Metalord Revolution 215 LOS ALIADOS INHUMANOS DEL INVESTIGADOR

Modo noche

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Los dedos del Muhaqdad habían atravesado la frente del esper, repentinamente la consciencia del investigador se llena de una luz blanca que le ciega en su totalidad y disipa todo sonido de su entorno.

 

—¿Eh?, esto es nuevo…

 

Alnayits mira a su alrededor, se encontraba en una especie de túnel a oscuras, su único camino era totalmente lineal y más adelante solo veía penumbra.

 

—Normalmente los recuerdos de la mente a la que tengo acceso entran a mi cabeza de manera directa, pero jamás he experimentado este tipo de reacción, ¿qué significa esto? -Pregunto un confundido investigador.

 

De repente luz se observa manifestarse más allá del camino que seguía en el túnel, la luz adopta la forma de una puerta.

 

—Lo que buscaba -Una sonrisa de satisfacción inunda el rostro del investigador.

 

El Muhaqdad se hecha a correr hacia la puerta, tanto sintiendo como observando que esta poco a poco estaba a la proximidad de su alcance, un jubilo llenaba su ser de una alegría indescriptible.

 

—¡Todo ese conocimiento peculiar… a mi alcance… POR FIN!…

 

El investigador extiende sus brazos con intención de tocar aquella puerta, de metros pasar a estar a solo centímetros de hacer contacto.

 

—¡Es mío!, ¡MÍO!, ¡TODO MÍO!, ¡JAJAJAJAJAJA!

 

Su cuerpo choca contra algo, deteniendo bruscamente su avance, del impacto le hace retroceder unos pocos metros hacia atrás, Alnayits había dado contra algo que bloqueaba su paso hacia su esperado “conocimiento”.

 

—¿¡Que cosa intenta obstaculizar mi…!? -Tan pronto como vio con claridad aquel obstáculo, el Muhaqdad queda perplejo.

 

Un inmenso dragón negro de ojos rojos y largos cuernos, era el obstáculo que le impedía avanzar, la bestia miraba con una furia enardecida, de su nariz exhalaba un vapor rojo oscuro.

 

—¿Un dragón… aquí…? -Un anonadado Alnayits expreso con desasosiego.

 

—¡Esta es propiedad privada!, ¡IMBÉCIL! -Exclamo en colera el dragón.

 

El dragón levanto una de sus patas y procedió a aplastar a un psicológicamente vulnerable Alnayits, el investigador solo pudo observar en histeria como era pulverizado por la descomunal fuerza de la legendaria bestia oscura.

 

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En el plano real, ubicado en la mazmorra de “la Apostata”, el cuerpo de Alnayits comienza a temblar involuntariamente, acto seguido una fuerza invisible desgarra parte de su túnica que cubría sus hombros. A la vista se revela que, sobre sus extremidades superiores, justo sobre el hombro, ambos brazos tenían un grillete de metal con runas mágicas grabadas en dicho objeto de naturaleza mágica.

 

De repente, el brazo derecho con él había clavado sus dedos en la frente del Trotamundos, es pulverizado, aquella fuerza invisible hace explotar la extremidad por completo quedando tan solo la mano. Dicha mano suelta la frente de Rozuel, no hay marcas de heridas o signos de lesión en el joven esper, la mano se marchita sobrenaturalmente tiñéndose de negro.

 

—¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

 

Un grito descomunal cargado de dolor y ansiedad exclama de la boca del investigador, el Muhaqdad retrocede violentamente de golpe hasta darse contra la pared, sintiendo una agonía de sensación ante la pérdida de su miembro derecho.

 

—Mi cabeza… duele…

 

Cae mareado al suelo, siendo auxiliados por sus dos soldados con el rostro cubierto, quienes le levantan y se lo llevan fuera de la mazmorra.

 

—Roz, no se que hiciste… ¡pero estuvo jodidamente increíble! -El hombre amazona le elogio.

 

—Créeme… estoy tan confuso y complacido ante lo que vi -Opino el esper con más dudas que regocijo.

 

Rozuel miro la mano que había atravesado su frente, aquella que se marchito reducido a una momificada forma, luego volteo a ver el grillete de grabados rúnicos que quedo en el suelo tras haber el Muhaqdad perdido dicho brazo. El objeto en cuestión ya no emanaba poder alguno, las letras rúnicas se habían extinguido de este.

