The Loud House: New Lincoln - V1C58 - Sentimientos encontrados
Capítulo 58 – Sentimientos encontrados
Lincoln no quería separarse de Lynn ahora mismo.
Era algo complicado de explicar pero no del todo imposible el sentimiento que estaba sintiendo por ella. Era raro pero no del todo. Era bueno pero no del todo. Era malo pero no del todo. Al final, ¿qué podía creer del sentimiento este? No tenía idea alguna.
Se separó de Lynn luego de estar un rato besándose. Lo hizo porque aparte de buscar algo de aire, también seguía con alguna confusión en su cabeza. Su cabeza empezaba a dar enormes vueltas que tuvo que tomarse la cabeza y sentarse en la otra parte de la cama.
“¿Te sientes bien Lincoln?” Ella se acercó gateando un poco mientras miraba a Lincoln tomarse la cabeza. La forma en la que se mostraba ahora frente a su hermano era diferente. Toda el aura agresiva y llena de energía que tenía ahora era suave y tranquila. Puso una mano en su pierna mientras seguía en su pose de perro.
“Pensar mucho duele, algo que nunca vas a poder experimentar” Pensando en que le iba a golpear por decirle eso, al contrario de toda expectativa, se rió de lo que dijo. Sorprendido, pensaba que no le iba a decir o hacer algo. “¿No te molesta lo que dije?”
“Para nada…” Le dio una enorme sonrisa, fue tan hermosa que Lincoln quedó conmovido. Eso fue hasta que sintió un fuerte golpe en su estómago que hizo que se cayera de la cama mientras se tomaba el lugar donde recibió el fuerte golpe. “Para nada voy a dejar que me digas eso querido hermanito” Se echó a reír mientras él se estaba tomando su estómago. “¿Duele?”
“Dime que hay un cesto en mi cuarto” Lynn miró todo el cuarto y no había cesto alguno. “Creo que quiero vomitar… Espera, no era vómito al final… Espera, espera, espera…” Tirado en el suelo, Lincoln quería vomitar pero no era eso que sentía que quería salir, fue un gas, uno enorme y tan fuerte que hizo que Lynn terminara con el cabello tirado hacia atrás. “…Ah, eso fue genial”
“Wow…” Lynn quedó impresionada. Casi le vuela el cabello por el gas que acababa de soltar, haciendo que su cabello quedara totalmente tirado hacia atrás. “¿Todavía vives luego de soltar eso?” Asintió.
“¿Me ayudas a levantarme por favor? Creo que no puedo moverme luego de eso” Lynn se mostraba sorprendida por el gas soltado pero, se sentía bastante avergonzado. Aparte, casi que no se podía mover. Fue como una bomba. Ella le tomó de las piernas y lo puso de nuevo en la cama. “Gracias por la ayuda” El dolor de estómago se estaba pasando y podía moverse un poco.
Pero no podía moverse mucho porque Lynn se sentó encima de él mientras pegaba su cuerpo al de él. Su aroma así como su respiración la podía sentir lo cual lo que hacía ahora era hacerle sentir mareado por un momento. Es más, estaba sintiendo como su cuerpo se estaba calentando de a poco. Lo mismo estaba ocurriendo con Lynn que estaba sintiendo lo mismo que Lincoln, sólo que su sentimiento por él era mucho más fuerte y venía aguantándolo desde hace un largo rato porque, por más agresiva que pudiera ser, debía respetar su decisión. Ahora que él dijo que empezaba a gustar de ella, entonces no tendría que aguantar mucho.
“Lincoln… ¿puedo…?” Puso su pulgar en su labio mientras lo estaba acariciando. Por esta vez, ella actuaba muy calmada a lo que Lincoln no pudo decir mucho y simplemente, dejó que haga lo que quiera. Estaba sintiendo realmente que sus sentimientos con los de ella estaban por alguna razón, conectados.
