DD Volumen 3 – Capítulo 2-2
DD Volumen 3 – Capítulo 2- Parte 2
El Guardián del Norte, Margrave de Rosenberg, Georg von Rosenberg.
Calendario Imperial: Año 15015, Mes 2, Día 12.
Polles.
– Un rumor de que el fin se acerca ha estado esparciéndose.
– Dicen que los Lores Demonio van a llegar mientras dirigen la Muerte Negra hacia nosotros.
– Ese es un rumor falso, completamente falso…
La Santa del Imperio tosió sangre y cayó inconscientes.
La Santa clamaba que había presenciado el fin del mundo en su sueños. Los soldados se reunieron en dos y susurraron entre ellos que la Santa había sido poseída por algún espíritu maligno. El miedo en los rostros de los soldados era aparente.
– Humo negro se tragará las montañas. Se tragará a todo el imperio y, al final, consumirá a todo el continente. Las nubes grises no tendrán límites o fronteras, y por eso, el invierno continuará sin límites ni fronteras. Congelado en este invierno continuo. Todo se congelará. El humo negro no se aclarara. Lo negro será…
Hablando hasta ese punto, la Santa vomitó sangre. La sangre era pegajosa debido al contenido que estaba mezclado con su sangre. La razón por la que fui capaz de detallar este incidente con tanta confianza fue porque yo estuve allí personalmente para escuchar la profecía la noche anterior.
Como yo era el comandante a cargo de la región norteña, participé en la conferencia de los miembros de mayor liderazgo del gobierno. Recibimos información de que las Fuerzas Aliadas de los Lores Demonio pronto nos invadirían. Teníamos que prepararnos contra la invasión. No fui el único que tomaría parte en la reunión estratégica, sino también figuras de autoridad como Su Alteza el Príncipe de la Corona y Su Alteza la Princesa Imperial, añadido a eso, la Santa también estaba presente. En esa ubicación, la Santa fue poseída por un espíritu.
– Lo negro irá, lo negro irá, lo negro irá…
La Santa tosió sangre. Vomitó constantemente. Sus ojos dieron vueltas hasta la parte posterior de su cabeza, revelando sus tonos blancos. Había montones de sus intestinos mezclados en su sangre. La Santa convulsionó. Debido a eso, llamamos urgentemente a los clérigos y la sanaron.
La Princesa Imperial hizo una petición.
– Este incidente es confidencial. Solo nosotros debemos saber de esto. No divulguen esta información allí afuera. Si los soldados escuchasen de la profecía de la Santa, entonces comenzarán a temblar, lo que significa que no podemos permitir nuestra moral caiga en esta situación donde los Lores Demonio piensan invadirnos. Sin importar el costo, midan sus palabras.
Yo estaba de acuerdo.
El Príncipe de la Corona, mientras era consumido por el miedo, asintió también.
Con eso, se suponía que el caso estaría cerrado pero, por alguna razón, no había pasado ni un solo día y ya la profecía se había filtrado. A todo el frente, a todo.
Desde los oficiales veteranos hasta los nuevos reclutas, todos sabían la noticia de que la Santa había vomitado sangre negra la noche anterior. Incluso los traficantes al final del campamento militar se sabía todo el contenido de la profecía. La gente susurraba que era una premonición ominosa.
Durante toda la noche, deambulé a través de la multitud y regañé a los capitanes. No había nada más terrible que un rumor salvaje. Nada más horrible que el sonido de las palabras. Ya que los soldados perdían y dañaban sus vidas sin esfuerzo, ellos sentían miedo y pavor con mucha facilidad. Ese es el núcleo de un soldado. Ya que yo había vivido por más de 60 años, había visto muchas ocasiones en las que un ejército se desplomaba debido a un rumor sin base. No había nada que asegurara que eso no sucediera también esta vez.
Deseaba rechazar ser derrotado antes de involucrarme con las Fuerzas Aliadas de los Lores Demonio. Las medidas probablemente deberían ser discutidas de inmediato. Sobre todo eso, yo no podía fallas hasta que yo lograse vengarme por la humillación que sufrí el otoño pasado…
— Su Alteza, Princesa Imperial, estoy aquí esta mañana para pagar mis respetos.
— Entra.
La Princesa Imperial pasaba su tiempo encerrada por una tienda blanca. A ella le disgustaba estar bajo un techo para dormir. La Princesa Imperial declaró que si las tropas estaban quedando estancadas por la lluvia y la nieve, y si uno era incapaz de prevenir la caída de esa lluvia y esa nieve, entonces no se podría evitar. Los soldados mantenían a esa Princesa Imperial en alta estima, y se preocupaba por su salud mucho más cuando llovía y nevaba… claro, la acción de la Princesa Imperial probablemente era un esquema político, pero la mayoría de los nobles eran incapaces de llevar a cabo apropiadamente siquiera este simple esquema. Separando la habilidad de la Princesa Imperial, yo respetaba su habilidad
Empujando la tela blanca a un lado, quedé sorprendido por la vista de la Princesa Imperial.
Y la escena era completamente inesperada.
Dentro de la tienda, una gran mesa estaba ubicada. Esto estaba bien. Era una escena normal.
Pero si había el cadáver de un reptil acostado sobre la mesa, y además de eso, si la Princesa Imperial estaba personalmente sujetando un cuchillo y cortando al reptil, entonces el escenario estaba a miles de kilómetros de ser normal.
— Que el margrave venga a par sus respetos, se me hace una rara ocasión –la Princesa Imperial silenciosamente removía la piel del reptil. Ella no me miró ni una vez–. ¿No te disgusto?
— En lo absoluto, majestad. Este general siempre la ha respetado.
— No es una mentira. No una mentira. Sin embargo, tampoco me admiras. ¿Cierto?
—………
— Me respetas. Sin embargo, en ocasiones, la palabra ‘respeto’ no es más que una forma ligeramente más prudente y afable de pronunciar la palabra ‘desprecio’. Las palabras son triviales.
Thack.
La Princesa Imperial ‘desnudó’ un trozo de madera aromática y la distribuyó en un quemador de incienso de latón. El latón, calentado por fuego de carbón, lentamente encendió los trozos de madera. La olorosa madera ardió. Mientras el humo se formaba, la fragancia se propagó. El aroma cubrió el olor de la sangre del reptil. Mientras ocultaba el olor de la sangre, el humo perfumado se elevaba densamente. La fragancia se filtró todo el camino hasta mis vísceras.
Thuck.
La Princesa Imperial desollaba al reptil dentro del humo.
La Princesa Imperial peló la piel al cortar la capa exterior del musculo y clavarla en la capa interior del mismo. El límite de las capas interior y exterior era claramente visibles para la Princesa. Sin darme cuenta quedé asombrado ante el movimiento hábil de la mano que era capaz de establecer un borde en la carne y marcar ese límite de forma tan natural como si fuese una carnicera profesional. No podía imaginar cuando y donde esta dama, quien había nacido en linaje más alto del mundo, había aprendido como desollar a un reptil. La Princesa Imperial, quien parecía al lugar separado en el cual ella había nacido y se había criado, era difícil de manejar.
— ¿No crees que la mayoría de las conversaciones que hemos compartidos pueden ser condesadas en términos más simples? Me agradas. Te odio. La mente de una persona puede ser lista desde allí, pero son incapaces de llegar a esta ubicación al final. Aunque la gente puede referirse a esto como el camino o curso de la vida, honestamente lo llamo una pérdida de tiempo. Sir Rosenberg. No nos hagamos perder el tiempo. ¿Por qué vino a verme a pesar de la animosidad que tiene hacia mí? Dígame la razón por la que tengo que escuchar las palabras de un hombre que no me admira, mientras aun es mediodía.

¿Era una amenaza? ¿O hablaba en serio?
Fui incapaz de descubrir las emociones de la otra parte. No había expresiones en su rostro. Parecía como si ella estuviese totalmente concentrada en la tarea de desollar al reptil. Aunque la Princesa Imperial estaba afuera, se sentía como si ella aun residiese dentro del palacio. Incluso se sentía como si ella fuese el palacio. Si la cantidad de nobles que ella había eliminado no alcanzaban la docena, entonces yo, en este punto, pude haber sido traicionado por su apariencia exterior.
— Majestad. Usted no puede ganar automáticamente la admiración de la nobleza.
— Oh, querido. No deseo tu admiración –la Princesa Imperial derramó sus sentimientos y rió. Era el sonido de una risa sin temperatura–. Simplemente estaba preguntando qué significado tienen tus respetos. La palabra respeto tiene cinco significados distintos y 10 variaciones de tono. Por eso es que no confiado en las palabras. Lo que demando de ti no son tus palabras, sino las acciones. Acciones Distintas-Evidentes-Articuladas. Claro, no la escucharías incluso si te lo ordeno. Eres un hombre terco, después de todo.
—………
— Habla.
—……información de que Lord Demonio Paimon, Lord Demonio Marbas, y Lord Demonio Barbatos, como individuos clave, están clamado que un ejército ha llegado. Aunque toda la fuerza militar es incierta, queda claro que tienen más de 50.000 pero menos de 70.000.
— Parece que no es tan temible como lo había imaginado. No tienen a Baal y mucho menos a Agares. Barbatos es ignorante, Marbas indeciso, y Paimon es… bueno, Paimon.
