The Loud House: New Lincoln - V1C59 - Incertidumbre y miedo
Capítulo 59 – Incertidumbre y miedo
Había algo que no le estaba cuadrando en la actitud de Lincoln a Luna.
¿Por qué parecía que él y Lynn estaban más juntos de lo normal? Aunque no le dio mucha importancia en su momento, es decir cuando eran más jóvenes, ahora estaba notando las mismas acciones por parte de ambos, estando juntos en cada momento.
En el pasado, esto había ocurrido lo que ocasionó que Lincoln se distanciara de ella un poco, estando más pendiente de Lynn que de ella que le había dado todo cuando él lo pedía.
Salió a pasear con Lily que, la verdad, hoy no tenía ganas de salir de casa. Estaba en con teléfono viendo algunas cosas y hablando con sus amigos por lo que, esta vez, no decidió pasar un rato con él. Luego, al cabo de unos minutos que salió, Lynn apareció con el cabello suelto, algo muy raro en ella, mirando a todos lados.
“¿Lincoln?” Preguntó buscándole.
“Acaba de salir con Lily a pasear” Le respondió Leni mientras se tomaba fotos. “Salieron hace unos minutos. ¿Por qué preguntas?” La curiosidad de ella le hizo sentir lo mismo, preguntándose por qué lo estaba buscando.
“Bueno… Olvidé de darle algo… ¡Vuelvo más tarde!” Nerviosa por responder, dio una vaga respuesta a lo que se fue corriendo de allí, levantando una nube de polvo cuando salió disparada de la casa.
Luna quedó alzando la ceja mientras miraba el comportamiento de su hermana menor. Esto en cierta manera le hizo ponerse a pensar un poco más sobre su actitud.
Como lo venía pensando, ella notaba que ambos estaban siendo cercanos nuevamente pero sabía que por más que lo pensara una y otra vez, ella seguiría siendo la favorita de él. Eso ponía una sonrisa en su rostro unos momentos mientras pensaba nuevamente las palabras que le dijo el día de ayer, sintiéndose en el cielo.
Como estaba de buen humor, fue a buscar sus cosas para ponerse a componer algo. Su humor era perfecto y no podía desperdiciarlo.
“¡A veces quiero matar a Lincoln!” Luna miró a un costado mientras subía las escaleras dirigiéndose a su cuarto hasta que escuchó que Lola dijo eso. Curiosa, se acercó hasta el cuarto de sus hermanas que viendo la situación, Lola estaba cruzada de brazos mientras Lana estaba tirada en el suelo con los varios animales jugando a su alrededor.
“¿Por qué quieres matar a Lincoln?” Confundida, entró en el cuarto de ellas. Miró a Lola que se mostraba molesta con él. “¿Qué hizo?”
“¡Dijo que no era su favorita!” Se podía ver y sentir la frustración que llevaba encima porque al final, Lincoln dijo que su favorita no era ella sino Lily.
“¿Quién es su favorita?” Preguntó Luna. Quería escuchar que dijera que era ella. Es más, estaba sintiéndose feliz por dentro pensando que les dijera a sus hermanas menores que ella era su favorita y por lejos.
“Lincoln nos separó cuando empezamos a pelear y dijo: “Por estas cosas Lily es mi favorita” y se fue riéndose” Lana se separó un momento de sus animales mientras le respondía a su hermana mayor que tenía una sonrisa en su rostro que se fue esfumando de a poco al escuchar eso.
¿Lily es su favorita? En su mente, ella estaba sorprendida de que no dijera que era ella sino Lily, la bebé de la familia. Antes le dijo que era Lana su favorita pero ahora era Lily. Parecía en cierta manera Lincoln se estaba burlando de ella.
Trató de contener de cierta manera la frustración que estaba teniendo encima.
“Pero tengo algo que hará que él me considere su favorita por siempre” Lola de la nada, pasó a tener una cara maliciosa mientras se frotaba las manos pensando y sabiendo lo que había visto de él y seguro nadie más sabía.
