The Death Mage that doesn’t want a fourth time Capítulo Side Chapter 20 – Editado
La mente maestra se revela, pero el escenario está ambientado en Lambda (De Origen a Lambda)
Después de que la luz se desvaneciera de los ojos de Pluto, Amemiya Hiroto tenía una sensación de desaliento de la que no podía deshacerse fácilmente.
Con el fin de poder expiar la destrucción del ‘No-muerto’ sin darse cuenta de que él era una de las 101 personas reencarnadas, trató de salvar a los miembros de la Octava Guianza que habían sido salvados por el No-muerto. A pesar de eso, terminó matando al último miembro restante con sus propias manos, incluso si fue para salvar la vida de su esposa, Narumi.
Y para empeorar las cosas, lo hizo en el momento en que Pluto había notado la pequeña vida que albergaba el cuerpo de Narumi y se sacrificó para protegerla.
(‘Acabo de cometer el mismo error que cometí con el No-muerto…’)
Definitivamente había cometido un error. Esto era lo único que podía pensar tras ver cómo habían resultado las cosas; sentía un impulso de gritar.
“… Al menos quememos sus restos. Estoy seguro de que hubieran querido eso,” dijo.
Sin importaba lo que hiciera, el tiempo no podía revertirse.
“Tienes razón…” estuvo de acuerdo Narumi mientras cerraba los ojos de Pluto. “Lamento que esto sea todo lo que podamos hacer, aun cuando no pudimos salvar al que era importante para ti…”
“Podrían haberlo olvidado, pero las Naciones Unidas nos pidieron que recuperáramos los cuerpos, así que… bueno. Solo tenemos que hacer que parezca que nos topamos con una resistencia inesperada y no pudimos recuperar los cuerpos, ¿verdad?” dijo el ‘Avalon’ Rikudou Akira con una sonrisa amarga, encogiéndose de hombros. “Pero debemos estar preparados para enfrentar muchas críticas. Todos los que en este momento están viendo esto a través de Ángel son cómplices.”
Este plan había sido creado por los Bravers. Como resultado, lograron eliminar a la Octava Guianza, pero las fuerzas especiales de las diversas naciones también fueron exterminadas casi por completo, incluso si habían sido resultado de que ellos mismos se movieran por su propia cuenta.
Y Amemiya Hiroto sería duramente culpada si los cadáveres de la Octava Guianza, las pistas sobre la magia de atributo muerte que los líderes y altos funcionarios de cada nación deseaban tan desesperadamente, no pudieran ser recuperados.
“Eso no me importa,” dijo Hiroto.
Él se había preparado para ello. Un hechizo brillaba en su mano. Pero antes de que pudiera soltarlo, llegaron noticias a través de Ángel de Iwao y los otros que estaban vigilando en el túnel, diciéndole que las circunstancias habían cambiado.
“¡Hiroto, Murakami y los demás están aquí! ¡Están diciendo locuras!”
“¡Algunas tonterías sobre que son investigadores encubiertos!”
“¿Investigadores encubiertos?” respondió Hiroto. “¿¡Quieres decir que Murakami es…!?”
A través de Ángel, pudo ver a Murakami, junto con sus tres compañeros, incluyendo a Tsuchiya. Finalmente se habían mostrado, con documentos de identificación de un estado federal.
Era difícil de creer, pero los documentos de identificación se veían genuinos.
(‘Esto es malo.’)
Hiroto no sabía cómo Murakami y su grupo se habían convertido en investigadores encubiertos de una nación federal, pero sabía para qué estaban allí. Iban a exigir que se entregaran los restos de Pluto y sus compañeros.
Si dejaba que eso sucediera, Pluto y sus compañeros perderían su dignidad. No solo eso, se crearían seres trágicos como el No-muerto y la Octava Guianza con el propósito de investigar el atributo muerte.
Apresuradamente, Hiroto volvió a lanzar el hechizo que había sido interrumpido por las inesperadas comunicaciones. “Akira, encárgate del cuerpo de ese chico.”
En ese momento, la voz de la ‘Venus’ Tsuchiya Kanako, quien no debería estar conectada con Ángel, se escuchó de ahí.
“¡Okay, para! ¡Si dañas más los cuerpos de Pluto y Enma, te arrestaremos por obstruir con nuestra búsqueda!”
“¿¡Qué – !? ¿¡Por qué estás conectada con Angel!?”
Hiroto miró a Narumi con sorpresa al ver que ella también tenía una expresión de sorpresa. Pero su sorpresa significaba algo diferente a la de Hiroto.
“¿H-huh? ¿Por qué la dejé conectarse a Ángel? ¿Por qué creí que ella era una aliada…?”
Al ver a Narumi en este estado aturdido, Hiroto se dio cuenta instintivamente de lo que Kanako había hecho.
“¡Kuh, usó su habilidad!”
Hiroto gruñó por el hecho de que él y sus compañeros no habían entendido la habilidad de Kanako, y se decepcionó de sí mismos por no darse cuenta. Pero aun así, trató de quemar los cuerpos de Pluto y Enma. Sin embargo, Akira lo detuvo.
“Akira, ¿por qué me estás deteniendo?” exigió Hiroto.
“Hiroto, es demasiado tarde. Ahora que Tsuchiya nos ha visto, nuestras excusas no funcionarán. ¿O pretendes que te arresten por obstrucción a la investigación?”
“¡Este no es el estado federal!”
“Eso es correcto; estamos en una nación de la Unión Europea. ¿Pero crees que la Unión Europea te cubrirá? Si te vuelves un criminal, los Bravers podrían desarmarse. En el mejor de los casos, las Naciones Unidas podrían enviar un nuevo supervisor para hacerse cargo. Yo no quiero eso.”
“¡Eso es… kuh!”
