The Death Mage that doesn’t want a fourth time Capítulo Side Chapter 2 – Editado
Patrocinado por: Martin L.
El único dios restante de los once dioses
Alda, el dios de la ley y el destino. El único dios de la creación que todavía permanece en Lambda excluyendo a los dioses subordinados. El dios que poseía el mayor poder incluso incluyendo a los dioses del mal.
La fuente de ese poder estaba en los seguidores y siervos que lo respetaban y, lo más importante, el número de creyentes que le ofrecían sus oraciones.
Había sufrido profundas heridas durante la batalla contra el Rey Demonio y contra Vida, que se suponía era su aliada, pero aun así, el poder de Alda era enorme.
Lo representaban como un anciano de aspecto estricto de pelo blanco y sosteniendo un libro pesado, como un joven de ojos afilados sosteniendo una gran hoz del juicio en la mano izquierda y una antorcha en la derecha o, como una luna brillante. Todas estas eran las formas de Alda, sus símbolos.
Alda se preocupaba por muchas cosas en las últimas decenas de miles de años. Lo que le preocupaba, por supuesto, era el futuro de Lambda que tanto amaba.
Para ser más precisos, siempre estaba preocupado. Había contemplado, escuchado las voces de las personas, pensando en cómo podría mantener al mundo en la luz, cómo preservar su orden, cómo lograr y mantener la paz, cómo difundir estos ideales a las personas y hacerlos entenderlas. Siempre estaba pensando en esto.
Sin embargo, las cosas no estaban saliendo favorablemente en las últimas decenas de miles de años.
“Supongo que esto significa que es hora de revisar la política que ha estado en vigor hasta ahora. Realmente es irritante que no tenga más remedio que estar de acuerdo con las palabras de ese dios de la reencarnación. Sin embargo… ” (Alda)
Alda susurró para sí mismo, tratando de reunir sus pensamientos.
“Por favor, espere”
Dijo otra voz. Curatos, el Dios de los Registros que era un dios subordinado de Alda y su ayudante cercano, había aparecido a su lado.
Curatos era uno de los siervos (Equivalente a los ángeles en la Tierra) creado por Alda poco después del nacimiento del mundo quien ascendió para convertirse en un dios. No poseía su propia divinidad; simplemente era ayudante cercano de Alda y esto fue simbolizado por el libro que sostenía en su mano.
“Mi señor, no hay necesidad de prestarle atención a las palabras de alguien como Rodcorte. El ‘desarrollo’ del que habla es una mera pretensión.” (Curatos)
“Cálmate, Curatos. No es que haya reconocido que hay una necesidad de ‘desarrollo’ de la que habla Rodcorte.” (Alda)
Rodcorte le dijo muchas veces a Alda y a los otros dioses que este mundo era inferior a otros mundos y que el ‘desarrollo’ era necesario.
Sin embargo, estas palabras no sonaban verdaderas en los corazones de Alda y sus compañeros; era poco más que una queja vaga y sin sentido.
El desarrollo y llegada de la cultura y el arte, la continuación estable de una civilización. Estas cosas son muy maravillosas.
Pero para Alda y los otros dioses, estas no eran cosas que necesitaban ser priorizadas.
Para el dios de la ley y el destino Alda, sus dioses subordinados y los dioses que lo apoyaban como Yupeon, estos eran tiempos de guerra. El Rey Demonio y Vida habían sido derrotados, pero los dioses del mal todavía estaban haciendo movimientos ocultos mientras que los monstruos y las razas creadas por Vida estaban construyendo más nidos.
Lo primero que necesitaban priorizar era la batalla contra los dioses del mal, los monstruos y las razas creadas por Vida. ¿De qué sirve priorizar el “desarrollo” del mundo sobre eso?
Y entonces Alda se dio cuenta de las verdaderas intenciones detrás del “desarrollo” que Rodcorte deseaba. Rodcorte simplemente deseaba que la población de este mundo aumentara. Porque a medida que aumentara el número de almas que circulan en su ciclo de reencarnación, el poder de ese dios aumentaría más.
Pero en contraste, Alda no quería que la población de personas en este mundo aumentara.
Si aumentara demasiado el número de personas, aumentaría el número de recursos necesarios para sustentarlos, se formarían muchas facciones y se establecerían nuevas naciones. Y entonces habría conflicto entre ellos, haciendo que el orden sea más difícil de mantener.