— Majestad, realmente está subestimando a las fuerzas enemigas.
— No es eso.
En ese momento, la Princesa Imperial me miró por primera vez.
Mi mente se sintió innecesariamente inquieta debido a sus ojos purpura, los cuales parecían poder atravesar la psique de una persona.
— No. Querido, por los Dioses. ¡Eso no es así! ¡¿Por qué yo subestimaría a las fuerzas enemigas?! Nunca en mi vida he devaluado a alguien.
— ¿Ah, sí?
— Claro. Esa es la razón por la que estas vivo. ¿Qué otra prueba quieres?
—……………
— Eres un hombre talentoso que es esencial para nuestro imperio. La Casa de Ronsenberg ha sido leal a la familia imperial durante los últimos 500 años. Y nos han protegido de las invasiones de los Lores Demonio que vienen de las Montañas Negras por 1.000 años. Eres un individuo competente, Georg. Te respeto. Si quizá, no te respetase, entonces, algo como un comandante a cargo de las tropas no podría no existir, ¿o me equivoco?
—…………
— Esto es lo que significa mostrar el propósito propio mediante las acciones. Es distinto, evidente y articulado. Georg, a veces me pregunto cuán sorprendente seria si las personas vivieran sin usar siquiera las palabras.
Rip.
El musculo fue rasgado.
La Princesa Imperial clavó el cuchillo en la región del cuello del reptil. El cuello era más sensible que cualquier otra área del cuerpo del reptil. Una vez que la Princesa Imperial movió el cuchillo, el cuero en el cuello fue arrancado con facilidad.
— Es una fortuna que esa situación no se la actual. Tranquilízate y continúa. Mis oídos están preparados para escuchar con cortesía.
— Si los Lores Demonio van a invadir, entonces deberían elegir uno de los tres caminos. El primero es el pasaje en las montañas…
— Un pasaje que conduce al Reino de Teutón. Ese no tiene relación con nosotros…
—…el segundo camino es a través de las llanuras.
— El camino hacia el Reino de Polonia-Lituania. Ciertamente, ese tampoco tiene nada que ver con nuestro imperio. Por el bien de las diosas, tenemos que orarles a los Dioses que influencien a los ejércitos de los Lores Demonio a ir hacia las montañas o llanuras. Seremos capaces de contener nuestros alientos mientras ellos van a la guerra, después de todo.
— Majestad.
Fruncí el ceño.
No podía soportar ese tipo de respuesta.
— Mil disculpas, pero si éste general tiene razón, ellos son los mismo humanos que nosotros.
— Y no hay otros animales que puedan matar a los humanos de forma tan eficiente como los mismos humanos. ¡Sir Rosenberg, deje de intentar actuar tan refinado! –la Princesa Imperial sonrió tímidamente–. ¿Exactamente cuántos aldeanos han sido quemados hasta la muerte en las montañas este invierno? ¿100? ¿200?
Cerré mi boca.
— ¿O fueron 300? He escuchado que el numero ha sobrepasado los 1.000 sin esfuerzo alguno, y si mi memoria no me falla, esos aldeanos también fueron tan humanos como nosotros. ¿Qué fue lo que hizo nuestro gran Sir Rosenberg mientras miles de aldeanos era masacrados como humanos? Solo observó. Eso y nada más.
—………
— ¿No considera la palabra ‘observó’ como un sinónimo del término ‘vigilar incendios’, sino que lo expresa de una forma más elegante? Oh, Guardián del Norte, Uno de los Cuatro Margraves, el Supervisor de las Fortalezas Blanco y Negro – Sir von Rosenberg.
Miré el ojo del reptil. Ya que mi cabeza estaba baja, no pude encontrarme con la mirada de la Princesa Imperial. En lugar de eso, traté de mirar a la bestia, al menos.
La Princesa Imperial dejó que las palabras fluyeran.
— Parece que me he burlado fuertemente de ti. Me disculpo. Me disculpo por el simple hecho de no sentirme particularmente apenada. Sigue manteniendo eso en mente.
—…lo haré.
— Bien.
Riiip
La Princesa Imperial agarró la piel de la espalda del reptil y la rasgó. El cuero salió al instante. La piel suavemente pelada siguió la línea que ella había lacerado antes. Una vez que el cuero se había ido, una carne interna de color rosa claro fue revelada. El color de la carne del lagarto era modesta y ligera.
— No te preocupes tanto con el pasaje en las montañas o el camino de las llanuras. Todo lo que tenemos que hacer es defender el camino que lleva al imperio. ¿Requieres la ayuda de la familia imperial?
— El Norte no requiere ayuda de nadie –respondí con la mayor claridad posible–. Pero expresaré mi gratitud a la oferta de ayuda, majestad.
— Oh, querido, parece que él se ha molestado por mi acoso… solo es tu culpa si un hombre perfectamente maduro como tu fuese a perder la compostura ante esta lamentable chica. Acepta obedientemente mis refuerzos.
— Mil disculpas, pero majestad, realmente no requiero refuerzos. Éste defenderá las montañas, por lo que usted debería solidificar el frente junto a Su Majestad el Príncipe de la Corona. De esa forma, si nos tocase hacerlo, seriamos capaces de establecer contacto con Teutón o Polonia-Lituania y expandir una estrategia.
— ¿Con mi hermano? Ciertamente sabes cómo hacerme reír.
—………………
— ¿Acaso ves a ese tipo como alguien que sabe de asuntos militares? Solo es un hombre incapaz de conducir apropidamente su propio culo y boca. ¿Acaso no lo ves? Les advierto a todos que se mantengan en silencio acerca de la profecía de la Santa hasta cierto grado, y aun asi, el maldito rumor se propagó en solo una noche.
— Su gracia no tiene límites, majestad.
La Princesa Imperial cerró su boca. Fui incapaz de comprender por qué ella había hecho eso. Poco después, la Princesa Imperial volvió a hablar.
— La boca de mi hermano es más floja que la vagina de una puta. Incluso los soldados rasos no lo respetan. ¿Y aun así me dices que reúna un ejército con ese tipo de hombre?
—…para este general, el Príncipe de la Corona es un comandante igual. Su Majestad el Emperador ordenó a este general que se encargara del norte, y no trató al Príncipe de la Corona con ninguna diferencia.
— En verdad, parece que eres leal a mi padre, el rey. Lo entiendo. Respeto tu lealtad… pero, por cierto, Margrave, ¿no crees que el término ‘piedad familiar’ brilla más cuando se es fiel hacia un pariente sin ningún valor, y que la palabra ‘lealtad’ brilla más cuando se le es fiel a un lord sin valor? Tu lealtad hacia el emperador es bastante asombrosa. Impresionante.
La Princesa Imperial clavó el cuchillo en la mesa.
Con una toallita, la Princesa Imperial se limpió las manos llenas de sangre. Al hacerlo, palmeó ligeramente mi hombro. El rostro de la Princesa Imperial estaba lejos, pero su voz casi se sentía como si me susurrara directamente al oído.
— Eres devoto, Sir Rosenberg.
—………………
— Pero tu no puedes comprar mi respeto con tu fidelidad. Si deseas que te respete, entonces, debes obtener la victoria por encima de todo lo demás. Aunque puedo estar aceptando las órdenes militares ya que eres el comandante supremo de esta guerra que se avecina, si por casualidad, la más mínima casualidad, cometieses un error… bueno, yo estaría muy decepcionada, ¿no es así?
— Este general no la decepcionará.
— Confiaré en ti.
Y la Princesa Imperial dijo las palabras…
— Habsburgo garantiza su fe una sola vez.
— El Norte recuerda.
Ambos intercambiamos los lemas que han sido pronunciados en nuestras familias de la Casa de Habsburgo y la Casa de Rosenberg respectivamente. El simple acto de intercambiar los lemas que han sido traspasados por casi 1.000 años era sagrado. La promesa de la Princesa Imperial, quien parecía una persona que no pondría su confianza en los demás, se sentía demasiado sustancial. El momento en el que yo rompiese esa fe, ella me eliminaría sin duda alguna…
La Princesa Imperial clavó a piel del reptil en una estaca y la levantó en el centro del campamento militar.
Los reptiles eran conocidos como los descendientes de los dragones. Los dragones son el símbolo de los Lores Demonio. Mientras miraban la piel del reptil, los soldados susurraron entre ellos que ese monstruo fue atrapado personalmente por Su Alteza la Princesa Imperial.
Tras examinar que las señales de los soldados que aun temían habían desaparecido, pensé en los ejércitos de los Lores Demonio que se acercaban desde las montañas. Sea que se tratasen de un ejército poderoso o una chusma, y que el destino de ellos iba a traer con ellos, era difícil hacer suposiciones. Al igual que el rostro de la Princesa Imperial cuyo rostro estaba oculto por el humo, los ejércitos de los Lores Demonio estaban igualmente escondidos entre las montañas, y aun así, yo era incapaz de juzgar si debería tener miedo de lo que no podía verse a pesar de estar a mi lado, o si debería temerle a la cosa que no podía verse debido a la distancia. Rodeado por el miedo por detrás y el temor por delante, mi cuerpo se debilitó.
Decapité a los dos militares responsables de difundir el rumor salvaje entre las tropas y colgué sus cabezas.
