El Dios Fragmentado - Capitulo 31-Una Larga Noche parte 2
Sina estuvo siguiendo a Zamná toda la tarde y parte de la noche, seguía las órdenes de Arfon.
─Lo siento si he tenido que frustrar tu intento de secuestro, no puedo permitir que te lleves a uno de nuestros niños─ dijo de una manera amable que daba miedo.
─Mmm……¿como te lo explico? nuestro jefe no acepta un no por respuesta, necesito llevarme a ese Draconiano y a la Draconiana junto el, ¿Que sugieres que hagamos?─ Unfes se acercó peligrosamente hacía Sina, teniendo en cuenta una distancia segura, luego señaló a Zamná que se había desmayado en los brazos de Serena.
─Vaya, yo quería una solución pacífica, tendré que jugar un ratito contigo─ dijo Sina totalmente relajada con una gran sonrisa.
─jajaja, eres muy graciosa……..te recuerdo que estas enfrentando al 4to Draconiano más fuerte en la tribu Malagap…..el que jugara contigo seré yo.
Sina cambio su semblante, su cabello frente al reflejo de la luz de la luna cambió de negro a blanco, tenía una sonrisa malévola─Serena cariño, llévatelo a la taberna, alguien te estará esperando.
─No puedo permitir eso─Unfes corrio en direccion a Serena, ella a su vez cargó a Zamná en sus brazos y salto con premura por los techos, Unfes se disponía a saltar también, su plan fue frustrado, una flor de color amarillo con múltiples pétalos se levantó del suelo, la misma giraba con fuerza como una hélice, en una fracción de segundo se iluminó con una luz blanca y estalló esparciendo sus pétalos como si fueran cuchillas.
Unfes reacciono lo suficiente rápido y saltó hacía atrás, sus brazos adquieren una piel robusta como la roca, los pétalos chocaron causando un ruido metálico.
En todo ese tiempo Sina no se había movido de su posición, giro su cabeza con sutileza, su mirada era la de un depredador─ te dije que jugaría un poco contigo.
─Maldita, eres una cazadora, eso era una semilla mina girasol─ dijo con enfado Unfes.
“Las Semillas mina Girasol” pertenecían a la misma familia que las “ardid sangrientas”, eran las más conocidas en cuanto a caza se refería, con una cantidad adecuada de Ork podían convertirse en un arma de temer.
La cara de Sina se fue borrando poco a poco, era como si estuviera hecha de arena, su cuerpo se deshizo desapareciendo de la vista de Unfes.
─El Olinyotl “Viento oculto”, no eres una cazadora del monto─ dijo en voz baja Unfes mientras se colocaba en una posición defensiva.
El Olinyotl viento oculto, permite al usuario borrar su presencia y Ork incluyendo su cuerpo físico, sin embargo, solicitaba una cantidad absurda de Ork, agregando que el usuario no debe parar de moverse para hacerse invisible, si se quedaba estático perdería el efecto de invisibilidad.
Unfes esperaba pacientemente el ataque de Sina, sabía que ella había puesto trampas en toda la zona, solo le quedaba contraatacar en la posición que estaba, eso le ocasiona un poco de ansiedad.
─Odio a los que pelean como tu, solo se valen de artimañas y trucos sucios─Dijo Unfes con dejadez.
Una rafaga de aire comprimido salio dispara desde un extremo, Unfes pudo detectarla sin ningún contratiempo, la esquivo moviendo su cuerpo sobre su propio eje pero inmediatamente recibió un golpe en su mandíbula, seguido de una risotada casi ridícula de parte de Sina.
─A esto te referias con jugar conmigo, hahaha…….te equivocaste de oponente─Unfes procedió a limpiarse la barbilla y una vez más se colocó de manera defensiva─¡Ven!
Varias rafagas de aires fueron disparadas, Unfes no se molestos en esquivarlas, una pequeña explosión surgió como resultado, cuando el humo se disipó, Unfes seguía de pie pero algo había cambiado, su piel era amarillenta y liza, era como las piedras del desierto pulida hasta el extremo, Unfes no había recibido ni un rasguño.
─Que mal, el Olinyotl piel rocosa, la tienes entrenada a un nivel bastante alto ¿no?─ Sina se materializó frente a él, su belleza no tenia comparacion, tenía una sonrisa espléndida su cabello ahora blanco no le quitaba una pizca de elegancia─ Tendré que ponerme un poco seria, veamos que tan resistente es la famosa técnica de la tribu Malagap.
Luego de las palabras de Sina, ella sacó de su pendiente en forma de perla unas tekagis negras, estaban pulcramente afiladas, las puntas tenía una forma cuadriculada algo fuera de lo común. Un brillo rojo cubrió el arma haciéndolas parecer aún más amenazadoras.
─Bien, ¿donde estábamos? ah sí……jugando con mi presa.
(…)
Serena Iba a toda velocidad por los callejones de los viejos edificios, lo decía de esa manera porque por los tejados se veía demasiada expuesta, sentía algo de cansancio, a parte estaba un poco incomoda por carga a alguien de su sexo opuesto, varias veces se detuvo a mirar el rostro de Zamná «Tiene la cara de un ángel, ¿Como alguien así puede ser tan irritante» pensó ella, de pronto un proyectil rozó su mejilla y cortó el brazo de Zamná, este se quejo aun estando inconsciente.
