The Loud House: New Lincoln - V2C26 - Beso
V2C26: Beso
Jueves por la noche, una noche de nieve a fondo mientras en la casa permanecía todavía caliente, lo suficiente como para andar en ropas casuales dentro de la misma, siendo los únicos en la sala viendo la televisión los gemelos mayores, Lincoln y Lori.
“¿Te dijo eso? Digo… ¿Ella dijo eso?” Preguntó Lori mirando con una mano apoyada en la pierna de su hermano, muy preocupada por el estado de él. Asintió levemente mientras apagaba el cigarro. Ya no podía decir mucho sobre esto. No le haría caso si le decía porque le dijo que ya no había vuelta atrás.
“¿Acaso soy un mal hermano?” Su vista estaba centrada en el cenicero que tenía a mano, cenicero que le robó a Luna al igual que los cigarros. Literalmente, las cosas que tenía ella para fumar, se las robó y las guardó para él.
“No eres mal hermano Lincoln, literalmente, eres el mejor aunque…” Con algo de nervios, se rascaba detrás de la cabeza. “… a veces sí podíamos que te odiábamos un poco…” Le explicó un poco las cosas a las cuales se refería, cosas que hacían que odiar a su hermano mayor.
Todo lo que Lincoln escuchó fue que la gran mayor parte de la razón para odiarlo, era simplemente porque se aprovechaba de ser el mayor, obteniendo algún que otro privilegio que las otras, ocasionando que las demás realmente pensaran malas cosas para hacerle y le odiaran por hacer este tipo de cosas. Fue una sorpresa enterarse que por esas cosas, sus hermanas le odiaban aunque no lo decían. No podía culpar a nadie de hecho. Prendió otro cigarro mientras seguía escuchándola.
“¿Solamente eso al final? Pensé que habría más cosas para odiarme pero, bueno, no puedo pedir más de hecho jajaja…” Soltó una carcajada, sintiéndose “satisfecho” por saber de alguna manera que eran pocas las razones para odiarlo. Si contaba los meses que pasaron con respecto a la forma ahora de actuar, se daba cuenta que sí, que podía ser llamado de hecho un mal hermano.
“¿Quieres que te odiemos más Lincoln?” Se rio con esto que daba a entender él. “Literalmente, creo que acabas de perder la cordura” A lo que él respondió que no sería la primera vez que la perdía. Pero, volvió a la seriedad ahora.
“Aun así, ¿le he hecho algo a Luna para que no quiera que sea su hermano o que desee con todas sus ganas que me muera?” Ahí recaía ahora su ánimo. Vestido como Lance, el día de hoy, salió con ella, tratando de evitar esos contactos directos con el cuerpo de Luna porque en su mente, cuando ella se ponía muy cerca, demasiado de hecho, las cosas que quería hacerle eran tantas que casi que no se podía contener. También, en esos ratos que pasaba con ella en la nieve, paseando o jugando un poco como si fuesen niños, pudo descubrir y escuchar que Luna dijo: “Es mejor si mi hermano mayor se muriera, así nadie me molestaría”. Eso fue un detonante fuerte y sintió un enorme dolor en su pecho. Ella sabía que posiblemente le dijera a su hermano pero, de alguna forma u otra, prometió no decir nada. Estando frente a Lori y recordando eso, su cara de distorsionó y empezó a llorar.
“Cálmate Lincoln, no hace falta que llores…”
“¿No hace falta dices? ¿Cómo te sentirías si alguien de la familia te dijera que desea tu muerte? ¿Eh? ¿Tienes una respuesta para eso?” Molesto, enojado, triste, frustrado, todas esas sensaciones y sentimientos pasaban por Lincoln, mirando a Lori apretando sus dientes al igual que las lágrimas bajaban. Quiso gritar pero era de noche y quería gritar con todas sus fuerzas para poder expresar o que estaba sintiendo ahora mismo. La vio todavía callada. “¿No tienes respuesta? Era sabido”
Apagó su cigarro que dejó a medio terminar y se levantó del sofá, dejando a una Lori que le miraba todavía algo impresionada por cómo estaba ahora mismo su hermano, llorando. Lo tomó o alcanzó a tomarlo de la mano y lo tiró a donde ella estaba, abrazándolo y tratando de calmarlo para que dejase de llorar.
