Capítulo 5
Run, bitch, run.
Cuando salieron del edificio Luz frena a Daira.
—Necesito que me digas donde están los adultos.—desesperada toma de los hombros a Daria y la sacude varias veces, la joven mantiene su rostro rígido.
—Ellos están en los límites donde termina la ciudad… se encuentran en los muros….—Daria responde a la fuerza.
—¿En qué dirección? Y… ¿Muros?—curiosa Luz le pregunta.
Daria se toma un segundo para pensar bien por qué una mutada bajo el mandato del líder no sabría sobre su proyecto.
—…
—¡!
Las dos se miraron, Daria con rostro acusativo y Luz cayendo en la trampa por su mentira y falta de descuido.
Era obvio que esta chica de cabello melocotón no está aliada con el líder y eso significa problemas, Daria da media vuelta y trata de huir, trata ya que no puedo porque Luzxia la sostiene de los hombros con fuerza.
—¡No eres una de sus mutados! ¡Si te digo traerás problemas!—la joven Daria grito con fuerza esperanzada que un guardia en patrulla la escuche, no tuvo tanta suerte.
—Vamos no pasara nada solo dime por donde es…—Luzxia apretó un poco el hombro izquierdo de la chica la misma pega un gritito agudo.
—¡E-Esta bien! Es por el sur no tan lejos de aquí en auto.—dice reacia Daria pero lo dice sin más recelo.
++
Llegando a la parte sur de la ciudad-pueblo sus ojos no pueden más que centrarse en las acciones de las personas.
Son todos hombres y mujeres adultos en medio de una construcción de altos muros, de largo ya van unos 15km completando todo el sur y más.
La gente se ve demacrada y sin vida, algunos están heridos y otros desmayados.
«Es increíble ver tal escena, parece que completaron el lado oeste y continúan por aquí, el sur. Estas personas están pasando por mucho…¿Como se sentiría sus hijos al verlos así?»
Mientras Luz analiza la escena una persona de cabello gris enrulado se acerca rápido.
Sin previo aviso Luz ve que algo puntiagudo sale de su cuerpo y se dirige a donde ella está, rápida esquiva el proyectil y a los siguientes, notando que ya no terminaba y cada vez esa persona se acercaba decide dejar de jugar y se acerca hasta quedar detrás el chico en un parpadeo.
Con un codazo dirigido a espalda del chico, este se dobla y cae lloriqueando de dolor.
—¡¡Ah!!
—¡Oye! no te pongas mal, sanara pronto…solo no debiste atacar sin aviso.—ella solo suspira y se retira caminando lento no dándose cuenta de la atención que llamo.
—¡Espera tú…! ¡Se lo reportare al líder, bastarda!-grita desde el suelo el joven dolido.
—¡Has lo que quieras!—grito ella cuando corría rápido hacia el departamento donde estaban sus cosas.
«¡No dejare que esos tres de trama cliché se queden en este lugar atroz! Pero… concuerda bastante con su trama…»
—A donde crees que vas…—una voz fría la sorprende justo cuando bajo la guardia.
Ella sabía que presencias se hallaban y esas eran de Jake y sus demás secuaces.
—¡Oh! ¡Me olvide la olla con agua hirviendo! No quiero que haya un incendio o alguien se queme.
—Ella está mintiendo líder.—la única chica habla despreciando con la mirada a Luz.
—¿Eh? Ajaja… yo…—antes de que continúe Luz, mientras se rasca la cabeza nerviosa siente un mal presagio.
El chico de ojos blancos la mira, de a poco ella siente su cuerpo pesado.
Es como si hubiera aumentado kilos de golpe, y su cuerpo le es difícil coordinarlo.
Luzxia trata de mover su mano derecha pero en vez de eso el pie se mueva para adelante.
Rápido se da cuenta que su sistema motor no funciona correctamente.
—Me presentare antes de que respondas, soy Jake el destripador líder absoluto de esta nueva era de mutados.
Luz ve a Jake inclinarse un poco en su presentación.
«Diciendo tales palabras egocéntricas y con ese aspecto de niño noble… sin duda debo alejarme de este hombre»
Siguiendo las palabras de presentación de su líder, los demás en el grupo hablan.