Sentir el Ork alrededor era algo básico que cualquier Draconiano debería poder hacer, con un poco mas de practica tambien se podia sentir el Ork proveniente de otro individuo, ya fuera bestia, planta o Draconiano, Serena tenía muy buenas habilidades sensitivas, lo que la llevaba a la conclusión que los dos seres que la estaban siguiendo no eran simples peones.
Otro proyectil fue lanzado pero con más fuerza, de este salieron varios perdigones de piedra que hicieron que Serena se moviera de manera errática, los perpetradores se encontraban en los techos lejos de la vista de Serena, por lo que le era difícil esquivar, esta vez dos disparos fueron lanzados, los trozos de piedra golpearon las rodillas de Serena que arqueo su cuerpo en un intento por no caer al suelo pero el peso de Zamná ayudó a que perdiera la fuerza en los brazos, el cuerpo inconsciente giro hasta parar cerca de unas cajas viejas, no hubo queja de Zamná que aún seguía sin despertar.
De pronto dos encapuchados aparecieron uno al frente y otro detrás.
─Y la historia se repite─ dijo Serena afligida.
Uno de los encapuchados se inclinó para levantar a Zamná─¡Espera!─Grito Serena─Tengo Grot ahorrado, puedo entregarlo si nos dejan escapar.
El encapuchado hizo caso omiso de lo que dijo Serena, este sin ningún reparo recogió el cuerpo de Zamná y lo puso en su hombro, al otro extremo el otro individuo se acercaba a grandes zancadas, se paró justo detrás de Serena─¡Camina!─Ordenó el.
Serena activo Garra Golem, era una técnica transmitida por generaciones a los jóvenes de la tribu Malagap, a diferencia de la Garra dragón, esta permite endurecer las manos, aumentando su volumen a más del triple del tamaño de su mano.
Serena giró violentamente, ahora con puños enormes lanzó un golpe cruzado, un sonido de impacto se escuchó, el individuo no se movió ni un milímetro, el golpe de Serena fue detenido con una mano.
─Camina, no volveré a pedirlo─Dijo el desconocido con voz amenazante.
Poco o nada le duro el momento de angustia a Serena, de los tejados aparecieron dos individuos más, sin perder el tiempo arrojaron ataques a distancia, el único que estuvo exento de estos ataques era el que cargaba con Zamná, Serena al ver que que su enemigo está siendo asediado por un aluvión de proyectiles salió en dirección de quien sostenía a Zamná, sin importar la acción de su oponente Serena lanzó una tacleada, con la impresión del momento el encapuchado no pudo esquivar, el golpe en pecho empujó el cuerpo de este junto con Zamná al suelo, esta vez hubo una pequeña queja de parte de Zamná, más bien un gruñido.
─Lo siento─ dijo Serena en respuesta a su queja.
El encapuchado se levantó ágilmente del suelo, tenía claras intenciones de atacar a Serena, sus ansias fueron detenidas cuando otro Draconiano apareció frente a el, infló sus pulmones y lanzo una rafaga de aire sostenia, esto abligo al encapuchado a cubrirse, aun asi la rafaga era bastante fuerte, poco a poco lo hacía retroceder , hasta que no pudo más y fue despedido hacia atrás chocando con una pared, con tal fuerza que dejo un pequeño cráter en el.
─Iron encargate tu de aquel, dejame esté a mi─ Braulio tenía una mirada fugaz llena de determinación.
(…)
La batalla entre Sina y Unfes había levantado el interés de los alrededores,se escuchaban voces y enunciados─¿Que está sucediendo?, ¿llamen a los guardias? , ¡hay una pelea por ahi!─ Sina estaba un poco irritada al contrario de Unfes.
─Jajaja, al parecer no podras jugar por más tiempo, dentro de poco esto se llenara de guardias, no tendras ningun escape.
─No me digas, ¿te olvidaste que se utilizar el viento oculto?
─Claro que lo se, es por eso que te tengo una sorpresa─ Unfes dio una salto, activo su piel rocosa y adicionar garra Golem, bajo en picada como si fue un meteoro, el golpe traspaso el tejado de la casa junto con Unfes, lo que siguió fue una explosión de arena desde dentro de la casa, la estructura fue totalmente destruida, en parte ayudado por trampas explosivas que Sina había puestos, Sina se hizo invisible y se movió para evitar el devastador golpe, desafortunadamente no pudo librarse de la lluvia de arena, la mayoría de su cuerpo quedó cubierta de esta.
De entre los escombros, Unfes estaba emergiendo, su piel aun de color amarillo pálido, no tenía ni un solo rasguño, aunque su ropa parecía que había pasado por una trituradora, esto dejaba ver su muy formado cuerpo.
─Disculpa mi rudeza pero la próxima vez no te perderé de vista.
Sina analizo lo que quería decir Unfes, entonces comprendió enseguida, intentó retirarse la arena del cuerpo, fue en vano, la tenía pegada fuertemente a la piel.
─¿Qué es esto?─perguntei intrigada.
─Nada importante, es solo algo para no perderte de vista─ dijo Unfes con una sonrisa.
Los problemas no hacían más que empezar, sonidos de pasos y murmullos se aproximaban a su ubicación, a los lejos lámparas y antorchas se alzaban contra las oscuridad de la noche.