El señor de los Vikingos – Capítulo 15
Capítulo 15 – Malas noticias
Una vez que Aren y Freyr terminaron de bañarse en la rivera del rio, ambos emprendieron su camino hasta el pueblo. Si tardaran un poco más de tiempo a las afueras, el que tendría problemas es Aren debido a que se había escapado y por ende, sería castigado.
Ignorando que sus prendas estaban manchadas de sangre, aún decidieron ponérsela ya que las armaduras de cuero que llevaban los bandidos no podría quedarles por lo que solamente tomaron los tres cuerpos y lo tiraron al río, esforzándose en esconderlos y para que nadie pudiera verlos.
Antes de eso, tomaron las hachas de los cuerpos de los bandidos ya que por petición de Freyr, la cual Aren no quiso decir nada debido a que daba mucho sentido. Como en esta ocasión fue “mala suerte” haberse cruzado con esos bandidos, portar las hachas para defenderse en el camino era una buena idea por lo que las tomaron y la llevaron consigo dejando a los bandidos tirados en el río, bañando un poco de ello con sangre.
“Pensé que tu muñeca estaba rota Aren, ¿cómo es que ahora se ve bien?” Preguntó Freyr mientras caminaban directo al pueblo. Ver como Aren se tomaba la muñeca y a este no le dolía, le pareció raro por lo que su curiosidad le ganó y le preguntó por ello.
“¿Por qué piensas que grite hace rato?” Le dijo sin apartar la vista del camino. En realidad seguía rota y debía esperar al menos un mes para poder estar como nuevo pero el dolor y el color morado de su muñeca desaparecía. Freyr negó con la cabeza sin saber responderle. “Para ser sincero tampoco sé” Aren no sabía con certeza pero podía darle una idea de la situación “Pero al parecer si me lesiono, el dolor desaparece de unos días pero la lesión persiste por algún tiempo” Esto fue algo que había sufrido antes de ser capturado, una experiencia que nunca pensaba que volvería a pasar como hoy hace unas horas.
“¿Por eso fue el grito Aren?” Él solo asintió mientras caminaba a la par de ella. De pronto, Aren empezó a abrir sus ojos hasta quedar totalmente abiertos y tomarse el cuello respirando pesadamente y jadear, mirando directo al suelo. Se estaba quedando sin aire y no podía siquiera hablar y moverse. Trataba de pensar la razón de que de la nada empezara a perder el aire a tal punto de estar a punto de morir. Freyr que estaba a su lado, se asustó al ver a Aren que estaba sin aliento y muriendo.
En ese momento de que Freyr trataba de ver y saber de lo que le pasaba a Aren, ambos incluyendo a Aren que estaba perdiendo la conciencia vieron un cuervo que se había parado frente a ellos haciendo que Freyr preguntase por el cuervo mismo.
Con dicha aparición del cuervo, Aren que estaba a punto de morir por falta de aire, ahora podía respirar normalmente. Lo más extraño fue que cuando pudo empezar a respirar, no hizo falta recuperar el aire perdido sino que había recuperado toda su energía anterior, como si no le hubiese pasado nada. Se miraba ambas manos e intercambiaba miradas con Freyr la cual también lo miraba demasiada confundida con la situación y sin poder decirle algo al respecto. Sus miradas se dirigieron al cuervo que se alzaba en vuelo frente a ellos para posar sobre el hombro de un hombre que apareció frente a ellos. Era alto y se veía bastante fuerte. Parte de su cara tenía marcas y más una en cuestión que empezaba desde su frente hasta su mejilla, pasando por su ojo derecho. Barba y pelo ambos de un color oscuro con algunas partes de color gris y bastante largo. Vestía con una armadura completamente negra y llevaba encima una capa de piel completamente negra. El hombre miró primeramente a Aren, dándole un enorme escalofrío y hacerle temblar para luego mirar con su único ojo a Freyr con una expresión carente de emoción.
“Tengo una noticia que darte” Habló. Su voz era gruesa y fina al mismo tiempo. Su tono era bastante serio y no parecía mostrar indicios de indicar otra cosa. Freyr asintió ante sus palabras. Estaba totalmente sin palabras debido a que la persona frente a él era alguien de quienes sus hermanos y padres hablaban y mencionaban demasiado mientras aprendía sobre los dioses. Y no sólo quedó sin palabras al ver quien era sino que la noticia fue lo suficiente para hacerle llorar y gritar tan desgarradoramente. Aren que también escucho la noticia y sólo pudo consolar y abrazar a Freyr mientras esta seguía llorando. Levanto su cabeza unos segundos para ver al hombre y para su sorpresa, no encontró nada.
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Antes de que Freyr y Aren recibieran tal visita y tal noticia, en Sliverg y más precisamente en los muelles del mismo, se empezaban a ver algunos barcos que habían salido algunos meses atrás, siendo el día que había empezado las incursiones anuales.
En dicha incursión, Erik y los hijos mayores lo acompañaron junto con sus hombres a saquear más precisamente a Rusia en donde realizaban parte de sus saqueos al igual que otros años. Anteriormente cuando fueron a asaltar en donde vivía Aren, por extraño que pareciera, nunca supieron cómo llegaron allí pero si cuando volvían. Sabiendo que fue suerte no volvieron a tratar ir allí.
Cuando llegaban los barcos, recibiendo el anuncio del mismo, muchas personas se acercaron para recibirlos. Parte de la gente que iban a recibirlos eran ancianos o mujeres, mujeres y esposas de los hombres que embarcaron en la incursión junto con su señor. También se asomaron niños de todas las edades y junto a ellos, se asomaron los hijos menores de Erik que se habían quedado junto a su madre para aprender y controlar el territorio de su padre.
Sten que tenía la edad de Aren, era uno de los que se había quedado con sus hermanos mayores Hvitserk y Frida, uno con 20 años y la otra con 19. Ellos junto con Freyr se habían quedado siendo Hvitserk la persona a cargo de todos y regentar en nombre de su padre.
Cuando los barcos empezaron a llegar al muelle y atracar los barcos al mismo todos empezaron a vitorear y alzar los brazos en alegría por volver a ver a sus familias, hermanos y más entre ellos. Pero toda alegría se fue cuando las caras de los recién llegados no mostraban alegría sino mostraban un color sombrío en ellos, caras que reflejaban tristeza en ellos. Persona por persona dejaron de vitorear y empezaron a mirar confundidos, susurrar ante lo que veían y sacando conclusiones de la situación.
Bajaron con riquezas, eso sí. La gente aun sabiendo y viendo las caras de todos ellos, aplaudieron. Pero dejaron de aplaudir y todos empezaron a taparse la boca, realmente sorprendidos y asustados. No solo cargaban cofres que contenían algunas riquezas sino que también llevaban a varias personas cargando con ellos, en donde una de esas personas era Erik, el jarl del pueblo.
Hvitserk, Frida y Sten se acercaron a los hombres que cargaban a su padre, pasando y empujando a los demás en su camino para preguntar acerca de su padre. Ninguno de ellos esperaba o siquiera pensara que algo malo le habría pasado. Pero estaban equivocados. Su padre junto con sus hermanos mayores los cuales los demás estaban cargando habían muerto.
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Dudas en el capítulo o mal escritura del mismo, cabe decir que terminé de escribir esto a las altas horas de la noche para tenerlo listo. Si, quizás que con sueño he cometido errores por lo que me disculpo si es así.
Por lo demás, espero que les haya gustado.