“¡Lincoln! ¿Estás despierto?” Pero la voz de Lana hizo que Lynn detuviera sus labios a unos pocos centímetros de los labios de Lincoln. Ambos tenían una mirada perdida en el otro y cuando escucharon la voz, notaron que estaban siendo interrumpidos y suspiraron pesadamente mientras notaron lo cerca que cada uno estaba del otro, separándose al instante y teniendo un tenue color rojo en sus rostros. “¡Lincoln! ¡Despierta que necesito tu ayuda!” La voz y la puerta sonaban más fuerte.
“Sal después de mí y…” Se vistió rápidamente frente a ella, ignorando si estaba casi desnudo frente a ella o no, para luego mirarla. “…otro día seguiremos esto” Algo avergonzado, salió de su cuarto primero mientras iba con Lana para ayudarla en lo que necesitaba.
Lynn, por otro lado, asintió y sonreía. Al fin Lincoln de alguna manera, parecía corresponder sus sentimientos.
———
“¿Para qué me necesitas Lana?” Lincoln fue arrastrado a la habitación de ella y de Lola que, luego de traerlo, ambas se pararon una a lado de la otra y miraron con una enorme sonrisa. No pudo adivinar la razón pero, debía ser algo que lo involucraba a los tres.
“Lincoln… ¿alguna vez dije lo bien que te vez?” Al decir eso Lola, de alguna manera pudo darse cuenta ahora de lo que estaba pasando. Se inclinó ante ambas que lo miraban todavía con una enorme sonrisa.
“¿Qué hicieron esta vez?” Ambas se miraron con algo de duda al escuchar que su hermano estaba diciendo que algo hicieron.
“Bueno… Digamos que queríamos saber algo…” Lana se tomaba el codo un momento, algo nerviosa de lo que iba a decirle pero, al final, miró a Lincoln y dijo, “¿Quién es tu favorita de las dos?”
“Tú” Respondió Lincoln casi sin dudarlo.
“Oh bueno Lana, es una lástima que no seas la favorita pero, anímate…. Espera, ¿ella es la favorita?” Lola creyendo que había dicho que era ella, al escuchar bien que dijo que era Lana la favorita, miró incrédula a su hermano mayor que lo tomó de la sudadera y lo atrajo hasta su cara mirándole con mucho odio. “¿Acaso dijiste que no soy tu favorita?”
“Ya lo escuchaste hablar hermana. Él sabe reconocer lo que es bueno” Lana apartó a Lola de Lincoln a lo que ella se subió encima de él, quedando de nuevo y como siempre arriba de su cabeza mientras tiraba de su cabello que, ahora que lo notaba, era un poco más largo de lo habitual. “¿Tienes el cabello largo Lincoln? Te queda bien”
“¡No es justo que ella sea tu favorita!” Lola seguía quejándose mientras Lana le sacaba la lengua burlándose de ella a lo que Lincoln la bajo de su cabeza y se arrodilló frente a Lola tomándola de la mano. “¿Qué haces?”
“… ¿Te gustaría hacer que mi cabello brille como el tuyo? Si lo haces, serás mi favorita de ahora en más…” Lola escuchó esto y vio que tenía el cabello un poco largo y atado de una manera algo desprolija a lo que, gritando de emoción, sentó a Lincoln en una silla mientras traía miles de cosas para ponerlo más bello.
“¡Espera! ¿Tan rápido me vas a cambiar?” No contenta con esto, Lana empezó a golpear la cabeza de Lincoln mientras este esperaba a ser atendido por Lola que estaba feliz de arreglar el cabello de su hermano mayor con tal de ser su favorita. Aparte de eso, tenía una forma de convencerle para que lo sea pero no hizo falta ser chismosa.
Las gemelas empezaron a los gritos, ambas diciéndose muchas cosas mientras Lincoln solo admiraba como se peleaban mientras se servía un poco de té que había en una taza, muy tranquilo y sonriendo. Le recordaba a la caza de alguna manera.
No dijo nada mientras ellas seguían peleando por lo que, al terminar su té, se levantó de la mesa y las separo tomándolas de su ropa a cada una y estas intentaban pelearse desde el aire. “Chicas, basta por favor. ¿Sabes qué? Por estas cosas es que Lily es mi favorita” Las soltó y se fue corriendo dejándolas allí mientras salía del cuarto sonriendo.
