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Alma rota - Capitulo 22: Batalla de tronos.

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–Te ordenó que la sueltes– Uno de los soldados sobrevivientes grito, pero no fue muy efectivo. Esa mujer sostenía a Aria por el cuello desde un ángulo complicado para ellos, no podían apuntar a la mujer sin llevarse a Aria por delante.
Sin embargo, no recibieron respuesta alguna de la mujer. Ella solo miraba a Aria con interés, como si quisiera ver através de ella. Mientras tanto, las armas de los soldados se habían roto en pedazos.
Los soldados miraron hacia adelante con miedo dentro de ellos, paralizados, habían perdido la capacidad de responder.
–Déjala ir, no es a ella a quien quieres– Sin poder contenerse, Margo grito para salvar a Aria.
Yenna no pudo evitar mirarla con desagrado por esto.
Margot logró llamar la atención de la mujer, quien desvío su mirada de Aria, y en su lugar la miro a ella. Con una expresión gentil en su rostro dijo –Pequeña Maga, no te preocupes, cuando termi…–
¡¡BOOOM!!~~~~~~~
Antes de que la mujer pudiera terminar sus palabras, fue mandada a volar por una fuerza invisible, mientras que Aria chocó con un fuerte golpe contra el camión. El golpe fue tan fuerte que esa mujer chocó contra un edificio. Rompiendo los domingos del mismo, atravesándolo por completo. Entonces rebotó en los techos de varios edificios.
Antes de que la mujer pudiera recuperar la conciencia, Una luz verde impacto contra ella, y el edificio de cinco pisos donde estaba se derrumbó planta por planta hasta el primer piso.
Sobre los escombros, un ciervo rodeado de una luz verde estaba mirando hacia abajo por unos momentos. Pero no tardó en darse la vuelta y escapar del lugar.
¡Bam!
Poco después de que el ciervo se marchara, los escombros salieron volando desde las ruinas del edificio. Y de entre el polvo, la figura de la mujer, no…Mejor dicho, de ese monstruo, había aparecido.
Ella tenía un par de alas grises en su espalda, y sus pies ya no eran de humanos, eran como patas de ave.
La mujer no era cualquier demonio, era una arpía.
Con una mirada aterradora en su rostro, la mujer salió de entre los escombros y batió sus alas. Elevándose en el aire, ella persiguió al ciervo a una velocidad vertiginosa.
El ciervo no estaba dispuesto a ser atrapado, corriendo aún más rápido, el ciervo corrió tan rápido que solo se podía ver un borrón, este corría en círculos por toda la ciudad. Mientras que la mujer arpía lo perseguía mientras atacaba.
Por aire o por tierra, esa demonia lo persiguió implacablemente.
. . .
La vista de la batalla era visible para todos, luego de unos momentos de aturdimiento, Will corrió hacia Aria para asegurarse de que estuviera bien.
–Aria, despierta, estás bien? ¿Puedes caminar?– Pregunto Will con preocupación, Aria asintió levemente, pero aún se veía desorientada.
–¡Tenemos que salir de aquí!– Uno de los soldados exclamó con fuerza, no había forma de que quisiera quedarse en un lugar como este luego de lo ocurrido.
Los profesores se apresuraron a subir a los niños al camión, incluso Adele había ayudado.
Mientras tanto, Margo y Yenna corrieron en dirección al bosque. –Oigan, ¿Adónde van? ¡Vuelvan!– Al ver a Yenna correr con esa chica, Adele entro en pánico, quiso pedirle ayuda a alguien, pero termino por no decir nada. Cuando miro a todos, solo vio miedo y desesperación. Ellos solo querían abandonar este lugar.
Sin nada que pudiera hacer, Adele solo siguió subiendo a los chicos en el camión militar.
. . .
Las explosiones de la batalla todavía podían ser escuchadas desde lo lejos, pero eso no le importaba a Margo, cuando estuvo a cierta distancia de la escuela, no pudo evitar detenerse y dar un vistazo atrás.
–No tenemos tiempo para esto, Podrás hablar todo lo que quieras con ella después, ahora tenemos algo importante que hacer– Con algo de impaciencia, Yenna la regañó.
