Sinners Land Capítulo 5 Celtic
Capítulo 5 Celtic.
En el momento en que volví a abrir los ojos tenía enfrente al sujeto con el cráneo de ciervo sentado frente a una fogata.
- Veo que despertaste.
- … si – lo decía mientras aún estaba recostado en el árbol.
Decidí pararme lentamente y acercarme a la fogata.
- Vaya, vaya, incluso puedes moverte un poco.
Llegué a sentarme enfrente de él y el fuego, coloque mis manos lentamente en el fuego para poder calentarme lo suficiente ya que empezaba a sentir un dolor en los dedos, por el frío que estaba haciendo.
- ¿Quieres hablar? – Dijo el sujeto mientras movía la leña de la fogata con un palo.
- Pensé que no querías hablar.
- Mmm hay algunos temas de conversación que preferiría no hablar; es solo eso.
- ¿Puedo saber el motivo del por qué te niegas a hablar de esos temas?
- No.
- …. – acompañé al silencio con un gesto de inconformidad.
“De seguro este hombre solo está jugando conmigo”.
- Mira, que te parece si charlamos un rato, comenzamos con preguntas sencillas para llegar a conocernos mejor y tal vez así lleguemos a entendernos un poco.
- ¿Por qué haría algo como eso? Y de qué me serviría conocer mejor al sujeto que está a punto de llevarme a mi funeral.
- Ya te dije que no soy tu enemigo chico, además es para perder el tiempo mientras esperamos a que se haga de día o ¿se te ocurre algo mejor que hacer mientras esperamos a que pase la noche? Si es así… soy todo oídos. (soy todo oídos = te escucho)
- … No.
- Bien, entonces…. ¿Cómo es que te llamas?
Al escuchar la primera pregunta del sujeto, llegué a sorprenderme tanto que me hizo plantearme el querer hablar con él, al principio no planeaba seguirle la conversación, pero…. me hizo sentir algo.
Hace mucho tiempo que nadie se había molestado en saber mi nombre y si hablaba con alguien lo más probable es que la otra parte me estuviera amenazando.
Solo por cómo había iniciado la conversación me decidí hablar con él.
- Mi nombre es… Isaías.
- Bueno… un gusto en conocerte Isaías.
Cuando el sujeto terminó la frase no pude evitar hacer una mueca.
- ¿Qué es lo que pasa? Acaso pronuncie mal tu nombre.
- No, no es eso… es solo que no estoy acostumbrado a que lo primero que se me pregunté sea mi nombre.
- Se sabe que es de buena educación saber el nombre de la otra persona antes de iniciar una conversación.
- Ha, supongo que tienes razón…. entonces ¿Cuál es tu nombre?
- Mi nombre es Alón, pero puedes decirme Celtic.
- Ok.
- Así que, dime Isaías ¿por qué te busca la policía?
“¿No lo sabe? ¿Entonces porque me atacó?”.
Al momento de saber que el sujeto enfrente de mí no tenía ni la más mínima idea del porqué la policía me perseguía las dudas empezaron a flotar en mi mente.
“¿Qué hago? Este hombre capaz de matarme si así lo desea, no tendría caso mentirle o ¿sí? Lo más probable es que al momento en que busque quien soy termine entregándome”.
Di un pequeño suspiro y me decidí por decirle la verdad.
- Se me culpó por el asesinato de dos personas.
- ….. Ya veo – lo dijo con una voz seria.
Quería ver como reaccionaba después de decir que había sido culpado por el crimen de un asesinato, pero para mi sorpresa no llegó a alterarse, mantuvo la calma como si fuera algo normal. En la mayoría de los casos la otra persona ya estaría más que nerviosa o furiosa.
- ¿Entonces porque no escapaste?
- ¿Qué?
- Sé que pudiste haber escapado en el rato que te deje aquí abandonado Isaías, pero en vez de eso decidiste quedarte ¿por qué?
- Mis oportunidades de escapar eran nulas por culpa de las heridas que me provocaste.
- Mentira.
“¿Qué es lo que quiere este sujeto de mí? ¿estaba esperando a que escapara?”.
- No entiendo ¿A dónde quieres llegar con esto Celtic?