 

—“Es cosa mía, ¿o ese grillete emana mana junto a todo el brazo a la vez?” -Se pregunto el Trotamundos con incógnitas —“La forma en que se manifestaba el poder mágico tanto en ese grillete y todo el brazo, recordaba enormemente a cualquier artefacto mágico o encantado”.

 

—Riha, oye Riha, ¿estas bien? -Pregunto Crok.

 

La Lupian había pasado por un momento atemorizante, uno que helo su sangre como ninguno, su respiración había regresado a la normalidad, pero aun mostraba indicios emocionales de estar afectada por aquel momento de tortura.

 

—Estoy bien… lo estoy… -Dijo una Riha manteniendo sus emociones en serenidad —Fui demasiado débil… tan vulnerable y patética…

 

La frustración alimentada por ira empezaba a teñir la psiquis de la loba humanoide, como aventurera, creía con fervor que debía ser fuerte y no dudar en las situaciones de vida o muerte. Cuando el Muhaqdad estaba a punto de alcanzar su mano en su frente, ella siente con vergüenza, que había mostrado una faceta humillante, más aún frente a su compañero de aventuras.

 

—No te castigues chica loba, en la mayoría de los casos cualquiera habría caído ante semejante presión -Opino el Trotamundos americano —Como dijo ese loco de la túnica con un brazo menos, la psicología puede ser una herramienta macabra a veces.

 

La frustración de la Lupian era de momento difícil de disipar, las emotivas palabras de Crok poco servían, pero alentaban a su ser interior, a mejorar ese aspecto mediocre de si misma. Mientras el dúo mantenía su charla, Rozuel se encontraba planificando una ruta de escape, pues el momento era más que idóneo.

 

—“Sin el Muhaqdad o sus guardias, es ahora o nunca”.

 

Con su mano derecha en contacto con su grillete, hacer uso de su habilidad ESP para liberarse de dicha atadura le tomo unos minúsculos minutos.

 

—¿Lo has conseguido?, ¡aleluya! -Un emocionado Crok exclamo al ver uno de los brazos de Rozuel libre.

 

—Eso es, alértalos genio.

 

—Uh… perdón.

 

Luego libero su otro brazo, siguiendo sus piernas y finalmente aquella atadura en torno a su torso, el Trotamundos esper yacía completamente libre, luego manifestó su poder para liberar al resto de sus compañeros.

 

—¿Escaparemos o… lucharemos contra él? -Pregunto Riha.

 

—Si soy sincero, preferiría escoger la primera opción -Aconsejo Crok —No sabemos la naturaleza de sus poderes, ni muchos menos de con cuanto apoyo bélico cuenta como un Muhaqdad.

 

El hombre amazona tenía un punto fuerte a favor con su opinión, Rozuel recordó al derrotado y vencido Yusuf Ahja Zad´tyk, aquel hombre contaba con un ejercito de 3000 efectivos bajo su mando. Pudo derrotarlos gracias al nuevo poder que Myldark despertó en aquel entonces para utilizar “Materialización”, pero en su situación actual, no contaba con los medios para volver hacer uso de dicha habilidad del dragón para reutilizar su “Materialización”.

 

—Por suerte lo dejo todo aquí.

 

Sobre el rincón donde se encontraban varios sacos, allí se mantenían el resto del equipo de Roz y compañía, los muchachos volvieron a recuperar sus pertenencias.

 

—Para ser una clase de científico loco, no fue muy de “genio” dejar nuestra cosa al alcance -Opino el hombre amazona.

 

—Si, no le des consejos a los villanos, ¿de acuerdo? -Comento el esper.

 

—No tengo en mente dejar que me atrape de nuevo, ¿tienes alguna mascara de gas para evitar caer de nuevo en una artimaña como la última?.

 

—Viejo, creo armas de fuego, no hago milagros.

 

Cada uno estaba nuevamente equipado, Rozuel Drayt con el AK-47 y el cinturón de bolsillos hecho de cuero, Riha Sharpsteel con la Beretta 92 y Deserta Eagle, así como Crok con la M16 y la M1911 (y el cuchillo de diseño militar). Con las armas en manos, con cuidadosos pasos avanzaron por la única puerta que había, miasma que un mareado y manco Muhaqdad cruzo, si este se encontraba débil, era oportuno abatirlo en el acto, pero de estar protegido por su ejército personal, serán problemas muy pesados.

