The Loud House: New Lincoln - V2C5 - Pequeños cambios
V2C5 – Pequeños cambios
Lincoln ahora mismo se encontraba almorzando tranquilamente en la cafetería mientras estaba no con sus amigos sino con su hermana gemela Lori junto a Leni y a Luna que, de vez en cuando a la hora de almorzar, compartían una mesa juntos para hablar de los demás miembros de la familia o en sus amigos en general.
Pasó aproximadamente dos semanas desde que, por ejemplo, Lincoln empezó a entrenarse de una manera un poco extrema junto con Lynn y pasando el resto de tiempo que tenía con sus hermanas menores que, cuando aparecía luego de entrenar con ella, lo tenían reservados por turnos.
Lynn se había vuelto la entrenadora personal de Lincoln en este corto período de tiempo y en donde, no sólo Lincoln pareció cambiar un poco sino que su lazo de hermanos se fortaleció por pasar gran parte de los días juntos. Por ende, esto acabó en hacer que ambos se llevaran de una manera fenomenal.
Cuando tenía tiempo, se lo dedicaba a sus hermanas menores, las que eran más menores todavía que empezaba desde Lucy hasta Lily que, ellas y sobre todo Lily, apreciaban bastante la actitud de su hermano mayor en pasar tiempo con ellas.
Si se hablaba de su gemela, Leni, Luna y Luan, había casos que estaba con ellas también pero, no pudiendo comparar con el tiempo que pasaba con las demás. Por suerte no hubo quejas por parte de ellas y tampoco le importaría si se quejaban. Sólo actuaba como el hermano mayor que era y podía ser.
En este momento, Luna no pudo evitar terminar de tragar y ver a su hermano nuevamente. “Oye viejo, ¿te encuentras bien?” A lo que Lincoln alzó la vista sin comprender lo que dijo. “Quiero decir, no pareces ser tú estos días”
“Lo que dice Luna es cierto Lincoln. Literalmente, pareces alguien más” Ella miró a Luna y luego miró a Lincoln que, parecía algo sorprendido por lo que sus hermanas estaban diciendo.
“Es quiere decir que… ¿Este Lincoln de aquí es un impostor?” A lo que con la conclusión de Leni hizo que escupiera la comida un momento. Luna le explicó un momento a lo que se refería. “Oh… Pues, sigo creyendo que no importa que tanto puedas cambiar, seguirás siendo mi hermano mayor favorito”
“¿Acaso hay otro hermano mayor en la familia y no estoy enterado?” Lincoln dijo de manera casual mientras miraba a Lori que, no pudo evitar soltar una carcajada. Miró nuevamente a las tres antes de continuar hablando. “¿Por qué dicen que no parezco ser yo?” Les preguntó.
“Hablemos de tu cuerpo por ejemplo” Dijo Luna señalando al cuerpo de su hermano mayor que, absurdamente, parecía un poco más grueso que antes. “Pareces un poco más ancho, más alto si quieres y puedes y además aparte de ser lo más importante, corres todos los días” Hizo una pausa para seguir comiendo y luego continuar. “Donde recuerde, no creo que te gustara hacer ejercicios para nada o prácticamente nada”
“Además, tampoco antes te interesabas en vestirte bien. Ahora parece que te preocupas un poco por ello lo cual, debo admitir que me parece fantástico porque de esa manera, tengo para pensar modelos masculinos contigo”
“Literalmente, ahora pasas más tiempo hablando y saliendo que pasar el día en tu cuarto Lincoln. ¿Qué te pasó?”
Con las breves declaraciones contra él alegando que estaba cambiando, Lincoln pudo sonreírles nada más a modo de respuesta y rascarse la mejilla con un dedo nerviosamente.
“Digamos que… son… pequeños cambios” Su respuesta no fue la mejor de todas para sus 3 hermanas que le miraban pero, eso sólo se le ocurría. “Si el día de mañana les llega a pasar algo a ustedes, todas ustedes hablando y refiriéndome a las demás, tengo que estar listo. Aparte de que como hermano mayor, debo interesarme un poco en el gusto de todas ustedes ¿verdad?” Con una mejor respuesta, las 3 asintieron entendiendo su razonamiento.
“Aunque en serio hermano, es raro para mí verte así”
“¿A sí cómo?” Pregunto Lincoln mirando a Luna confundido. No tenía nada de raro ahora mismo como para que ella dijera eso.