Fue a ver justamente a Lily que estaba jugando en su cuarto muy felizmente mientras Lisa seguía haciendo experimentos muy concentrada por lo que no se molestó en decirle nada, nada de momento y se acercó a su hermanita que, por más veces que la veía, no podía sentir una enorme felicidad por volver a verla como un bebé.
Ella que estaba jugando lo notó y también, ella parecía muy contenta con su aparición y alzaba los brazos para que este le alzara y la llevara por toda la casa mientras estaba envuelta en sus brazos. El pequeño osito que le había dado hace tiempo lo llevaba a todos lados.
“¿Te gustaría ir a pasear un poco Lily?” Con ella en manos y bajando por las escaleras, Lily aplaudía mientras asentía con la cabeza. “Bien. Entonces volvamos a subir porque debes ponerte algo de ropa porque no puedes salir sólo con el pañal” Como lo dijo, tuvo que subir y ponerle algo de ropa a ella para luego tener que buscar el carro para llevarla a pasear un poco.
Le tomó 10 minutos para preparar a Lily para salir a pasear un poco a lo que ella al igual que él estaba muy feliz por salir.
“¿A dónde vas con Lily?” Lincoln notó la voz de Luan que apareció detrás de ella a lo que sus hermanas mayores estaban en el sofá, lo miraron dejando de lado sus teléfonos.
“Vamos a ir a pasear un rato porque ella lo pidió” Respondió con una sonrisa a lo que ella realmente aplaudía y se movía como loca para salir, señalando la puerta y mirándolo muy ansiosa para salir. “¿Vieron? Volveré en unas horas” Lincoln dejó la casa con Lily mientras dejaba a sus hermanas que lo seguían mirando por cómo actuaba. Se miraron un momento entre ellas a lo que simplemente siguieron con lo suyo.
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“¿A dónde quieres ir Lily ahora? ¿Quieres ver los alrededores?” Mientras empujaba el carro, asomó su cabeza para verla y esta balbuceaba algunas palabras que entre esos balbuceos, dijo que sí. “Perfecto. Será un paseo que vas a disfrutar”
“Dirás que vamos a disfrutar” Lincoln se frenó un momento. La voz que vino detrás de él le hizo dar vuelta, viendo a Lynn que estaba con una enorme sonrisa mientras le saludaba muy casual. “¿Puedo unirme a ustedes?”
“Pero, ya estás aquí con nosotros…” Negó con la cabeza y se volvió a acercar a Lily. “¿Qué dices? ¿Dejamos que Lynn venga con nosotros?” A lo que respondió negando con la cabeza. “Dijo que no hermana, debes irte”
“¿Lily dijo eso? No te creo” Y se acercó ella a su hermanita. “Hola hermanita. ¿Quieres que te acompañe en este paseo?” Y con sus ojos pudo ver que le dijo que no. “¿Por qué no?”
“Lincoln… mío” Esas fueron sus palabras a lo que Lynn se quedó callada pero él, al contrario y en medio de la calle, empezó a reírse de lo que dijo, alzando por un momento a Lily abrazándola y pegando su rostro con el de ella, ambos muy felices.
“Ya la escuchaste…” No podía parar de reírse un momento con lo que dijo. Ella no quería compartirlo con su hermana mayor. Esto hizo que casi, casi se desmayara en medio de la calle mientras (digo medio de la calle pero me refiero en la cera) esas palabras que alcanzó a decir. “Pero aun así Lily, ¿dejarías a Lynn que venga con nosotros?” Ella negaba con la cabeza hasta que le dijo. “Te prometo que te compraré algo” A lo que ahora le dejó a su hermana mayor que viniera con ellos. Se sorprendía que entendiera bastante. La puso de nuevo en el carro mientras miraba a Lynn que estaba algo perdida, todavía seguro recordando eso. “¿Lynn?”
“¿Incluso Lily te ama?” Ambos empezaron a caminar mientras iban a la par. Lincoln sonreía mientras miraba al frente.