 

—No tenemos munición para enfrentar a un posible ejercito de 3000 hombres, tengan cuidado -Advirtió Roz.

 

—No creo que ni alcancemos 1/4 de bajas con esa cantidad -Opino Crok.

 

—Estaré atenta a cualquier sonido o aroma metálico sospechoso -Notifica una Riha seria.

 

La puerta es abierta, al cruzarla del otro lado dan con un pasillo a oscuras, que pronto luces mágicas dentro de cristales se encienden automáticamente cuando el trio llega al lugar. Por el largo del pasillo se observa de otras puertas semejantes a la que cruzaron, estaban del mismo lado de la pared de la puerta que cruzaron, pero había una que era diferente al resto, se encontraba en el otro lado de la pared, era una puerta doble y su elegante diseño azul la hacía que fuera llamativo del resto.

 

—¿Podría ser esa la salida del calabozo y el resto conducir a otras habitaciones con otros posibles prisioneros? -Crok formulo aquella pregunta en voz alta.

 

Si había prisioneros en otras habitaciones, los rebeldes quizás se plantearían en rescatarlos, pero Rozuel tenía claro su objetivo.

 

—Prisioneros o no, lo primordial es que nosotros ahora salgamos de aquí con vida, ya habrá otro momento para hacer de héroe -Dejo en claro el esper.

 

—Si, si llegamos a morir todo acabo, no quiero sonar inhumano, pero tendremos que dejar ese posible rescate para otro momento -Apoyo el Trotamundos americano el punto de Roz —Si traemos más apoyo, contaremos con mejor posibilidad de rescatarlos, y salir vivo para contarlo, solo esperemos que los prisioneros sigan vivos para entonces… -Manifestó en voz baja aquella ultima oración.

 

La loba mueve sus orejas, y levanta la mano dando indicación de parar, había aprendido esa seña de su compañero de aventura.

 

—Oigo algo aproximarse por allí… -Advierte la Lupian señalando la puerta doble azul.

 

De pronto la puerta se abre, el trio levanta en alto sus armas, observando el ingreso de dos individuos, eran aquellos soldados de Alnayits, mismo que cubrían su rostro con el grabado de una estrella de ocho puntas.

 

—Contacto -Cito Crok con su arma apuntando en dirección hacia los dos individuos.

 

—Ah diablos, adiós escape sigiloso -Maldijo el esper con frustración.

 

Los soldados de Alnayits convierten cada uno de los dedos de ambas manos en cuchillas tan filosas y letales que cualquier espada, y proceden a avanzar, pero antes de que dieran el primer paso, el trio abre fuego contra ellos. 4 disparos son efectuados por Crok, 5 por Rozuel y 4 por la Lupian, asestando en brazos, piernas y torso del dúo hostil. Ambos ante la cantidad de balas recibida caen de espalda hacia el suelo.

 

—Eso fue fácil, me agradan que los momentos difíciles sean así de… ¡el enemigo se esta poniendo de pie! -Exclamo el hombre amazona con estupefacción volviendo a apuntar su arma en la misma dirección.

 

Los soldados de Alnayits se alzan aun con tales mortales heridas, sangre salía salpicando de estas, de repente muestran otra faceta suya, el turbante de su rostro es retirado, denotando ojos en ambos hombres totalmente blancos, carecían de iris o pupilas. Sus bocas se abren sobrehumanamente enseñando sus dientes que adoptan en el acto una forma semejante a las fauces de un tiburón, sus cráneos se deforman haciéndose más robustas, todo su cuerpo se tiñe de un rojo carnoso y parte de las heridas comienzan a regenerarse levemente.

 

—Se están convirtiendo en monstruos… -Expreso una asombrada Riha.

 

—No, desde el principio nunca fueron humanos -Dijo Rozuel —¡Apunten a la cabeza!.

 

Cuando el dúo de soldados monstruos se lanzan nuevamente al ataque, nuevamente son el objetivo de una lluvia de disparos, cada uno centrado en la cabeza, la cantidad de proyectiles recibidos por cada uno, basto para dejar notorios agujeros chorreante de néctar vital. Los monstruos se tambalean, para luego caer boca de espalda, el trio siguió con la guardia en alto y sus armas apuntando al frente, esperando cualquier reacción sospechosa de los abatidos soldados inhumanos.

 

—¿Finalmente están muertos? -Una atenta Riha pregunto.

 

—¿¡Qué demonios eran esas cosas!? -Un Crok pregunto con desasosiego.

