Tu NovelasLigera
  • Inicio
  • Login
  • Biblioteca
    • Mujer como protagonista
  • Novelas Originales
  • Subir capitulos
    • Editar Capitulos
  • Mi panel
    • Marcadores
    • Subir Novela
    • Como subir novela
    • Panel y Crear Novela
    • Mis Novelas Guardadas
    • Editar Perfil
    • Logout
Buscar
  • Inicio
  • Login
  • Registrar Cuenta
  • Mis Marcadores
  • Biblioteca
  • Salir
Prev
Next

EN OTRO MUNDO - Capítulo 49 – Un pequeño extraño III

  1. Home
  2. Novelas
  3. EN OTRO MUNDO
  4. Capítulo 49 – Un pequeño extraño III
Prev
Next

Losé lo sabía, Barton solo tenía un deseo ferviente de protegerme y que lograra escapar de este lugar, pero como yo lo veía no podía convertirme en una asesina de personas inocentes solo para mi propio beneficio, y aunque quería sobrevivir para poder regresar a casa no podía, no de esta forma, me negaba hacerme de la vista gorda como si no pasara nada.

¿Qué era lo que había estado haciendo Barton?, lo desconocía pero no había venido a verme al día siguiente. Solo había podido salir a las clases de Monic pues él había dejado a mis doncellas vigilándome para que no pudiera salir a algún otro sitio y estas le obedecieron sin replicar, aparentemente ya se había ganado la confianza de esas dos pues me vigilaban con mucha más firmeza. Él realmente no quería que me involucrara e hiciera algo que a su parecer sería tonto.

Mirando a mis doncellas vigilar todo movimiento que hacía recordé la desesperación en la mirada de Barton cuando se marchó, estaba verdaderamente enojada conmigo misma, había sido demasiado egoísta y no considere bien mi situación y los sentimientos de Barton, creí que podía ayudar a ese niño pero todavía seguía siendo una tonta que ni siquiera se podía salvar a sí misma, entendí que tenía que disculparme con él aunque en mí interior aun quisiera salvar a ese pobre niño Barton de alguna manera tenía razón.

 

….  ⊰❖⊱ ….

 

Me sorprendí cuando mi señorita encontró a ese niño y aún más me sorprendió su deseo de salvarlo aun sin conocer su origen puesto que ese niño no parecía ser hijo de algún empleado de este lugar.

Tal vez solo fue un capricho como cuando un padre cumple los deseos de su amada hija, si bien era riesgoso salvar a ese mocoso no representaba un gran peligro para mí, solo estaba tratando de hacerle entender que no siempre podría salvar a todos y que si considero a alguien como un estorbo para protegerla no daré vuelta atrás, solo por esta vez…me decía a mí mismo.

Me aproximé a mi habitación y saque una pequeña caja que tenía resguardada con un conjuro, dentro tenía una gema de color sangre, era una gema de bixbita.

No podía creer que usaría esta gema que me había costado tanto obtener en este niño ya que la había estado guardado para aumentar mi propio poder que aunque no era seguro si funcionaria en mí era un plan de repuesto. Solo no podía dejar que ella volviera a mirarme de esa manera, aunque era demasiado cruel dejar morir a ese pequeño sabía que habría más momentos como este en el futuro pero solo por esta vez cumpliría su deseo, aunque no quería que sucediera pronto tendría que acostumbrarse a ver morir a las personas que la rodeaban pero no por ahora. Era como si quisiera que fuera más fuerte y a la vez encerrarla en una jaula para que no sufriera ningún daño, era complicado, ella era como su madre, demasiado compasiva.

Me dirigí hacia donde se encontraba el jovencito, su cuerpo jadeaba de dolor por el veneno, no podía creer como ese niño había podido sobrevivir así durante tanto tiempo, dude un poco en darle la gema, no porque la quisiera de regreso para mí pues ya me había resignado a dársela, sino porque había una mínima posibilidad de que se curará siendo más fácil que muriera en el proceso por su débil estado. Creo que también me fue más sencillo dársela a él porque en el fondo había tenido miedo de usarla en mí mismo por los pocos casos de éxito a comparación de los malos ya que esta gema para mí solo era un último recurso que podía usar.

— Perdón niño por usarte como un conejillo de indias, ni siquiera sé si esto pueda funcionar ya que ni siquiera puedo sentir que por lo menos tengas suficiente fuerza mental para resistir y hacer esto así es mucho más riesgoso. Pero créeme que esta es la única alternativa de que si funciona te cures definitivamente.

Me prepare para triturar la gema del tamaño de una pequeña roca que ni siquiera cabía en la palma de mi mano, todo lo que quedaba era disolver el intenso polvillo rojo en un poco de agua y dárselo a beber. Poco a poco le di a tomar la gema no sin antes amarrarlo fuertemente a las esquinas de la cama y rápidamente lo amordace poniéndole un trapo en la boca para que no se lastimara, solo quedaba esperar mientras observaba como se retorcía bruscamente su pequeño cuerpo recostado sobre la cama haciendo que esta temblara intensamente.

Pasaron algunos minutos y al fin dejo de moverse pero su cuerpo poco a poco se fue enfriando y se tornó más pálido que antes, me puse un poco nervioso y me acerque a tomarle el pulso pero al parecer ya no quedaba más que hacer, el pobre chico había muerto.   

 

Prev
Next

Comments for chapter "Capítulo 49 – Un pequeño extraño III "

COMENTARIOS

  • DMCA
  • Politica de privacidad
  • Terminos de Servicio y Politica de privacidad
  • Login

© 2026 Tunovela All rights reserved