Ya era difícil de mantener con la población actual de menos de cien millones; si la población total de Lambda aumentara a los miles de millones que Rodcorte pedía, no se sabía qué clase de desorden y caos se producirían. Era aterrador imaginarlo.
“Para empezar, el ‘desarrollo’ no es necesario para la preservación del mundo. Es absurdo usar otros mundos como ejemplo”.
Admiraba la ciencia y la tecnología que no requerían el uso de magia, pero ¿era algo necesario en Lambda?
Electricidad, automóviles, pólvora y dinamita, aviones, computadoras, comercio de acciones. Los beneficios producidos por estas cosas eran sin duda grandes, y sin duda haría la vida de la gente más rica y conveniente. Pero, ¿esto superaría las desventajas provocadas por la existencia de tales cosas?
De hecho, la existencia de esas cosas causaba la destrucción de la naturaleza por el bien de generar energía. ¿No fueron también las causas de algunas guerras y conflictos?
Los automóviles le causaban la muerte por accidentes a decenas de miles de personas cada año; la pólvora, la dinamita y los aviones eran usados en guerras. Las computadoras dieron lugar a nuevos crímenes mientras que el comercio de acciones hizo que la gente se preocupara por cosas sin forma física y se fuera a la ruina.
Lo más tonto de todo era que en los mundos donde existían estas cosas, todavía no se había establecido un sistema completo para controlar a las personas que los usaban, y los pocos sistemas que existían no se seguían.
La magia ya existía en Lambda. Había inconvenientes en su existencia; las personas la usaban para matarse unos a otros.
Entonces, ¿por qué deberían sembrarse las semillas del desastre de otros mundos en éste que ya tiene la suya?
Por eso las palabras de Rodcorte tuvieron poca impresión en Alda. Alda simplemente respondía que cada mundo tenía sus propias circunstancias.
Ese también fue el consenso de opinión de los otros dioses que lo apoyaban.
“Entonces, ¿qué política estará revisando? El sistema de transmigración del Rey Demonio y el sistema de transmigración de Vida… Sin su destrucción, este mundo no podrá conocer la paz, mi señor.” (Curatos)
El objetivo de Alda era destruir los sistemas de transmigración distintos al de Rodcorte, llevando la ruina a los dioses del mal, a los monstruos y las razas creadas por Vida.
El sistema de transmigración que Rodcorte creó y gobernaba ahora, a diferencia del propio Rodcorte, era perfecto. Sin embargo, los otros dos sistemas eran productos problemáticos.
El sistema de transmigración creado por el Rey Demonio seguía generando a los monstruos de este mundo. Incluso era utilizado por los dioses del mal para reencarnarse voluntariamente y renacer.
Estaba haciendo una contribución a las personas con sus Mazmorras, pero eso era una cuestión de una sola ventaja a cambio de cien… no, mil desventajas. Y las almas no eran necesarias para un simple suministro de Mazmorras con monstruos. No era imposible que las Mazmorras generaran y arreglaran títeres sin alma… aunque esto requeriría que Alda esperara al renacimiento de Ricklent, el genio del tiempo y la magia.
Y el sistema creado por Vida era un producto muy inestable. Como simplemente era una imitación de una imitación del sistema original, eso era de esperar. Parecía que Vida estaba pensando en algún día trasladar la transmigración de todas las criaturas de este mundo a ese sistema, pero eso habría sido un empeño demasiado peligroso.
Vida se apareó con monstruos para producir nuevas razas con el fin de estabilizar su sistema y dio a luz a los Vampiros parcialmente para que ellos la asistieran. Confiarle las almas de las personas a un sistema tan inestable era impensable.
“Muchas almas valientes han luchado por tus ideales, por el bien de ellos…” (Curatos)
Él había “registrado” toda la historia hasta este punto. Por lo tanto, era alguien que usaba el pasado como una referencia al tomar decisiones.
Alda le dio una sonrisa amarga a Curatos.
“Ciertamente no estoy pensando en detener ponerle fin a la locura de Vida, estoy pensando si debería revisar la forma en que estoy haciendo las cosas.” (Alda)
Curatos soltó un suspiro de alivio. Y luego comenzó a intentar registrar los pensamientos de Alda.
“¿Cómo va a revisar sus métodos?” (Curatos)
La forma en que Alda había hecho las cosas hasta ahora era hacer claras sus enseñanzas y luego dejarle los métodos específicos a las personas para que las pusieran en practica.