Hiroto trató de pensar en una manera, utilizando cualquier habilidad, magia, información y conexiones posibles, para proteger a sus compañeros Braver sin entregar los restos de Pluto y Enma.
No podía confiar en las Naciones Unidas, que estaba gobernada por la Unión Europea, ni en el estado federal que había convertido al grupo de Murakami en investigadores encubiertos.
Kanako ya había visto que Pluto y Enma estaban muertos.
Y cada alto funcionario de gobierno y persona adinerada en el mundo deseaba el Maná de atributo muerte que permanecía en los cadáveres de Pluto y Enma.
“… Mierda.”
Incapaz de encontrar una manera de cumplir sus dos deseos, Hiroto eligió proteger a sus compañeros vivos y la organización Bravers.
Y entonces Murakami Junpei entró a la habitación con una expresión orgullosa… o más bien, amarga, con Kanako detrás de él.
“¿Qué pasa? Tu cara se ve bastante pálida teniendo en cuenta que tú eres quien eligió abandonarnos,” dijo Hiroto.
“Tampoco fue una victoria completa para nosotros. Situaciones inesperadas sucedieron una tras otra, y salimos victoriosos por poco,” respondió Murakami.
Murakami no le expuso su identidad como investigador encubierto a los Bravers porque hubiera querido. No le quedaba otra opción; sólo hizo esto porque era la última opción que le quedaba.
(‘Habría sido mejor si hubiéramos logrado matar a Pluto y recuperado los cadáveres sin que estos tipos se dieran cuenta, o arrebatarles los cadáveres después de que los mataran, pero… no pensé que simpatizarían con la Octava Guianza y tratarían de quemar sus cadáveres. ¿Están locos? ¿No saben cuánto valen estos cadáveres?’) pensó Murakami amargamente mientras apuntaba su mentón hacia la puerta, señalándole a Hiroto y sus acompañantes que se fueran.
“Ahora bien, nos llevaremos estos. Ustedes vayan a arreglar sus cosas en otra parte,” les dijo.
“Sería problemático si se interpusieran en nuestro camino, ¿saben?” dijo Kanako alegremente.
Ninguna de las partes quería mirarse a los ojos. Ahora que no había nada más que pudiera hacerse, Hiroto no tenía ninguna objeción en abandonar la habitación.
“… Antes de eso, quiero que me digas algo,” dijo Hiroto. “¿Fuiste tú quien lanzó esa bomba a la sede de los Bravers y mató a Izumi y Aran?”
Hizo esta pregunta al final. mente, Kouya había investigado con Oráculo y había llegado a la respuesta de que el crimen habría sido imposible de cometer con las habilidades que Murakami y sus nueve compañeros poseían.
“Ah, ese incidente,” dijo Murakami asintiendo. Cerró los ojos, como si recordara algo.
La verdad era que, de hecho, era obra de Murakami Junpei.
Usando un cierto contacto, había recibido una granada de mano del ‘Gungnir’ Kaidou Kanata, y usando su habilidad Chronos, la mantuvo durante mucho tiempo así, retrasando la activación de Gungnir.
Luego lanzó la granada a través de las paredes de la sede de los Bravers para matar a sus dos objetivos.
“Siento decepcionarlos chicos, pero no fuimos nosotros. Fue la Octava Guianza. Sin embargo, no sé qué métodos usaron,” dijo Murakami.
No había ninguna razón para que fuera honesto y dijera la verdad.
“¿Eso es verdad?” preguntó Hiroto.
Por supuesto, simplemente no creyó en las palabras de Murakami inmediatamente.
Pero Kanako le mostró una sonrisa malhumorada. “¿Tiene alguna prueba o algo para usar como base para dudar de nosotros?” preguntó.
Hiroto dejó escapar un ruido de frustración.
Tanto la ‘Inspector’ Shimada Izumi como el ‘Laplace’ Machida Aran, quien poseían la habilidad Cálculo, habrían utilizado sus habilidades en situaciones como esta, pero ellos fueron las víctimas.
“Bueno, solo necesitarás preguntarle al Oráculo una vez que regreses, ¿no es así?” continuó Kanako.
Aunque Hiroto y sus compañeros aún no lo sabían, el ‘Oráculo’ Endou Kouya ya había sido asesinado.
“Mientras estemos aquí, no los dejaremos hacer lo que quieran,” escupió Hiroto mientras salía de la habitación, mirando amargamente a Murakami y Kanako.
Murakami y Kanako soltaron grandes suspiros cuando se fue.
“¿Esa persona piensa que estamos haciendo lo que nos place?” dijo Kanako.
“Tenemos muchos problemas por delante. Los villanos tenemos nuestros propios problemas, pedazo de mierda,” murmuró Murakami.
Los dos comenzaron su trabajo, comenzando con la recuperación del cadáver de Pluto. Si no regresaran con ellos, perderían su condición de investigadores encubiertos, por lo que también era necesario para ellos.
Durante el día, Murakami y Kanako, así como los sobrevivientes la ‘Aegis’ Melissa y el ‘Hecatoncheir’ Doug, se encontraban en el departamento de defensa nacional de la nación federal… un edificio que tenía la forma de un hexágono, comúnmente conocido como el Hexágono. .
La sede de la agencia de inteligencia que los había empleado se encontraba en otra parte, pero debajo del Hexágono había una instalación de investigación secreta, la cual albergaba a los pocos investigadores sobrevivientes del laboratorio oculto que originalmente había descubierto el atributo muerte.
Por eso los habían convocado aquí, trayendo los cadáveres de la Octava Guianza con ellos.
“Haah… todo es tan serio aquí,” murmuró Doug.
“Fuimos los que encontramos empleo en un lugar tan serio,” dijo Melissa.
“También me siento bastante deprimido.”
