qué debemos volver con nuestras compañeras de siempre y a nuestros respectivos cuartos Lincoln?” Preguntó Lori que estaba sentada alado de Lynn, ambas sentadas en el suelo y con Lily encima de ella.
“Bueno… si ustedes quieren, pueden quedarse como están ahora mismo. A mí me gustaría volver a mi cuarto de ser posible” En eso, miró específicamente a Lisa. “¿Puedes hacer eso por mí?”
“Mm… Podría darte tu habitación de vuelta… Aunque, estoy algo solicitada de tener un sujeto de pruebas para poder probar algunos experimentos que he creado últimamente…” Lisa no era tonta tampoco. Aparte de necesitar a alguien para probar sus productos finales, el cuarto en donde antes estaba era más grande que el pequeño cuarto de su hermano mayor que, con el espacio que tenía, pudo idear algunas cosas que, los probaría en él.
Las demás vieron de nuevo a Lincoln para ver si aceptaba esto. Nadie en su sano juicio aceptaría ser sujeto de pruebas por parte de Lisa y menos a lo que sucedió hace un año que, por unos “pequeños” errores de cálculos, los mayores de la casa (Lori y Lincoln), quedaron calvos por unos días por algo que ella había creado y que ambos se dignaron en probar. Obvio que después hizo algo para que sus cabellos crecieran.
“Si sólo pides eso, de acuerdo. Mientras no pierda el cabello con tus pruebas, estaré encantando de ayudarte” Quería volver a su cuarto para estar sólo un momento y, también, tenía que preservar la inocencia que Lily. Una Lily que al escuchar esto, pudo notar la cara de tristeza y cómo bajó la cabeza con esto. “Si las demás se van a quedar como están, entonces, no tengo nada más que decirles… a excepción de Lily. Pueden irse”
Nadie dijo nada. Nadie quería hablar de todas formas. Hicieron caso a las palabras de su hermano y se levantaron y se fueron lentamente, quedando solamente él y Lily que seguía bastante triste.
“¿Qué pasa pequeña?” Se acercó hasta ella, sentándose en frente mientras agachaba su cabeza para verla a la cara. De a poco, ella empezaba a llorar un poco a lo que la abrazó y palmeaba su espalda para evitar que llorase. “Shh… Shh… Tranquila… ¿qué pasa Lily?”
“¿No me quieres?” Se separó del abrazo de su hermano. La cara de tristeza junto con las lágrimas que recorrían sus mejillas y manchaban el suelo, fue un fuerte impacto dentro de Lincoln que, verla de esa manera, estaba queriéndose matar allí mismo.
“Al contrario Lily, yo te amo y siempre serás a la persona que más ame en este mundo” Le consoló sonando algo nervioso. No podía aguantar incluso él viendo de esa manera a su hermana menor.
“Entonces, ¿por qué no quieres compartir conmigo un cuarto?” El puchero que hizo, el corazón de Lincoln fue atravesado con una flecha de lo hermoso y triste que fue. “¿Por qué?”
“Porque… Ah…” No tenía nada para decirle. “Simplemente tu hermano mayor quiere estar sólo, nada más” Le fue sincero o lo mejor que pudo.
“¿Me odias entonces?”
“Jamás en mi vida podría odiar a una niña tan hermosa como tú… Solamente quiero tener mi cuarto para mí” Pasó su mano por su cara para secarle las lágrimas que esta largaba sin parar y besando su frente. “Cuando quieras, puedes venir a dormir conmigo. No te pongas de esa manera ¿sí?” Trató de consolarla lo mejor que pudo. Lily de a poco paraba de llorar y se tranquilizaba.
“¿Lo dices en serio?” Lincoln asintió. Fue entonces cuando Lily dejó de llorar por completo y su sonrisa irradió la habitación completa, iluminando incluso a Lincoln. “¡Entonces hoy dormiré contigo!” Exclamó señalando al cielo mientras tenía todavía esa enorme sonrisa que a él tanto le gustaba de su pequeña hermana.
Todo el resto del día, Lisa y Lincoln intercambiaron de nuevo sus cuartos, teniendo todo ya en su lugar ambos y, recibiendo una advertencia por parte de Lisa que debía estar siempre preparado porque, era posible que incluso dormido fuera a experimentar con él.
Las demás se quedaron tal cual estaban. No veían la necesidad de volver con sus antiguas compañeras de cuarto, aun sabiendo que ahora su relación era mucho mejor que antes. Para agregar, todas estaban muy contentas con sus actuales compañeras por lo que, el cambio de Lisa con Lincoln era algo más que aceptable.
En la noche, ya Lincoln admirando todo su cuarto nuevamente, como había dicho, Lily apareció en su cuarto para dormir con él o, mejor dicho, para jugar con él.
Apenas duró un rato que cayó dormida. La cargó en sus brazos y la llevo a su cama, tratando de no hacer ruido alguno para no despertar a Lisa que dormía, roncando un poco fuerte e incluso roncando, escupiendo saliva mientras hacía esto.
Se alejó lentamente y suspirando de que no se hayan despertado ambas.
En su cuarto, recostado ahora, sonreía mientras miraba su teléfono y se mandaba mensajes con algunos de sus amigos mientras movía su cabeza de un lado a otro y tarareaba un poco.