- Sabía que podías escapar Isaías, no soy tonto, lo hice a propósito, las probabilidades de que te quedaras sentado a esperarme eran realmente bajas, ya que pensarías que te llevaría con la policía, pero aun así no huiste ¿Por qué? Con el crimen que cometiste es más que obvio que el castigo sería tu propia muerte o el encierro de por vida.
- Primero que nada, déjame aclararte que no soy culpable por el asesinato de las dos personas.
Al decir esto Celtic se quedó quieto por un momento dejando de mover él la leña y volteo a mirarme.
- Pero acabas de decir que fuiste…. – se detuvo un momento para analizar lo que había dicho llegando a una conclusión – entonces ¿eres inocente?
- Sí… es por eso por lo que dije que se me culpó por un crimen, nunca dije que fui culpable del crimen.
- ¿Puedes probarlo?
- No, pero tampoco es que gane nada mintiendo a alguien que puede matarme en cualquier instante ¿cierto?
- Mmm cierto, pero aun así vengo cayendo en la misma duda.
- ¿Por qué no escapaste? después de saber que eras un criminal podía querer llevarte ante la policía y / así que aún debe de haber algo más, por lo cual decidiste quedarte ¿no?
- ¿A qué se debe tanta curiosidad?
- Es simple solo quiero saber con qué persona estoy tratando.
No sabía porque este hombre estaba tan interesado en mí y la verdad es que no ganaba nada contestando sus preguntas, pero para ser sinceros muy dentro de mi estaba disfrutando la charla.
- …. Creo que fue porque tuve suficiente.
- Celtic hizo un sonido de inconformidad cuando recibió mi respuesta.
- ¿Suficiente de qué?
- Suficiente de estar escapando, suficiente de este estilo de vida. El estar huyendo de un lugar a otro escapando de la policía, sin poder dormir por estar en alerta todo el tiempo, es un estilo de vida que no se lo desearía ni a mi enemigo, no puedes hablar con nadie, todo el mundo te percibe como hostil a primera vista, incluso no te dan la oportunidad de validar tu inocencia, por el simple hecho de pertenecer a un país o hablar otro idioma.
- Mmm… ¿A qué clase de personas supuestamente asesinaste para que incluso tu propia vida llegara a tener una recompensa?
- Al principio se me culpó por el asesinato de dos personas, luego se me fue culpando de otros actos que se realizaron por otras personas y así fue hasta que mi cabeza tuviera una recompensa.
- ¿Por qué? ¿Qué ganaría la gente con culparte de los crímenes de otras personas?
- Fácil, lo que ganan es Odio.
- ¿…?
- La gente que gobierna ganaría que su población odiara a cierta gente en específico, en este caso a la gente de mi país esto lo hacen con tal de no recibir reprimendas por tomar acciones inmorales contra nosotros, si llegaran a recibir una reprimenda por sus actos solo tendrían que usar la excusa de haber hecho justicia.
- Agh… Pensé que ya no se daban esos casos de racismo.
- Podría decirse que el odio entre países y culturas está en su apogeo.
- …- guardó silencio mientras hacía un movimiento de disgusto.
- Mientras que el pueblo no se interponga en sus movimientos por el odio que nos tienen, la gente con más poder puede moverse libremente por los mercados negros a su antojo y si llegasen a ser detectados solo tienen que asesinar a las personas correctas y echarnos la culpa, así la muchedumbre no dudaría de ellos y no les causarían problemas. Incluso tanto para el gobierno, como para los militares, los hombres como yo; solo somos vistos como unas simple ratas de laboratorio que corren en su laberinto.
- Supongo que no fue fácil.
- Para nada… la mayoría de los días trataban de matarme por una simple recompensa; que siendo sinceros muy apenas les valdría para un carro del año, pero supongo que con ese dinero es suficiente para motivar a la gente y más en tiempos de crisis.
- Si te hubiera entregado por la recompensa ¿qué hubiera sido lo más probable que te hubiera pasado?
“¿Si te hubiera? acaso este hombre ¿me cree?”
- Por la simple opinión de las masas lo más probable es que perdiera mi cabeza, pero aun así no estoy completamente seguro, tal vez lo que hagan al atraparme sea encerrarme / y mantenerme con vida para echarme la culpa de algo; en caso de que tengan un problema.
- Entonces se podría decir que terminarías pudriéndote en la celda hasta el final.