“Casi fallamos, después de todo. Espero que no reduzcan nuestras recompensas.”
Con los insatisfechos Doug y Melissa detrás de ellos, Murakami y Kanako se dirigían a un lugar que era como una sala de espera, dirigida por otros empleados.
Debajo del Hexágono, los cadáveres de Pluto y los demás serían examinados minuciosamente y utilizados para realizar investigaciones sobre el atributo muerte.
Los cadáveres de Shade, Izanami, Isis, Baba Yaga y Ereshkigal fueron imposibles de recuperar, pero con gran esfuerzo, habían logrado colectar el cadáver de Enma así como el de Jack o ‘Lantern, el cadáver de Ghost, la sangre de Valkyrie y fragmentos de los restos de Berserk.
Estos serían analizados, y se realizarían investigaciones y experimentos inhumanos de los que Hiroto y sus compañeros querrían evitar ver.
Con la justificación de que esto era para el beneficio de toda la raza humana.
Murakami y sus compañeros tuvieron contacto con los miembros de la Octava Guianza durante un largo período de tiempo cuando aún vivían, por lo que los llamaron aquí para ser interrogados y ayudar con la investigación.
“¿Crees que vengan a interferir con nosotros?” preguntó Doug. “Si lo llegan a hacer, con gusto los combatiré. No pude volverme loco la última vez.”
“Doug, si hablas de los Bravers, no hay forma de que vengan aquí. Este es el departamento de defensa nacional. Venir aquí comenzaría una guerra. No hay forma de que Amemiya Hiroto, el chico bueno, lo permita,” dijo Melissa.
“Y gracias a Shade, tampoco tiene tiempo para eso,” agregó Kanako.
Los Bravers estaban recibiendo una lluvia de críticas del mundo entero. Gracias a la información falsa difundida a través de Internet por el ‘Oráculo’ Endou Kouya, cuyo cuerpo había sido poseído por Shade, ahora había un gran escándalo por ser adoradores del diablo, y por que él y los otros Bravers habían obtenido sus habilidades mediante contratos con el diablo.
Desafortunadamente, la existencia del diablo nunca había sido confirmado, Amemiya Hiroto y sus compañeros no tenían forma de probar que esto no era cierto.
No había forma de probar que no firmaron un contrato con un ser cuya existencia no había sido comrpovada.
Literalmente era la ‘Prueba del Diablo.’
TLN: La ‘Prueba del Diablo’ o ‘probatio diabolica’ es un término de Derecho. Es el dilema lógico de que si bien la evidencia probará la existencia de algo, la falta de evidencia falla en refutarlo.
Había toda clase de otros rumores, como que los Bravers deliberadamente dejaron que las fuerzas especiales de las naciones perecieran, que las malas acciones de Kaidou Kanata habían sido ordenadas por Amemiya Hiroto, que el mismo Amemiya había dado la orden de matar a la ‘Metamorfo’ Shihouin Mari porque ella había descubierto la verdad.
“Bueno, todas son tonterías sin fundamento. Después de un tiempo, se conocerá que esa información es la locura del enloquecido Oráculo o la información falsa filtrada por Shade. Las sospechas que rodean a los Bravers desaparecerán, pero aumentará el número de personas que no podrán confiar en ellos. Las cosas salieron a la perfección, ¿no?” concluyó Doug.
“Ya veo, así es como es… hey, ¿podrías no simplemente aparecer de la nada y asustar así a Sensei, Rikudou?” dijo Melissa.
Doug y Melissa miraron sorprendidos a la quinta persona en la habitación, el ‘Avalon’ Rikudou Akira.
Pero Akira no se inmutó al notar su presencia; le dio a Murakami una leve reverencia con una caballerosa sonrisa en su rostro. “Parece que has logrado lo mínimo de lo que se solicitó, pero les fue bastante mal, ¿no?”
Era el ‘Ávalon’ Rikudou Akira, quien todavía era miembro de los Bravers. Él era la mente maestra detrás del grupo de Murakami.
Persuadió a los individuos aislados, Murakami Junpei y Tsuchiya Kanako, a traicionar a los Bravers; planeó cosas para que Murakami pudiera obtener una granada de Kaidou Kanata; hizo arreglos para que el grupo de Murakami se reuniera con los principales líderes de la agencia de inteligencia de la nación federal, a quienes secretamente les lavó el cerebro de antemano; incluso participó en el secuestro de la ‘Adivina’ Minuma Hitomi, quien estaba recibiendo tratamiento en una instalación.
Y también fue él quien ayudó a Shade a matar a Endou Kouya de los Bravers, sin que ni siquiera el mismo Shade se diera cuenta.
“Es nuestro primer trabajo, después de todo,” dijo Murakami.
“Todos tienen un primer trabajo. Pero se espera ver resultados de profesionales, incluso cuando es su primer trabajo. ¿No es verdad?” dijo Akira.
“… Es verdad,” le murmuró Murakami a su antiguo alumno antes de guardar silencio.
Su relación en la Tierra ya no era válida aquí.
Akira le había pedido a Murakami que hiciera cuatro cosas: asegurar el cadáver de Pluto y entregárselo al estado federal; deshacerse de la Adivina, Marioneta y Death Scythe antes de que la misión hubiera terminado; entregar cualquier otra parte del cuerpo de los miembros de la Octava Guianza que se haya podido obtener; y eliminar cualquier rastro de lo que no pudo ser recolectado.
La parte final, la eliminación, fue hecha por los Bravers por su propia voluntad, pero todas las solicitudes habían sido cumplidas.
Sin embargo, tres compañeros se habían perdido y el hecho de que ahora estaban siendo empleados por el estado federal se le había revelado a Hiroto y sus acompañantes; si se tratara de un examen, Murakami se habría salvado por poco de una mala calificación.
