El señor de los Vikingos – Capítulo 4
Capítulo 4 Aprendiendo II
-Espero que les guste este capítulo (me vino la inspiración a altas horas de la noche)
-Como dije, disfruten de lo que lean y si, lamento si hay partes que no se entiendan (por si está mal expresado)
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“¿Los elfos y los enanos son parte de su cultura señor?”
Aslaug y Erik se miraron uno al otro sabiendo que la persona que pregunto acerca de eso era simplemente un niño y más que nada, un esclavo. Hablaron en voz baja un poco mientras miraban de reojo a Aren, que estaba sonriendo haciéndose el tonto.
Ambos terminaron de hablar para volver a mirar frente a frente a Aren y asentir en silencio. Le explicaron que tanto los elfos como los enanos fueron creados por Ymir, creador de los gigantes de hielo. La creación de ambos nació de carne viviente del mismo Dios, los cuales se movían.
Los enanos fueron desterrados a Svartalheim*, hogar de los enanos bajo tierra. Se les dijo que en caso de ver la luz del día, ellos serían convertidos en piedra muriendo al instante.
Los elfos, habían dos clases. Aquellos que era de piel oscura, fueron desterrados al mismo lugar que los enanos recibiendo el mismo castigo que al ver la luz del día, serán transformados en piedra. Los elfos de la luz, lo contrario a los oscuros, vivían en Alfheim, situado en la parte más alta del árbol de la vida de Yggdrasil*, que estaba regido por Frey. No pudieron contarle mucho sobre ellos debido a que había poca información de su apariencia pero al menos, conocían sus historias debido a los legados de sus antepasados dejados en runas.
Aren sonreía y asentía mientras escuchaba esto ya que era algo que siempre le había intrigado sobre la mitología nórdica. Teniendo la oportunidad de preguntar más cosas, aprovechó el momento para seguir preguntando varias de sus dudas.
Erik y Aslaug dieron una leve sonrisa ante las preguntas de Aren. Les dio curiosidad sobre como sabía tales cosas y porqué quería aprenderlas. Aslaug, acariciando su cabello y tomando un poco de su copa, pregunto casualmente como sabía algunas de sus costumbres y el idioma.
“La persona que me crió hasta el día que me capturaron, me enseño varios idiomas para aprender. Aparte de eso, también me instruyo de aprender varias de las costumbres de otras culturas y otros países” Hizo una pausa para suspirar mientras pensaba que más decir. Ambos lo miraban expectante y con bastante sorpresa por las palabras que dijo. No podía decir que ya lo sabía porque sería aún peor el shock. “También cuenta que yo me esforcé para aprender los demás idiomas y costumbres. Había oído varias cosas de ustedes, los nórdicos así que… Después de tener el derecho de preguntar por mi esfuerzo, aquí estoy” Terminó la frase sonriendo y riendo un poco.
“¿Te han enseñado sobre nosotros y otros?” Erik alzó su ceja dudoso de lo que dijo ya que no había muchas personas que supieran de ellos. Aren descubrió lo que estaba pensando y le respondió que la persona que le enseñó era alguien que visito estas tierras del norte para hablar de un Dios diferente y pudo conocer sus costumbres y algo de su historia. Esto pareció creíble para él y no volvió a preguntar sobre su vida haciendo suspirar de alivio a Aren.
Aslaug curioseo un poco preguntándole cosas de sus vidas haciendo que Aren se pusiera un poco dudoso de contar su vida, lográndole ponerle incómodo. Aslaug se rio de él con una sonrisa que le quito la incomodidad y suspiro un poco. Solo dijo que no quería contar sobre su vida todavía ya que la vida de un esclavo no vale la pena contar. Ambos asintieron con sus palabras y dejaron de preguntar. Tan solo ahora le ordenaron que siguiera trabajando hasta entonces para ganarse su libertad.