“Me refiero a que es raro verte de esta manera, cambiado, algo diferente a lo normal, como que dejaras de ser tan predecible ahora”
“Puede que haya madurado antes” Se encogió de hombros al no poder darle una respuesta clara ahora o que le creyeran porque, a decir verdad, las miradas de las tres, aunque no tanto por parte de Leni, eran de alguien que veían a otra persona distinta y ajena a su hermano mayor. “Pero dejando el tema de lado, ¿no tienen nada nuevo que contar o simplemente van a mirarme todo el almuerzo?”
“La segunda opción me gusta más que la primera” Luna entrecerraba sus ojos para ver a Lincoln que, sólo estaba sonriendo cuando ella le miraba de esta manera.
Por otro lado, Lori y Leni entonces, dejando de lado la segunda opción, tomaron la primera opción que Lincoln dio y empezaron a hablar animadas, olvidando por completo estos “pequeños cambios” que él había sufrido.
———
“Oye Lincoln”
“¿Mm?” Para cuando tenían que volver para el cambio de clases, es decir de profesor, Luna tomó de la mano a Lincoln un momento para decirle algo que, a ojos del peliblanco, parecía querer pedirle algo.
“¿Podrías llevarme luego a un lugar?” Le preguntó poniendo una buena cara de niña para hacer que su hermano sea convencido. En cierta manera, Lincoln le consentía si se portaba bien y eso hacía a veces para obtener mejor trato que con las demás.
“¿A dónde quieres ir?” Se dio la vuelta completa para verla a la cara que le hacía. Dicha cara le estaba convenciendo bastante de querer llevarla pero, antes, debía saber a dónde.
“¿Dónde? Oye viejo, creo que sabes el lugar que siempre me llevas ¿no?” Ella volvió a sonreír al decirle esto, tratando de hacer que supiera a dónde le llevaba siempre.
“¿La casa de una de tus amigas?” Ella asintió. Había otros lugares a donde siempre llevaba a cada una de sus hermanas y Luna tenía varios lugares a los que siempre iba, haciéndose algo confuso al tratar de adivinar que, adivinó a la primera. “Debo adivinar de nuevo, ¿verdad?” Volvió a asentir para que adivinara de nuevo. “Imagino que es a la casa de Tabby porque otro lugar no se me ocurre”
“Y es así. Espero que no me decepciones hermano” Golpeó su pecho levemente y se alejó de su hermano que seguía estando en su casillero abierto, viéndola irse de a poco.
Tomó sus cosas para su siguiente clase y cerró su casillero, teniendo detrás de la puerta de la misma a Clyde que, por la breve aparición que hizo, le hizo pegar un pequeño sobresalto.
“Oh viejo… Pareces Lucy al aparecerte de esa manera” Recogió sus cosas que se le cayeron al verlo tan de golpe.
“Lo siento pero, quería intentarlo una vez al menos” Clyde se estaba riendo de su amigo que se había asustado. “Escucha Lincoln, ¿puedo pedirte un favor?”
“Depende si está en mis manos poder hacerlo” Juntó de nuevo sus libros mientras los aseguraba con su brazo para que no se caigan de nuevo.
“Bueno… ¿Puedes decirle algunas cosas de mi parte a Lori?” Avergonzado, Clyde no encontraba alguna forma de transmitir lo que sentía a la hermana de su mejor amigo. La respuesta del peliblanco fue una risa pequeña y corta, sonriéndole de lado a lado.
“Su novio es Bobby, ¿lo sabes?” Pero Lincoln no podía ayudarlo aquí. Su hermana tenía novio ahora mismo y aunque solamente lo sabía él nada más, no podía ocultárselo a su mejor amigo. “Por lo que no puedo ayudarte ahora viejo, lo siento”
“¿No puedes ayudarme? Pero, ¡antes lo habías hecho!” Protestó sorprendido Clyde al escuchar que su mejor amigo declinaba algo que antes siempre le pedía.
“Antes… pero ella tiene novio ahora Clyde y aunque mis padres no lo saben y menos mis demás hermanas, por más que me caigas mucho mejor que Bobby, su novio, no puedo ayudarte… En serio hermano, lo siento”
Por un momento Clyde quiso decir algo pero, no podía. Lo que dijo su mejor amigo era cierto, no podía ayudar a que le dijera a su hermana cosas buenas de él y que de la nada, dejara a su actual pareja.
“Lo entiendo…” Dijo algo triste pero enfrentando la realidad. “Nos vemos después de clases” Y se retiró de allí dejando a Lincoln que sostenía sus libros.
Él negaba con la cabeza. No podía ayudarlo y aunque quisiera llamarlo “cuñado”, lo que importaba era la felicidad de su hermana y si ella estaba feliz con Bobby que todavía estaba entrando en confianza con él, que así sea.