“¡Pero Akira, tú estabas allí también! ¿¡No pudiste habernos ayudado un poco!? ¡No actúes como si fueras tan importante!” dijo Doug, atacando a Akira.
“¡Doug, no digas cosas estúpidas!”
Melissa y Kanako intentaron detenerlo apresuradamente.
“Está bien,” dijo Akira, su sonrisa no titubeó en absoluto. “Él simplemente entendió algo mal. Yo… Rikudou Akira, nunca estuve allí. Quien estaba allí era ella.”
“¿Eh? ¿De qué estás hablando, Rikudou-kun? Tú estuviste con los Bravers todo el tiempo – !?” comenzó Kanako.
La apariencia de Akira cambió a la de una mujer justo frente a los confundidos ojos de Kanako. Kanako y Murakami conocían bien a esa mujer.
“¿¡La ‘Metamorfo’ Shihouin Mari…!?”
“Sí, no la llames demasiado por su nombre,” dijo Shihouin Mari, quien se suponía había muerto en una explosión ocurrida en su celda aislada. Hablaba con la misma expresión y tono exactos, como si la hubiera poseído el mismo Rikudou Akira. “Le lavé el cerebro con magia y drogas, pero no es una habilidad, por lo que no se puede llamar perfecto. Puede haber momentos repentinos de ruido, así que tengan cuidado, sólo por si acaso.”
Y luego se transformó en el ‘Ávalon’ Rikudou Akira una vez más.
Quién estaba con los Bravers en aquel entonces no era Rikudou Akira, sino la ‘Metamorfo’ Shihouin Mari, que se había transformado en él.
Murakami sintió asombro y miedo al enterarse de este hecho, pero al mismo tiempo, tenía sentido.
(‘Pensé que era extraño que la mente maestra se expusiera por ahí, pero era un doble desde el principio.’)
También fue Akira quien tiró de las cuerdas detrás de la explosión de Shihouin Mari. Colocó un cadáver diferente en su lugar, y le lavó el cerebro a la verdadera Mari para agregarla a su colección de peones. Aunque esto se había tratado como un acto de la Octava Guianza, el verdadero culpable estaba entre los Bravers, y esto había ocurrido después de la muerte de Shimada Izumi y Machida Aran.
Probablemente fue simple para Akira, ya que Amemiya Hiroto le tenía mucha confianza.
Esta escrupulosa mente maestra sonreía amargamente mientras Murakami lo miraba.
“… Ah, no lo malentiendas. No los estoy culpando, ni les estoy reduciendo sus recompensas. Esta sólo es una charla osciosa,” dijo Akira, quien era incluso más villano que Murakami, a través de Mari, quien aparentemente ya no era más que un dispositivo de relevo en forma de persona.
“¿Q-qué?” dijo Doug, pareciendo desconcertado.
“Ya que completaron los requisitos mínimos de lo que solicité, no tengo quejas. Eso es lo que quise decir. Se les pagarán las recompensas prometidas, y serán empleados en la agencia de inteligencia con el trato que les prometieron. Será difícil que los traten como líderes de inmediato, pero haré los arreglos necesarios para que se les envíen trabajos y puedan construir sus logros,” dijo Akira, enumerando las condiciones favorables una tras otra.
“¿Estás seguro de que puedes prometer cosas así?” preguntó Murakami.
“Por supuesto. A pesar de mi apariencia, estoy controlando la agencia de inteligencia de una nación superpotente desde las sombras, y nadie lo sabe, excepto ustedes cuatro, ¿saben? Es sencillo.”
“Entonces te estoy agradecido, pero…”
En ese momento, la voz de un locutor se escuchó por los altavoces, llamando a Murakami y sus compañeros.
“Parece que es hora. Ahora bien, si me disculpan,” dijo Akira, transformándose en un empleado del Hexagono mientras se iba.
En un espacio operativo, donde se podía ver el laboratorio subterráneo a través de una capa de vidrio reforzado, había trabajadores con batas de laboratorio interrogando a Murakami y sus compañeros.
Doug, Melissa y Kanako estaban cooperando con la investigación sin ningún signo de infelicidad, ya que Rikudou Akira les había asegurado que su futuro era seguro.
Sin embargo, Murakami sentía una extraña incomodidad por cómo se había comportado Rikudou Akira.
(‘Algo no está bien.’)
Sin importar qué, no podía quitarse de encima este desagradable y siniestro sentimiento.
¿Qué estaba mal con él? ¿Su comportamiento? ¿La manera qué habló como una persona importante?… ¡No, no era eso!
(‘¡Son las palabras que dijo, las palabras que queríamos escuchar! ¡Yo le dije cosas similares a Death Scythe y Marioneta! ¡Si vas a matarlos de todos modos, no hay problema en hacerles promesas vacías!’)
(‘¡Así que entonces la razón por la que nos pidió que viniéramos aquí y le entregaramos el cuerpo de Pluto, con el que estaba tan obsesionado, era…!’)
De repente habiéndose dado cuenta de algo, Murakami se levantó de su asiento, impulsado por su sensación de miedo. Se acercó al vidrio reforzado para mirar el cadáver de Pluto, que estaba bajo investigación.
“¿Q-qué sucede, Murakami-sensei?”
Ignorando las voces sorprendidas de los demás, Murakami miró el cadáver de Pluto justo a tiempo para ver a un empleado tocar el cadáver de Pluto con un bisturí de disección.
“¡DE-DETENTEEEEEE!” gritó Murakami.
Pero el bisturí no se detuvo, y se abrió paso a través de la piel de Pluto. Y luego algo parecido a un gas negro estalló desde ese punto con una fuerza increíble.
“¿¡Q-qué!?”
“¡Maná de atributo muerte detectado! ¡Esto… ya está más allá de los niveles críticos!”
