Norte oscuro - Capitulo 46 : Que empiece la masacre.
¡Clank! ¡Clank!
Con grandes sonidos de choque y poderosos vendavales, Klaus y Legión intercambiaron golpes una y otra vez mientras el mundo a su alrededor se caía en pedazos. Aun en medio de las llamas, ambos peleaban sin considerar nada más.
Levantando su espada, Klaus ataco al demonio con un poder implacable. Mientras que el demonio respondió de la misma manera, dando lugar a otro choque explosivo, hasta el punto en que los huesos de sus cuerpos empezaban a temblar.
Sin tiempo de descansar, otro choque de armas tuvo lugar. Pero esta vez, Legión solo desvió el curso de la espada antes de retirarse con su hacha. Al momento siguiente, sembró una patada en el estómago de Klaus que lo mando a volar.
Aturdido, Klaus choco contra un auto, aplastándolo. Apretando los dientes, Klaus levanto su mano justo a tiempo para atrapar el hacha del demonio. Quien no contento con eso, Levanto su otra mano y le destrozo la cara a golpes varias veces.
Sintiendo el ardor que quemaba su rostro, Klaus se cabreo por completo. Tomo su espada con la izquierda y realizo un corte diagonal. Notando el inminente peligro, el demonio retrocede para evitar el ataque. Pero antes de que pudiera reaccionar, Klaus cargo hacia el a una velocidad inevitable.
Al ver la espada que apuñalaba hacia él, Legión uso su hacha para bloquear el ataque de Klaus. Aunque logro evitar el golpe mortal, no pudo esquivar la patada de Klaus. Quien con toda su fuerza, derrumbo la pierna del demonio hasta dejarlo arrodillado.
Entonces, levanto la mano que sostenía la espada y le propino un fuerte puñetazo en la cara, haciéndole perder el equilibrio. Y sin ganas de detenerse, Klaus barrió con su espada, amenazando con decapitarlo.
Sintiendo la inminente amenaza, Legión usó una táctica casi imposible para alguien de su tamaño. Con un barrido de su pierna, Klaus perdió el equilibrio y estuvo a punto de caer al suelo.
Pero en ese instante, sucedió algo mucho peor…
«¡Aarg!´´ Sintiendo un dolor penetrante que comenzó con una leve punzada, hasta convertirse en algo que desgarraba sus órganos y se habría paso atreves de su cuerpo, Klaus gruño de dolor. Incrédulo, Klaus miro hacia abajo, solo para ver una lanza sobresaliendo de su estómago.
Entonces, Klaus también noto que…estaba suspendido en el aire…
«¡¡¡GROOOAAAAA!!!´´ Con un rugido rebosante de ira, Legión elevo el hacha sobre Klaus, y la derribo sobre su hombro. Con el sonido crujiente de los huesos que se separan, el hacha profundizo desde el hombro, hasta el comienzo del abdomen.
De no ser porque Klaus ya no podía ser considerado humano, habría sido directamente dividido en dos…
No contento con un solo golpe, el demonio levanto su hacha, y la dejo caer nuevamente. Tratando de resistir de alguna manera, Klaus levanta su mano para cubrirse. Pero el hacha no perdono un fragmento de su cuerpo. Casi dividiendo su mano, el hacha encontró su camino a la cabeza de Klaus, y en un instante, su cabeza fue casi dividida por la mitad.
En ese momento, los ojos de Klaus temblaron por un momento, cuando perdió toda la fuerza, su mirada cayo hacia abajo, con ojos totalmente muertos…
Carentes de vida, Carentes de luz…
Entonces, llego la oscuridad…
Klaus no lo entendía, por que la oscuridad siempre lo envolvía cada vez, por qué no podía librarse de ella. Pero eso ya carecía de importancia, ahora solo le quedaba una cosa por hacer, Morir.
Pero, ¿Que es la muerte?
–¡¿QUE ES LA MUERTE?!– Al mismo tiempo que Klaus se hizo esa pregunta, escucho una voz preguntándole a él.
–Es, el final de la vida, supongo– Murmuro Klaus entre dientes.
–¡¿QUIEN ES LA MUERTE?!– Pregunto la voz una vez más.
Ante esta pregunta, Klaus se sintió profundamente confundido. ¿Acaso la muerte es una persona? y si lo es, ¿Cómo voy a saber quién es? Como estas preguntas aparecieron en la mente de Klaus, un fuerte y agudo dolor atravesó su alma, amenazando con destrozar su conciencia.
¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?
–Vasta–
¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?
–Por favor, para–
¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?¿quién es la muerte?