“En serio Lincoln, basta, por favor, necesitas calmarte…” Palmeaba su espalda como si fuese un bebé, sintiendo un poco de agua en su espalda y claro, seguramente sentiría algunos mocos también pero, por hoy, por este momento más que nada, tranquilizar a su hermano era lo mejor e indicado.
———
Al siguiente día, Lola, de alguna manera, hizo que sus hermanas estuvieran jugando con ella a beber el té un largo rato.
¿Cómo lo hizo? De la manera que ella conocía mejor que nadie: chantajeando.
Convenció a Lily, a Lana y a Lucy para que estas se unan para tomar el té, teniendo cada una de ellas un disfraz perfecto. A Lily no le disgustaba el tener que vestirse como princesa, a ella le molestaba la forma en la que su hermana mayor le pedía jugar. Lana claramente estaba en contra de esto y Lucy, bueno, ella terminó usando un vestido de princesa pero al menos, del color que tanto le gustaba.
“¿Qué tienen para contar el día de hoy chicas?” Dijo mientras servía a cada una de las tazas de sus hermanas un poco de té y dejaba a su lado una pequeña porción de pastel, hecho por ella misma, teniendo una enorme sonrisa.
“¿Es necesario hacer esto Lola?” Lana claramente estaba en contra de seguir el juego. Eso sí, el pastel era algo que no podía negar su sabor tan exquisito.
“Si no quieres que nadie le diga a Lincoln que fuiste la persona que rompió su bicicleta, entonces sí, es muy necesario” Encogida de hombros, empezó a tomar algo de té con una mala cara mientras comía ese pastel. “Lily tenía algo que decir” Dijo con la boca llena y señalándola, confirmando esto Lucy que, solamente estaba callada.
“¿Por qué debo decirlo yo?” Dijo por debajo. Murmuró otras cosas más pero tomo algo de aire y lo liberó, tomando un poco de té antes de hablar. “¿Han notado la actitud de nuestro hermano mayor?” Las demás entonces, escuchando esto, pararon lo que estaban haciendo, salvo Lucy que estaba sin moverse, y se pusieron a pensar.
“¿Te refieres de siempre o de ahora Lily?” Lucy se podía dar una idea. En caso de ser desde antes, sí, su cambio era enorme. Tanto que a veces, cuando hacía rituales junto con los animales de la casa, las respuestas que recibía fueron una grata sorpresa para ella. Pero, en caso de referirse a otra cosa, no sabía.
“No, no. Me refiero a que Lincoln para actuar como Lucy” Hizo una pausa para imitar la forma de caminar de este y de mirar las cosas. “Ósea, ve lo negativo a todo y parece casi un zombie cuando se le ve de cerca” Con esto, Lucy miró a Lily por unos segundos.
“¿Ve lo negativo a la vida?” Tanto Lola como Lana se miraron un momento, diciendo eso al mismo tiempo. Claramente no era normal que su hermano estuviera de esa forma, más conociendo lo alegre que podía llegar a ser.
“Eso quiere decir que ahora no soy la única que ve las cosas como realmente son…” Era sabido, más por las presentes del cuarto de Lori y Lola, que Lucy estaría contenta y feliz de que alguien más tuviera sus gustos y viera al mundo como ella lo ve. “¿Dónde está?” Se levantó de la mesa, apartando con cuidado la mesa con las tazas para no romperlas.
“Justo detrás de ti” La voz de Lincoln entró en la oreja de todas y se voltearon rápidamente para verlo parado en la puerta. Al verlo, de verdad parecía estar medio muerto por lo blanco que tenía la piel y sus ojos no eran los mejores. Parecía que el brillo que este tenía estaba apagado. “¿Qué? ¿Están viendo a un zombie o qué?”
