Grimgar – Volumen 2 – Capítulo 9
Capitulo 9 – Déjalo de celos
Haruhiro no era un líder natural. A él le faltaba ambos, carácter y habilidad, y esto era muy difícil de remediar. Pero después de hablar con Mary la noche pasada, Haruhiro había renovado su determinación para hacer lo mejor que uno haría. Él dudaba que él pudiera convertirse en un gran líder, pero decidió hacer esta su meta en todo caso.
Ahora aquí ellos estaban, en el cuarto estrato de las minas Sirena, precisamente como Haruhiro había prometido ayer.
“Hey, todo el mundo, ¡Miren aquí! ¡Miren! ¡Miren!” Yume borboteó, recargándose sobre la cerca mientras apuntaba a alguna clase animal más allá de ella. “¿No son estos bastante lindos?”
“¡Que de—monios no!” llego la rápida refutación de Ranta, y por una vez, Haruhiro tuvo que estar de acuerdo.
Las criaturas tambaleándose más allá de la cerca parecían alguna clase de cerdo a primera vista, pero una vez más también parecían ratas. Estos eran algo como con forma de rata del tamaño de un cerdo. Nadie sabía cono los kobolds los llamaban, pero los soldados de la fuerza de reserva se referían a ellos como “ratacerdos”. Y es un nombre apropiado, Haruhiro estuvo de acuerdo.
El área contenía una buena cantidad de estos corrales para criar pigrats en ellos. Pero esto no era todo…
“Yume piensa que ellos son absolutamente encantadores. ¡Esas cosas por allá también son adorables!” Dijo Yume, corriendo sobre otra cerca. “O… tal vez no. Olvídenlo. Estos no son lindos del todo…”
“¿Qué son estos?” Más que acercarse a la cerca, Shihoru cargo hacia adelante por un vistazo, pero se lanzó hacia atrás asustada. “Eww, asqueroso. Repugnante…”
Mogzo asintió y gruño en acuerdo.
“Ellos son…” Haruhiro miro rápidamente hacia las criaturas en las cercas de no pigrats y deseo no haberlo hecho. “Absolutamente horrendos. Tengo el sentimiento de que cosas tan feas nunca deberían ser vistas.”
La esquina de la boca de Mary se movió ligeramente. “Yo pienso… Sé exactamente qué quieres decir.”
Las criaturas no tenían brazos, piernas, o cola. Sus cuerpos no eran delgados; ellos eran gordos, y eran largos. Era como si alguien tomara un cerdo, arrancara todos sus anexos y cola, entonces lo estiraran a lo largo. Aparentemente, ellos eran llamados “Pigworms” (cerdo – gusano), un nombre dado a ellos por las fuerzas de reserva, y ellos eran inesperadamente aterradores en apariencia.
“Hmm…” Ranta se estiro con su espada, tratando de picar uno.
“Hey,” Haruhiro lo agarro. “Ranta, no.”
“¿Qué? Cállate, Haruhiro. Solo estoy tratando de ver qué pasa. No es como si estuviera siendo serio ni nada.”
“¿Cómo es posible tratar y no ser serio?” demando Haruhiro y lamento las palabras en el momento en que lo hizo. Todo lo que él tenía que hacer era dejarlo pasar, dejar el momento pasar, pero aquí estaba él, tratando a Ranta de una forma muy formalmente.
“Es perfectamente posible para mí,” replicó Ranta.
“Oh. Okay.”
“Una forma más allá de lo perfectamente posible, ¡¿Lo entiendes?!”
“Si, si, lo tengo,” dijo Haruhiro.
“¡Entonces repite después de mí!” demando Ranta.
“Es en una forma más allá de lo perfectamente posible para ti,” repitió Haruhiro.
“¡No lo hagas usando exactamente mis palabras!”
Haruhiro ignoro al furioso Ranta y en cambio miro atrás hacia el rebaño de pigworms. La forma en la que ellos arrugaban sus cuerpos y deslizaban alrededor del suelo era como algo sacado de una pesadilla.
“No me digas que esto es lo que los kobolds comen…” murmuro Haruhiro.