Lo que más extrañaba todo este tiempo, aparte de ver a sus amigos que siempre le escribían para saber cómo se encontraba, era poder tener de nuevo su cuarto para él sólo, sin nadie que luego revisara todas sus cosas con tal de tener algo de él.
Ahora mismo, cerrando los ojos para poder dormir, se sentía de una sola manera: feliz.
———
La felicidad seguía por toda la semana , llegando hasta el sábado siguiente y faltando ahora 6 días para el baile de las estrellas que asistiría con Luan
Despertando temprano y mirando que encima de él no había nadie, no estaba Lily, nada de nada. Con una enorme sonrisa se levantó el día de hoy, estirándose completamente mientras miraba el reloj que marcaba las 8 de la mañana.
Se sentó en su cama, quedándose quieto por unos momentos para ver que iba a hacer el día de hoy porque las cosas que podía hacer, eran muy pocas.
Mientras pensaba en lo que iba a hacer, se cambió completamente de ropa y bajó a la cocina para desayunar leche y cereales, algo muy común pero lo suficiente para llenarle.
No había nadie despierto en la casa y volver a aprovechar estos momentos de silencio en donde no se escuchaba nada, era una genialidad.
Cuando estaba guardando la leche luego de haberla puesto en su tazón con sus cereales, notó una pequeña nota que estaba pegada en la puerta del refrigerador que tenía escrito su nombre en ella.
“¿Qué es esto?” Tomó la nota dejando de lado el tazón con cereales para dedicar sus ojos solamente en la pequeña nota.
[Hijo, como no despertabas con nada en el mundo, la familia ha decidido el día de hoy ir a la playa para pasar el día. Espero que no te enfades y para la próxima, te traeremos con nosotros
Papá]
Pestañeó varias veces. Volvió a leer la nota una y otra vez mientras acercaba dicho papel a sus ojos, a su cara más que nada, creyendo que lo que estaba leyendo era un chiste de Luan y no algo de verdad.
Dejando todo de lado, fue corriendo a cada una de las habitaciones con el papel en mano, dándose cuenta que de verdad no había nadie en la casa, quedando sólo él con sus pensamientos y con una cara de sorpresa por ver que su familia realmente no había intentado despertarlo con mucho esfuerzo. No era de dormir tan pesadamente y seguro que si le golpeaban un poco, despertaría sin problema.
Se nota que no lo intentaron.
Suspirando con resignación y bastante amargado, la felicidad de ayer por la noche y hoy en la mañana, desapareció completamente. Cayó sentado en el pasillo mientras pensaba en la razón de que realmente le dejaran dormir. No había razón para que le dejaran dormir. Claro, luego lo pensó perfectamente. Estaba suspendido y por ende, que se joda Lincoln y la playa.
“Todo por ser suspendido…” Dijo por debajo. “Aunque no me arrepiento por ello” Estaba suspendido y se lamentaba porque esto le imposibilitaba salir con sus familia porque es como un castigo. Luego, recordaba la razón de su suspensión y, dejó de lado las lamentaciones y pensaba que hizo lo que un hombre debía hacer. “Bueno… Hay mejores formas de poder pasarla solo sin la familia…” Y se puso a pensar un poco más a fondo de lo que podía hacer. Sin su familia, le dolía un poco que realmente le dejaran aquí y no poder ir a la playa, podría ir a donde quisiera. “Pero… ¿a dónde podré ir entonces?”
No tenía muchos lugares de todas formas.
Visitar a sus amigos, salir con alguien, ir a pasear, podía hacer de todo. Nadie podía detenerle si llegara a salir.
“¿Acaso no hay sillas para que te sientes Lincoln?” O no. Sí había alguien al final. Volteó su cabeza a un costado para notar justamente a Luan, mirándolo con los ojos un poco dormidos y pasándose la mano por ellos. “¿Qué haces sentado en el suelo?” Extendió su brazo para darle el papel que tenía en mano y ella tomándolo. “Oh…” Abrió los ojos sorprendida, despertándose en seguida al leer el contenido de este papel.
“Se… ¿tú no fuiste?” Le preguntó mirándole desde abajo, levantando la cabeza e inclinándola hacia atrás.
“¿Yo? Me sentía algo mal por lo que me quedé” Una respuesta algo nerviosa para su gusto pero la ignoró por completo. Asintió con la cabeza y se levantó del piso. Se acercó a ella porque, ahora que lo pensaba, no era de sentirse mal usualmente. “¿Lincoln?” Notándolo tan cerca, más nerviosa se puso.
“¿En serio te sientes mal o era una excusa?” Luan suspiró con su pregunta. Se puso recta y se encogía de hombros.
“En realidad, el día de hoy tenía algunas fiestas que presentarme y no podía cancelarlas. Me moría por ir a la playa también pero, esas fiestas no se van a animar solas, ¿entiendes?” Escuchando su risa, Lincoln pudo sonreír un poco. No todo era gris al parecer en este día. “¿Quieres ayudarme?”
“La verdad es que no tengo nada bueno que hacer… y lo tuyo de hecho se oye muy interesante”
Viendo la actitud positiva de su hermano mayor al igual que aceptó estar con ella en las fiestas, no podía estar más feliz y ni hablar de Lincoln que, la felicidad que había perdido al enterarse que su familia se fue a la playa, volvió rápidamente.
¿Qué significaba participar en esas fiestas al ayudar a su hermana? Pastel gratis, comida gratis y en este mundo, no había mejor felicidad que la comida gratis.