“Mejor dicho un vampiro…” Murmuró Lana al verlo porque, gracias a la pequeña influencia que pudo recoger de Lucy, parecía un vampiro con la cara que tenía.
“Lincoln, ¿es cierto que ves todo de color negro ahora?” Lucy se asustó por su repentina aparición. Sintió lo que ella hacía siempre por primera vez y, a decir verdad, sí, daba miedo. Pero, ahora, estaba frente a él, dejando ver uno de sus ojos. El color azul que tenía hizo que Lincoln abriera los ojos muy sorprendido.
“¿Negro? Mm… puede que sea así. ¿Acaso quieres que me una a la oscuridad?” Soltó una leve carcajada a lo que caminó hasta donde estaban las otras, sentándose en el suelo y tomando una taza de té para que Lola le sirviera un poco. Lo hizo y tras tomar un poco, esbozó una sonrisa a lo que Lucy, que estaba parada en la puerta, no pudo evitar relacionarlo su apariencia con la de un vampiro, quitando la ropa de color que llevaba, claro. “Está rico, gracias Lola”
“¿Viniste a jugar con Lola porque también te está chantajeando?” Preguntó Lily haciendo que Lincoln dejara de beber su té y mirara con una mala cara a Lola, logrando poner nerviosa a la pequeña princesa que le temblaba todo el cuerpo con su mirada.
“No” Respondió. “Papá y mamá salieron con las demás, salvo Lynn que está abajo esperándome, dejándome a cargo de todas ustedes” Volvió a tomar otro sorbo y comió del pastel que Lana intentaba quitarle, comiéndolo con una sonrisa y ésta enojándose y cruzándose de brazos
“Por cierto Lincoln, ¿por qué estás con esa apariencia de vampiro?” Lana teniéndolo ahora tan cerca, sí, podía decirse que era un vampiro.
“Me siento mal… Nada serio” Trato de ocultar la verdadera razón. Mejor dicho, no iba a decir la verdadera razón de su estado. No podía decirles que escuchó que a Luna decir que quería que se muriera de la peor manera posible. Eran menores. Si entendían, era otra cosa pero no iba a escatimar en decirles de todas formas.
“Hermanito, ¿seguro que estás bien?” Incluso Lily se colgó de su brazo un momento porque realmente estaba preocupada por él. Asintió pero, dentro de ella, pensaba que había otra razón de estar así por lo que, con una sonrisa, le dio un pequeño beso en la mejilla.
“¿Eso por qué fue?” Preguntó confundido tocándose la mejilla en donde fue besado.
“Lola me dijo una vez que un beso siempre arregla las co…” Pero no terminó de hablar que una porción de pastel salió volando, haciendo que no terminara lo que iba a decir. Lincoln volteó su cabeza para ver la mano extendida de Lola, ocultándola y poniendo una sonrisa enorme.
“Tiene razón. Tu pequeño beso en mi mejilla me puso contento de hecho” Le acarició la cara y tomó algo de pastel de su rostro para comerlo y claro, tomó un pedazo grande y lo tiró al rostro de Lola, riéndose en el proceso sumando con la risa de Lana que, estaba esperando a que algo pasara.
“¡Lincoln!” Gritó enojada con lo que hizo. Este seguía riéndose junto con Lana y Lily y Lucy, que estando callada en todo momento, no pudo evitar soltar una leve carcajada por debajo. Molesta también por las risas, agarró el pastel que recién había ordenado y empezó a tirárselos a todos los presentes, empezando una pequeña guerra de comida.
———
Al cabo de un rato volvió a bajar, esta vez con una mejor sonrisa en su rostro ya que, a diferencia de hace un rato o hace días, la cara que tenía era bastante fea, reflejando tristeza en ese preciso momento.
“Te vez mejor que antes” Le dijo mientras notaba la cara que tenía. A decir verdad, todavía tenía en mente lo de su brazo, cosa que todavía escondía con las demás pero escuchó por parte de sus hermanas mayores mencionar el tema, sintiendo nervios por saber la verdadera razón pero por suerte, todas decían que esto fue porque se le cayó café encima.