Dentro del laboratorio, los investigadores que usaban equipo protector que incluía defensa mágica se iban desplomando al piso, uno tras otro. Sonó una alarma y los gritos de los operadores llenaron el aire.
Nadie sabía exactamente qué había pasado, pero Murakami fue el único en darse cuenta instintivamente.
Esta era la ‘muerte’ que Pluto había acumulado durante casi diez años. Esta inmensa cantidad de muerte que se suponía debía verterse en Narumi, pero ahora que Pluto había muerto, no tenía a dónde ir y se estaba desbordando.
“¡S-Sensei! ¿¡Qué sucede!?” gritó Doug.
“¡No pienses en eso, saldremos de aquí!” gritó Murakami con una expresión completamente diferente. “¡Están en el camino, muévanse!” Lanzó un hechizo hacia la salida que estaba inundada con los empleados del Hexagono, y los arrasó junto con la puerta.
Gritos resonaron en la habitación cuando sangre y fragmentos de hueso y carne llenaron el aire.
“¿¡Q-qué estás haciendo!? ¡Si matas a los empleados del estado nacional de defensa, serás interrogado por traición!” le gritó Melissa al aparentemente trastornado Murakami.
Doug y Kanako lo miraron, estupefactos.
“¡Me importa una mierda! ¡Dense prisa y comiencen a correr!” dijo Murakami mientras empezaba a correr a toda velocidad.
Cuando los otros tres miraron detrás de ellos, la niebla negra de alguna manera se estaba acercando a ellos a través del vidrio reforzado.
Melissa, Doug y Kanako observaron cómo el humo hacía contacto con una joven operadora, quien soltó ruidos estrangulados mientras era momificada en cuestión de segundos. Sus expresiones cambiaron y rápidamente corrieron tras Murakami.
Sin embargo, rápidamente quedaron atrapados por él.
“¡Esto es malo, estamos rodeados!” murmuró Murakami.
El pasadizo frente a él… el pasadizo que conducía al ascensor que los llevaría a la superficie, estaba lleno de humo negro.
El humo negro se había movido más rápido de lo que habían pensado.
“M-Melissa, usa Aegis, protégenos con Aegis!”
“¡S-sí!”
“¡Doug, rompe el techo! ¡Vamos a escapar por allí!
“¡Bien!”
Los cuatro se refugiaron rápidamente dentro del escudo de Aegis. Y luego Doug abrió un agujero en el techo con su telekinesis. Los escombros llovieron, pero Doug los envió a volar con su telekinesis mientras intentaba seguir excavando.
Si pudiera seguir excavando así hasta la superficie, se salvarían. O eso pensaron los cuatro, pero entonces Doug comenzó a convulsionarse de repente.
“¿¡D-Doug!?”
“¿¡Q-qué es este humo!? ¡Se está mezclando con los escombros…! ¡Incluso tocarlo con tus habilidades es malo…!”
Kanako dejó escapar un grito. Justo frente a sus ojos, la humedad fue eliminada del cuerpo de Doug, dejando atrás solo piel y huesos. Él colapsó con un golpe sordo.
“¿¡Tampoco se puede tocar con las habilidades!? ¡Melissa, tú…!” Murakami se dio la vuelta sólo para ver que Melissa ya estaba muerta, habiéndose momificado donde estaba de pie. “¿¡I-incluso Aegis no funciona!?”
“¡Muro de Agua y Muro de Hielo desaparecen también! ¿¡Este humo absorbe el Maná!?” Kanako estaba tratando de construir muros con hechizos, pero parecía que el humo negro absorbía no solo la fuerza de vida sino también el Maná; sus hechizos simplemente desaparecieron como la niebla.
Y con la muerte de Melissa, el Aegis se había deshecho. El humo negro de acercó a los dos restantes implacablemente.
“¡C-Chronos!”
Murakami usó Chronos consigo y Kanako, tratando de retrasar los efectos del humo negro, pero solo pudo hacerlo durante unas pocas docenas de segundos.
Su Maná fue absorbido a una velocidad increíble; incluso su segunda habilidad, Super Recuperación de Maná, no pudo seguirle el ritmo.
Kanako gritó con desesperación. “¡Esto, no quiero morir así, ¿por qué?! ¿¡Por qué!?”
“MIERDAAA! ¡Sabías que esto pasaría y nos hiciste venir, Rikudou! ¡Maldición! ¡TE MALDIGOOO!” rugió Murakami.
Los dos se miraron convertirse en momias mientras perecían.
El atributo muerte que el Hexágono del estado federal había estado investigando se salió de control, causando la muerte de todos los empleados del Hexagono dentro del edificio en ese momento, así como de Murakami Junpei y otros tres ex Bravers.
La sustancia como niebla negra envolvió los terrenos del departamento de defensa nacional e intentó extenderse aún más.
El ejército fue convocado con urgencia para contrarrestarlo, pero no fueron capaces de frenar la propagación de la niebla.
Justo cuando los nerviosos ministros de gabinete comenzaron a presionar al presidente para que disparara un misil nuclear en el Hexágono, los Bravers, a quienes todo el mundo veía con ojos de sospecha, llegaron a la escena.
Con la sugerencia del ‘Ávalon’ Rikudou Akira, los Bravers usaron un plan centrado en la magia de atributo luz y vida, utilizando los poderes de Amemiya Hiroto, para disipar la niebla negra de atributo muerte que cubría el Hexágono.
En una junta donde se reunieron sus más importantes colaboradores, Rikudou Akira estaba juntando y separando sus dedos repetidamente, pareciendo inquieto.
“¿Qué pasa, Rikudou?” dijo uno de sus colaboradores, llamándolo. “Es inusual que estés tan inquieto, ¿no?”
