Tu NovelasLigera
  • Inicio
  • Login
  • Biblioteca
    • Mujer como protagonista
  • Novelas Originales
  • Subir capitulos
    • Editar Capitulos
  • Mi panel
    • Marcadores
    • Subir Novela
    • Como subir novela
    • Panel y Crear Novela
    • Mis Novelas Guardadas
    • Editar Perfil
    • Logout
Buscar
  • Inicio
  • Login
  • Registrar Cuenta
  • Mis Marcadores
  • Biblioteca
  • Salir
Prev
Next

EN OTRO MUNDO - Capítulo 67 – Adam

  1. Home
  2. Novelas
  3. EN OTRO MUNDO
  4. Capítulo 67 – Adam
Prev
Next

— Pía tengo mucha hambre, mira mi piel, ahora está tan pegada a mis costillas que es doloroso —hablaba un pequeño niño mientras se alzaba su rota camiseta—. ¿Por qué mamá se fue?, extraño la sopa de mamá Pía.

— Losé, losé pero ¿no podrías aguantar un poco más, solo hasta que padre llegue? —le suplicaba una joven niña tratando de calmar al pequeño.

— ¡No, no puedo siento que voy a morir de hambre hermana!

Un momento más tarde se escuchó un fuerte estruendo, alguien había abierto bruscamente la puerta.

— Padre es bueno que hayas regresado, ¿de casualidad has traído algo de comer? —le preguntaba torpemente la joven niña al hombre que acaba de entrar.

—  Ja, ¿algo de comer? si así fuera prefiero alimentarme yo, así que “cállense malditos mocosos o les daré una buena paliza” —gritaba bastante enojado un viejo señor demasiado ebrio como para poder mantenerse de pie para después caerse y quedarse profundamente dormido.

Los pequeños niños rápidamente se aproximaron al hombre y entre los dos con mucho esfuerzo lo recostaron sobre la única cama que había en toda la habitación posteriormente se sentaron en el piso y guardaron silencio.

— ¡Hey Pía, Pía! —de pronto susurró una niñita que se podía ver asomada por una de las pequeñas ventanas de la vieja choza.

—  “¡Maxin!” ¿qué haces ahí? —exclamaba sorprendida la joven niña que la miraba desde adentro.

— Pía vamos a pedir comida, aun no es muy tarde y no creo que nos atrapen los guardias, no he visto a muchos alrededor, deben estar comiendo y si nos ven simplemente correremos ¿sí? —seguía susurrando la pequeña niña que se asomaba por la ventana.

— No, no puedo Maxin, si mi padre lo descubre estaré en serios problemas — le hablaba la joven niña mientras se acercaba tontamente a la ventana y momento seguido se escuchó el inesperado sonido de un estómago gruñir intensamente.

Las dos voltearon instantáneamente a mirar al pequeño que se encontraba tocándose delicadamente el abdomen.

— “Ves, mira tú hermanito tiene hambre y estoy segura de que tú también”, ¿cuánto tiempo más planeas esperar a que tu padre los alimente eh? —le reprochaba la pequeña niña de la ventana.

Silencio.

— Está bien espera un segundo —le respondía bastante insegura la joven niña a Maxin—. Adam quédate aquí iré a conseguir unos deliciosos panecillos para llenar ese pequeño estomago tuyo —apuntaba con su dedo tocando la pequeña barriga de su pequeño hermano provocándole algunas cosquillas—. Con eso ¿estarás feliz?.

— ¡Sí muy feliz!, hace días que no comemos, ¿puedo ir yo también?, quiero ayudarte hermana.

— No Adam, alguien debe quedarse para avivar el fuego para padre, si no, los dos recibiremos una golpiza, así que no hagas ningún ruido mientras no estoy ¿de acuerdo?, llegaré antes de que se despierte y se marche a beber.

El pequeño niño solo asintió, tenía demasiada hambre como para negarse.

— Buen niño, mi buen hermanito —la niña acaricio su cabeza y beso delicadamente su pequeña mejilla.