“Lo estoy… creo” Se sentó de nuevo a su lado mientras tomaba el mando y seguía jugando con Lynn luego de haber ido a ver a sus hermanas menores jugar tan tranquilamente o eso creía porque Lola había chantajeado a las demás para jugar. “¿Tú cómo te sientes?”
“¿Yo? Bueno…” Pensando, quería decir la verdad. “…estoy todavía algo mal por el tema sobre tu brazo” Hizo una pausa en el juego, soltando el mando y mirando a Lincoln a la cara. “¿De verdad estás bien con tu brazo Lincoln?” Seguía preocupada con su brazo. Es más, le tomó del brazo levemente para levantar su manga de su sudadera, claro él dejándose, notando todavía el brazo vendando y tocando un poco, levantando su cabeza luego de esto y pudiendo ver una pequeña expresión de dolor que tenía. “Y todavía te duele…”
“Si tocas así de fuerte, sí, duele hermanita” Le replicó. No era que le dolía si alguien apenas le rozaba. Ahora, ella está apretando fuerte, doliendo un poco. Le soltó y le miró fijamente a la cara y sin pestañear. “¿Qué pasa Lynn?”
“Quiero disculparme contigo por lo del brazo…”
“Por eso tienes esa cara tan seria… Ya te dije que no hace falta que te disculpes. Fue mi culpa asumir que no eras “femenina” y bueno, aunque algo excesivo, de alguna manera recibí mi castigo y marcas de por vida” Lo último que dijo hizo a Lynn sentirse peor por dentro. Pensaba que se iría luego de unos cuantos días pero, aunque podía darse cuenta ella misma de que habría una mejora en todo este tiempo que pasó, le dolía y peor aún, marcas que duraría toda una vida. “Cambia la cara Lynn, no es tan malo y no hace falta que te disculpes”
“Pero Lincoln yo…” No pudo continuar porque este le calló. Quería disculparse con toda la sinceridad del mundo y no sabía cómo. Apartó su mano y siguió. “Realmente quiero disculparme contigo hermano”
“Bueno. Si de verdad quieres disculparte, entonces, sólo tengo una condición…” Levantó un dedo y le dio una leve sonrisa. Ella asintió, aceptando esa condición para antes de que dijera algo. “La condición es que… Me des un pequeño beso” Siguiendo la palabra de Lola, frase que no dejo terminar a Lily pero entendiendo enseguida, un pequeño beso en la mejilla arreglaría las cosas, algo que demuestre que le quiere y esto, era suficiente para él.
Lynn, por otro lado, con esa condición, se puso demasiado roja, casi como su color favorito. Ahora, se arrepentía de haber aceptado esa condición sin siquiera preguntarle o escucharla de antemano pero ya era tarde.
Tomó bastante aire, miró la cara alegre de su hermano pese a la palidez que tenía, tomó sus manos para ponerlas en su mejilla de su hermano mayor, cosa que ahora abrió los ojos por lo que estaba haciendo, y juntó sus labios con los de él, cerrando sus ojos y besándolo sin separarse por unos cuantos segundos.
Se separó luego de unos segundos, limpiándose la boca con su brazo todavía bastante sonrojada por lo que tuvo que hacer para tener el perdón definitivo de él y sentirse mejor con ella misma. Pero, el beso que tuvo que darle, su primer beso, hizo que de alguna manera se sintiera diferente a lo que ella estaba esperando. Levantó la cabeza para verle y, antes de poder decir algo, la mirada de su hermano, perdida y su cara de shock, estaban presentes.
“¿No fue suficiente?” Preguntó a lo que estaba por hacerlo de nuevo a lo que Lincoln puso su mano en su cara para detenerla y tocándose los labios con su otra mano.
“No era un beso en la boca Lynn…”
Cuando Lincoln dijo eso, Lynn entonces se dio cuenta que dio su primer beso a costas de querer sentirse mejor con ella misma y para tener un perdón definitivo de su hermano mayor, por error.