—Soy Natasha, la única verdad debe der presentada.—ella era la pelirroja de la reunión.
—Elios.—el chico con ojos blancos, su tono frio hizo que Luzxia ruede los ojos ante tal personaje.
—Tu no me agradas niña bonita pero diré mi nombre de cortesía, soy Rex.—su ser reptil combinaba con el nombre…
Mientras se presentan Luz ya tenía en mente el rompecabezas de su cuerpo armado. Se movió con naturalidad estirándose un poco el brazo y lanzando golpes firmes.
«Por que cada mutado que me encuentro hasta ahora tiene nombres inventados… debe ser como yo pienso, nueva vida, cambio de rol…»
Sorprendidos los presentes de inmediato muestran una sensación de alerta para Luzxia.
—Te hare solo la pregunta ¿Deseas unirte?—pregunto con calma Jake.
—No.—y con esa respuesta ella corrió más rápido de lo que pensaba.
«¡Ni estando en las ultimas respiraciones de mi vida dejare que alguien este sobre mi!»
Llego al apartamento, subió y tomo sus cosas, la llave y la mochila sin tocar todavía.
Vio que no estaban sus compañeros, ya habrán de estar como esclavos, incluso el perro no se hallaba, triste ella murmuro algunas palabras santas falsas.
—Dios se apiade de ustedes.
Bajando de las escaleras noto una briza intranquila, más atenta pudo percatarse que cada vez aumentaba su fuerza.
Se plantó con firmeza en el suelo y una oleada de ráfagas casi logra noquearla pero por su suerte esta frena. Cuando por fin se calma el ambiente, nota a las personas que ya vio antes estar ahora como si nada les interrumpiera, ese ambiente de personas serias le causó cierta repulsión.
—¡Oh! Yo solo vine por mis cosas, no se preocupen no haré nada contra su nueva era de mutados…
Luzxia nerviosa sonríe para los presentes.
«Solo déjenme irme, no quiero problemas y menos entrar en la trama de sus vidas ¡A nadie le importa su meta!»
—Natasha…—menciona Jake a la chica pelirroja.
—Dice la verdad.—aunque ella no quería admitirlo, uno de las cualidades es detectar la verdad o mentira y resulta que ella misma esta siempre atada a decir lo correcto.
Pensante Jake observa a la joven Luzxia, parece que ni ella se ha dado cuenta de que logro borrar rastro alguno del efecto interno en su cerebro que provoco Elios.
Solo pensó que en ella como un caso inútil y sin ambiciones, a la vista analizada de su personalidad le resulto tan simple como la de Kyuren pero el por lo menos tenía ese esmero del ayudar a la persona ajena y ser leal a su meta.
Lo único que Jake anhelaba era crear una nueva era a base de una crianza fuera de los adultos y sobrevivir en el futuro fortín con poderosos mutados como principales residentes y estrellas. Sabe que era un camino largo y difícil por eso busco a estas personas a su lado que en verdad entendían que se necesita empezar y aprovechar este cambio de la humanidad. Como con los dinosaurios, los humanos comunes y corrientes caerán ante sus predecesores, los mutados y darán comienzo a una nueva era.
Suspirando Jake en alto con decepción, el rechaza los ojos combinados de la joven chica de cabello melocotón y decide no dar mas vueltas.
—Aceptare tu respuesta y prefiero que no te involucres con nosotros y este lugar. Puedes retirare sin problemas.—por su mente termino la frase que solo de momento, si el llegaba a oir de ella ya sea con buena o mala fama, iria a visitarla.
++
Luzxia se retiró del pueblo gustosa.
«No quiero saber que será de esta tierra por un tiempo…»
Pronto en su viaje decidió hacer algo.
Alejarse de la civilización y valerse por sí misma. Ya había fallado su meta con sus casi compañeros con una gran trama de novela y no quería otra experiencia como esa.
En un tiempo de recorrido con la moto encontró el lugar perfecto para vivir, en unas montañas con follaje de bosque, más específicamente en un campamento de ricos donde no había nadie, por supuesto.
El lugar le proporciono agua limpia, cobijo y armas, si era muy vaga para no usar ella misma sus manos como una.