Era dicho que el cuarto estrato de las minas Sirena era el sector agricultor. Sus alrededores inmediatos eran más para crianza animal que cultivos, pero hongos oscuros y helechos ogro—incluso las flores destellantes que producían su propia luz—toda clase de plantas que no requerían de luz eran cultivadas aquí.
Los Kobolds eran seres vivos. Si ellos no comían, ellos morirían. Con la excepción de kobolds menores, ellos raramente se aventuraban a fuera de la montaña, por lo que ellos tenían que sustentarse aquí de alguna forma. El resultado era este, después de que todo el mineral aquí había sido agotado el espacioso cuarto estrato estaba cubierto para granjas.
“¡Abajo!” repentinamente Mary dijo, señalando al suelo.
Haruhiro, Shihoru, Mogzo, y Ranta se tiraron inmediatamente, pero Yume permaneció de pie.
“¿Hm? Qué esta pa—“
“¡Solo hazlo!” Haruhiro agarro su brazo, intentando forzarla a bajo para agacharse, pero en cambio termino haciendo su caída hacia atrás.
“¡Ow!” grito Yume.
“¡Lo siento! Pero—espera, ¡shh!” Haruhiro en voz baja, con su dedo índice en su boca.
Él no dijo nada más, pero Yume asintió, aparentemente recibiendo el mensaje. Haruhiro y los otros se agacharon por la cerca, quitos por unos buenos tres minutos antes de que Ranta se asomara afuera.
“Se fueron… Eso creo,” él reporto.
“¿Tú crees?” Haruhiro lentamente asomo media cabeza sobre la cerca y tomo un largo vistazo alrededor. Había un kobold mayor a la distancia, pero tenía su espalda hacia ellos y se estaba moviendo lejos. “¡Problemas!” él siseo.
“Oy, oy, oy,” Ranta suspiro. “¿Cuánto tiempo nos vamos a esconder? ¡Solo asesinémoslo!”
La expresión de Haruhiro se volvió pensativa por un momento, pero entonces miro sobre Mary y encontró su mirada. Ella movió su cabeza.
“No,” ella advirtió. “Aquí no es como en los estratos superiores. Si nosotros fallamos en matarlo al instante, el ruido de la pelea será como la chispa que encienda un infierno.”
Ranta se burló. “Bien, Entonces nosotros lo asesinaremos en un golpe.”
“Más fácil decirlo que hacerlo,” Haruhiro chasqueo, completamente preocupado.
“Tal vez… es posible,” Shihoru dijo repentinamente. “Con mi magia.”
“Ah,” los ojos de Haruhiro se abrieron profundamente. “Eso es correcto. [Phantom Sleep]”
“Si,” dijo Shihoru, “Pero… nosotros estaremos en serios problemas si yo fallo. Tal vez es mejor no arriesgarse…”
“Ustedes chicos,” Ranta tenía su expresión de yo-voy-a-decir-algo-que-molestara-a-todos otra vez. “Siempre pensando sobre cosas negativamente es como estar preocupado de tomar agua porque puede estar envenenada o algo. ¿Entienden lo que quiero decir? ¿Si?”
Haruhiro deseaba que si Ranta estaba por hacer analogías, él pudiera al menos poner más esfuerzo pensado alguna que fuera más apropiada a la situación. Y con esta refutación silenciosa, Haruhiro dejo pasar el momento de confrontación. Como el líder del equipo, era vital que él aprendiera esta habilidad de déjalo pasar.
“Shihoru,” dijo Haruhiro en cambio. “Si tú no estás confiada, nosotros no tenemos que hacerlo. Pero desde que tu llegaste con la idea, pienso que deberíamos intentarlo, si tú crees que puedes ponerlo en marcha.”
Era raro para la tímida Shihoru hablar por su cuenta y Haruhiro buscaba alentar esto, y darle su apoyo. La mirada de Shihoru permaneció en el suelo por uno cuantos momentos antes de que ella finalmente levantara la cabeza y diera, “…yo quiero intentarlo”
Nadie estaba en contra de ello. Ellos se acercaron a 65 pies, el máximo rango de invocación de [Phantom Sleep], antes de que Shihoru levantara su cabeza y bastón sobre la vaya, cantando, “¡Oom rel eckt krom dash!”