El Rey de los Campesinos, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 2, Día 12.
Llanos de Yotvingia, Cuartel de las Fuerzas Aliadas de los Lores Demonio.
– ¿De dónde viene arrastrándose esa gente vulgar?
– Ah, ¿no lo sabe? ¿Ese no es Su Majestad Dantalian? Esa puta de cabello rosa es una campesina, y la puta rubia que está a su lado es una humana.
– Shh. ¿Acaso ese tipo tiene la idiosincrasia de acostarse solamente con campesinas?
– Dicen que la gente de baja cuna es resistente allá abajo, ¿sabe?
– ¿Humana? ¿Estás diciendo que esa es una humana? ¿Esa?
Las Fuerzas Aliadas de los Lores Demonio eran una chusma. Ya que el termino ‘chusma’ era algo pasado de moda, era necesario ser un poco más honesto.
Creía que había vida en las palabras. Por ejemplo, palabras similares a ‘universo’ eran demasiado anticuadas como para yo usarlas. Prefería el mundo sobre el universo. Si fueses un individuo refinado con sentido común, entonces, para distinguir un lenguaje muerto de uno contemporáneo, a veces debes revitalizar un lenguaje medio muerto, y en otras, destrozar un lenguaje medio muerto para que termine de morirse.
Sin espacio para un debate, yo era un individuo espléndidamente refinado. Por eso, elegantemente expresé la palabra ‘chusma’ con un lenguaje más fresco.
Las Fuerzas Aliadas de los Lores Demonio eran un montón de malditos trozos de mierda.
Tan pronto como pasamos por el portón del campamento con nuestros estandartes en frente de nosotros, por alguna razón, los soldados que eran tan lamentables como mierdas se nos acercaron y hablaron estupideces.
– ¡Su Majestad Dantalian! ¡Traer una puta humana en frente de nosotros los humildes que nos hemos reunido aquí para suprimir a los humanos, somos capaces de comprender ese motivo tan inmenso! ¡Si ya usted se ha divertido bastante con esa ramera, entonces permítanos a nosotros, los humildes, probarla también!
– La presencia de esa ramera humana es digna, por eso, que ella sea la imperator es evidente. Si ella es tan resistente durante el día, entonces solo imaginar cuan varonil seria durante la noche me deja sin habla.
Mirando a los soldados bloquear nuestro camino, suspiré.
Viendo que se me acercaban sin miedo, estaba claro que eran subordinados de un Lord Demonio de un rango superior al mío. Para los demonios, si los humanos eran el enemigo de nuestra raza, y su estatus social era considerado como campesino. Para ellos, el que un Lord Demonio como yo convirtiese a alguien como Farnesio en mi general interina era un completo error. Refuté moderadamente.
— Parece que ustedes, tontos, han perdido la cabeza. Quítense antes de que les quiten las bolas y se las metan en sus bocas. O al contrario ¿quieren que les corten las gargantas y que sus vergas sean introducidas en allí?
Los soldados rieron fuertemente.
– Que usted, majestad, diga que personalmente nos va a hacer una paja. Somos tan amables que no sabemos dónde acomodar nuestros cuerpos.
La multitud se dividió, y así, nuestro camino finalmente se abrió.
Ordenándole a Farnesio y a Lapis a moverse a mi lado, los tres avanzamos con las cabezas de nuestros caballos alineadas una al lado de la otra. Lapis calmadamente habló con un tono que pudiese oír.
— Hizo bien soportándolo, Su Alteza.
— ¿Qué tengo que soportar? Ustedes fueron las que quedaron en ridículo, fueron ustedes quienes lo hicieron bien al contenerse.
— ¿De qué podría estar hablando, Su Alteza? Ésta más tarde va a tomar la vida de esos soldados, en secreto; por lo que usted lo hizo bien soportando este momento. El insulto que esta recibió será, claro está, repagado por esta.
—………
Esos soldados eran patéticos. Aun podía recordar vívidamente el método donde cierta criada fue envenenada por haber insultado a Lapis. Esos tipos estarían felices si sus cuerpos quedaran, al menos, intactos.
Farnesio murmuró.
— Esta damisela no puede entenderlo. ¿Por qué cada oficial que mira a esta damisela piensa que ella ha dormido con su majestad? Pensando de forma lógica, no hay oportunidad de que un hombre como su majestad logre tener el permiso de estar en la cama de ésta damisela.
— Tomate la situación con más seriedad, idiota.
No estoy seguro si es porque esta chica siempre se encierra en la biblioteca para leer libros de historia todo el día, pero ella no tenía la sensibilidad de aceptar la realidad.
Guiando a mis vasallos, a quienes no podía decirles que tuviesen una fuerte característica distinta ya que ellos en realidad no tenían más que características distintas, fuimos a la parte más profunda del campamento. Los soldados demoniacos nos abuchearon gritando: ‘Buuu… buuuuu’. Ellos me llamaban “El Rey de los Campesinos”, a Lapis “La Puta del Rey”, y a Farnesio “La Esclava del Rey”. Se sentía como si todos repentinamente nos hubiésemos convertido en un grupo de ídolos bastante populares.
Que conmovedor.
Para ellos también, cada día era una mierda, por eso sus vidas debieron haberlas pasado soportado este tipo de días, y sin embargo, ellos despreciaban a los esclavos y campesinos. Ellos probablemente sufrieron por culpa de los nobles y fueron presionados a mirar abajo, y la única cosa debajo de ellos eran campesinos y esclavos. Se convertía en una situación donde las cosas que recibían de los nobles eran pasadas justo debajo de la gente debajo de ellos. ¿Qué era lo que podría consolarlos? ¿Había algo más que decir ante la razonabilidad de esas personas inferiores, quienes no podía reunirse, pero luchaban entre ellos? Los que los presionaban a no levantar la mirada eran los nobles y gente de la realeza como yo, por lo que el derecho de castigarlos por menosprecias las cosas que había debajo de ellos era algo que yo no poseía.
— Parece que hay mucha gente que matar.
…excepto por Lapis.
Ya que Lapis era una chica nacida en el fondo absoluto, solo ella tenía más que derechos suficientes para hacer volar las cabezas de esos que están por encima de ella. Ella era una chica a quien ni siquiera yo podía detener. Nadie podía. Rezaba por el descanso de esas conmovedoras almas por adelantado. Por favor, que tengan un camino sencillo hacia la eternidad.
Fue en el momento en el que estábamos transitando dócilmente por uno de los campamentos militares. Los soldados comenzaron a lanzar copos de nieve a nuestros rangos. Mis hombres se sintieron confundidos y dejaron de avanzar. Los 11 miembros de las Hermanas Barbere, quienes podían considerar como mis guardaespaldas reales, rápidamente cubrieron el área a mí alrededor.
La nieve chocó contra las brujas. Siendo golpeadas por la nieve en sus frentes, mejillas y torsos, las brujas quedaron sucias. Las brujas silenciosamente soportaron el bombardeo hasta que quedaron vueltas un desastre. No dijeron una sola palabra mientras eran golpeadas. Tal como la vez en la que fueron humilladas por el Lord Demonio Andromalius en el pasado.
Desde el otro lado, las tropas demoniacas hicieron observaciones repugnantes.
– Que su concubina sea una paria, su genera una humana, y sus guardaespaldas reales las brujas, hace que su buena fe perfore el cielo, majestad. Ciertamente, encaja con el Rey de los Campesinos.
– ¡Debe ser muy afortunado de ser tan popular con las mujeres, majestad! Por favor, enséñele a la gente como acostarse con las rameras de baja cuna y distribuya la información por todo el mundo.
La nieve seguía volando hacia nosotros. No me apuntaban a mí, estaban lanzando la nieve con el fin de golpear a las brujas. A pesar de eso, las brujas, preocupadas por la peor situación, no se alejaron de mi lado ni en el más mínimo instante. Las brujas simplemente me protegían con una expresión estoica en sus rostros.
—…Lapis.
— ¿Si, Su Alteza?
— ¿De dónde son estos huesos de bueyes?
— Lo que está dibujado en sus banderas se parece a una cabra de tres patas. Pertenece a la 12º Lord Demonio, Sitri. Los soldados liderados por Sitri son famosos por su ruda volubilidad, y bruscos hábitos al hablar.
— Ciertamente.
Suspiré.
— Entonces si fuésemos a degollar a esos soldados, sería lo mismo que convertir a la Facción Montañosa en nuestra enemiga.
Sitri era súbdito leal de Paimon. Incluso si ellos nos provocaban primero, un gran incidente podría producirse si los asesináramos sin pensarlo.
No, ellos podrían comenzar un alboroto con el fin de producir un gran incidente a propósito. Si la situación actual empeorase, entonces, ciertamente habría una facción que usaría mi decisión de colocar a una humana como mi general como el problema, y lo haría una opinión pública. Que los soldados rasos estarían probablemente insatisfechos solo por el hecho de haber convertido en mi general a una individua sin prestigio.
Si eso llegase a pasar, entonces yo estaría en desventaja. Ellos estarían tentándome y arrastrándome a una situación que era favorable para ellos. ¿Qué debería hacer? ¿Cómo debería tratar este asunto…?
Me preguntaba si eso había detectado que había quedado sumido en un profundo pensamiento. Con un sonido alegre, una ventana de selección apareció ante mí.