Con una colección de libros que acumulaba al salir a pasear algunos días de pronto se vio inmersa a la vida de una ermitaña pero no a toda letra.
Cuando menos lo espero ya pasaron 3 años y noto algunos cambios o ninguno en lo personal.
++
—Otra vez… día a día me levanto con esperanzas de crecer y nada ¡me sigo viendo igual que el día donde comenzó todo! Ugh, ya me canse ¡No tengo más libros para leer! ¡No más carne sin sazón! ¡No más frutas silvestres… quiero volver a la civilización! ¡Eso! puede que sea tarde de mi parte pero tres años aguante y mi burbuja ya no da para más ¡Quiero ver gente y dejar de hablar conmigo misma!
Luzxia después de sus acostumbrados monólogos en voz alta se prepara para viajar.
Al final, el humano no puede estar solo tanto tiempo.
«Bien, mi misión sera viajar por todo el mundo! principalmente ver como se maneja el mundo ahora que no hay un orden, con solo pensarlo me emociono ¡No hay nada de que preocuparse!»
Ojala que en el camino de su aventura no se hubiera topado con rumores y personas como ella, nada es tranquilidad en esta nueva Era.
++
Lo primero que pensó Luzxia fue que algún cambio debería haber en la sociedad.
Quizá su ciudad nativa progreso con ese muro, pero no siguió el tema ya que estaba dispuesta a nunca averiguarlo. Pensó que está a miles de kilómetros de su pueblo y el viaje de por si tardaría mucho a pesar de tener su reciente chispa en auge.
Primero saldría de su zona de confort y se dirigiría a una de las ciudades más grandes cercanas. Si ella ponía todo de sí en unos días llegaría, lamentablemente como la moto no arrancaba decidió hacer su viaje a pie. Lleva en este viaje una mochila cargada con agua, ropa, utensilios para el aseo, herramientas para cocinar y añadiendo el saco de dormir. Tenia un largo camino por recorrer.
++
Cuando pensó haber tomado la ruta incorrecta, el horizonte le mostró que estaba en el camino correcto. El viaje fue tranquilo, sin un alma de vida o de no vivos.
Corrió hasta llegar a la entrada de la primera ciudad que vio, el cartel roto le indico donde esta.
«Bienvenido a Montres… suena inventado.»
Ya se divisaba edificios rotos y el lugar sucio con escombros por doquier, los autos con capaz de mugre amontonado sobre otros estrellados, en el suelo se veian marcas de lo que era sangre y ahora son manchas negras y cuajadas. Notando en poco esa parte Luz se acerca con intriga.
—Pareciera que se mueve…—ella suspiro al pensar en eso por verlo tanto tiempo y se alejó.
«Debería dormir, mi cerebro acaba de jugarme una mala pasada.»
Caminaba chiflado una melodía sin sentidos con agudos y altos silbidos, manteniendo el silbido agudo sintió una extraña sensación a lo lejos.
Por primera vez se enfocó en eso y como si fuera algo natural, sentía algo que se movía a pasos rápidos desde lejos. Cuando ese ente entro en su visión claramente noto que era una niña perseguida por dos hombres, de vez en cuando ella desaparecía y volvía a verse su cabello negro con mechas violetas raramente alineadas a la perfección.
—¿Una mutada?—se percató que la niña se dirigía justo donde esta ella.—¿Eh?
—¡Ayudaaaa!—una voz aguda y cómica suena de esa niña.
Sin poder evitarlo Luzxia tomó carrera y en segundos noqueo a los hombres con no tan claras acciones malvadas o buenas.
—¡Gracias! Incluso temí por mi vida…—a Luzxia le sonó conocido lo dicho por esa niña y se rio.
—¿Puedo saber que pasa aquí…?—dice interesada Luzxia.
—Es una historia larga… Bueno, paso esto, yo estaba con el grupo de nuevos habitantes que me encontré por casualidad cuando buscaba suministros y entonces notaron que era una mutada… ¡pero no fue por mi aspecto! es que había un chico lindo y el me miro después sonrió y yo quede como ¡Es tan hermoso que mis ojos nunca se despegarían de esa belleza! Y bueno desaparecía y aparecía…
—…
Luzxia no le respondió y miro para otro lado sin evitar reírse de aquella niña. Su propia debilidad por los chicos guapos la delato.