Los dioses eran los que guiaban a las personas, no a los gobernantes. Este hecho era una cosa con la que Alda podía estar de acuerdo con los dioses de otros mundos.
Las enseñanzas de Alda decían que los dioses del mal y los miembros de las razas creadas por Vida debían ser exterminadas junto a quienes no seguían su doctrina, y que se prohibía confiar en el conocimiento que se originaba de otros mundos, como las cosas dejadas por Zakkart.
Él entregó estas enseñanzas a través de un mensaje divino a los individuos más capaces entre sus creyentes.
Sin embargo, el contenido de su mensaje divino se distorsionó a medida que se extendía de los que lo recibieron, y había muchos casos en que sus enseñanzas no se estaban poniendo en práctica correctamente.
Un ejemplo reciente de esto ocurrió en la iglesia principal de Alda en el Imperio Amid. El exterminio de las razas de Vida y el conocimiento que fue traído de otras palabras estaba siendo priorizado demasiado sobre el exterminio de los dioses del mal y sus sirvientes. Y el Imperio estaba usando demasiado ésto en su política.
Debido a esto, a Hihiryushukaka, el Dios Malvado de la Vida Alegre, se le permitió extender su influencia desde las sombras.
“Les diré exactamente lo que necesita ser priorizado. Hasta ahora, he estado esperando que las personas tomaran las decisiones correctas por su propia cuenta, pero parece que he estado deseando cosas del pasado durante mucho tiempo.” (Alda)
“Una decisión inevitable. Aun así, está lejos de ser omnisciente y omnipotente, mi señor.” (Curatos)
“Precisamente. Incluso desde este Reino Divino, hay muchas cosas que no puedo ver. Esa es la razón por la que esperaba que las personas pusieran mi mensaje divino en práctica de manera adecuada. Sin embargo…” (Alda)
“¿Entonces a qué le darán prioridad? ¿Debe ser al exterminio de las razas generadas por Vida después de todo? ¿O tal vez limitará sus objetivos a las criaturas sucias con sangre de monstruo mezclada en sus venas?” (Curatos)
La influencia de las razas creadas por Vida había disminuido considerablemente durante los últimos cien mil años. Había pocos que poseían sus propias naciones independientes de la escala de varios miles de ciudadanos. Había excepciones como los Vampiros Raza Pura, pero generalmente no poseían mucha fuerza. Aplastar a cada raza individualmente para exterminarlos a todos sería relativamente simple.
Esa fue la razón por la cual Curatos suponía que Alda le daría prioridad a esto.
“No, Curatos. Estoy planeando decirle a las personas que la batalla contra los dioses del mal debería ser priorizada.” (Alda)
“¡Mi señor! Todavía hay muchos que han conservado su fuerza, incluyendo al Dios Malvado de la Vida Alegre. Bellwood-dono todavía está en un sueño después de que él y el Dios Malvado de las Cadenas Pecadoras se derrotaran entre si. ¿Es aceptable?” (Curatos)
Como dijo Curatos, los dioses del mal habían conservado su fuerza mejor que las razas creadas por Vida. No sólo estaban los individuos como el Dios Malvado de la Vida Alegre que extendió sus raíces en las profundidades de la sociedad, estaban quienes establecieron grandes hordas de monstruos que los adoraban e incluso aquellos que establecieron sus propias naciones con personas adorándolos en islas separadas de los continentes.
“Estoy seguro de que la batalla contra los dioses del mal será feroz y severa. Sin embargo, si se prioriza el exterminio de las razas de Vida, los dioses del mal lo usarán y se aprovecharán de ello. Has registrado los acontecimientos que tuvieron lugar con la Divina Lanza de Hielo, Mikhail, ¿no?” (Alda)
Mikhail, la Divina Lanza de Hielo, fue un héroe que atrajo la atención de Alda en los últimos tiempos. Había puesto en práctica la doctrina de Alda y las enseñanzas del campeón* Bellwood. Alda planeaba algún día darle la bienvenida a unirse a él al menos como un siervo espíritu heroico, o en función de sus logros, un dios heroico como Bellwood, pero…
TLN*: Acabo de darme cuenta de que he estado traduciendo dos palabras diferentes como “héroe”. “英雄 / Eiyuu” se refiere a héroes mortales tales como Mikhail y Borkus, y “勇者 / Yuusha” se refiere a los que fueron invocados desde otros mundos como Zakkart y Bellwood. De ahora en adelante, este último será traducido como “campeón” (y he hecho este cambio retrospectivamente a los capítulos es también).