[1. Castigar los insultos.]
[2. Soportar los insultos.]
Miré cuidadosamente las palabras flotando en medio del aire.
Incluso si los soldados estaban lanzándole completamente bolas de nieve a un Lord Demonio como yo, no lograba sentir ningún tipo de ira por ello. Los insultos eran desagradables cuando eran hechos por alguien de posición similar. Entonces ¿qué tenía que algunos soldados me lanzaran nieve?
El problema era el rostro. El asunto siempre era el honor de uno. Las brujas estaban siendo golpeadas por la mugre en mi lugar, pero si yo no hiciese nada y dejara pasar esta situación, entonces mi honor como monarca seria dañado. Farnesio, quien también debía estar preocupada por eso, me susurró un consejo.
— Milord. ¿No deberíamos matar a estos hombres de inmediato? Incluso si no los matamos, si los atamos y enterramos sus cabezas en el suelo, entonces se callarán por su cuenta.
— Esta lo desaprueba.
Lapis me susurró al otro lado, su voz fue baja.
— Ver que esos simples soldados están lo están insultando abiertamente, no hay duda de que Lord Demonio Sitri los apoya desde atrás. No hay beneficio que usted pueda obtener por colisionar con Sitri. Refrenase de hacer algo por impulso.
— ¿Cómo es que ‘soportar’ pueda ser el único método de un rey? Lady Lapis. Nunca cierra los ojos ante el ridículo que recibe, y aun así, ¿cómo podría pedir que su majestad se haga el ciego ante la humillación que está recibiendo?
— Ya que esta es una humilde vasalla, está bien que esta se comporte inmoralmente. La generosidad de un individuo humilde es el acto de olvidarse de uno mismo y comportarse con imprudencia. La vergüenza es una trivialidad que encaja con el lugar de ésta. Sin embargo, Su Alteza es distinto. Por favor, se tolerante.
En eso hable:
— Deténganse.
— Eso no es algo que pueda ser resuelto por detenerse, milord. Ésta damisela es la hija ilegítima de una sirvienta inferior, por lo que es apropiado que ella reciba insultos. Sin embargo, ¿Cómo es que se supone que esta damisela soporte la situación donde su señor está siendo ridiculizado injustamente? Por favor, ordénele a esta damisela el tomar sus cuellos.
— Su Alteza. Lady Farnesio aún es joven. No la escuche. Incluso si la gente lo elogia, su majestad no se elevará, incluso si la gente lo abuchea, su dignidad no sería dañada. Entiéndalo por favor.
— Shh. Les dije que se quedaran quietas, y aún siguen discutiendo.
Levanté mi mano derecha.
El momento en el que lo hice, las brujas levantaron sus bastones. Mis tropas también rompieron filas y levantaron sus lanzas. No tomó más de un segundo para que mis tropas, las cuales sumaban 4.000 soldados, mostraran su vigor.
El campamento se calmó. Un silencio agresivo, el cual se sentía como si una lucha pudiese brotar en cualquier segundo, fluyó. Incluso los soldados que nos estaban lanzando nieve retiraron sus espadas con sus mugrientas manos. Ellos seguían balbuceando cerradamente.
– ¿Acaso planea cortar a estos inferiores súbditos, majestad? Eso está bien. Ya que usted ha degollado a Su Alteza Andromalius con el fin de salvar la vida de una puta súcubo, entonces, matar a miles o cientos de nosotros los inferiores por esas brujas debería ser posible, ¿no?
– Por favor, pisotee nuestros cadáveres con su gracia.
Desmonté mi caballo. Sequé con mi ropa la mugre que ensució el rostro de las brujas. La mugre aferradas en ellas de forma tan excesiva que no pude limpiarla con facilidad. Humedeciendo la parte inferior de mis ropas con la nieve, limpié la piel de las brujas.
-…………
La imagen de un miembro de la sección más noble del mundo demoniaco limpiando el rostro de una campesina, fue algo que cientos de miles de soldados observaron mientras contenían los alientos. Dentro de una pesada atmosfera, solo las brujas conversaron y sonrieron calmadamente.
— Jaja, realmente nuestro maestro…
— Su forma de pensar es bastante anormal, ¿no?
— ¿Si…?
Deliberadamente les susurré con seriedad.
— Permanezcan quietas. No arruinen el ambiente.
— Entendido.
Las brujas respondieron débilmente. Aunque mi expresión facial seguía tan estoica como antes, no era la misma expresión inexpresiva de antes. Sinceramente limpié a las 11 brujas.
La suciedad que estaba escurriéndose de las brujas fue transferida a mi ropa, por lo que ahora era yo el que estaba sucio. Me quité el manto y con él cubrí a la líder del grupo: La Bruja Humbaba. Luego de acariciar sus hombros dos veces, volví a montar mi caballo.
— Continuemos.
— ¡Avancen!
Gritó Farnesio.
Los soldados que estuvieron ridiculizándonos entusiasmadamente no pudieron detener nuestra marcha. Como si ellos estuviesen avergonzados, bajaron sus cabezas. La línea final en la ventana de selección brilló notablemente y se dispersó en el aire.
[¡Una decisión amable y piadosa!]
[El afecto de la Bruja Humbaba ha aumentado por 3.]
[El afecto de la Bruja Stheno ha aumentado por 9.]
[El afecto de la Bruja Euryale ha aumentado por 8.]
Mirando esas palabras que se desintegraron como un estallido de nieve, sonreí. Ya lo estaba haciendo bien, por lo que realmente existía la necesidad de elogiarme, ¿no? 100 puntos ya es 100%, por lo que no hay nada más que añadir después de todo.
Lapis habló.
— 95 puntos, Su Alteza.
— ¿Ah? Ese puntaje es sutilmente sospechoso. ¿Cuáles son las bases para la deducción de puntos?
— Un hombre que es demasiado perfecto es molesto, irritante, ¿o no? ésta estaba preocupada de que usted se tornase aburrido, por lo que esta estaba siendo ligeramente considerada. Ya que remover 5 puntos es, en realidad, lo mismo que añadir 5 puntos, este es el método que esta tiene para demostrarle lealtad, Su Alteza.
Seguro. ¡Bien por ti!
Lord Demonio de la Benevolencia, 9º Rango, Paimon.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 2, Día 12.
Llanos de Yotvingia, Cuartel de las Fuerzas Aliadas de los Lores Demonio.
— ¿Qué deberíamos hacer, herma…?
Sitri preguntó con voz llorosa.
Tranquilamente observamos al Lord Demonio pasar con sus tropas en remolque. No había nada que pudiésemos hacer. El plan de esta dama de provocar a Dantalian, con el fin de retrasar, de una u otra manera, el comienzo de la guerra, fue un completo fracaso.
— Lo siento, Hermana Paimon. Elegí a los soldados más vulgares entre las tropas y las dispersé, pero parece que no fue suficiente.
— No. Esto no es tu culpa, Sitri. La otra parte apenas ha logrado manejar la situación con alma. Traté de provocarlo desde que escuché el rumor de que él apreciaba a sus subordinados, pero que su expresión no se cambiara ni una vez…
Mi mente se sentía pesada.
Desde el comienzo del año, la sensación de que esta dama, no, no solo esta dama sino todos los demás Lores Demonio, estaban siendo barridos por el ritmo de Dantalian no desaparecía. ¿Acaso esa solo esta dama la que había errado?
Estaba bien considerar que la reputación de Dantalian sea la peor. Él había declarado a una paria como su prometida (eso es ilegal), hacer a una humana su general interina (algo que también era ilegal), y más que eso, su Castillo de Lord Demonio, el cual era su fortaleza, había caído. Ante el público, la evaluación de Dantalian era horrenda. Un tonto cegado por el amor, un libertino asqueroso…
Sin embargo, ésta dama pensaba distinto.
No había otra opción que pensar de forma distinta.
Dentro de medio año, Dantalian fue capaz de elevarse hasta una de las posiciones más elevadas entre los individuos más ricos en el mundo demoniaco. Si ese hombre fuese un tonto, entonces eso le habría sido imposible de lograr. Si miraban más allá, el impulso de iniciar esta próxima guerra se inició con la invasión del Castillo del Lord Demonio Dantalian. ¿Era coincidencia?
En todo caso, ¿uno no debería mirar atrás de esto?
Que ese hombre hubiese inducido personalmente su imagen pública para parecer un tonto y advenedizo.
—………
Mi rostro se tensó
Si la intuición de esta dama era correcta, entonces eso significaría que Dantalian estaba jugando con todo el mundo demoniaco a su voluntad. Lograr siempre lo que desea, al tiempo que hace que ese logro haya sido pura casualidad. Disfrazaba todo para que pareciese como si había fluido debido a la suerte. Había infinidad de personas que fallaban pero fingían tener éxito. Sin embargo, las personas que tenían éxito pero actuaban como si fallaban eran pocas. Más que eso, la ocasión donde ese acto se llevaría a cabo y continuaría era muy poco común.
Si no tratamos con él de alguna forma, entonces…
— Hermana, ¿estás bien?
Sitri me miró con una preocupación clara en su rostro.
Oh, querida, parece que el rostro de esta dama se había convertido excesivamente serio sin darse cuenta. Siguiendo mi hábito cultivado con los años, moví las comisuras de mi boca y formé una sonrisa natural.