—¡Oye, escúchame! Este lugar no es para que charlemos…—al escuchar eso Luz paro su risa y la miro con evidente lógica, aquí solamente era la niña quien solo habla y mucho.—Es que… aquí hay de esos y es peligroso…—susurro temerosa la niña.
—¿Esos? ¿Mutados? ¿No humanos?—aporta Luzxia tratando de adivinar.
—No y no, esos últimos ni aparecen ya.—Con el rostro contraído la niña mira para todas direcciones—Hablo de esos… Remonst…
Sin comprender Luz nota que algo malo pasaría si se quedan en ese mismo lugar paradas. Tomo de la mano a la niña y corrió rápido hacia atrás, con un peso extra apenas pudo evitar el golpe sorpresivo delantero. Las dos cayeron al suelo aturdidas pero se levantaron rápido.
—Es…uno de esos…—dijo temblando la niña para desaparecer de la vista de Luz.
Alarmada Luz, se centra en la cosa que hizo su aparición al ser mencionado.
Es un ser sin forma concisa, pero seguía pareciendo sólida, su cuerpo es todo negro opaco. Al ver esa especie de monstruo fantasmal ella reacciona rápido y se aleja al sentir un futuro movimiento de parte del nuevo de la especie no identificada.
Cuando salto del lugar la criatura estrella su cuerpo donde antes ella yacía.
—¡…!
Sorprendida ve como la especie desaparece dentro del concreto de la calle para dejar en su lugar una mancha negra.
Centrada en eso ella otra vez se percata de la presencia de la criatura. A metros de su lado se encontraba una mancha negra y de a poco surgía la criatura, esta vez abrió el centro de su cuerpo para mostrar de cada lado una boca vertical con grandes dientes en un masivo y horripilante mente gigante boca, todo se mostraba como un conjunto de dientes filosos y pequeños que parecían infinitos.
No pensó en otra cosa que desenfundar su katana y hacerle frente. Cuando en un abrir y cerrar de ojos estaba agitando su espada y al tocar a la criatura esta explota dejando una masa negra chorrean te por el cuerpo de ella.
—Ugh ¡qué asco!—sacándose los pedazos con esmero nota que no salen.—¡!
Su cuerpo empezó a arder le, la mejilla izquierda con una gran parte del resto de la criatura ardía con toda potencia, cuando menos lo esperaba su cuerpo en cada parte que estaba tocando esa gelatina negra ardía. Su cuerpo reaccionaba con rapidez y regeneraba esas heridas profundas que se formaban por el evidente ácido, el humo de su propio cuerpo al regenerarse se empezaba a espesar y flotar con pesadez a su alrededor desorientando la de la situación.
—¡Arg! ¡Maldición!
«Resiste, resiste, esto no es nada comparado a otro dolor que pasaste Luz»
No aguantaba más y pensaba que no tenía fin pero de a poco el proceso de ardor se notaba menguar cuando la gelatina, esos pedazos de la criatura, se gastaba al arder.
En minutos el rastro y efecto que hizo la criatura ya no se notaba.
—¡Qué fuerte eres!—la niña aparece a lo lejos gritando en festejo.
«Esta niña… huyo en el momento justo… y cuando no hay más peligro se acerca.»
Enojada cuando ya está a su alcance la niña, Luz le da un golpe leve en la cabeza.
—Perdón… es que daba miedo y no sabía que hacia…—la niña protesta con dolor y pena.
—Eso no importa por ahora, dime cómo te llamas.
—Soy Lory… pero no crees que… deberías cambiarte de ropa…—la niña la observo y después bajo la cabeza evitando ver a la joven.
Sin notarlo Luz ve sus prendas frontales con grandes y pequeños agujeros dejando ver parte de su carne…
—Vayamos a un edificio.—menciona nerviosa Luzxia.
Antes de irse decide llevarse los cuerpos de los chicos inconscientes.
Ahora que lo notaba también son mutados.
tunovelaligeras.com