“¿Qué es?” Lana preguntó. Luna, luego de unos segundos, preguntó también para saber esto. Ya de por sí, viendo que no era su favorita al final, empezó a sentirse un poco mal además de la curiosidad que estaba teniendo al escuchar a Lola.
“Digamos que el otro día a Lincoln a Lynn juntos debajo del árbol, abrazados y estaban… ¿Cuál es la palabra? ¿Cariñosos? Creo que esa era la palabra y estoy segura que nadie querrá que se sepa eso, menos nuestros padres…” La mente de Lola estaba ideando una mejor forma de chantajearlo y hacer que su favorita sin dudarlo.
“¿Lincoln y Lynn estaban abrazados? ¿Cuál es el problema de eso?” Lana no entendía muy bien, mejor dicho, sí entendía pero no encontraba problema alguno en estar abrazados. “Luna, ¿tu entiendes…? ¿Luna?” Pero Luna no estaba allí. Había desaparecido. “¿La viste irse?”
“¿Luna se fue?” Lola miró para todos lados y no estaba allí. Ambas se miraron y dijeron al unísono “raro” mientras ella seguía pensando ahora en chantajear a su hermano.
———
Abrazados, cariñosos, juntos.
Luna repetía esas palabras en su cabeza y en voz baja mientras se metía dentro del cuarto y se metía en su cama. Luan estaba allí leyendo lo que era un libro de comedia muy tranquila mientras tenía conectado sus auriculares.
Su buen humor se fue al diablo al escuchar eso de Lola que, con lo poco que dijo, se imaginó la situación de Lincoln y Lynn juntos. Se imaginó estar en ese momento, verlos felices y cariñosos como Lola le había dicho. No solo eso sino besándose entre ellos y sin despegarse, aparte de estar escalando la situación hasta el punto de hacerlo.
No sabía si lo habían hecho o no pero, la incertidumbre que había en ella ahora mismo no podía dejarla pensar con claridad al imaginar todas estas cosas.
“¿De verdad creías que eras mi favorita?”
“¿Pensabas que hacerlo una vez ya haría que me enamore de ti?”
“¿Creías que eras su favorita? ¡Soy yo!”
“Mientras no haces nada, él y yo lo hacemos cuando no miras”
Las voces de sus hermanos, Lincoln y Lynn, resonaban en su cabeza mientras se la tomaba con algo de fuerza y se acurrucaba más en su cama y trataba de no escuchar las voces de ellos.
Cada uno decía una frase diferente, una más hiriente que la otra. Eso le estaba doliendo bastante y por más que ella misma supiera que pasaba todo dentro de su cabeza, no podía evitar sentir que lo que decían era verdad.
“¿Luna? ¿Te encuentras bien?” Luan en un momento que la música que escuchaba terminó, pudo sentir varios sollozos. Con una expresión confusa, miró todo el cuarto notando que Luna estaba en su cama tapada hasta la cabeza. Se quedó en silencio unos segundos más, escuchando que esos ruidos venían por parte de ella y le tocó al espalda para preguntar si se encontraba bien.
Ella escuchó una voz que le hizo salir de la realidad en la que estaba y pudo darse cuenta que estaba de nuevo en su cuarto, en su cama y que su hermana Luan estaba a un costado mirándola muy preocupada por su estado al parecer.
“¿Yo…? Yo… estoy bien” Se pasó el brazo por sus ojos viendo que sentía lágrimas saliendo de ellos. Estaba llorando y tenía una razón para ello, una razón que no quería decirle a Luan.
“¿De verdad? ¿Quieres un espejo para verte la cara? No es muy buena que digamos… Pero si dices que realmente estas bien, te creo. Si necesitas algo, estoy debajo ¿sí?” Ella asintió ante la preocupación de ella con una sonrisa a lo que Luan le devolvió la sonrisa, volviendo a la cama de abajo y volviendo a hacer lo que estaba haciendo.
Cuando no la estaba viendo, ella empezó a recordar nuevamente porqué estaba llorando.