“Ella sabe lo que es realmente bueno… Y tampoco voy a volver a perderme su crecimiento” Su mente recordaba que en la infancia de Lily, estuvo en ciertos momentos para luego darse cuenta que ella ya tenía 4 años. Fue todo muy rápido.
“¿Volver a perderte?” Ella le miró extrañado cuando dijo lo de “volver”. “¿A qué te refieres?” Se dio cuenta de que dijo algo por impulso.
“Eh… Eh… Me refiero a que antes no estaba al tanto del crecimiento de Lily, nada más” Se puso nervioso de alguna forma. Sin querer lo había dicho y trataba de que ella le creyera. “Bueno… En fin, ¿por qué decidiste aparecer aquí conmigo y Lily?” Trató de cambiar de tema rápidamente.
Lynn no dijo nada ante esto. Asintió con algo de duda pero, no quiso indagar más del tema a lo que escuchando su pregunta, le respondió, “Quise acompañarte, nada más. ¿Está mal?”
“Para nada… ¿Tiene que ver lo de hace un rato?” Ella se puso colorada por eso a lo que Lincoln no le pidió respuesta ya que su reacción fue más que suficiente. “Ver tu cara roja ya me confirma todo al igual que va a ser una adicción verte así. Además, ¿no te ataste el cabello?” Se dio cuenta ahora que ella lo tenía suelto todavía. Le tomó del brazo, sin soltarse y pegando su cuerpo con el de él.
“Será que alguien me quitó mi banda para atarme el cabello, además de que ese alguien me dijo que me veía mejor sin él por lo que, no haría falta usarlo de momento”
“¿De verdad? Ese alguien por cómo lo mencionas ha de ser muy guapo y te digo la verdad, estoy pensando en acosarlo” Estando tan cerca el uno del otro, se rieron por las cosas que dijo Lincoln mientras llevaban a Lily que, no paraba de mirar de un lado a otro muy feliz. Se apegaron un poco más, esta vez siendo él el que quería estar más cerca de ella. Lynn lo notó y se sorprendió levemente viendo esto. “Lynn, yo…”
Ella pudo notar un leve nerviosismo en este preciso momento y por esta vez, ella estaba serena ante lo que veía y podía hablar y expresarse bien. “Lincoln, no… ¿qué sucede querido?” Aunque algo sonrojada al decir esto, quiso molestar a su hermano menor que a medida que lo miraba detalladamente, más podía notar que le estaba superando en altura. Entre más lo observaba, más se daba cuenta de lo enamorada que estaba de este nuevo Lincoln, ahora sintiéndose feliz porque tuvo ese golpe en la cabeza.
“Lynn… Me vas a arrancar el brazo” Se sonrojó cuando le dijo así. No lo pudo evitar. Podía controlar demasiado sus emociones y sus sentimientos no cambiarían por nada en el mundo pero, ya no era el Lincoln que afirmaba ser. Ahora era otro Lincoln. No veía realmente a Lynn como una mujer, una mujer que le haría sobrepasar esa línea como lo hizo con Luna. Pero, con sus sentimientos mezclados así como recuerdos con este Lincoln, al final, cuando más cerca la tenía a Lynn, a veces no sabía cómo comportarse. Al menos, por más combinados estuvieran sus pensamientos y sus sentimientos con este Lincoln, seguía siendo él. Por eso le dijo que le apretaba el brazo fuerte para separarse un poco siendo él el que se había puesto a su lado. Literalmente, le estaba apretando el brazo fuertemente. Ella le soltó notando esto. “Gracias, ahora podré usar este brazo para mejores cosas”
“¿Cómo cuáles?” Lincoln miró para todos lados para asegurarse que nadie venía y entonces, le tomó del trasero a ella y lo soltó luego de unos segundos. “¡Oye!” Lynn estaba muy avergonzada por lo que hizo. De respuesta recibió una fuerte risa que se burlaba de ella y aunque roja, hizo lo mismo con él pero con su entrepierna. “Al menos espera a llegar hasta casa, querido”
Ella lo soltó, sonriéndole puramente como si fuese un ángel pero Lincoln sabía que esa cara de ángel que estaba haciendo, tarde o temprano se transformaría en un demon