— Sí, estoy bien. Eres muy amable, Sitri.
— Jeje.
Una vez que le acaricie la cabeza, Sitri frotó su mejilla contra mi mano. Que linda.
Esa noche, envié a cada soldad que estaba en las cercanías de mi sede y solicité a la espía. La espía era una niña. Con una capa netamente negra cubriendo su cuerpo, la espía se apoyó sobre una de sus rodillas.
— ¿Me llamó, majestad?
— Si. ¿Tuviste algún inconveniente de camino acá?
— Jaja, todo está bien. El campamento de Lord Dantalian se encuentra en este momento teniendo un brindis, por lo que la seguridad es negligente. No hubo miradas engorrosas mientras me escondía de camino acá, así que está bien.
— ¿Un brindis, eh…?
— Desplegó un banquete diciendo que todos hicieron un buen trabajo marchando por la nieve y la lluvia durante una semana. Ya que el alcohol y la carne de jabalí se están sirviendo indefinidamente, los soldados rasos están vueltos locos. Normalmente, la guardia nocturna estaría dirigida por una chica de apellido Lazuli, pero fue tomada por Sir Dantalian y actualmente le está sirviendo sus bebidas. Es por eso que ésta fue capaz de infiltrarse con facilidad…
—………
Probablemente esa no era la única razón para la realización del banquete.
Aunque Dantalian pudo haber pasado sagazmente la situación de esta tarde, la probabilidad de que los soldados de Dantalian aun estén cargando en sus mentes que la humillación que su monarca había sido enorme.
El banquete estaba realizándose para desenredar esas mentes frustradas.
Ciertamente.
Dantalian no era un tonto. Los instintos de esta dama le advertían eso.
En el mundo, algo con una probabilidad de una en un millón siempre ocurría. El camino que Dantalian había caminado hasta ahora podía no ser más que una coincidencia. Un método para identificar si eso era inevitabilidad o coincidencia no existía para esta dama. Si la habilidad de discernir si algo era inevitable o coincidencia no estaba disponible, esta dama tenía la costumbre de inclinarse hacia lo que era la inevitabilidad.
Es por eso que había sobornado a la espía frente a mí.
— Muéstrame la evidencia que dices que puede difamar a Dantalian.
La espía sacó un reloj de bolsillo de dentro de su capa y lo tiró al piso. Tan pronto como esta dama sacudió su muñeca, el reloj de bolsillo flotó a su mano. Ya que la posición de esta espía era tan baja que podía compararse a una paria, de acuerdo a las leyes del mundo demoniaco, el contacto directo con ella estaba prohibido.
— ¿Es este artefacto un Memory Play?
— Sip. Estableciéndolo a 12, 7, 5, 4, 2, 3, y 11 lo hará.
— Esta dama está anhelando ver qué tipo de contenido yace dentro de esto.
Volví la manecilla de la hora del reloj de bolsillo de acuerdo a la secuencia que la espía había dado.
Humo blanco salió del reloj y un video se proyectó en el vapor. La figura de Dantalian apareció dentro del escenario mostrado en el humo. Dantalian estaba sujetando a la chica humana, a la cual había convertido en su general interino, en sus brazos. Las brujas también podían verse.
– Conviertan este lugar en un infierno.
– ¿Ah? Por ‘infierno’ ¿a qué se refiere, maestro?
– Puedo oler un aroma en alguna parte. Es el olor de la grasa emanando de las repugnantes masas de carne. Es el olor de la codicia y la hipocresía.
¿Es… un mercado?
Viendo que había jaulas de hierro a su alrededor, parecía ser un mercado de esclavos. Lo que aparecían ser cadáveres de guardias tendidos en el suelo. Dantalian les sonrió a las brujas.
– Si son cerdos, entonces sería apropiado que se comportaran como tal y hocen en un cochinero, sin embargo, ¿por qué caminan tan confiadamente por las calles? ¿Qué se hace cuando esos cerdos tratan arrogantemente de imitar a la gente y mostrar sus narices por todos lados?
— ¡Naturalmente, tiene que enseñarles que son cerdos!
— Solo la gente puede poseer esclavos. Parece que estos endebles están yendo arrogantemente contra la moral de las bestias y tratan de tener esclavos.
— Denos una orden, por favor. ¡Esta noche, convertiremos este lugar en un matadero!
— Si. La orden que les daré es asesinar. Masacren a esos bastardos sin dejarles oportunidad de gritar. Este no es un asesinato. No dejen que su conciencia predomine en su corazón y la duda tome sus manos. Como ustedes son lores de toda la creación, con la autoridad que les es garantizada por las Diosas, masacren cada ganado por nuestra extensa causa.
— ¡Como lo ordene, lord nuestro!
Y la masacre comenzó.
Disparando a través del cielo nocturno, las brujas asesinaron a cada humano. No solo humanos. Sino también los demonios tomados como esclavos fueron asesinados. El mercado se degeneró instantáneamente en un infierno, y la gente ardía entre las llamas. Observé sus figuras gritando mientras quedaba atónita.
— ¿Qué es esto…?
— La escena de la masacre que Sir Dantalian ordenó.
Respondió la espía.
— Aunque los rumores dicen que Sir Dantalian ha tomado a Lady Farnesio, quien estaba deambulando sin rumbo fijo, por casualidad. Huh. Realmente eso es una mentira. Sir Dantalian fue personalmente fue a rescatar a Lady Farnesio, quien estaba confinada en el mercado de los esclavos en Pavía.
— Pero ¿por qué la orden de masacrar…?
— Porque no podía dejar evidencia.
Ésta dama quedó estupefacta.
Solo por esa razón.
La masacre aun tomaba lugar en el video. Independientemente de su raza o edad, las brujas se deshacían de cada figura que llegaba a su vista. Incluso hubo sirenas increíblemente débiles y niños entre los masacrados.
Los gritos de un niño y la risa de las brujas estaban mezclados. Se unia como el humo. Interminablemente, interminablemente… mi cabeza quedó tan mareada que terminé cerrando mis ojos. Hasta que el video terminó. Esta dama no pudo soportar la tragedia ante sus ojos.
— ¿…no es inventado?
— ¿Inventar un video de esta magnitud? Seguro usted bromea. Incluso si alguien usare magia de disfraz para imitar a los individuos centrales, Sir Dantalian y Lady Farnesio, entonces ¿qué me dice del resto de la gente? ¿Acaso cree que cientos de magos usarían magia de disfraz solo para hacer este tipo de video?
La espía rió.
— Jajaja, si eso fuese cierto, entonces un rumor se habría propagado hace mucho. Usted debería saberlo muy bien, ya que usted, Alteza Paimon, es una maga mucho más excepcional que esta, pero utilizar cientos de magos en secreto es algo imposible. Además, los gritos de los niños son muy realistas, por lo que considerar eso como un acto es…
Slap.
La espía cayó al suelo. La espía, quien fue abofeteada por mi mano, quedó tendida en el piso. Como esta dama ya no podía soportarlo más, olvidándose de las leyes del mundo demoniaco, pateé a la espía.
— Ja, ja, jajaja… jajajajajajajaja…
Incluso mientras estaba siendo pateada, la espía seguía riéndose. ¿Qué era lo que podría parecerle tan gracioso? ¿Acaso la imagen de los niños inocentes siendo asesinados no era más que una broma para esta espía? El sonido de la risa esta espía era detestable. El sonido de esa risita desagradable se adhería a mi piel. Esta dama pisoteó a la espía con más fuerza con el fin de despojarla de esa repugnancia. Me sentí disgustada conmigo misma por haber contratado a esto como mi espía. Fui la tonta por haber creído que eran puros completamente.
Las mierdas que habían vendido sus almas.
Lo más inferior de todo.
Las putas de almas.
Con su rostro pegado al suelo, la espía sonrió.
— ¿Majestad…? Está bien que desate su ira, pero ¿acaso usted no nos contrató porque necesitaba esa evidencia?
Bruja.
La cabeza de las Hermanas Barbere, poseedora de la Insignia Trifila, la Bruja Humbaba.
Incluso después que su cabello rubio-plateado fuese ensuciado, ella no perdía su diversión. No había locura en su risa. Ya fuese que las brujas rieran normalmente, rieran porque algo era divertido, o rieran porque se sintieran angustiadas, su risa esa siempre la misma. Por eso, siempre era molesta.
—…ustedes son una mierda que no debió haber nacido en este mundo.
— Escuchamos eso muy a menudo.
— ¿En sus mentes no existe ni un poco de pena por las vidas de los demás?
— Esta se disculpa, pero ya hemos vendido nuestras almas, ¿o no?
Parecía que las palabras no la atravesaban.
Aunque la gente consideraba lamentable que no pudiésemos conversar con las bestias, estas no se preocupaban por ser incapaces de conversar con la gente.
De igual forma, las brujas ni siquiera contemplaban la idea de compartir una conversación con nosotros.
Esta dama sacó una bolsa de oro y se la lanzó. El momento en el que la bolsa tocó el suelo y emitió un sonido metálico, Humbaba rápidamente volvió su cabeza hacia el sonido. Ella abrazó el saquito como si se tratase del niño más amado del mundo.
— Su amabilidad no tiene límites, majestad. Muchísimas gracias. Jeje.