- Apostaría a que a muchas personas les gustaría que eso me pasara, pero he llegado al punto de mi vida en donde el vivir la vida ya no se le puede considerar un lujo… y tú Celtic ¿qué clase de vida tienes en este bosque?
- Normalmente vago por el bosque a mi antojo, anteriormente era un cazador, pero las cosas cambian rápidamente y ahora trabajo para un grupo de personas que me encargan entregar comunicados. La mayoría de las veces la gente no quiere meterse en este bosque por lo peligroso que es, es por esto que me mandan a mí a dar simples mensajes.
“¿Qué tipo de mensajes?”.
- ¿Entonces se puede decir que has perdido las ganas de vivir?
- esa pregunta dolió un poco.
- Perdón, pero creo que es una pregunta necesaria.
- Aún no he perdido las ganas de vivir, pero las hubiera perdido hace mucho, si no fuera porque le prometí a alguien que amaba; el vivir mi vida hasta que ya no pudiera dar ni un paso más, pero si llegara a ser capturado creo que llegaría a perder las ganas de vivir.
- Ya veo… aunque lo dudo.
- ¿….?
- Cuando te topaste con ese demonio no dudaste en escapar y pelear por vivir, si en verdad fueras una persona que se rendiría al siguiente tropiezo; ni siquiera hubieras intentado escapar de esa bestia, aparte el miedo que llegan a producir esas cosas en una persona al verlas hace que la mayoría se petrifique antes de siquiera intentar hacer algo, pero en ese entonces actuaste de inmediato y llegaste incluso a herirlo. Y esas acciones son las cuales, hacen que respete a alguien.
“En ese entonces, esa cosa llegó a recordarme, que era el miedo verdadero, era el mismo miedo que sientes cuando estás a segundos de presenciar tu propia muerte, es un sentimiento que he llegado a experimentar más de una vez, cuando todos esos pensamientos y recuerdos pasan a la velocidad de la luz”.
Aunque siempre logro motivarme, cuando recuerdo la promesa que hice y me impulsa a moverme, sin saber yo mismo como he logrado a hacerlo.
Bajé un poco la mirada para mirar la fogata, recuerdos venían a mí como un tsunami. Aunque la plática con Celtic había traído recuerdos dolorosos no me sentía tan mal, incluso podría decirse que me sentía un poco confortable.
“Creo que ha pasado mucho tiempo desde que no tenían una conversación con una persona”.
- Oye Celtic ¿cómo es que esa cosa puede existir, sabias de su existencia anteriormente?
- Esa es una de los temas que no desearía tocar.
- ¿Por qué?
- Porque tendría que entrar en un tema que por el momento creo que no es oportuno que conozcas.
- ¿En qué te basas para decidir eso?
- En la experiencia que he tenido, al momento de mencionar el tema la gente lo suele tomar un poco mal tanto que han llegado a hacer locuras.
“Supongo que la existencia de algo así no es algo que se pueda decir con facilidad”.
- Celtic ¿Me entregaras a los policías?
- ¿Por qué haría algo así? no acabas de decir que eres inocente
- Si…
Antes de que pudiera seguir hablando me interrumpió hablando en un tono serio.
- No soy la clase de hombre que mataría a un inocente.
- Sabes… eres la primera persona que se detiene a escucharme, incluso llegaste a creerme no hay muchas personas como tú… Hahaha
- ¿Qué pasa?
- No sé si sabes juzgar bien o eres uno de esos tontos que ya no quedan en el mundo.
- Un tonto es aquel que castiga y juzga sin saber.
- ….
Al momento de escuchar lo que dijo me quedé atónito, por un segundo admiré y respeté al hombre que tenía enfrente de mí.
- Oye Celtic si no sabías que era buscado por la policía ¿por qué me atacaste?
Al hacerle la pregunta se quedó en silencio por unos segundos y se puso a mover el fuego con una rama.
- ¿Cómo le explicarías a alguien la existencia de lo que viste? Como te dije este bosque es peligroso por lo tanto solo buscaba sacarte sin que causaras tantos problemas.
- … Aun así la golpiza que me diste creo que fue innecesaria.
- ¿En serio? … bueno para la otra trataré de no ser tan rudo con los desconocidos que me apunten con una daga al momento de saludarlos.