El elemental oscuro que se disparó desde la punta de su bastón no era tan rápido como el elemental de [Shadow Echo], pero este era sigiloso. Este voló sin un ruido y golpeo al mayor justo en la cara. El elemental se filtró en el cuerpo del mayor a través de su nariz, orejas, y boca. El mayor empezó a balancearse, y cayó en un corto tiempo.
“¡Bien!” Haruhiro dio la señal y todos atacaron al mayor durmiente como una unidad. No había tiempo para pensar sobre tácticas deshonrosas—ellos tenían que acabarlo rápidamente. El que lo hizo fue Ranta. ¿Porque era que Ranta siempre era el más rápido en actuar en este tipo de situaciones?”
“¡Una Vice muy sencilla!” Ranta rió diabólicamente. “¡Todos, apúrense y quítenle sus pertenencias!”
“¿Desde cuándo te convertiste en quien da las ordenes?” refuto Haruhiro sin pensarlo. Esto no era bueno. Déjalo pasar. Solo déjalo pasar.
A diferencia de los mayores ocupando el tercer estrato, los kobolds mayores del cuarto estrato estaban equipados con armadura de placas de hierro y látigos con punta de hierro que colgaban de sus cinturas. El talismán de los mayores era un pendiente plateado teñido de azul y parecía como que podría valer un buen precio.
“Victoria fácil para nosotros, pero Yume siente un poco de culpa por el eldie. Muy bien hecho Shihoru,” Yume la felicito. “Tu seguro pew pew a él con tu magia.”
“C-concuerdo,” añadió Mogzo. “Shihoru merece todo el crédito por este.”
“Yo-yo… err…” Avergonzada por lo cumplidos, Shihoru retrocedió.
“Ellos tienen razón,” dijo Haruhiro, volteando hacia Shihoru y dándole un pulgar arriba. “Tu estuviste perfecta, En serio. Ahora nosotros sabemos que podemos usar este método para tomar a un enemigo si nosotros nos la podemos arreglar para deslizarnos hacia él.”
“No olvides que yo fui quien actualmente lo mate,” intervino Ranta.
Correcto, Haruhiro pensó. Déjalo pasar.
“El cuerpo,” dijo Mary mientras ella hacia el gesto hexagonal de los sacerdotes. “Nosotros no debemos dejarlo al aire libre así.”
“Si,” dijo Haruhiro, mirando a los corrales rodeándolos. “Movámoslo a dentro de uno de estos corrales por ahora.”
Después de despojar el cuerpo del kobold de sus bienes, Haruhiro y mogzo lo cargaron a un corral de pigrat. Haruhiro quería que Ranta ayudara también, pero no pensó que valía la pena el problema de preguntar.
Fue entonces que algo verdaderamente horripilante sucedió.
“Qué de—” Haruhiro empezó.
Los pigrats rodearon el cuerpo, haciendo sonidos chillando boo-hee boo-hee y entonces… no hay forma… Ellos no irán a comérselo… ¿verdad?
Equivocado. Ellos lo devoraron en un frenesí, cada uno ávidamente peleando con otro sobre cadáver…
“Yo pienso que esto es lo que nosotros llamamos ‘Cadena alimenticia’,” susurro Yume.
¿Pero este era realmente el asunto aquí? Haruhiro tenía el sentimiento de que ella no estaba comprendiendo un poco lo esencial del asunto.
Shihoru se agacho, sosteniendo en su bastón para soporte, luciendo débil. Mary coloco una mano sobre su boca, como si suprimiera la urgencia de vomitar; la expresión de Mogzo era estupefacta.
“Bien, bien. Que conveniente,” dijo Ranta, sonriendo extraño en su cara y luciendo la imagen de un espectador no envuelto. Incluso aunque él no lo era. “Nosotros podemos matar, matar, matar todo lo que queramos y entonces arrojar los cuerpos para que las pigrats limpien. Es un poco asqueroso, desde que los kobolds van a comer los pigrats en algún punto, pero no es como si nosotros fuéramos los caníbales, así que lo que sea. Aunque yo sabía que todo esto iba a pasar.” Ranta termino con una débil risa.