 

Un intranquilo Rozuel se acerco hacia las abatidas criaturas, al estar solo centímetros de sus cuerpos, se agacho para hacer un vistazo más exhaustivo cerca de ellos, con horror sintió una cierta familiarización en tales inhumanos seres.

 

—No puede ser… ¿realmente son esas cosas?… ¿están aquí en Quíatar?, ¿en otro continente?… -El rostro del esper con cada pregunta se tiñe de incertidumbre.

 

—Roz, ¿qué sucede? -Su preocupada compañera fue a su lado para corroborar su bienestar.

 

—Crok, ¿puedes venir un momento?.

 

El hombre amazona se acerca a un lado del esper, Rozuel le pide por consiguiente tomar su cuchillo y abrirle el carnoso pecho rojizo del asesinado monstruo.

 

—¿Quieres que le haga una autopsia o algo así? -Pregunto Crok.

 

—Es para confirmar mis peores sospechas, hazlo por favor.

 

—De acuerdo.

 

El Trotamundos americano tenia el suficiente estomago para aguantar lo que estaba llevando a cabo, con el cuchillo a la mano procedió entonces a abrir el pecho del monstruo en la zona al nivel del corazón.

 

—¿Qué dem…? -Un repugnado Crok reacciono ante lo que presencio —Esto para nada se parece a la anatomía de un ser humano…

 

El interior de la criatura consistía en una acumulación de cientos de cables de fibras de aspecto orgánico, la presencia de corazón, pulmones o algún tejido relevante al ser humano estaban totalmente ausente en dicho organismo. Los huesos observables tenían un profundo rojo, y su dureza al tacto era tan equivalente al propio metal, pero lo más llamativo, era un bulto del tamaño de un puño, este estaba rodeado y conectado de aquellos cableríos carnosos, para nada se parecía a un corazón, pero su composición y sitio en donde yacía, casi parecía actuar como uno. Aquel bulto desprendía mana, era débil y a cada segundo tal energía se desvanecía para en cualquier momento extinguirse en su totalidad.

 

—Lo sabía… es un “Afligido” -Concluyo Rozuel Drayt.

 

—¿Qué cosa dices que es esto? -Crok pregunto

 

—“Estoy consternado por los sucesos desembocados de este resultado” -La voz de Alnayits hablo y resonó en todo el pasillo.

 

El Muhaqdad les estaba hablando directamente, pero él no se encontraba cerca, donde quisiera que fuese que estuviera, podía dirigir su voz con total seguridad hacia los tres.

 

—“Jamás habría llegado a concluir con mi exigente ojo evaluador, que mi búsqueda de conocimiento me llevase a salir mal parado en el único campo de batalla del cual era invicto, la mente” -Expreso el investigador —“Y pensar que tus recuerdos yacen protegidos por un poderoso guardián, Rozuel Drayt, pero quien te protege no es alguien ordinario, ese dragón y esos rasgos… ¿Myldark?, ¿el legendario dragón ancestral y uno de los seis dragones del fin?” -Hizo pausa un momento —“Interesante, Rozuel Drayt, eres una caja llena de sorpresas, más allá de conocimientos, albergas una existencia que cada vez me resulta más… intrigante”.

 

—¡Ya me parecías alguien raro y desquiciado!, ¿pero esto?, pensar que colaboras con ellos -Dijo un disgustado Rozuel.

 

—“¿Ellos?”…

 

—El “Nexus”, ¿te suena de algo?.

 

—“Oh, ELLOS… los conoces, sí, me habían advertido sobre un muchacho que anteriormente les ocasiono problema, mientras lidiaban con una especie de… mediocre organización o eso entiendo”.

 

—No tienes idea de que juegas idiota, ¡si estos tipos te toman como un aliado, solo será cuestión de tiempo para que ya no te necesiten y se deshagan de ti! -Dejo en claro el esper con un tono desdeñoso —Estos tipos… el “Nexus”, la forma en que crea a sus “Afligidos”, nada bueno puede depararle al mundo con estos monstruos andando a sus anchas.

 

El esper recordó entonces las palabras pronunciadas por el mismo Lecius, el enigmático elfo de piel azul, dichas palabras estaban referidas hacia el mismo Nexus…

 

[“—Tu ignorancia es una bendición, los Templarios son una amenaza insignificante al lado del “Nexus” -Revela Lecius —Ahora ellos se encuentran en una etapa de vulnerabilidad, recuperando sus fuerzas de antaño y deben ser eliminados antes de que lo logren, porque cuando el “Nexus” vuelva a estar al tope de sus capacidades reales, no habrá ejército en este mundo que le oponga, no será una guerra, será un exterminio.”]