Se dirigió al salón de clases, sentándose cerca de Lori que estaba charlando muy animadamente con Bobby que, ambos, notaron la cara que este llevaba.
“¿Qué sucede hermano?” Bobby miró la cara de Lincoln que, realmente, no tenía buena cara ahora mismo. “¿Estás bien?”
Él le miró y luego miró a Lori un momento. Viendo a los dos, tuvo que pedir muchas disculpas por Clyde pero no podía hacer lo que le pidió. Sonrió levemente mientras veía a ambos.
“Sólo pienso en el momento que te presentes en la casa para conocer a tus suegros, nada más” Y notando que los dos mostraron un leve sonrojo en sus rostros, Lincoln empezó a reírse de ellos mientras les daba un leve golpe en sus espaldas mientras sonreía y aprobaba su relación.
———
Lo primero que tuvo que hacer una vez terminadas las clases, fue dejar a sus hermanas en casa mientras que, luego, tenía que llevar a Luna a la casa de Tabby que, al parecer, iban a tener práctica esta tarde.
En este día era el turno de su compañera de clase y una amiga de la familia. Como buen hermano que era, la debía llevar porque aparte se lo prometió.
“Gracias por llevarme hermano” Al llegar a casa, tuvo que bajar, cargar algunas cosas de Luna y volver a subir para llevarla a lo de Tabby. Mientras conducía, sentía todavía la mirada de ella encima de él y no se despegaba en ningún momento.
“¿Tengo algo en la cara?” Le preguntó viendo que no quitaba sus ojos sobre él.
“Solamente estoy mirándote, ¿acaso eres famoso que no puedo hacerlo?” Replicó Luna. Había algo que no le cuadraba de su hermano estas dos semanas pero, ahora mismo le estaba llevando a la casa de su amiga. A caballo regalado, no se le ve los dientes.
“Bueno… Hay mejores cosas que ver ¿sabes?”
“Y que lo digas que las hay”
Callados por un momento, Lincoln arribó al cabo de unos 15 minutos a su destino.
No quería bajar y quería volver a casa pronto pero tenía que ayudar a Luna a bajar sus cosas y acompañarla hasta la puerta de la casa.
“¿Tendré que buscarte a la vuelta?” Le preguntó cargando su guitarra con su respectiva funda al igual que un amplificador. Curiosamente hablando, luego de dos semanas, esto no le parecía tan pesado como antes.
“¿Acaso debería pedirle a la chica que no tiene carnet de conducir que me venga a buscar?” Miró vagamente a su hermano mayor mientras respondía con otra pregunta a lo que él dijo.
“…” Hizo silencio un momento hasta que le señaló con el dedo. “Buen punto” Le respondió.
Ambos se dirigieron a la cochera de esta que, se pudo notar a algunos amigos de Luna que ya estaban allí, ya separándose de su saludo para saludar a dichos amigos.
Bajó el amplificador y luego dejó la guitarra a un costado de este, esperando a que no se cayera ya que si esa guitarra le pasara algo, no quería estar si Luna viera esto.
Dejando las cosas, limpió sus manos y estaba por irse pero sintió un tirón en su camisa que le hizo voltear. Tabby estaba allí, tirándole de la camisa y teniendo una sonrisa de lado a lado.
“¿No quieres quedarte Lincoln?” Usó una voz suave, una voz tierna y calmada haciendo que los presentes se le queden mirando con algo de sorpresa y sobretodo Luna que miraba a Tabby cómo estaba apegándose al brazo de su hermano mayor haciendo logrando que quedara encajado en sus pechos. “Sé que quieres quedarte…” Viendo la expresión de duda, ella se apegó más a él hasta el punto de estar casi con los cuerpos pegados. Era sabido que a ella le interesaba Lincoln pero, ahora, viendo el cambio que estaba teniendo, lo hacía desearlo más por lo que era bastante sincera con él. Pero él solamente apartó su brazo y apartó de su cercanía a Tabby que le miraba muy asombrada.
“Te pido disculpas Tabby pero, tengo algo importante que hacer. Por cierto Luna, cuando terminen, recuerda llamarme para que venga a buscarte. ¡Diviértete!” Se fue alejando haciendo la seña de un teléfono apuntando y apoyada a su oreja a su hermana y se dirigía a la van para irse de allí.
Viendo que la hora que era, sintió que a donde iba, llegaría tarde.
Si llegaba tarde a su cita, ella nunca se lo iba a perdonar para nada.