Empezó a tener un poco de miedo que su hermano le haya realmente cambiado y lo que haya pensado a la larga se haya hecho realidad. Pensó que ambos harían algo frente a ella que demostrara que lo que pensaba era de verdad. En ese momento, Luna estaba sintiendo terror si llegase a ser verdad.
Dentro de su cabeza, además de todo esto que pensaba, pensamientos que antes no pensaba que podrían aparecer finalmente aparecieron, cambiando el brillo de sus ojos a unos nulos y sin vida.
———
Tanto Lincoln como Lynn volvieron junto con Lily que venía dormida en el carro que él estaba empujando con bastante felicidad.
Tuvieron un lindo día a su gusto. Aparte de verla jugar un poco en un parque mientras ambos estaban cerca de ella, también tuvieron tiempo a solas él con su hermana que, para ojos ajenos, parecían una pareja lo cual hizo que ambos en un momento se ruboricen pero él manteniendo la calma en todo momento.
Lynn era la que se mostraba algo nerviosa. Realmente, esta Lynn parecía que estaba mostrando un lado más femenino, un lado que siempre había querido ver y que lo estaba haciendo.
Pero había algo que dentro de su corazón hacía que se retorciera un poco. La veía a Lynn y sentía una calidez en su corazón pero a la vez, sentía varias puntadas en él. Si lo pensaba bien, quizás era porque en su ser, el amor que sentía por Luna era enorme y no sería para nada fácil quitarla de allí.
El tema de esto recaía que el amor que sentía por ella superaba al que le tuvo a Ronnie Anne por casi 6 años como pareja. Ese amor que tenía por Ronnie de a poco fue desapareciendo cuando sus peleas empezaron a ser muy frecuentes. Aunque todavía le quería bastante, Luna en cierta manera relleno todo ese dolor y amor que le sobraba y se apoderó completamente de su corazón, terminando que al final tuvieran un hijo, uno que rezaba que estuviera bien.
Ahora, si comparaba ese sentimiento de amor que tenía por ella y aquel que estaba apareciendo por Lynn ahora mismo, no sabía qué hacer. Su mente entró en un caos por un momento sin saber las acciones que debía tomar para que nada se vaya al diablo con respecto a lo que creía, pensaba, sentía y amaba.
Por eso un sentimiento de culpa aparecía dentro de él. Sentía que de alguna manera, engañaba a sus propios sentimientos. Cuando llegaron a casa, una vez que dejó a Lily en su cuarto y haciendo que esta empezara a jugar con sus juguetes, fue a encerrarse a su cuarto.
Vio las fotos que se había sacado con Lily y con Lynn, todos sonriendo y mostrando una felicidad enorme en ella, no dudando y subiéndola a internet, obteniendo una cantidad considerable de me gusta así como comentarios de algunas personas alegando que cambiaba de mujeres en cada foto, cosa que tuvo que aclarar que tenía muchas hermanas y que era posible que aparezcan en sus fotos. No podía perder tiempo tampoco en explicarles a ellos así que, simplemente dejó que dijeran lo que quieran.
“A veces me sorprende lo idiota que puede ser la gente” Se decía mientras estaba tirado en la cama. Poco más de las 6 de la tarde era. Estuvieron un largo rato afuera los tres y, ya cansado por todo lo que hoy su cabeza pensaba, sumando con los ratos que pasó con Lynn y Lily, el agotamiento mental era evidente en él.
Lo que quería hacer era simplemente dormir y se tomó las molestias de escribir un pequeño cartel que dijera “No molestar. Estoy durmiendo” lo cual estaba seguro que todas respetarían y nadie le molestaría.
Rezó incluso para que nadie entrara y cerró los ojos mientras buscaba dormirse rápidamente hasta el siguiente día. Faltaban dos semanas exactas para que el día de brujas llegara. La mejor para este día era Lucy y a ella le pediría consejos para buscar un buen disfraz.