— Coloqué la mitad de la cantidad de oro prometida.
— ¿La mitad…?
Humbaba se congeló.
Miré fríamente a la bruja.
— Te daré la otra mitad una vez que la tarea haya sido completada.
— Esto es un poco distinto en comparación a la promesa que ésta escuchó antes…
— Dantalian ha limpiado personalmente el sucio de todas ustedes hoy, y aun así, lo has traicionado. ¿Tengo la más mínima razón para depositar mi confianza en ti?
— Hm, bueno, hm, ¿jajaja? Es cierto. Claro. Usted tiene razón, majestad.
Humbaba enderezó su sombrero de cono. El rostro de la bruja ya no era visible debido al ala ancha de su sombrero.
— Pero al menos la otra promesa…
— Si. En la Noche de Walpurgis, pediré que cada bruja que haya participado en esta guerra reciba una Medalla de Hoja. Así serás una veterana en posesión de una Cuadrífila. Felicidades.
— Jajaja, ese es un gran favor.
La bruja sonrió brillantemente. La medalla con una hoja era prueba de que un individuo se había entregado a su pariente en un campo de batalla. Sin importar cuantas veces uno participare en una guerra civil entre Lores Demonio, no recibías una hoja. Ya que nuestra situación iba a convertirse en una enorme guerra contra los humanos, significaba que todo cumpliría con las condiciones para que la bruja ante mi recibiera una hoja.
Sin embargo, la gente de clase baja originalmente era incapaz de recibir medallas, excluyendo a los casos extremadamente raros. A pesar de eso, tal como lo han hecho hasta ahora, estas brujas fueron capaces de ganar, de alguna forma, medallas mediante la repetición constante de traición y engaño. El honor propio debería ser establecido por uno mismo y no por confiar en otro, sin embargo… este era un grupo despreciable.
Esta dama sacudió su mano.
— Ya no deseo verte más. Lárgate.
— Mil disculpas por arruinar sus ojos, majestad.
Humbaba se cubrió con la capa y se fue. Tal como lo había hecho al llegar, sus pasos no tuvieron sonido mientras se marchaba. Se sentía como si ella aun estuviese en algún lugar de la sede ya que sus pasos eran silenciosos.
—………
Esta dama miró silenciosamente el reloj de bolsillo. El problema ahora era donde lo utilizaría, dónde emplearía esta poderosa evidencia. Desafortunadamente, queda claro que este video no tendrá uso particular para detener la guerra. Actualmente, la persona a cargo del liderazgo de promoción de la guerra era Barbatos. Incluso si Dantalian fuese acusado, Barbatos haría que no le importaba y daría inicio a la guerra de todas formas. Sin embargo, incluso si esto era inútil para detener la guerra entonces…
Mis preocupaciones se profundizaron más conforme pasaba la noche. Pensando en el destino de los nacidos como monarcas, la cabeza de esta dama entró en shock. Compartía la responsabilidad de la proclamación de la guerra, pero aun así, solo las vidas de los soldados serian tomadas en ellas. Mi corazón latía por la idea de que yo seguiría viva sin importar lo que ocurriese.
Una guerra masiva.
Al final, una guerra devastadora debe ser prevenida.
Rey de los Campesinos, 71º Rango, Dantalian.
Calendario Imperial: Año: 1506, Mes 2, Día 13.
Llanos de Yotvingia, Cuartel de las Fuerzas Aliadas de los Lores Demonio.
— Escuché que tú, personalmente, limpiaste a algunas brujas. ¡Maldito loco! –dijo Barbatos.
Las palabras que gritó tras llegar corriendo abruptamente a mitad de la noche fueron esas.
Bajé mi pluma estilográfica y suspiré.
— Gracias, Lapis. Puedes retirarte.
—………
Lapis, quien llevaba ayudándome toda la noche con los documentos, se fue sin decir absolutamente nada. Mientras Lapis era mi mujer, yo era el hombre de Barbatos, por eso Lapis se comportaba como si fuese invisible mientras se encontraba frente a Barbatos, y esta última trataba a Lapis como si ella no estuviese allí. La distancia entre Barbatos y Lapis era tan amplia como para conectarse por la razón de estar compartiendo al mismo hombre. Una vez que Lapis dejó la tienda, hablé.
— Los rumores avanzan rápido.
— Estoy aquí para elogiarte. Lo hiciste bien conteniéndote. De diez a uno, estoy segura que el incidente fue uno de los esquemas de la Puta de Paimon.
— Es probable. Por eso fue que lo soporté.
— Es impresionante que digas que lo soportarás y en realidad seas capaz de hacerlo. Si hubiese sido yo, entonces habría golpeado a Sitri en la cara. Dantalian, eres una celebridad.
Como si algo fuese divertido, Barbatos rió. Ella era el tipo de persona que no le diría a la gente el motivo de su risa, y yo era el bastardo al que no le importaría y se aseguraría de preguntar qué era lo que le parecía gracioso.
— ¿Qué te da tanta risa? Riámonos juntos.
— Es hilarante ya que el chico honrado que cree en las brujas parece un retrasado. Oye, ¿quieres saber algo divertido? Sabes que constantemente coloco agentes alrededor de la Puta de Paimon, ¿no? Después de todo, ella es el tipo de perra que finge ser pura y modesta mientras hace lo que le da la gana. Si no disperso observadores a su alrededor, entonces shhh, no podría sentirme segura.
Barbatos rió.
— Bueno, esa puta probablemente tiene agente a mí alrededor también, pero eso no es lo importante ahora. ¿Sabes quién acaba de ir a la tienda de la Puta de Paimon?
—…………
Miré a Barbatos. Excluyendo las velas blancas ubicadas sobre la mesa, no había otra fuente de luz en la tienda. Cuando la luz de la vela tembló, la sombra cubriendo el rostro de Barbatos también tembló. Independientemente de ese temblor, Barbatos sonrió gravemente. Yo sacudí mi cabeza.
— Imposible.
— Ay, que inocente. Tan lindo.
— ¿…Humbaba? ¿Euryale?
— Quien sabe. No las conozco muy bien como para saberme sus nombres. Solo se que después de dejar la tienda de la Puta de Paimon, esta desapareció en tu campamento.
— Muéstrame la evidencia.
Barbatos levantó su dedo medio.
— Come mierda, Dantalian. No le daré evidencia a alguien como tú. Es tu problema si decides creer lo que te digo o no. Mis labores terminaron en el momento en el que no me hice la ciega en este asunto.
Tras decir esas palabras, Barbatos se retiró. No hubo despedida. Así era ella, ciertamente no daba un saludo refinado, y simplemente dejaba a un lado lo que ella había comenzado por impulso. Me sentí tan extraño como un chico de prescolar quien de repente se encuentra ante una hoja de papel de dibujo que le fue dada a la fuerza por decisión del profesor. ¿Cómo iba a tratar con esto?
La tracción era una respuesta social que sucedía cuando un contrato no era completado adecuadamente. Sin embargo, yo nunca cometí infracción en el contrato que compartía con las brujas. Aunque no dudaba de que el hecho de traición fuese una ocurrencia obvia en el mundo, sentía sospechas porque creía que una traición sin razón no existía. Un repentino pensamiento llegó a mí. ¿Eso no podría ser un tipo de señal?
Salí calmadamente de mi tienda y me dirigí al campamento de las brujas. Estas habían construido una gran tienda para ellas mismas y estaban todas juntas. Me preguntaba si estaban controlando la temperatura con magia ya que el interior de su tienda estaba húmedo a pesar de que afuera había una ventisca. Las brujas estaban jugando entre sí enredando sus cuerpos una con la otra. Incluso luego de verme entrar a su tienda, ella no se colocaron sus ropas superiores.
— Oh, ¿maestro? ¿Qué lo trae aquí esta noche?
— ¿Acaso finalmente ha comenzado a desear nuestros cuerpos florecidos y ha venido a visitarnos con el fin de concedernos su Gracia Real?
Las brujas rieron. Entre ellas, habían tres o cuatro brujas que estaban presionándose una contra la otra y lamiéndose la piel. Una fuerte fragancia floral emanaba del aire. Era el olor de la decadencia. Como esa fragancia era tan densa, no pude distinguir si respiraba por mi nariz o estaba ahogándome por los extractos. La tierra y el cielo en sus cuatro lados estaban cubiertos por el invierno, emblanqueciendo al mundo, pero las brujas habían convertido este lugar en un pequeño Barrio Rojo.
Chaqueé mi lengua.
— Parece que este lugar no es un campamento militar sino un distrito autorizado. ¿Tengo que pagar la cuota de entrada?
— Por supuesto que no. Nuestro maestro siempre es bienvenido.
— Tsk, que chicas tan obscenas…
Me senté en donde creí conveniente. La bruja que se sentó a mi lado de repente dejó escapar un aullido enérgico.
— Un yin y un yang deberían combinarse con el fin de hacer una unión, y sin embargo, ustedes parecen estarla pasando bien con chicas obscenas jugando con otras chicas indecentes.
— Ehh, ¿por qué nuestro maestro está preocupado cuando no es ni la primera ni la segunda vez que nos ve así?
— ¿Hay algo que nuestro Maestro haya hecho con el fin de complementarnos por ser obscenas, desordenadas y descuidadas?