“En efecto lo he hecho. Ese valioso individuo nos fue robado por la oscuridad.” (Curatos)
El espíritu de Mikhail fue robado por algo. Probablemente fue la acción de los subordinados del Dios Malvado de la Vida Alegre o de los subordinados de un dios del mal habitando la región más allá de la Cordillera Fronteriza.
“Quienquiera que fuera, esos dioses del mal usaron el conflicto entre Vida y yo para beneficiarse de ello. Con ese siendo el caso, el exterminio de esos dioses debe ser priorizado sobre el exterminio de las debilitadas razas creadas por Vida. Además, algunas de esas razas ya han establecido una posición para sí mismos entre las personas.” (Alda)
Entre las razas creadas por Vida, aquellos como los Titanes, Beast-man y Elfos Oscuros ya habían establecido su existencia entre las personas. Plebeyos, esclavos, obreros, mineros, prostitutas, aventureros, artesanos. La mayoría estaban en las posiciones más bajas de la sociedad, pero también había nobles y realeza entre ellos.
Como no eran malos por naturaleza, había un número pequeño de países que los aceptó como parte de sus sociedades.
“Incluso si les doy instrucciones para que sean destruidos, mi verdadera voluntad no será transmitida. Después de todo, las personas no pueden saber de los sistemas de transmigración.”
Si Alda le instruyera a la gente a matar a sus vecinos virtuosos simplemente por ser miembros de razas creadas por Vida, ellos lo critican como un Dios injusto y muchos se opondrían.
Alda esperaba que sus seguidores fueran capaces de hacer entender a los demás, pero todavía no era una opción favorable.
“Por lo tanto, la punta de lanza primero debe ser dirigida hacia los dioses del mal. Durante ese tiempo, debemos apoyar a la gente y construir planes para destruir las razas de Vida.” (Alda)
“Ya veo. Sin embargo, ¿las personas comprenderán inmediatamente sus intenciones, mi señor? (Curatos)
“Ahí es donde reside el problema.” (Alda)
Incluso si Alda usaba un mensaje divino para transmitir su voluntad, no podía conocer a las personas y hablar directamente con ellas. Había que reducir la información para que las personas pudieran entender, e incluso entonces, sus creyentes que recibirían el mensaje tendrían que traducirlo con sus propias palabras. Sólo entonces se podría transmitir la voluntad de un dios.
Si el cerebro de un dios fuera un supercomputador, el cerebro de una persona promedio sería una consola portátil de la más antigua generación. Por eso era necesario que Alda eligiera un poderoso individuo entre sus creyentes para entregar el mensaje divino y asegurarse de que él y el creyente estuvieran en la misma sintonía.
Si escogiera a un individuo inexperto, tal vez no entendería el significado del mensaje divino en absoluto y podría mal interpretarlo. En algunos casos, tal vez ni siquiera se den cuenta de que escucharon un mensaje divino.
Por eso era correcto enviar solamente mensajes cortos y sencillos a los santos elegidos.
Sería diferente si Alda descendiera sobre la tierra como lo hizo durante la era de los dioses o bien recibiera las almas de los héroes como Mikhail en el reino divino después de sus muertes.
“¿Aceptarían su voluntad aunque fuera transmitida? Después de todo, hasta ahora nosotros los dioses subordinados y siervos hemos estado condenando a las razas de Vida como el mal.” (Curatos)
“El exterminio de las razas de Vida estaba justificado como si fuera en nombre de una gran justicia, pero… parece que esto se ha vuelto contraproducente”.
Alda creía que las razas que se crearon con monstruos eran malas. Podría haber algunos individuos buenos entre ellos, las raíces del mal se olvidarían en un futuro, pero con estilos de vida como el de los Vampiros… Estaban destruyendo gran parte del orden actual del mundo.
Los estilos de vida de los Vampiros, así como las apariciones de Lamias y Scyllas, difieren mucho de los de las personas. Debido a esto muchos creyeron las palabras de Alda y los trataron como objetivos para ser exterminados.
Sin embargo, como Alda mencionó hace poco, había algunos miembros de las razas de Vida que fueron aceptados por la sociedad. Por eso Curatos y Yupeon, el dios del hielo, declararon que esas razas eran malas en el nombre de Alda, para que fueran destruidas.