–¡¡¡DIJE…QUE VASTA!!!–
Al final, la mente de Klaus se quebró por completo. Deseaba con todas sus fuerzas hundirse en la oscuridad, pero esa voz era como un trueno resonante que hacia vibrar cada fragmento de su ser.
Pasaron horas enteras, y poco a poco, esa pregunta ocupo toda su razón. Todo lo demás carecía de importancia
. . .
Entonces, el nuevo enemigo que había salido de la nada barrio su lanza, y el cuerpo cercenado de Klaus fue tirado a un lado como un perro muerto. Mirándolo bien, se trataba de un demonio azul oscuro notablemente más grande que los normales, pero más delgado que el imponente Demonio escarlata.
Mirando la apariencia deteriorada del demonio rojo, El demonio azul se burló. –Quien hubiera pensado que te encontraría en una situación como esta. Ese niño te dio una paliza–
–Cierra la boca, tu no lo hubieras hecho mejor– Aun enojado, el legión rojo miro con desagrado al otro Legión.
Sin tratar de discutir, el Legión azul miro hacia la ciudad en guerra y dijo lentamente. –Los humanos han dado más resistencia de lo que pensamos. Muchos demonios han caído bajo sus armas, si esto sigue así, perderemos a la mitad antes de tomar la ciudad–
–¿Ya has visto a esos extraños soldados?– Con un rostro serio, Legión rojo dijo. –Bado fue asesinado por ellos en una emboscada, el solo había ascendido hace poco, pero aún era una Legión, que muriera con tal facilidad–
–Eso no importa ya que sabemos que están aquí– Deteniéndolo, Legión azul se dio la vuelta, y unas alas de murciélago negras aparecieron en su espalda. –Solo necesitamos usar algunos demonios menores como señuelo, y saldrán de su madriguera–
Estando de acuerdo con él, Legión rojo también se preparó para irse del lugar.
Pero ni bien había dado un paso antes de detenerse en seco. Con un escalofrió en su espalda, el Legión carmesí se dio la vuelta, solo para ver la criatura más aterradora que allá visto en toda su vida.
Era como un espectro cubierto de tinieblas, como la noche más oscura. Ojos azules fantasmales capaces de congelar el alma, y un aura de oscuridad que penetraba hasta los huesos.
–Es tan simple, antes no lo entendía, pero ahora, tal vez– Una voz clara y calmada salió de la boca del espectro, y la espada en forma de cruz voló hacia él. Cuando fue sostenida en sus manos, su hermoso cuerpo plateado fue cubierto por un manto de oscuridad, manchándose, hasta volverse negra.
Entonces, otra oración fría salió de su boca. –Yo soy la muerte–
«¡Silbido!´´ Antes de que Legión pudiera reaccionar, la figura de Klaus desapareció de su vista.
¡¡AAARGG!!
Escuchando un gruñido bajo, Legión se volteo sobresaltado. Solo para ver a la Legión azul con sus alas cortadas, al momento siguiente, fue decapitado.
Viendo esto, el miedo apareció por primera vez en los ojos de la Legión carmesí…
Este tipo era…simplemente…el verdadero demonio…
Sintiendo el aliento de la muerte en su oído, el Legión carmesí levanto su hacha, justo a tiempo para recibir el golpe de Klaus. Gracias a su rápida reacción, la puñalada de Klaus perdió su objetivo, logrando solo un pequeño corte en el hombro.
Pero a Klaus parecía no importarle, ya que enfundo su espada y se dio la vuelta…
Atónito, el demonio miro a Klaus con recelo. Quería atacar, pero simplemente no tenía confianza en esta batalla. Al final quiso preguntarle a Klaus por que se iba, pero cuando abrió la boca, su voz no salió. Entonces sintiendo un leve cosquilleo en el hombro.
El demonio pudo ver como de su hombro, una sustancia negra fluía de su herida hasta sus venas, formando líneas negras en su cuerpo. Cuando esas líneas avanzaron hasta su corazón, Legión se derrumbó, inerte.
Mirando hacia el cielo nocturno, una mirada confusa permanecía en el rostro de Klaus. Las voces que lo atormentaban momentos antes habían desaparecido del todo, es como si solo hubieran venido por esa pregunta. De cuya respuesta ya sabía, pero que, por alguna razón, no quería ver.
En este momento, en la mente de Klaus, todo pensamiento innecesario fue expulsado. Se fue el dolor, la amargura, la felicidad, la tristeza, el odio, la excitación, la malicia, la bondad. Dentro de su alma, solo quedaba un inmenso, y a la vez puro…deseo de matar.
Entonces, Klaus abrió sus alas y desapareció en medio de la noche.
. . . . . . . . . . . . . .