Fue al cabo de casi 1 hora que cuando estaba durmiendo pudo sentir el leve ruido de la puerta de su cuarto abriéndose lentamente. Lo pudo escuchar claramente y abrió los ojos, pensando y tratando de concentrarse para escuchar los pasos. Podía adivinar por cómo caminaba quién era la persona que caminaba. Suerte que daba la espalda a la puerta y podía simplemente fingir estar dormido.
“¿Estás despierto Lincoln?” Seguía dormido o eso aparentaba. La mera voz de Luna le hizo entrar en duda por su repentina aparición en su cuarto. ¿Qué necesitaba? Debía ser enormemente grave como para que entrara. Es más, seguía teniendo sus sentidos de su anterior vida y podía sentir un sentimiento familiar al que estuvo acostumbrado: sentimiento de peligro. Sintió las manos de ella tocando toda su cara así como su cuerpo por lo que tuvo que mantenerse quieto o moverse un poco por el roce de su mano con su piel. “Mm… Realmente está dormido…” Hubo un breve silencio hasta que sintió que se apoyaba en su cama. “Eso lo hace inclusive mejor”
¿Mejor? Lincoln seguía sin abrir los ojos y dejando que sus sentidos le guiaran. Las manos de ella empezaron no sólo a rozar su piel sino a tocar parte de él así como agarrar, todo en cuestión de segundos. ¿Por qué le estaba haciendo eso? Mejor dicho, ¿de verdad creía que con esto no iba a despertar?
“Lincoln…” Lo llamó un momento y paró en seco con sus manos. Esta vez, dejó de pasar sus manos por su cuerpo y puso su mano en su cara unos segundos. “Sé muy bien cuando finges y cuando duermes en serio…”
Abrió los ojos cuando estaba sintiendo la mano en su cara, además de que fue descubierto. No podía hacer nada de todas formas. Suspiró y se sentó en su cama.
Ver la cara de Luna le hizo sentir bastante preocupación. Sus ojos parecían hinchados y la cara que llevaba además, era incluso peor. Su rostro tenía tanto violeta como negro, producto del delineador que llevaba en sus ojos. Esta imagen la vio una vez antes y en ese momento y ahora, significaba realmente algo malo.
“¿Qué diablos te pasó?” Lincoln se alarmó y tomó de los hombros a Luna que, no parecía todavía reaccionar. Le agitó un poco para que le viera lo cual funcionó perfectamente. “Luna, habla por favor, ¿qué te pasó para estar de esta manera?”
“…” Pero se mantuvo callada. Miró su rostro nuevamente y estaba llorando otra vez y parecía que no iba a parar. Su llanto parecía desgarrador a lo que en respuesta inmediata, le abrazó y apoyó su cabeza en su pecho mientras le acariciaba una y otra vez, extremadamente preocupado.
Ella murmuró algo pero no pudo entenderle para nada. Su boca estaba pegada en su pecho y por más que hablara, no le entendería. La separó para que pudiera repetir lo que dijo.
“Ámame Lincoln… por favor” Se quedó en silencio con esto. Apretó sus dientes mientras observaba su expresión que hacía. Era de deseo, anhelo. Una expresión que buscaba afecto y esta cara, aunque no en la misma circunstancia de ahora, la conocía perfectamente. Sentía que era un deja vu enorme.
“¿Por qué me dices esto?” Y gracias a que conocía esta situación, pudo reaccionar de manera diferente a aquella vez, estando sereno pero intranquilo.
“Porque tengo miedo… miedo a perderte…” La abrazó una vez más y no hizo nada. Simplemente la mantuvo en sus brazos hasta que ella se quedó dormida. Se sorprendió que dijera eso y viendo la situación, no iba a hacer nada con ella.
Dormida ya, no la cargó de nuevo a su cuarto, aparte de que no la cargaría para ponerla en su cama que era una litera, la dejó dormir en su cama mientras se quedaba a su lado y esperaba a que su tristeza se fuera.
“Si tan sólo tuviera un cigarro en este momento…”