— Muy bien Pía, andando es tu primera vez yendo a pedir comida así que mantente conmigo ¿ok? —le hablaba decidida Maxin.

— Por supuesto —comentaba Pía mientras se marchaban juntas.

….  ⊰❖⊱ ….

Ya estaba oscureciendo, casi era tiempo de que despertara mi padre y Pía aun no regresaba, estaba asustado, no quería estar solo con él despierto.

Admiraba a mi hermosa hermana por ser tan valiente y no tenerle miedo pero simplemente yo no podía quedarme ahí, así que salí a buscarla.

Las calles marginales donde vivíamos siempre estaban muy solitarias y al anochecer casi no había guardias pero bueno no era como si importáramos aunque tenían que mantenernos en control de alguna forma como decía Pía.

Mientras caminaba sentía que mis pies se caían, el congelado piso y las piedras se encajaban en las plantas de mis pies descalzos provocando un intenso dolor, mi cara también se comenzaba a congelar por el frío viento.

Deambule mucho tiempo y no las hallaba por ningún lado pero cuando miré hacía el frente noté a Maxin la amiga de mi hermana que pasaba corriendo apresuradamente al lado mío, se veía bastante asustada. Sentí que algo no andaba bien puesto que estaba demasiado cerca de la entrada del bosque oscuro y ellas no se separarían, Maxin no dejaría sola a mi hermana.

Alcé la mirada y a lo lejos pude observar a Pía estaba sola hablando con un hombre y él no parecía ser un guardia ni alguien de los alrededores pues se veía como alguien noble. Así que trate de acercarme hacia ella pero un momento después ese hombre la tomo de su mano y la arrastro abruptamente con él.

Era muy pequeño solo tenía seis años, era débil y miedoso, quería alcanzarla pero mis cortas manos no la podían alcanzar. Corrí hacia ella, pero eran demasiado rápidos y aquel hombre despreocupadamente la había arrastrado dentro del bosque oscuro, me detuve instantáneamente, temía entrar, era un lugar demasiado terrorífico y apagado, yo no era valiente como lo era mi hermana.

Pero cuando comencé a escuchar los gritos de Pía pidiendo desesperadamente ayuda no lo pensé más y me adentre sin pensarlo dos veces, aunque aún seguía estando asustado de ese lugar.

Ya estaba a punto de llegar hacia a ella así que cuando iba llamarla para que supiera que yo me encontraba ahí y que no estaba sola…

“¡Crunch!”.

— “¡Pí…!” —alguien había tapado mi boca sin poder emitir algún sonido, era Maxin.

Mientras tanto aquel  hombre seguía retorciendo brutalmente el pequeño y frágil cuello de Pía. Quería gritar con todas mis fuerzas, lágrimas corrían como torrentes por mis mejillas y Maxin solo se encontraba al lado mío observando y sujetándome fuertemente con su pequeño cuerpo, simplemente me limitaba a morder su mano para que me soltara pero ella lo soporto todo.

Era demasiado oscuro y solo la tenue luz de la luna iluminaba un poco alrededor.

— Asquerosa vagabunda, pero me serás de utilidad —decía aquel sujeto mientras la recostaba sobre el sucio suelo.

Tuve que soportar mirar también como ese hombre quemaba desfigurando el bonito rostro de mi bella hermana, ese rostro que me mostraba calidez, sentí que jamás lo volvería a mirar.

— Debo darme prisa antes que las bestias huelan el olor de esta apestosa  —la tomaba en sus brazos con repudio.

Solo cuando aquel hombre desapareció en la densa oscuridad junto a mi hermana, en ese mismo instante Maxin soltó su agarre y pude gritar con todas mis fuerzas hasta quedar sin aliento.

 

— Oye hermano, no importa si madre se fue y padre cambio, tú y yo estaremos siempre juntos…

Prev
Next

Comments for chapter "Capítulo 67 – Adam"

COMENTARIOS

  • DMCA
  • Politica de privacidad
  • Terminos de Servicio y Politica de privacidad
  • Login

© 2026 Tunovela All rights reserved