 

Si el “Nexus” resultase más fuerte de lo que aparenta ser, más razón habría para detenerles, y si operan ya en otros continentes aparte de solo Gresswold, quien sabe cuántos “Afligidos” podrían crear. Los “Talleres” donde tales monstruos eran producidos, precisaban un ingrediente esencial en su producción, seres vivos, ya fueran humanos o semihumanos, en especial aquellos que posean grandes concentraciones de mana, magos y todo usuario dominante de la magia.

 

Los soldados que los tres habían eliminado, si tales “Afligidos” formaban parte de las fuerzas del Muhaqdad Alnayits, era desconcertante pensar que quizás toda su fuerza armada personal, fueran todo de la misma naturaleza. En resumidas cuentas, el investigador podría contar con una fuerza personal de Afligidos a su disposición.

 

—“Mi colaboración con el Nexus, es una decisión que no tome a la ligera, de hecho, la Apostata, alguna vez fue un sitio pequeño e insignificante, fueron gracias a sus colaboraciones, que mi guarida de conocimiento, es lo que es actualmente, por no olvidar claro, los preciados soldados que brindaron a mi disposición” -Relato Alnayits —“Mis aliados y yo hemos establecidos un confiable acuerdo que nos beneficie mutuamente, yo obtendré acceso a conocimientos únicos y ellos tendrán sus preciados lotes”.

 

—¿Lotes? -Replico el Trotamundos con duda ante aquella palabra.

 

Luego recordó el sitio en donde estaba, una mazmorra y una abastecida de prisioneros, no tardo en relacionar las palabras subyacentes con “lotes”, era claro lo que les daba el Muhaqdad a cambio al Nexus.

 

—Cambio de planes, vamos por los prisioneros -Declaro Rozuel Drayt.

 

—Rozuel, ese “Nexus” y “Afligidos”, ¿pertenecen al mismo grupo que nos ataco en la zona prohibida? -Pregunto Riha.

 

—Yo no entiendo ni quienes son ese “Nexus” o lo que sea, pero por lo que comprendo, son los malos, ¿no? -Crok comento.

 

—Malos es quedarse corto, su presencia aquí solo hace que los problemas de Quíatar referente a Muer Afigad parezcan un juego de niños a su lado” -Argumento el esper.

 

El Muhaqdad había mencionado haber encerrado a Aleab en otra sala de la mazmorra, si todos los presos son destinados al Nexus, he aquí un factor problemático, todos los “ingredientes valiosos” para crear a los Afligidos, utilizan a magos. Pero Aleab era una esper, ¿qué sucedería si el Nexus se hace con uno para crear un Afligido?, ¿sería compatible para crear uno?, y de ser “si” aquella respuesta, ¿qué clase de monstruosidad podría surgir de fabricar uno utilizando como base viviente un esper?.

 

—“Para nada puedo dejar que un esper caiga en sus manos, además Aleab posee una habilidad lo bastante útil” -Pensó el Trotamundos.

 

Ignorando la puerta doble azul, el trio se centro en ir por otro semejante al de la sala donde estaban cautivos, la decisión de Rozuel era firme, pues entre los prisioneros que necesitaba salvar, Aleab tenía una relevancia mayor.

 

—Algo se acerca… -La Lupian capto con sus agudizados oídos ruidos sospechosos.

 

Aquellos ruidos pronto hicieron eco en los oídos de Rozuel y Crok, el sonido de pisadas, por el tono en que sonaban, era algo o alguien que utilizaba un calzado metálico. De la puerta entonces un individuo surge, tenía una estatura aproximada de 2 metros, llevaba puesto una pesada armadura de plata que le cubría de pie a cabeza, su casco poseía la forma de la cabeza de un querubín, cuyas orejas tenían la imagen de alas angelicales.

 

—Genial, lo que faltaba… -El Trotamundos expreso con suplicio.

 

—Finalmente nos conocemos cara a cara, Rozuel Drayt, enemigo del “Nexus” y amenaza, por lo tanto, de “Madre” –Declaro el enigmático ser de armadura de plata con una voz masculina distorsionada de tono inhumano.

 

Continuara…

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