Destruir un sistema de transmigración requeriría el uso de una habilidad para destruir almas como la del Rey Demonio, o la eliminación de los destinos para las almas reencarnadas… el asesinato de cada uno de los individuos al que las almas podrían reencarnar.
“Ahora, ¿cómo debería manejar esto?”
Alda se preguntó en voz alta. Sus pensamientos eran agitados, pero él estaba verdaderamente dedicado a su trabajo como un dios.
Estaba esparciendo por todo el mundo el atributo luz que él gobernaba y el atributo vida que robó de Vida.
Normalmente, Lambda estaría operando con el apoyo de los ocho dioses de los atributos y otros tres dioses, Marduke, Zeno y Gangpaplio.
Sin embargo, como resultado de la guerra contra el Rey Demonio y la batalla contra Vida, Alda era el única que quedaba. Los atributos de la llama y el viento estaban funcionando a través de los restantes dioses subordinados de Zantark y Shizarion compartiendo su manejo.
Sin embargo, con el fin de quitarle la divinidad a Vida y sus dioses subordinados y evitar que sean revividos, Alda robó su autoridad sobre el atributo vida.
Debido a esto, Alda ahora tenía que manejar el atributo vida en el cual no estaba especializado. Sus dioses subordinados lo estaban ayudando con ello, pero no era su especialidad, por lo que no se convertiría en un activo significativo en la batalla.
Esto sería como solicitarle a los miembros de un equipo profesional de fútbol que produjeran resultados favorables como luchadores de sumo sin ninguna disminución en habilidad.
Aumentar el número de dioses subordinados proficientes con el atributo vida resolvería el problema, pero aquellos que poseen recipientes dignos de ascender a la divinidad no llegaban tan a menudo, y Alda no podía monopolizar individuos prodigiosos para sí mismo. Después de todo, todos los atributos estaban sufriendo.
“Una cierta solución sería hacer que Rodcorte manipule su sistema y nos enviara almas que sean dignas de convertirse en dioses subordinados. Sin embargo…” (Alda)
Traer individuos de otros mundos para convertirse temporalmente en dioses y hacerlos trabajar para Alda, aunque fuese por unos pocos cientos de años, disminuiría la carga de Alda y sus seguidores mientras aumentaba su fuerza para luchar contra los dioses del mal.
Pero Curatos sacudió la cabeza.
“La respuesta de ese Dios sin duda sería ‘No puedo usar mi sistema de manera arbitraria’.” (Curatos)
“No hay duda de eso.” (Alda)
Aunque Rodcorte se había quedado callado últimamente, eso no significaba que se hubiera vuelto cooperativo. Buscar ayuda de él sería inútil.
“Mi señor, ¿qué hay de buscar nuevos dioses subordinados? Hay tres candidatos actuales de por lo menos el estatus de espíritu heroico.” (Curatos)
Abrió el grueso libro de registros en su mano y le mostró a Alda los candidatos para convertirse en dioses subordinados.
La razón de que fueran simples candidatos era porque no se sabía cómo iban a terminar sus recipientes hasta el momento en que terminaran sus vidas. Por muy extraordinarios que fueran, aquellos que no guiaban al pueblo no podían convertirse en dioses y aquellos a los que el pueblo no admiraba no podían convertirse en espíritus heroicos.
A pesar de lo lamentable que era, los héroes sin nombre no podían llegar al Reino Divino.
En realidad, tres candidatos eran un gran número de candidatos existiendo en un solo lapso del tiempo. El nombre de uno de ellos… desapareció.
“Mis disculpas, parece que uno de ellos se ha ido al lado de Vida.” (Curatos)
“… Ya veo. Probablemente ha caído en la tentación de los Vampiros o se ha inclinado lo suficiente como para convertirse en un demonio.” (Alda)
Los métodos de transformar a las personas existentes en miembros de las razas de Vida eran perjudiciales para el mundo real.
“Los otros dos son Bormack Gordan y Heinz, ¿verdad?” (Alda)
Alda sabía de esos dos. Gordan era un creyente dedicado… a veces un poco demasiado dedicado, pero él era un individuo devoto que continuaba luchando contra los Vampiros en el frente. Su poder como héroe era bastante bajo, pero era de primera clase en el hecho de que era un brillante ejemplar para las personas.