— Calma. Ustedes ya son demasiado audaces ya que ni siquiera se preocupan por morir por una espada en el campo de batalla, sino que, están preparadas para morir primero por el coito. Rápido, pónganse algo de ropa interior. Tengo algo serio que discutir con ustedes, por eso es que me he tomado la molestia de venir hasta acá.
Las brujas se quejaron y se colocaron ropa sobre los hombros. En verdad, era un traje que era mejor para ser llamado atuendo que cualquier otra vestimenta. Sus nucas estaban ampliamente expuestas y sus pechos completamente revelados. Al verlas exponerse ante mi presencia, quedaba claro que trataban de provocarme. No sentía que debía reprimirlas más, por lo que lo dejé pasar.
Las brujas ajustaron lentamente sus ropas. Parecía que pensaban que si hacían eso, entonces yo me convertiría en un animal de pasión y saltaría sobre ellas. Al ver su ridículo comportamiento, dejé escapar un resoplido, y al hacerlo, las brujas gruñeron con un rostro que mostraba su descontento. De cualquier forma, estas tipas no conocían sus límites.
Miré a Humbaba, quien posaba como la líder de las brujas.
— ¿Hay algún inconveniente con residir en el campamento?
— Se nos ha otorgado de comer y un lugar para dormir, por lo que algo como un inconveniente no tiene lugar aquí.
— Me preocupa ya que ustedes están acostumbradas a ser abusadas comúnmente. ¿No hay tipos vulgares que las hayan maltratado o golpeado?
— Si. Las personas que abusan de nosotras normalmente son nobles, pero como ya usted lo sabe, no hay nobles en su campamento, e incluso si los hubiese, solo los nobles menores que hieden a orina en el árbol familiar están presentes…
Las complexiones de las brujas gradualmente se tornaron sombrías.
No había oportunidad de que su lord les pagare una visita pasada la media noche solo para preguntarles por su bienestar. Había una secuencia de conversaciones, por lo que una base debía establecerse primero. Sin embargo, ya que el suelo seguía estableciéndose, las brujas sentían preocupación sobre qué tipo de temas vendrían a continuación. Una vez que cerré mi boca, la tienda quedó en silencio. El cuartel aún estaba húmedo, sin embargo, no había una calidez placentera sino un calor plano. En eso hablé.
— Escuché que me traicionaron. ¿Por qué lo hicieron?
—…………
— No deseo discutir por su mal comportamiento y por la información aportada. Díganme la razón detrás de su traición.
Sobre la tienda, el sonido de un búho ululando se pudo escuchar. La tienda de las brujas era tan delgada que el sonido del ave se sentía cercano. Estaba prohibido que las brujas vistieran o usaran piel de animal. Esa era la ley en el mundo demoniaco. La tienda estaba hecha únicamente de algodón. Una vez que el ulular del búho cesó, Humbaba habló:
— Esta compensará el crimen con su muerte.
— Pregunté la razón de la traición. ¿No necesitaría saber algo antes de ser capaz de determinar si aceptaré sus disculpas o no? No habría motivo si mueres así como así.
— Deseamos dinero…
— ¿Dinero? Si deseaban dinero, podrían habérmelo dicho, ¿o no? Todas deben saber muy bien que poseo tanto dinero que hasta se hace casi incontrolable.
— Como no hay nada más terrible que el dinero gratis, para nosotras también es desagradable. Más que eso, hacer trabajos de espionaje es más limpio y eficiente.
— Oh, montón de imbéciles.
Me llevé la mano a la frente. Mi cerebro ya me dolía.
Comprendí que ya que las brujas vivian sus vidas siendo despreciadas por las demás razas, el único lugar en el que ellas depositarían su confianza era el dinero. La gente no considera lamentable el acto de romper una promesa con gente de clase baja. Siempre y cuando no sea una relación de negocios, la traición era un destino que le esperaba al campesino. Era doloroso ver a estas chicas usar su destino como excusa.
— ¿Y? ¿Ganaron algo de dinero?
— Nope. Solo obtuvimos la mitad de lo prometido.
— ¿Qué…? ¿Luego de haberme traicionado, solo recibieron la mitad del dinero?
Quedé desconcertado.
— Santo cielo. Yo sabía que eran imbéciles pero no consideré que fueran a convencerlas tan fácilmente. Si van a apuñalar a alguien por la espalda, háganlo apropiadamente. ¿Qué estaban haciendo?
— Escuchamos que Lady Paimon era amable hasta con los campesinos, por lo que teníamos esperanzas. Pero resultó ser todo lo contrario, era menos amable de lo que los rumores decían. Jajajaja.
— ¿Y te ríes? ¿Realmente es risa lo que acaba de salir?
Los hombros de las brujas temblaron.
Las presioné por respuestas con el fin de descubrir la información que vendieron. ‘No, no es nada importante. Realmente no lo es’, y el crimen que Humbaba confesó terminó perteneciendo a la categoría de ser algo importante. Luego de escuchar la verdad acerca de que ellas le entregaron a Paimon todo el proceso de rescate de Farnesio y la orden de la masacre, me agarré el cuello. Cuando les pregunté por la cantidad de dinero que se suponía que iban a recibir, ellas respondieron que 3.000 de oro. Ya que habían perdido la mitad de eso, entonces apenas habían sido capaces de obtener 1.500 de oro tras haberme vendido.
Que molesto.
La imagen de un manto colgando de un perchero dentro de la tienda llegó a mi visión. Era el manto negro que yo le había dado a Humbaba ayer. Todas las manchas de suciedad se habían ido y el manto estaba completamente seco, lo que me hizo preguntarme si lo habían lavado con la nieve de fuera. Parecía que para las brujas, la sinceridad de lavar el trozo de vestimenta que yo les di y alegre acto de traicionarme por dinero, podían coexistir.
La diversión en los rostros de las brujas se había ido. Fui capaz de ver a las brujas con un rostro inexpresivo por primera vez. No parecía nada extraño para ellas. La gente que siempre estaba sonriendo se suponía que eran personas que poseían una razón para sonreír todo el tiempo, pero el simple acto de tener que reír siempre no era divertido para ellas. Esa era la razón.
Hablé como si soltase un suspiro.
— Chicas, la política no les conviene. Los Lores Demonio y yo actualmente nos movemos detrás de la escena, y si un montón de chicas tan puras como ustedes trata de interferir, entonces solo resultarán gravemente heridas. Ya que todas han ido contra la orden militar, deben pagar con el castigo.
—………
— Traigan una tabla de cortar. Le cortaré un dedo a cada una.
Una por una, fui cortando un dedo de las brujas con mi daga. Era la misma daga que usé para cometer mi primer asesinato tras haber llegado a este mundo. La hoja que asesinó a Andromalius.
Cuando el dedo anular de su mano izquierda fue cortado, las brujas no parecían como si sintiesen dolor alguno. Una sensación de dolor y una mente que debió haber caído junto con su dedo anular no existía en las brujas. Mientras les cortaba los dedos, hablé.
— Ya que su tiempo de vida es largo, algún día se encontrarán con su pareja permanente. Incluso si esa pareja les confiesa su amor y les propone matrimonio, debido a esto, no tendrán el dedo donde deba ir el anillo. Han quedado mutiladas por siempre. Arrepiéntanse en el polvo y las cenizas por la estupidez de no haber valorado una promesa y haberla traicionado precipitadamente. Comprenderán esta sensación cuando conozcan a su amado.
—…maestro.
— Vengan a verme cuando el día sea brillante. Les daré el resto del oro que fueron incapaces de recibir.
Limpié la daga con el borde de mi abrigo y dejé la tienda. Una vez que regresé a mi tienda, Lapis estaba preparando la cama. Mediante algún método, Lapis había escuchado la conversación que tuve con las brujas, por lo que lo sabía todo.
— 5 puntos, Su Alteza. El castigo fue excesivamente débil. Habría sido mejor matarlas.
— Se dejaron atrapar a propósito.
— ¿Perdón?
Levanté una botella de alcohol y bebí directamente de ella.
— ¿Acaso las brujas, las cuales han vivido por más de 200 años, son tan ingenuas? Ellas claramente saben que Barbatos es intima conmigo, por lo que si fuesen a hacer el trabajo de espía, entonces se habrían comportado con más cautela. A pesar de eso, ¿no estuvieron yendo y viniendo de mi campamento al de Paimon sin ningún tipo de disfraz?
Lapis utilizó su mano para sujetarse la barbilla.
— ¿Acaso está diciendo que las brujas lo traicionaron a propósito con el fin de ser descubiertas? Ésta no lo comprende. ¿Qué beneficio pueden obtener por hacer eso?
— Es una prueba. Ellas estaban probando para ver si yo realmente soy una buena persona en la que depender o no.
— Una prueba…
— Ellas debieron haberse sentido ansiosas ya que constantemente yo las trataba con amabilidad. Ellas querían creer y entregarme toda su lealtad, pero fueron incapaces de eso porque no estaban seguras de si yo las valoraba o no. Por eso es que me estaban probando. Si fuese necesario, ellas podrían haber albergado la idea de cambiar de bando y unirse al lado de Paimon…
Parecía que Lapis medio dudaba luego de haberme escuchado.