Akira soltó una sonrisa amarga. “Este es un mal hábito mío que he tenido desde el pasado. Me siento incómodo cuando las cosas van demasiado bien. Si hubiera un plan que se considerara un gran éxito si se lograran el setenta por ciento de sus objetivos, y luego se logran el noventa por ciento de ellos, no me pueden culpar por encontrarlo difícil de creer, ¿verdad?”
La cadena de eventos de la cual Rikudou Akira había tirado de las cuerdas. Todos los que eran un obstáculo o un peligro para él, ahora habían desaparecido, excepto por una persona.
Aquellos que habían sido obstáculos para sus planes, obligándolo a construir planes indirectos – el ‘Oráculo’ Endou Kouya, Cálculo, Inspector, la Adivina y una persona más.
Aquellos con habilidades que le representaron un peligro – Death Scythe, Marioneta y Machacador de Magos.
Esos que usó para deshacerse de los individuos mencionados mente, los que sabían que él era la mente maestra, gente vulgar en la que no podría confiar porque traicionarían a sus aliados por razones sin importancia – el ‘Chronos’ Murakami Junpei y otros seis
Y aquellos que lo obstruyeron a él y sus colaboradores de monopolizar el atributo muerte – los miembros de la Octava Guianza que albergaban el Maná de atributo muerte dentro de sí mismos, así como los sobrevivientes del laboratorio secreto de la nación militar que se habían escondido en el Hexágono para investigar la magia de atributo muerte.
Akira había logrado que todos murieran sin usar sus propias manos, excepto por uno.
“¿El único que queda es Amemiya Hiroto, huh?” murmuró uno de sus colaboradores.
“El Braver… el héroe es tenaz, después de todo,” dijo otro.
“No, no es así en absoluto. Si él, el líder, fuera a desaparecer, existe la posibilidad de que se dispersen los usuarios de habilidades en la organización Bravers. Es más conveniente que todos ellos estén reunidos en un solo lugar. Es más conveniente utilizarlos y deshacerse de ellos de esta manera,” explicó Akira, corrigiendo a sus colaboradores.
De hecho, él había hecho sus planes para asegurarse de que Amemiya Hiroto no fuera asesinado por Pluto. No era Hiroto quien se interponía en su camino.
“Naruse Narumi… no, Amemiya Narumi. Pensar que Pluto no la mato.
La muerte del ‘Ángel’, Naruse Narumi. Este era el único objetivo de esta cadena de eventos que no se había logrado.
“Fue inesperado que estuviera en las primeras etapas de embarazo, pero… supongo que lo más inesperado fue que Pluto fuera más romántico que lo que esperaba,” dijo Akira.
“A menos que estuvieras siendo ayudado por la diosa del destino, lograr todos los resultados deseados en tales circunstancias hubiera sido imposible. ¿O esa es una de las habilidades que posees?” preguntó uno de los colaboradores .
“No. Como les expliqué, las habilidades que poseo son Aumento de la Velocidad de Aprendizaje y Desarrollo ilimitado.”
El ‘Ávalon’ Rikudou Akira. Él era el individuo reencarnado que recibió las habilidades cheat más simples entre los Bravers. La capacidad de aprender conocimientos y habilidades más rápidamente que otros, y la capacidad de desarrollarse como una persona sin límites, no eran habilidades que él pudiera mostrarle a otros y decir: “¡He aquí mis poderes!”
No fue utilizado para crear planes como el ‘Oráculo’ Endou Kouya, ni fue notado como la ‘Noah’ Mao por la conveniencia de sus habilidades. También fue incapaz de actuar en el campo de batalla usando solo sus habilidades, como lo hicieron Death Scythe, Hecatoncheir y Gungnir.
Pero usando sus habilidades, estudió diligentemente y se convirtió en un personal técnico de los Bravers… un especialista en magia. Este fue el resultado tras únicamente haberse centrado en aumentar su habilidad con la magia, mientras que los otros individuos reencarnados lucharon por aprender a usar sus habilidades cheat.
Y debido a esto, Akira tenía una cierta ambición. Reunió a personas para unirse a su lado y convertir estas ambiciones en realidad, y ahora se juntaron para esta reunión.
Miembros de los Bravers al igual que Akira, funcionarios religiosos, aquellos en el campo político y empresarial, personal militar, gente poderosa de todo tipo de procedencias.
Akira separó los dedos una vez más y señaló el monitor que mostraba a todas estas personas mientras se dirigía a ellos.
“Ahora bien, dejemos las reflexiones hasta aquí. Hoy celebraremos una fiesta. A partir de este momento, nutriremos a la humanidad, avanzando hacia una nueva raza humana que ha evolucionado tanto física como espiritualmente. ¡En primer lugar, adquiriremos el poder del ‘No-muerto’ … la persona que se suponía se convertiría en el 101° Braver!”
Muy rápidamente, Rikudou Akira llegó a la verdad de que el “No-muerto” habían sido uno de los individuos reencarnados… probablemente Amamiya Hiroto, por quien Naruse Narumi había confundido a Amemiya Hiroto.
Llegó a esta conclusión por el hecho de que el ‘No-muerto’ habían disfrutado del arroz en el laboratorio de investigación en el que se crió.
El No-muerto no deseaba carne, pescado o dulces, sino arroz. Él era Asiático, pero fue criado en una cultura Europea. A pesar de haber sido criado en un laboratorio, donde la única comida que debería conocer era la que se le había dado mente, el No-muerto deseaba arroz.
Cualquier otro podría simplemente haber supuesto que él escuchó a uno de los trabajadores en el laboratorio hablar sobre el arroz, pero Akira era diferente.
(‘El tiempo en que nació es más o menos el mismo que el de nosotros. ¿No se reencarnó de Japón también?’)