Margo no se demoró demasiado, luego de dedicarle una mirada complicada a la escuela, se dió la vuelta y corrió hacia el bosque.
. . .
El ciervo corría por los edificios y las paredes, con una luz verde cubriéndolo.
Cada paso que daba sobre un edificio, formaba grietas en el mismo…
La mujer estaba completamente enojada, agitó sus alas, y el viento así alrededor comenzó a moverse más rápido, con otro aleteo, la figura de la arpía desapareció de donde estaba, y apareció a pocos metros del ciervo.
Sin perder esta oportunidad, la arpía corto con sus alas. Pero antes de que el golpe lo alcanzará, el ciervo desapareció de donde estaba y apareció a decenas de metros de distancia.
Mientras que en la ubicación anterior del ciervo, un edificio había sido cortado por la mitad, deslizándose hacia el suelo, hasta derrumbarse.
Con los dientes apretados, la arpía aumento su velocidad para alcanzar al ciervo.
Ya había pasado un buen tiempo desde que la mujer había empezado a perseguir al ciervo, pero cada vez que estaba a punto de alcanzarlo, el ciervo explotaba en una velocidad aún mayor.
Esto hacia que la mujer se sintiera cada vez más irritada…
Con un brillo blanco en los ojos, la mujer movió sus manos, y una aura blanca cubrió sus alas, su velocidad que ya era increíble antes, y ahora aumento a un asombroso 1000 kilómetros por hora, lo que era igual a correr doscientos metros en un segundo.
La distancia entre ellos se redujo en segundos, cada vez que la mujer encontraba la oportunidad, lanzaba un ataque, pero el ciervo siempre lograba esquivar de alguna forma.
De repente, el ciervo había dejado de correr, en su lugar salto a un gran espacio vacío. Con una sonrisa viciosa en su rostro, la arpía lo alcanzó con facilidad, estaba apunto de lanzar un ataque cuando.
¡¡Bam!!~~~~
Una cúpula de luz verde apareció de repente dónde el ciervo, y se expandió rápidamente. La arpía trato de bloquearlo con sus manos, pero sintió como sus brazos comenzaban a romperse. Dejo de luchar contra eso y se lanzó hacia atrás.
Al mismo tiempo que ella se había retirado, el ciervo apareció frente a ella, y la embistió con tanta fuerza que sus cuernos se clavaron en el abdomen de la mujer.
Con un grito adolorido, la mujer fue mandada a volar…
El ciervo trato de alejarse, pero no lo consiguió a tiempo. La mujer había agitado su mano, y la pierna delantera del ciervo fue cercenada. Con un bramido de dolor, el ciervo se alejó de la mujer con debilidad.
La arpía en cambio, ya no tenía ganas de darle un segundo de descanso. Persiguió al ciervo que se había escapado a una velocidad vertiginosa.
El ciervo trato de perder a la mujer entre los edificios, pero no importa lo que hiciera, no podía quitársela de encima. En un momento de descuidó, la mujer había impactado un ataque en el ciervo, dejando una herida sangrienta.
Pero el ciervo no se detuvo ni por un segundo, sabía que en el momento que se detuviera, moriría.
Mientras tanto, la sangre en su cuerno, la cual pertenecía a la arpía, comenzó a evaporarse en la nada.
. . . . . . . . . . . . .
Al mismo tiempo, en el bosque, Yenna sintió un dolor penetrante en la palma de su mano. Con una expresión de dolor, está miro su mano, que se había vuelto ruborizada.
De repente, de entre los poros en su mano, pequeñas gotas de sangre comenzaron a surgir. Notando la anomalía, Margo dejo de dibujar los símbolos en el suelo y pregunto con cuidado. –¿Qué pasa?–
–Nada, debemos apresurarnos, Custos no aguantará mucho tiempo– Dijo Yenna con una expresión grave, al mismo tiempo que sacaba un pequeño frasco, y almacenaba la sangre dentro.
–Estoy en ello– Con una expresión llena de seriedad, Margo volvió a escribir los símbolos en el suelo.

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