“Entonces, ¿Por qué están tus piernas temblando?” pregunto Haruhiro, a lo que Ranta respondió. “¡¿Q-q-qué?!”, y un gesto amenazante. Pero la cara de Ranta estaba tan pálida, Haruhiro no estaba ni un poco intimidado.
Ranta continuo, “Mi-mis piernas no están temblando! ¡Y-yo no estoy temblando de ninguna parte! ¡E-es porque tu estas temblando que te hace parecer como si yo estuviera temblando, ‘kay!”
“¿Qué es ‘kay?” pregunto Haruhiro levemente.
“¡Cállate! ‘kay es… ‘Kay significa… Uhh… ¡la K viene de Killer!”
“No hay necesidad de forzarte a ti mismo si te estas sintiendo mareado, Ranta,” ofreció Haruhiro.
“¡I-iiiiidiota! ¡Yo estoy bien! ¡Esto no es nada! ¡En todo caso es mi favorito! ¡Porque los Dread Knights aman lo grotesco y erótico!”
“Grotesco, bien, Lo erótico no parece ser relevante de algo aquí.”
“¡Pero yo también lo quiero! Porque soy un hombre saludable!”
Antes de que ellos tuvieran más tiempo para pensar profundo sobre este método en particular de disponer los cuerpos, el repentino ruido causado por los pigrats consiguió un inesperado atracción de cuatro kobolds mayores corriendo a la escena. Haruhiro y los otros fueron forzados a esconderse de nuevo, pero esta vez permaneciendo donde ellos estaban podría ser peligroso. Ellos tenían que salir de aquí.
Los corrales de los pigrats y pigworm eran largos, haciendo relativamente fácil para mantenerse fuera de la vista; sin embargo, el número de los kobolds mayores en los corrales se había incrementado de nuevo. Los hongos negros, helechos ogro, y flores destellantes estaban ampliamente abiertas sin alguna cerca. Ellos serían claramente visibles para los kobolds de bajo rango y kobolds trabajadores regulares aquí.
“¿Piensas que este estrato puede ser mucho para nosotros?” Haruhiro, recargándose contra la cerca, pregunto a Mary.
Mary parecía pensativa antes de decir. “Las condiciones aquí no son muy buenas. Mi equipo también—” Ella se detuvo, con una expresión complicada.
Preocupada de hacer las cosas incomodas para Haruhiro y los otros, ella no tenía la intención de decir “Mi equipo” o hacer alguna mención de sus antiguos compañero mientras este con ellos. Haruhiro estaba a punto de decirle que no se preocupara, pero él fue golpeado por ello.
“Lo que sea. No hay necesidad de preocuparse sobre cosas como esta todo el tiempo.” Y por Ranta, de todas las personas. Ranta continuo, “¿Luce como que nosotros somos así de pequeños? No para mí. Yo tengo el corazón enorme. Grande, profundo, y salvaje también. Ahora siéntete libre de caer enamorada por mí en cualquier momento.”
“Um, no gracias,” llego la respuesta pronta de Mary.
Ranta apropósito se tiro al instante del rechazo, su tontería actualmente hizo reír a Mary aunque tan ligeramente. Haruhiro repentinamente sintió su pecho endurecerse con molestia. ¿Qué? ¿Puede ser posible que eran celos lo que él estaba sintiendo justo ahora? ¿Celos de Ranta? No hay forma…
Haruhiro aclaro su garganta, manteniendo un agarre en sí mismo. “¿Qué hay de las condiciones del quinto estrato entonces?”
“¿Comparadas a aquí? Mejor, probablemente…” respondió Mary cuidadosamente.
“Ah…” Yume asintió.
“Si ese es el caso, entonces…” ofreció Shihoru nerviosamente. “¿Debemos descender?”
Mogzo dio una firme aprobación.
Ranta sonrió ampliamente. “Está decidido entonces.”
tunovelaligeras.com