Habiéndose dado cuenta instintivamente de esto, Akira destruyó el documento que registraba el hecho de que el No-muerto había deseado arroz.
Y luego, con la hipótesis de que el No-muerto eran un individuo reencarnado, comenzó su propia investigación independiente sobre el atributo muerte.
“Este es un razonamiento basado en la razón, pero permítanme declarar esto. ¡Nuestras manos alcanzarán el atributo muerte! ¡Y a través de tal atributo, evolucionaremos hacia una nueva humanidad!” dijo Akira.
Los colaboradores de Akira se agitaron y animaron, y dieron una ronda de aplausos.
La ambición de Rikudou Akira era desarrollarse de una manera que realmente trascendiera todos los límites.
Debido a los efectos del Desarrollo Ilimitado, le era posible desarrollar su resistencia, Maná y habilidades interminablemente, convirtiéndose en un superhumano.
Pero incluso entonces, aún estaría dentro de las restricciones de ser un ‘superhumano.’
Si continuaba estudiando diligentemente durante las próximas décadas, Rikudou Akira probablemente dejaría su nombre en la historia como un mago con el dominio mágico de un dios.
Pero no sería un dios.
Incluso si llevara su habilidad con la magia al límite, algún día, envejecería y moriría. Desde la perspectiva de una persona promedio, él puede parecer omnipotente, pero en realidad, está limitado de muchas maneras, lejos de ser omnipotente.
Lo más importante, su cuerpo era demasiado frágil.
(‘Sin importar cuánto se desarrollen, no se puede acortar el tiempo que tardan los comandos del cerebro en llegar a los nervios. Órganos sensoriales, órganos internos, músculos, huesos, son demasiado débiles. Mi habilidad solo elimina la restricción del desarrollo, después de todo. No es algo que pueda hacerme evolucionar a algo más que un humano.’)
Pero si él fuera a dominar la magia de atributo muerte –
(‘Ese será el momento en que me convierta en miembro de una nueva raza humana más allá del Homo sapiens… ¡No, me convertiré en un dios!’)
Mientras sus colaboradores lo ovacionaban de pie, el genio con el ardiente deseo de convertirse en un ser sobrenatural reafirmó su determinación de alcanzar su ambición, incluso si eso significaba usar a los demás como semillas para alimentar su crecimiento.
Murakami Junpei, Tsuchiya Kanako, Doug Atlas, Melissa J. Sautome, fallecidos.
Personas reencarnadas restantes: 79.
Completamente sin relación con estos eventos, el dios de Origen se estaba moviendo.
Al igual que el dios de la Tierra, él era un ser creado tras el nacimiento de la humanidad, de las religiones, miedos e imaginación de la humanidad.
Era mucho más pequeño que el de la Tierra, pero se había dividido en numerosos seres divinos modelados según seres legendarios y míticos, y todos existían a la vez.
Estaba en un estado donde ángeles y demonios estaban constantemente en contacto directo entre sí, y por lo tanto, sus componentes separados se interferían el uno con el otro desde su nacimiento.
Como resultado de una negociación con Zuruwarn, el dios del espacio y la creación, un dios del mundo extranjero Lambda, el dios de Origen se movió con un único propósito.
Ese propósito era entregarle las almas de los miembros de la Octava Guianza a Zuruwarn, que residía en el mundo extranjero de Lambda.
Normalmente, el renacimiento de todas las almas estaba bajo la jurisdicción de Rodcorte. Interferir con esto era una grave violación de las reglas.
Sin embargo, el dios del origen tenía muchas razones para cometer este acto.
Después de todo, Rodcorte reencarnó a ciento un individuos en Origen desde otro mundo, sin ninguna advertencia previa, e incluso les dio a todos menos uno habilidades especiales.
Y la razón por la que lo hizo fue para poder usar a Origen como un tutorial… un campo de práctica, antes de reencarnarse en Lambda.
Tanto los seres divinos (ángeles) como los demonios del dios de Origen se habían enfurecido por esto.
Por eso el dios de Origen cooperó con Zuruwarn.
Cuando las almas de la Octava Guianza trataron de obedecer las reglas y regresar a Rodcorte, uno de los seres divinos a cargo de la muerte y la reencarnación los detuvo y se los envió a Zuruwarn. Como Rodcorte trató de interferir con esto, todos los seres divinos restantes lo ahuyentaron.
Como dioses, Rodcorte tenía la ventaja en poder e historia personal. Sin embargo, esto era Origen. Los únicos que sabían de la existencia de Rodcorte eran los individuos reencarnados, de los cuales eran alrededor de ochenta.
No había forma de que todos los dioses de la raza humana de Origen fueran derrotados por él.
El dios de Origen tuvo la sensación de que accidentalmente había recogido un alma diferente, pero un ser divino del amor, entre muchos otros, expresó la opinión de que debería enviarse junto con el resto, y muchos de los demonios, reyes demonios y monstruos espirituales no les gustaba la idea de pasar por la molestia de separar a esa única alma, por lo que el dios de Origen simplemente le envió todas estas almas a Zuruwarn.
Zuruwarn, el dios con la apariencia de un león alado de cuatro cabezas, esperaba las almas de la Octava Guianza.
Vandalieu ya había creado un recipiente para que las almas se reencarnaran una vez fueran recibidas.
“Al principio, él simplemente tenía la intención de usar la reliquia de Vida para crearlos, pero… aunque es una coincidencia, es increíble que haya tomado la forma base de vida sin alma y la forma base de un espíritu sin vida, y luego los juntó. Como se esperaba de Vandalieu, quien una vez fue esos cuatro.”
Zakkart, Ark, Solder y Hillwillow. Vandalieu estaba cumpliendo con las expectativas de poseer un alma nacida de los fragmentos de las almas de esos cuatro.