Pero la expedición a la Cordillera Fronteriza que había comenzado recientemente iba a ser su último trabajo; parecía que estaba planeando retirarse de las líneas de frente y centrarse en guiar a la próxima generación después de eso.
Simplemente deseaba poder matar al Dhampir que se le había escapado para poder retirarse con la conciencia tranquila.
… En este momento, Alda todavía no sabía que este Dhampir, Vandalieu, había reencarnado en Lambda de otro mundo. No tenía ningún método para obtener información sobre los sistemas de transmigración de Rodcorte o Vida; no tenía más información que la dada por medio de la oración del Sumo Sacerdote Gordan.
Aunque estaba un poco suspicaz acerca del Dhampir, estaba satisfecho con la explicación de que el Dhampir era un producto de los retorcidos funcionamientos del sistema de transmigración de Vida.
Cuando Alda y los otros dioses invocaron campeones en el pasado, Rodcorte hizo la irrazonable demanda de que los campeones debían ser devueltos inmediatamente o ser explotados hasta la muerte. Considerando eso, incluso un dios nunca podría haber imaginado que Rodcorte habría enviado humanos de otro mundo a éste sin avisar, sabiendo muy bien que le prohibió a Alda y a los otros dioses hacerlo.
Alda pasó sus ojos por los datos de registro de Heinz.
Heinz era otro de los seguidores de Alda, un individuo que se convirtió en un aventurero de clase A en menos de diez años. Tenía más que suficiente poder, pero sus logros eran un poco escaso para ser llamado un héroe.
Tal vez era mejor que Alda le otorgara una protección divina para ayudarlo, pero parecía que estaba vacilando.
Vacilar estaba bien. Los dioses y los pensamientos de las personas crecían más profundamente a través de la vacilación. Una protección divina era algo para ayudar al que se le concedía, una recompensa por las cosas que habían logrado. Pero no podía convertirse en algo que ataría al creyente.
Era probable que Alda necesitara observar cuidadosamente a Heinz, esperando que su vacilación le llevara a la respuesta correcta.
Pero también era necesario hacer preparativos por adelantado.
“Notifica a Rodcorte de estos dos.” (Alda)
Para convertir a un héroe en el seguidor de un dios después de su muerte en lugar de crear un nuevo siervo a través del poder divino, era necesario que Rodcorte fuera notificado de antemano. Incluso si era un creyente de Alda, no era Alda quien controlaba el ciclo de transmigración, sino Rodcorte. Si Alda intentara algo demasiado fuerte por sí mismo, podría causar defectos en el sistema.
“Como desee.” (Curatos)
“Además, reúne a los que no están ocupados en este lugar, incluyendo a los dioses subordinados de los dioses de los otros atributos. Me gustaría hablarles de lo que va a suceder a partir de ahora.” (Alda)
“Sí, mi señor.”
Curatos desapareció haciendo una reverencia. Conociéndolo, volvería tan pronto terminara las tareas que Alda le dio.
“Sería bueno que un segundo Bellwood naciera entre las personas…” (Alda)
Miró hacia el cielo del Reino Divino y sus pensamientos se volvieron hacia el pasado lejano.
Cuando Zuruwarn, el dios del espacio y la creación, sugirió que debían invocar campeones de otros mundos para derrotar al Rey Demonio, Alda estaba escéptico. No podía entender por qué los campeones que vendrían de otro mundo como el Rey Demonio arriesgarían sus vidas y lucharían por el bien de este mundo. ¿No había riesgo de que traicionaran a los dioses y se fueran al lado del Rey Demonio?
Sin embargo, Vida se puso de parte de Zuruwarn, diciendo que se necesitaban acciones audaces para hacer frente a la situación a la que se enfrentaban.
Y porque no podían confiar en la ayuda del dios de la reencarnación, las opiniones de Zuruwarn y de Vida fueron apoyadas por los otros.
Zuruwarn abrió una puerta a otro mundo y los otros siete dioses incluyendo Alda eligieron a uno cada uno e invocaron a un campeón digno.
El que Alda invocó fue Suzuki Shouhei, quien más tarde se convertiría en el campeón Bellwood. Vida invocó a Sakado Keisuke, quien más tarde se convertiría en el campeón caído Zakkart. Otros cinco campeones a su lado descendieron sobre Lambda.
Eran salvadores extraordinarios. Tenían opiniones contradictorias, pero lograron tener discusiones que condujeron a las mejores soluciones para los problemas.