Lo dijo con un tono sarcástico.
- Tch….
- Hahaha.
- ¿Y ahora qué?
- Iremos a donde te había mencionado con anterioridad, se tratarán tus heridas allí y luego… bueno luego veremos qué pasa.
- Recuerda que soy un prófugo, no puedo ir por allí como la gente normal.
- A dónde vamos, nadie te conoce por lo tanto no tendrás problemas.
- ¿Cómo estás tan seguro de eso?
- Tranquilo solo confía en mí.
- No me lo tomes a mal, pero tener confianza en un sujeto que te acaba de meter una golpiza hasta el punto de dejarte inconsciente y que aparte viste de una forma extraña con un cráneo de ciervo en su cabeza no resulta tan fácil de creerle sabes.
- Bueno si quieres morir aquí por esa cosa no tengo problemas.
- …
“Mierda el bastardo sabe que estoy en una posición comprometida”.
- Está bien.
En el momento en que terminó de hablar un rugido se escuchó a lo lejos proveniente del bosque.
Inmediatamente trate de pararme,
El rugido no sonaba a algo normal, sonaba como si una bestia grande hubiera sufrido una lesión.
- ¡¿Qué fue eso?!
- Fue más rápido de lo que pensaba – lo dijo en voz baja.
- ¿Dijiste algo?
- Supongo que no podremos descansar esta noche, tendremos que seguir moviéndonos ¿puedes caminar o te cargo?
- Puedo caminar, pero no correr.
- Está bien, no creo que sea necesario el correr, aun si / se llega a presentar una situación peligrosa recárgate en mi espalda lo más rápido posible de acuerdo.
- Entendido.
No sabía el motivo por el cual me inspiraba cierta confianza, pensaba que era el hecho de no haber hablado con alguien hace mucho tiempo; pero no lo pensé mucho ya que no estaba en una situación favorable.
- ¡Solo por si acaso… Toma!
Me lanzó mi daga y el encendedor.
- Demonios sí que me quitaste todo lo que tenía.
- Simplemente fue para estar seguros de que no intentaras una estupidez en mi contra.
- Me podrías explicar ¿cómo diablos podría hacerte daño con una bolsa de comida chatarra?
- .. después te la regreso, simplemente te las quite porque hace mucho que no comía unas, pero tranquilo como no huiste te las daré más tarde.
Apagó el fuego y caminamos por un rato en la oscuridad.
La verdad es que no hubiera podido ver nada si no fuera porque tenía mi encendedor.
- ¿No tienes nada para alumbrar tu camino?
- Yo no lo necesito, una vez viviendo dentro del bosque te acostumbras a esta clase de cosas.
Maldición yo no puedo ver ni un carajo incluso con el encendedor.
Después del rugido vino un grito tan agudo que llegó a dolerme al escucharlo.
- ¡CARAJO ¿QUÉ ES ESTO?!
- Maldita sea no me esperaba que esto llegase a ocurrir.
- ¡¿QUÉ PASA?! – lo decía mientras me tapaba los oídos.
- No hay tiempo para explicaciones sube a mi espalda.
- ¡¿QUÉ?¡
No podía escuchar nada, pero en el momento en que terminé de preguntar Celtic me agarró con un solo brazo levantándome y cargándome en su hombro. El movimiento fue tan brusco que el dolor que había dejado de sentir volvió a aparecer.
- ¡AGR!
- Sopórtalo.
- Como si tuviera otra puta opción.
En el momento que me cargo empezó a correr a una velocidad tan rápida que me dejó con la boca abierta.
“Demonios incluso cargándome este hombre puede mantener una buena velocidad de movimiento”.
- ¿Qué es lo que está pasando? no dijiste que no iba a ser necesario correr.
- Sí, pero no me esperaba que los demonios se acercaran más de lo esperado – después de esto dijo en voz baja – Tch maldito CEBERUS no esperaba que hiciera el trabajo tan rápido.
Corrimos un par de hectáreas hasta que Celtic empezó a bajar el ritmo.
- ¿Ya estamos fuera de peligro? – pregunté.
- Eso creo.
Me bajé de sus hombros lentamente para no sentir dolor
- Ufff.
“¿Cuántas costillas me habrá roto?”