“Ahora, todo lo que queda por hacer es colocar las almas en el recipiente en orden, y esperar a que nazcan nuevas vidas. Estoy esperando por ello~~”
Zuruwarn siempre tuvo la personalidad de un bromista. Una de las cosas que esperaba con ansias era este empeño que probablemente enfadaría a Alda, el dios de la ley y el destino.
Sin embargo, su objetivo original había sido enviar a los aliados de Vandalieu para demostrarle que no era su enemigo.
“Las reacciones del dios de la Tierra son lentas; los nuevos hermanos todavía están deambulando. Ricklent todavía sigue mareado por el uso excesivo de su poder… ¿No soy increíble por seguir trabajando en estas circunstancias?”
Mientras Zuruwarn hablaba consigo mismo en un tono de voz normal, informal, llegaron las almas de la Octava Guianza.
“¿Bien? … ¿Hmm? ¿Parece que hay uno innecesario?… Hmm, hmm, así son las cosas.”
Decidiendo que esto no importaba, Zuruwarn fue a poner las almas, incluida la de la ‘Adivina’ Minuma Hitomi, en el recipiente creado por Vandalieu.
Pero en ese momento, la enorme mano de Rodcorte se extendió hacia él.
“¡Entrega esas almas!” exigió Rodcorte.
“¡Zuruwarn! ¡Toma esas almas y retrocede por ahora!” gritó Ricklent, el genio del tiempo y la magia, mientras trataba de detener esa enorme mano. Sin embargo, ni siquiera pudo comprar tiempo para Zuruwarn.
“¡Qué persistente de tu parte, perseguirme hasta Lambda!” murmuró Zuruwarn.
La mano de Rodcorte envió a Ricklent volando a un lado y agarró a Zuruwarn, tratando de tomar las almas que estaba sosteniendo.
Este lugar era parte de Lambda, el mundo donde se adoraba a Zuruwarn y Ricklent. Normalmente, al igual que el dios de Origen, hubieran podido repeler a Rodcorte.
Sin embargo, a diferencia del dios de Origen, Zuruwarn y Ricklent estaban en estados heridos; seguían usando sus poderes a pesar de no haberse recuperado por completo de las heridas que sufrieron en la batalla contra el Rey Demonio.
Para Rodcorte, esto no era más que robarle un dulce a un bebé.
(‘¡No dejaré que los tomes tan fácilmente!’) pensó Zuruwarn mientras hundía sus colmillos en el brazo de Rodcorte. Fue un pequeño acto de resistencia, en su mayoría sin sentido. La cantidad de daño que recibió Rodcorte era equivalente a piquetes apareciendo en su brazo.
Sin embargo, ese daño causó que el brazo de Rodcorte se detuviera.
“¡Ahora es tiempo! ¡Vayan, almas mía!”
Usando el único momento que se le dio, Zuruwarn condujo todas las almas que estaba sosteniendo en el recipiente.
“¡La reencarnación ya se ha completado! ¡Deja este lugar!” gritó Ricklent.
Con un gemido de frustración, el brazo de Rodcorte desapareció. Probablemente se dio cuenta de que no había nada más que pudiera hacer.
Sin importar cuánto poder tuviera, no podía salir de su jurisdicción. Tener solo una autoridad era la debilidad de Rodcorte.
Zuruwarn dejó escapar un suspiro de alivio de sus cuatro cabezas. “¿Estás bien?” le preguntó a Ricklent.
“No es nada serio. Pero… ” Ricklent miró a Zuruwarn con una mueca.
Zuruwarn asintió. “Lo sé. Las cosas se han vuelto problemáticas. Rodcorte descubrió que nos hemos vuelto aliados de Vandalieu.”
Hasta este punto, Rodcorte había asumido que los dioses de Lambda no eran aliados de Vandalieu, al menos entre los divinos que actualmente estaban activos.
Sin embargo, Zuruwarn y Ricklent eran los aliados de Vandalieu… ¿Cómo iban a salir las cosas ahora que Rodcorte sabía que habían comenzado a interferir directamente con él?
Pero Ricklent negó con la cabeza, mientras seguía haciéndole una mueca a Zuruwarn, su hermano. “No, no es eso,” dijo. “Hermano, has ignorado todos los procedimientos que he establecido como el dios de la magia, ¿verdad?”
Se suponía que las almas de la Octava Guíanza debían reencarnarse en el recipiente de una por uno, con algunos minutos entre ellos. Con Ricklent lanzando varios hechizos durante el proceso.
Pero Zuruwarn simplemente lanzó todas las almas al recipiente a la vez.
“… Ah,” dijo Zuruwarn.
“Eso no es lo que deberías estar diciendo.”
“Pero era una situación de emergencia… Mira, el recipiente parece contener las almas ahora, ¿no ha tenido éxito la reencarnación?”
“De hecho, la reencarnación ha sucedido.”
Los dos dioses miraron el recipiente… la forma de vida básica que Vandalieu había creado usando la reliquia de Vida, mientras éste burbujeaba y se retorcía ferozmente.
“… Incluso yo no puedo imaginar en qué forma se reencarnarán,” dijo Ricklent.
(‘¿Lo he estropeado por primera vez en mucho tiempo?’) se preguntó Zuruwarn, pero decidió culpar de todo a Rodcorte.
“Bueno, estoy seguro de que todo saldrá bien. Y Rodcorte es el culpable. Ahora, voy a volver a las negociaciones con el dios de la Tierra, así que te dejaré el resto,” dijo Zuruwarn, y luego se fue.
“Se escapó…” Ricklent dejó escapar un profundo suspiro y decidió que por ahora, vigilaría el recipiente que contenía las almas de todos los miembros de la Octava Guianza y de la ‘Adivina’ Minuma Hitomi.
NT. Yo sólo me pregunto la forma que tendrá…
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