Bellwood en particular era el campeón ideal de Alda. No sólo era fuerte en la batalla, sino que tenía gran valor, luchando contra grandes hordas de monstruos en las líneas de frente. Y lo más importante, entendía los pensamientos de Alda.
Bellwood se lamentó por la historia, la cultura y la civilización de Lambda que se perdió como resultado de la feroz batalla contra el Rey Demonio, e incluso lamentó que varios componentes de civilizaciones de otros mundos tuvieran que ser aceptados, incluyendo el idioma hablado por las personas.
“Alda-sama, amo este mundo. Este mundo que es tan diferente del mundo en el que viví antes, este maravilloso mundo. Después de que el Rey Demonio sea derrotado y la paz vuelva, este mundo se convertirá en un mundo mucho mejor que el mundo de donde vengo.”
Estas habían sido las palabras de Bellwood.
Era muy posible que el conflicto fuera inevitable entre el grupo de Bellwood y Alda y el grupo de Zakkart y Vida que afirmaban que el conocimiento de otras mundos debía ser tomado proactivamente por éste.
(‘Ahora que lo miro otra vez, ese fue un error.’)
Alda estaba hundido en sus recuerdos. Los que lograron sobrevivir a la guerra contra el Rey Demonio eran él mismo, Bellwood y otros dos héroes que estaban de acuerdo con sus opiniones, y Vida.
Pero en ese momento, Vida ya había perdido su confianza en Alda. Probablemente no podía perdonar a Bellwood por haber abandonado a Zakkart durante la batalla, incluso si fue una decisión necesaria para lograr la victoria.
No, parecía que Vida sospechaba que Alda y los demás planearon las cosas de una manera que Zakkart cayera.
La brecha entre Alda y Vida se hizo más profunda, y aunque el Rey Demonio fue despedazado y sellado, los dos dioses sobrevivientes lucharon entre si.
(‘Debí haber reflexionado profundamente las palabras de Vida, reconocer que había partes en las que podía estar de acuerdo y dar razones para las partes en las que no podía estarlo.’)
El estado normal de este mundo era tener múltiples dioses existentes; incluso los mismos dioses sabían esto. Alda y Vida en particular eran dos dioses con sentidos muy diferentes de valores.
En el pasado, Shizarion, Ricklent, Marduke, Ganpaplio y los demás se interponían entre ellos y los desaprobaban. Zuruwarn y Peria finalizarían las decisiones basadas en las opiniones de todos. Sin embargo, ahora todos estaban dormidos o habían sido destruidos.
(‘Si se hubiera conservado la confianza entre nosotros, quizás Vida no habría hecho cosas imprudentes como crear su propio sistema de transmigración y dar a luz nuevas razas.’)
Pensó Alda. Pero también pensó que sólo habría reconsiderado qué cosas debían ser priorizadas; él nunca habría hecho grandes cambios como permitir cosas que había prohibido previamente.
Porque si le hiciera cambios a su doctrina equivocada, eso significaría que todos los creyentes que lo adoraban también se habían equivocado.
Lo que es más importante, aquellos que fueron víctimas hasta ahora no se inspirarían en tales cambios.
También fue por el bien de aquellos que fueron etiquetados como “malvados” porque Alda no podía cambiar la definición de lo que era “correcto”.
“¡Mi señor! ¡Este es un asunto serio!” (Curatos)
En ese momento, Curatos regresó. Sin embargo, su expresión había cambiado. Alda no había visto una mirada de consternación en su rostro desde la batalla contra Vida.
“¡Alguien ha destruido el Artefacto que era un clon de Yupeon, el dios del hielo!”
“¿Q-qué has dicho?
Alda mostró un profundo malestar al escuchar el informe de Curatos.
Porque tal cosa sólo sería posible para alguien que poseía la habilidad de romper almas como el Rey Demonio.
“El Rey Demonio ha sido resucitado, o tal vez un nuevo Rey Demonio ha aparecido… De cualquier manera, primero debemos averiguar quién destruyó el clon de Yupeon” (Alda)
Alguien que tenía la capacidad de romper almas debía ser destruido, sin importar quién fuera. No se podía permitir que la guerra se repitiera.
NT. Alda no es taan malo como creí que sería xD
En este cap. encontré varias cosas contradictorias, así que intenté cambiarlas pero como siempre puede que haya cometido un error/incoherencia aún mayor. Sus correcciones son bienvenidas.
See ya
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