Seguimos caminando y pasaron unos minutos.
- ¿Qué fue lo que sucedió hace rato? esos gritos no eran normales.
- Te lo diré cuando salgamos de ese bosque.
“Ese sonido no fue para nada agradable”.
- Celtic hace rato me interrumpió el rugido, pero ¿Qué tipo de lugar es la trinidad? Nunca antes había escuchado de un lugar llamado así.
- La trinidad es un lugar donde la policía y los militares no podrán llegar a ti Isaías. Ahorita mismo vamos a uno/ de sus lugares, el lugar al que vamos se le conoce como el pueblo de los guardianes, éste se encuentra dentro del área llamada trinidad al igual que este bosque…. y por el momento es todo lo que diré. – Lo decía mientras echaba un vistazo hacia atrás de nosotros.
Esa respuesta término por sorprenderme, no lo podía creer.
“¿Qué lugar era éste para que la policía y los militares no pudieran llegar?”.
Me molestaba el no poder saber a dónde me dirigía con precisión, pero la curiosidad que tenía sobre lugar, hacía que no la diera mucha importancia.
Siguió pasando el tiempo y seguí caminando detrás de Celtic, al mirar al frente lo único que podía ver eran los árboles y la niebla que nos rodeaba.
Parecía como si no hubiéramos avanzado nada y solo nos hubiéramos mantenido dando círculos, todo parecía similar.
En lo que miraba a otras direcciones pude ver una sombra detrás de nosotros.
“¿Lo estoy imaginado o esa cosa es?”.
Volví a dar un rápido vistazo para atrás y pude ver la sombra de lo que parecía la bestia que había enfrentado anteriormente.
- ¡¿….?!
En el momento en que pude verlo con claridad Celtic hablo.
- Al parecer hiciste un nuevo amigo Isaías.
“Esto no puede estar pasando, esa maldita cosa está de nuevo aquí”
- Ha estado siguiéndonos por un buen rato.
- .. si sabías que nos estaba siguiendo ¿no sería mejor apresurar el paso?
- Calmado, si estás conmigo las probabilidades de que nos ataque son mínimas, además ya estamos en una zona en donde ya no le conviene atacarnos… al parecer sí que te agarró un cierto cariño, supongo que se debe a qué le arrancaste una pata.
Lo decía mientras apuntaba a la sombra que está detrás de nosotros.
- …. Cuesta creerlo, ¿En qué clase de bosque estamos?
- Pronto lo entenderás, lo primordial ahorita mismo es llegar al pueblo de los guardianes, ya que en la noche suelen ser más activos y por ende también más violentos.
“Maldición ya no sé qué es lo que pasa a mi alrededor, nada ha tenido sentido desde el choque”.
Cuando nos detuvimos a ver a la bestia este dejó de seguirnos y su figura se fue perdiendo entre la niebla.
Aun me costaba el creer que algo así existiera, pero el estarlo viendo por un tiempo es más que suficiente para saber que era real lo que veía.
- Oye ¿al menos podrías decirme cuánta falta?
- Tranquilo, además no es como si pudieras apresurar el paso.
- Suspire cansadamente y me quede callado.
- Ya estamos casi por llegar, mantente a mi lado para evitar problemas.
Caminamos hasta llegar a un muro gigantesco, el muro parecía no tener fin si lo veías de izquierda a derecha y de altura podría decirse que superaba los 30 metros de altura.
- Pero ¿qué clase de lugar es este?
- Sígueme.
Caminamos un poco más, hasta llegar a estar frente a unas puertas que median el triple de alto que Celtic, estas parecían estar hechas de piedra, la estructura en sí me recordaba a los castillos antiguos, esto lo sabía porque lo había leído en libros de historia.
Sé sabe que estas estructuras ya no existen por culpa de las guerras que se han tenido, de hecho, en la actualidad se dice que no queda ninguna estructura antigua en buen estado.
Celtic toco la puerta con una especie de ritmo, parecía que estaba tocando en código morse.
… . -. – . -. -.-. .. .- / -.. . / . … .–. .- -.. .- .-.-.
Al momento de terminar el ritmo las dos puertas empezaron a abrirse simultáneamente a una velocidad lenta.
Las puertas terminaron de abrirse.
tunovelaligeras.com