Pequeña Quin Capítulo 174

Modo noche

Máximo y Anaya no daban crédito de sus ojos.

Aunque Bran intentó retenerse, para no resultar demasiado extravagante, aun era un ritmo sobresaliente frente a cualquier otra técnica de cultivo.

Había decidido llegar al límite, antes de llamar a Lehm. Sin embargo, en algún punto, perdió el control, mientras sus ojos se oscurecían, y las piedras fueron devoradas como un pequeño bocado.

Llegó rápidamente al pico de pureza y cultivo, entrando a la fuerza en un desconocido estado de transición.

El dúo sintió una mala premonición, observando como ese joven cambiaba lentamente a una apariencia más siniestra y enrarecida.

Por momentos tenía una expresión perdida, por momentos violenta. Con su rostro hacia el cielo, comenzó a proferir exclamaciones ininteligibles, como quien discute acaloradamente o pelea a muerte contra alguien.

~Swish

Acompañando la sucesión de hechos irreales, una figura emergió de la nada arriba de su jaula. Era un hombre joven de gran apariencia.

– Esto…

Antes de que pudieran reaccionar, la figura ya estaba dentro, parado frente a Bran con rostro pensativo. Ninguno de los dos comprendía cómo esto era posible.

Tampoco tuvieron tiempo de preguntar. En el siguiente respiro, algún tipo de barrera se materializó frente a ellos, separando a Bran y a ese hombre de su entorno.

Todo sucedía demasiado rápido para procesarlo.

Anaya miró en shock hacia la barrera, estirando su mano.

– Eso es…

Momentos después, Máximo también logró salir de la sorpresa inicial.

– Es alguna especie de barr-…

– ¡Eso es… un hombre apuesto y rico!… ¡Definitivamente lo he visto!… – interrumpió, con gran emoción. Abrió sus manos, y miró hacia el cielo – … ¡Gracias!… ¡Muchas gracias!…

– ………

– ………

 

 

En una reunión improvisada y atípica, estaban una vez más frente a frente.

La imagen que lo recibió fue la de un joven con ojos vacíos, mirada perdida y movimientos erráticos.

Una vez aislados, Lehm sostuvo una expresión pensativa, observando atentamente la condición de aquel bajo su ala.

– Mi discípulo no pierde su tiempo… – murmuró.

Finalmente, extendió su mano y tocó sutilmente la frente alzada de Bran. Un destello imperceptible surgió del contacto, pero no hubo más cambio en respuesta.

Retrayendo su brazo, unió ambas manos detrás de sí, adoptando una postura pasiva… como a la espera de algo.

Silencio.

Dentro de la barrera, nada podía molestarlos. Cada balbuceo vago e incomprensible de Bran era perfectamente claro, pero nada sucedía más allá de eso.

Silencio.

– La oferta es por tiempo limitado…

Silencio.

Más palabras, menos respuestas.

Sin más, se encogió de hombros, y volvió a extender su mano.

~Swish

Llegando a pocos centímetros de la frente, hubo una reacción repentina desde el cuerpo. Una oscuridad se expandió lentamente, hasta tomar la apariencia de una figura espectral.

Lo que se percibía como un rostro con grandes ojos quedó suspendido sobre Bran, dirigiendo una mirada fría y sostenida hacia el misterioso erudito.

Pasaron varios segundos con esa premisa, hasta que decidió quebrar el silencio reinante.

– ¿Quién eres?

– Ya pasamos por esto… – extendió sus brazos – … no eres muy original… eh…

– ¡Eso era antes!… – el rostro se volteó hacia abajo, enfocándose en el indefenso joven que compartía su alma. Desde que fue sellado y sus ojos contemplaron aquella cosa, pasaría su tiempo en silencio, con una helada expresión. Tan fría y despiadada como la voz que salía de sus fauces en este momento – ¿Por qué tendrías algo como eso?

– Ohh… – frotó su mentón, con creciente interés – … suena como que lo reconoces.

– Lo suficiente para saber que no es algo para manchar con tus sucias manos. No hay forma de que obtengas eso por ti mismo. ¡Responde!… ¿Quién te lo ha dado?

– Mmm… no puedo decir que sea el caso…

– ¡Lo has robado entonces!…

Lehm se encogió de hombros, sin negarlo.

– Un precio acorde ha sido pagado…

– ¡Eso no te pertenece!… libéralo… – su tono se volvió pausado, dedicándole a lehm una mirada álgida y significativa – … tal vez, un día lo recuerde…

Ante la poco sutil amenaza, él se mantuvo sereno, no dispuesto a inmutarse por las palabras de este siniestro ente.

– Deberías saber que eso no sucederá…

Rechazándolo de plano, dirigió su mirada hacia su protegido. Ushal se sumó a la observación, pero su mirada no mostraba ningún tipo de emoción cercana.

Odiaba a Bran, quién nunca debería haber tomado control de este cuerpo.

Pero más odiaba a este hombre, un odio que sólo se expandía con cada nuevo acto, principal artífice de la destrucción de sus planes.

Reducido a un absurdo fragmento de sí mismo, no podía quitarse la desagradable sensación de estar jugando en sus manos. La mayor deshonra, la peor desgracia para él.

– Detén este sinsentido. No entiendes lo que haces. Sólo riegas la semilla de un desastre…

Lehm puso una sonrisa burlona.

– Lo sé…

– ¿Lo sabes?… Si fuese así… entonces… ¿Por qu-…

Silencio.

De repente, Ushal abrió ampliamente sus ojos, con expresión incrédula.

– ¡Imposible!… ¡Tú!… ¡Estás enfermo!… lo que intentas es un absurdo… una abominación. ¡Eres un completo demente!…

– Oh, gracias… – se inclinó, como recibiendo un elogio.

– Ríe, mientras puedas. El destino no te devolverá la sonrisa por siempre… ¿Realmente crees que un insignificante humano podrá lograrlo?…

– No lo sé… dímelo tú, que lo observas día y noche.

– ………

Volviendo hacia Bran, varias respiraciones pasaron sin una respuesta.

Desafiando la lógica, era imposible saber el resultado. Con un repudio tajante llenando cada parte de su alma, aún le era inevitable sentir curiosidad por los posibles finales.

¿Qué tan lejos se podría llevar esta locura?

Pensando en todas las posibilidades, un peligroso destello cruzó por sus ojos.

– No importa lo que suceda… tú y yo somos irreconciliables. Cuando llegue el momento, no habrá escondite suficiente para ti y tu gente.

~Swish

Con unas últimas palabras, como prediciéndole un futuro tan oscuro como inevitable, su presencia se esfumó, tal cual había llegado.

Con un leve matiz de frialdad en sus ojos, Lehm sacudió la cabeza lentamente.

– Si de esconderse se trata… seguro tendrás algunos consejos…

Please complete the required fields.
Ayuda a Tunovelaligera a reportar los capitulos mal.




Visitar tunovelaligera.com Si no te muestra siguiente pagina, tienes que volver activar javascript.