Una vez que llegó la mañana, las brujas llegaron. Ya que no tenían el corazón para entrar a mi tienda, las brujas se arrodillaron en la nieve, afuera. Una vez que salí de la tienda, las 11 brujas bajaron sus cuerpos desnudos a la nieve. No estaban llevando ropa.
En las espaldas blanco puro de las brujas, había cicatrices permanentes. Marcas de látigos, marcas de escaldado por sus torturas pasadas, y heridas que fueron sanadas, heridas nuevamente hasta que las cicatrices quedaron intactas, esas heridas estaban en sus cuerpos. Cada bruja, la cual no vestía nada, tenía un collar alrededor de su cuello, y colgando de ese collar estaba el dedo anular que yo les había cortado.
Humbaba bajó su frente al piso.
— Nosotras, las Hermanas Barbere, nacidas sin hogar, criadas en los callejones de los pueblos y aldeas, e individuas que han pasado sus vidas como mercenarias durante décadas y siglos, hoy deseamos olvidar nuestro pasado y encontrarle valor a nuestras vidas únicamente como seguidoras del Lord Demonio Dantalian. Nuestros corazones, nuestras cabezas, nuestras almas siempre formaran parte de las posesiones suyas. Por eso, majestad, por favor, encárguese de nuestros corazones, almas, y cabezas perdidas.
Un juramento de lealtad.
Cuando los nobles comprometían su lealtad, ellos entregaban sus corazones, un plebeyo entregaba su cabeza y su corazón, y el campesino entregaba todo, incluso su alma.
Saqué todos los mantos que poseía y se los coloqué a todas y cada una de ellas. Las brujas sinceramente ajustaron sus mantos negros. Coloqué mi frente contra la frente de Humbaba.
— Juro, que yo, Dantalian, nunca devolveré vuestro consejo con el silencio, y nunca devolveré vuestra sugerencia con desprecio. Si vuestro arte suda y sangra por mi nombre, entonces os pagaré el mismo peso de cada gota de sangre y sudor.
[Las Hermanas Barbere han sido reclutadas como subordinadas.]
[El nivel de lealtad aparecerá en los estatus de las brujas.]
[Una lealtad firme y completa. La otra parte te trata como su único señor. Ellas no te traicionarán siempre y cuando tu no las traiciones primero.]

Al aceptar a estas chicas, era lo mismo que reconocer que incluso las brujas tenían almas.
Las brujas sollozaron en la nieve. No estaban derramando lágrimas por mí, sino por ellas mismas. Ellas sentaron arrodilladas dentro de la ondeante nieve por un extenso periodo de tiempo. Yo, en cambio, usé mi mano para remover la nieve que caía en sus cabezas.
♦
Primer Ejército En este día, la estrategia de las Fuerzas Aliadas de los Lores Demonio finalmente fue decidida.
8º Rango, Barbatos: Avanzar con la Facción de las
Llanuras y los 21.000 soldados bajo su comando.
***
Segundo Ejército
5º Rango, Marbas: Avanzar con la Facción Neutral
y los 15.000 soldados bajo su comando.
***
Tercer Ejército
9º Rango, Paimon: Avanzar con la Facción
Montañosa y los 13.000 soldados bajo su comando.
Aunque la alineación de los ejércitos llegaba hasta el Sexto Ejército, los que estaban escritos en el papel eran solo estos. El 1º Lord Demonio, Lord Baal lideraba al Sexto Ejercito, pero él no tenía ninguno que se encontrase con nosotros aquí. Lo mismo iba para otros 30 Lores Demonio.
En otras palabras, este era todo nuestro ejército.
La dignidad de la Fuerza Aliada de los Lores Demonio, la cual una vez lideró a más de 100.000 soldados por todas las llanuras, había descendido hasta acá. Aunque nadie lo admitiría, todos lo sabían. La era de los Lores Demonio había terminado.
Los humanos había ido teniendo éxito lentamente en un régimen autoritario centralizado, y en esta era donde los reinos e imperios estaban siendo construidos, los demonios seguían siendo dirigidos por aldeas y clanes. Los demonios apuntaban a los humanos y los menospreciaban, refiriéndose a ellos como ganado, sin embargo, la realidad era algo completamente opuesto. Los Demonio eran bestias miserables que no eran capaces de ser domadas.
Esta era ya se había tornado oscura. La mayoría del continente estaba ocupado por los humanos. Los demonios podían marchitarse mientras eran rodeados por los humanos, o confiar en sus cuerpos en una desesperanzada guerra final. Cualquier forma era un suicidio.
Paimon, quien sugirió que deberíamos juntarnos ya que no había esperanza en ganar la guerra, o Barbatos quien declaró que no habría oportunidad de sobrevivir si nos manteníamos dóciles por lo que una guerra debía ser iniciada. Ellas no eran más que pioneras que habían sentido el aroma de la aniquilación y se habían desesperado.
Barbatos, quien gritó el despliegue, clamó que esta era la oportunidad dorada que los cielos nos habían dado ya que los humanos estaban siendo exterminados por la Muerte Negra esparcida por el continente. O Paimon, quien les advirtió a todos que no habría fin en una guerra iniciada mientras se creía no en la fuerza de nuestro ejército, sino en la debilidad de los enemigos, por lo que una vez que la guerra comenzara, no habría vuelta atrás. Parece que no había explicación en abrir las puertas a una nueva era.
En una era sin claridad, Barbatos discutió la labor de un monarca que había liderado a sus súbditos, y Paimon confería el destino de un monarca que había caído junto a sus súbditos. Incluso si ellas seguían sus labores o aceptaban su destino, lo que se perdería serían las vidas de las personas. Fuese bueno ofrecer la vida propia a la tarea personal, o desperdiciar la vida propia por seguir el destino de uno, ni Barbatos ni Paimon podían responder esa pregunta. Era una pregunta sin respuesta. Con el fin de encontrar el camino que contuviese esa respuesta, los Lores Demonio lideraban las vidas hacia sus respectivos caminos.
Barbatos fue al sur. El suelo era plano y amplio en la región sureña. Era fácil liderar un ejército y trasladar provisiones. También era simple para que las batallas ocurriesen. Parecía que Barbatos estaba buscando su camino en ese horizonte que se extendía sin fin. Sin embargo, era probable que Barbatos no supiese lo que le esperaba al otro lado del horizonte. Ella no era una monarca que cuestionaba el fin, sino simplemente una monarca que avanzaba por el camino.
Paimon fue al oeste. El terreno montañoso era peligroso en el oeste. Era difícil liderar a un ejército y transportar las provisiones. Parecía que Paimon estaba en busca de su camino tras haber salido de la cordillera rocosa. Sin embargo, estaba claro que luego que Paimon escapara de las montañas, ella no estaría segura de qué decisión tomar. Ella era una monarca que buscaba el final del camino, pero se perdía en el trayecto.
Y yo, oblicuamente viajé entre el sur y el oeste.
El sureste era una ruta fácil y difícil de transitar. Era una ubicación donde una cordillera montañosa se agrupaba y otra se separaba. Un camino estaba ubicado entre donde las montañas terminaban y las montañas comenzaban. Una vez que pasabas el pasillo estrecho, inmediatamente estarías en el corazón del imperio humano. Era la ruta corta.
Incluso los humanos conocían muy bien lo corta que era esta ruta. Los humanos construyeron fortalezas dentro de las brechas de las montañas. Las fortalezas bloqueaban el camino ascendente por dos capas. Si uno planeaba cruzar por encima del paso de las montañas, el cual ni era plano ni montañoso, uno tenía que pasar a través de las dos fortalezas. Era un camino corto pero difícil. Sin embargo, lo que esperaba adelante luego de pasar las montañas era seguro, y el sitio a donde ir luego de abrirse paso a través de ello también era claro.
La reunión terminó. Ya era casi medianoche cuando dejé la tienda.
La luz de la luna era clara e impregnaba los campos nevados. El cielo nocturno y los campos nevados abrazaban los rayos lunares e iluminaban las montañas distantes como el crepúsculo. Las montañas estaban al final del campo.
Traté de comprender por qué Aníbal había mirado a los Alpes y tratado de buscar un camino en un área desprovista de uno. El pasaje terminaría al final de las montañas, y otro camino se expandiría ante uno luego. Aníbal probablemente vio eso como el final de una era y el comienzo de otra.
— Su Alteza.
— Milord.
— Maestro.
Lapis, Farnesio y las brujas se me acercaron. Al ver que no respondía a su llamado, ellas siguieron mi mirada y observaron el cielo nocturno. Los ojos de las chicas que nacieron y se criaron en un lugar oscuro se estaban bien adaptados a la noche y podían ver a lo lejos. Para nosotros, la noche era más confortable y relajante que la mañana.
Finalmente, las brujas se arrodillaron primero, Farnesio hizo una reverencia, y Lapis bajó su cabeza.
Lapis preguntó.
— ¿Hacia dónde vamos, Su Alteza?
Mientras miraba a las montañas, hablé.
— Al Imperio.
[1] N.T: Método de suplicio y tortura empleado en Europa. Consistía principalmente en atar al reo en un banco o una cruz (para acceder con comodidad a las extremidades), tras lo cual el verdugo procedía a tritura, mediante una barra de hierro o cualquier instrumento, todos los huesos y articulaciones del condenado… [Wikipedia].
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