–¡Corre, rápido, vamos a la tienda!– En medio de la calle, una joven pareja corría desesperadamente para escapar de los demonios. Todo era un caos, las personas morían a su alrededor, y los demonios campaban a sus anchas. Tampoco podían confiar en la policía. Solo podían estar por su cuenta.
Evadiendo un auto a toda velocidad, la pareja se acercó a una tienda. Y mientras el novio rompía el candado, la chica temblaba a un lado. Pero al ver lo que venía hacia ella el terror lleno sus ojos.
Un demonio volaba hacia ellos…
El novio dejo lo que estaba haciendo y se puso frente a la chica. Si el demonio se acercaba, no dudaría en atacar. La chica se escondió tras su novio temblando de miedo, mientras que un policía a un lado se escondió al ver al demonio.
«No me jodan, a mí no me pagan para esto´´
«¡Corte!´´ Pero entonces, el demonio se partió por la mitad. Y ante el atónito grupo de personas, otros demonios en la misma calle fueron iguales. Las personas solo podían ver una sombra negra con alas, que acababa con todo lo que tenía por delante.
Cuando todos los demonios murieron, la sombra desapareció en el aire.
Y todos se quedaron paralizados…
. . . . . . . . . . . .
¡BAM! ¡BAM! ¡BAM!
–¡Oh Dios! ¿Vamos a morir aquí?–
–Hagan algo, ¿no son soldados?–
En un centro comercial de la ciudad de Nueva York, un grupo de sobrevivientes se había atrincherado junto con algunos soldados. Al principio todo estaba bien, los demonios no parecían tener interés en este lugar, por lo que el miedo que sentían se fue disipando poco a poco.
Al menos…hasta que llegaron los humanos…
Los sobrevivientes llegaron en grandes grupos queriendo refugiarse con ellos. Los de adentro les negaron la entrada afirmando que estaban al límite de capacidad. Pero eso no disuadió a los desesperados sobrevivientes, en su lugar, la histeria se volvió colectiva y todos juntos destrozaron la puerta del centro comercial.
Al final, los demonios terminaron por notar este lugar.
Los soldados se defendieron contra los pocos que llegaban, pero más y más demonios llegaban. Hasta llegar al punto en el que se encontraban en este momento.
Completamente rodeados…
Las balas salían de los hocicos de las armas eh impactaban los cuerpos de los demonios, pero los demonios eran más feroces cada vez. Al final llego a un punto en que no podían continuar manteniendo el perímetro. Los demonios se contaban en docenas y el poder de batalla era abrumador. Al final, el Mayor solo pudo gritar con todas sus fuerzas. –¡¡RETIRADA!!–
Los soldados eran rápidos, pero no había forma de compararse con los demonios. En poco tiempo, los demonios los alcanzaron, y el aliento de la muerte se asentó sobre sus cuellos. Fue en ese momento cuando, desde el cielo, Una figura oscura cayo con un sonido atronador.
Separando ambos bandos, los demonios al frente, y los humanos atrás. Aquel espectro se deslizo hacia los demonios a una velocidad espantosa. En un instante, un demonio mayor fue decapitado por él, y otros dos demonios a su lado fueron cortados a la mitad de un solo golpe.
Al mirar esos fríos ojos azules centelleantes, los demonios dudaron, pero al final cargaron todos hacia Klaus. Entonces, una carnicería sangrienta se llevó a cabo.
Mientras Klaus se deslizaba entre las filas de enemigos y acababa con todo a su paso, los sobrevivientes que antes huían se detuvieron a observarlo atónitos. Incluso los soldados que antes disparaban se detuvieron, limitándose a observar. Nunca habían visto algo como esto, era como una maquina cortadora de carne que avanzaba entre los enemigos.
En poco tiempo, la matanza acabo, y Klaus partió silenciosamente.
Mirando al cielo nocturno donde Klaus había desaparecido, un niño miro con ojos brillantes y pregunto. –¿Es un ángel?–
–No– Contesto su padre. –Es un demonio–
. . . . . . . . . . . . . . . .
Luego de salir del centro comercial, Klaus sobrevoló la ciudad en su totalidad. Demonio que veía demonio que mataba, y así, poco a poco. La ciudad infestada de muerte se fue manchando de la sangre del maligno, y la sangre de los inocentes se mesclaba con ella.
Sin detenerse por un instante, Klaus siguió como si estuviera en un trance. Tampoco había notado el shock que sufrían los seres divinos que observaban a lo lejos.
. . .
Sobre el edificio más alto de la ciudad, El ángel Azrael observo la cacería implacable de Klaus, y una ligera sonrisa apareció en su rostro…cuando dijo.
–Finalmente, el cuerpo imperecedero–