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Meses más tarde, Aren aparte de trabajar, también era llevado para aprender varias cosas sobre la religión de los nórdicos más detalladamente.
En todo ese tiempo, poco a poco empezó a asimilar el idioma así como las costumbres y la religión de ellos, haciendo que se convirtiera en un nórdico.
Ya habían pasado casi 3 años desde que fue capturado y todo este tiempo, aparte de trabajar y trabajar, aprendía todo sobre ellos. Cada vez que terminaba de trabajar y era hora de dormir, recordaba todas las lecciones que le daban la familia de Erik que, poco a poco empezaban a aceptarlo como otro nórdico.
Luego de aclarar su mente un poco, esa noche, se fue directamente a dormir ya que tanto tiempo sin dormir había causado que se generara un gran cansancio y un agotamiento mental atroz. Ser bendecido con la posibilidad de sobrevivir sin dormir y comer o beber agua a veces tenía sus problemas pensó. Era la primera vez que llegaba a sufrir tanto cansancio a tal punto de dormirse parado. Tuvo suerte que en los meses que aprendía con los hijos de su señor, ahora podía dormir en una habitación pequeña para él dentro de su casa. Aunque era muy pequeña, era lo suficiente para que pudiera descansar sin que nadie lo molestara. Esa noche, era la primera vez que Aren dormía feliz…
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En mediodía, Aren había despertado. Si bien no era una hora para que un esclavo despertara, su señor le permitió descansar un poco más. El día de ayer había ayudado en la construcción de un barco ya Erik, junto a algunos de sus hijos e hijas, saldrían al oeste a buscar fortuna otra vez ya que se acercaba la primavera, época ideal para obtener oro y esclavos para vender a los demás señores de las tierras.
Aren se puso su ropa, que constaba de una tela de camiseta mangas cortas y unos pantalones que tenía antes de ser capturado así como las botas de cuero dadas por Erik. Se pasó las manos por su cabello para acomodarse un poco el desorden y salió de su habitación.
Hizo una reverencia ante todos los hijos del señor en señal de saludo, así como una reverencia a su señor y a su esposa. Todos se encontraban almorzando y otros solo hablaban entre ellos sobre la expedición.
“Señor” Se presentó un hombre fornido sosteniendo un escudo dentro de los aposentos del señor con una cara algo rara, haciendo que todos miraran con confusión su expresión. Erik dejo que el hombre hablara y tomo un respiro antes de explicar la situación.
“¿Qué?” Erik no creía lo que oía. Tuvo que volver a preguntar lo que escucho para asegurarse de que no fuese ninguna broma. El hombre volvió a responder lo mismo y esta vez cada vez más serio.
Erik se levantó y siguió al hombre. Su familia hizo lo mismo dejando a Aren atrás. Él solo se puso a pensar en lo que dijo y dudando un poco, siguió a los demás hacía fuera.
Estando acercándose a la puerta, empezó a escuchar unos gritos y trato de concentrarse en escucharlos detenidamente. Aunque había gritos también a sus alrededores, alcanzó a oír la palabra “Dios”, logrando que Aren saliera rápidamente afuera para ver las personas que habían dicho eso.
Salió afuera y vio a lo lejos a dos hombres vestidos con unas prendas marrones que llegaban al suelo y cubrían todo su cuerpo. Entrecerró sus ojos y noto que había algo colgado en su cuello, llego a la conclusión de quienes eran estos dos hombres, haciendo que se tome la cabeza.
“No pueden haber llegado hasta aquí estos tipos…”
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Svartalheim: según la mitología nórdica, este era uno de los nueves mundos de que se componía los cosmos. En este lugar, habitaban tanto los elfos oscuros como los enanos.
Yggdrasil: era el árbol de la vida o el fresno del universo en la mitología nórdica. En su parte más alta, habitaban los elfos de la luz los cuales eran más altos que los enanos y los elfos oscuros pero no tan altos como los humanos.
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