Pequeña Quin Capítulo 245 – Sobre símbolos ancestrales y encuentros inesperados. Parte 4.

Modo noche

Mientras intentaba procesar esa desconcertante realidad todo se volvió nuevamente oscuro. Las primeras sensaciones que volvieron a ella le indicaban que su cuerpo estaba quieto, pero a la vez en movimiento.

– ~ Dea, Dea, tú hueles muy rico. Hasta el gran abuelo, me acompañarás… ~

– ¿Nunca te callas?…

– Wa…

¿Mmm?…

¿Qué estaba sucediendo?

Abrió lentamente los ojos, pero algo obstruía su visión. Era algo inesperadamente… ¿Agradable? Aunque se sorprendió a sí misma al pensar en semejante descripción, era la más acertada.

– ¡………!

Entonces finalmente salió de ese estado de estupor y recuperó el control de sus facultades. Estaba nada más y nada menos que siendo cargada en la espalda de aquella misteriosa joven, con esos inquietos cabellos cayendo sobre su rostro.

– ¡Te atreves!

Levantando su cuerpo se dejó caer hacia atrás abruptamente, liberándose del agarre para alejarse unos pasos.

– Wa wa… cuidado.

– Déjala… – se adelantó Dea, poniendo un brazo delante de ella.

Actualmente se encontraban en el pasillo central de la tercera zona. Era bastante cerrado y la energía elemental circundante en este punto era incomparablemente más elevada, creando un bello pero abrasador fenómeno visual y exigiendo un cultivo cercano al dominio tan sólo para sobrevivir.

Obviando al oso guardián que seguía tras su elegida, la bella durmiente era la menos afectada con diferencia, con su cuerpo siendo completamente impasible a la presión del ambiente. Quin también mantenía su habitual expresión, pero inconscientemente estaba utilizando un poco de su cultivo para estabilizarse. Dea por su parte resistía también con puro poder físico, pero era claramente la única que demostraba algún mínimo indicio de incomodidad.

– ¡Tú!… – la señaló Ákina, aún con sus emociones inestables.

– ¿Yo? – inclinó la cabeza, señalándose a sí misma.

– Sí… ¿Quién…? No. ¡¿Qué clase de cosa eres?!

– Emm… – frotando su mentón – ¿Una adorable?

– ………

– ¿Qué dices? Ese poder… ¿Cómo lo has conseguido?

– ¿Mi poder adorable? Bueno… mi madr-…

– ¡Tu dominio del fuego!

– Oh… ¿Puedes verlo? ¡Ejem! – mirando a Dea de reojo, con sus manos en la cintura – Algunos dudan de mis super talentos, por culpa de una pared defectuosa.

– ………

El rostro de Dea indicaba que ni siquiera se había planteado la cuestión. Más bien, se preguntaba cómo es que había caído de un día para el otro en el ritmo de estas misteriosas hermanas casi gemelas.

– Deja de divagar… ¡Responde! – perdiendo la poca paciencia que había recuperado.

– Wa… pequeña agradable, no seas mala. – calmando con sus manos.

– Soy mucho más grande que tú…

– Sí, sí… – sonriendo, como quién ve a una dulce niña – … eres tan linda. Me recuerda a los viejos tiempos, cuando era una pequeña aventurera… – mirando melancólica a la distancia.

|| ……… ||

– Tu dominio… explícalo… – insistió, con expresión molesta.

¿Acaso era incapaz de dar respuestas coherentes?

– Oh… he he… – poniendo sus manos detrás con expresión jactanciosa – ¿Así que quieres saber cómo puedo ser tan super increíble, talentosa y genialmente genial?

Ákina abrió la boca para replicar, pero se contuvo. Aunque un potencial que rivalice con el de un dragón primordial ameritaba cualquier adjetivo, ¿Cómo podría alguien ser tan descarado? Hacía que admitirlo la pusiera de peor humor.

Aun así, definitivamente necesitaba saber el misterio detrás de esto, por lo que tragó saliva e intentó soportarlo.

– Chst… bien. Dime cómo es posible…

– Bueno… la verdad es… mmm… – frotando su mentón, sumiéndose de repente en un profundo análisis.

Al ver eso, Ákina hizo una mueca involuntaria.

Ante lo abrupto de los acontecimientos no se había percatado de las implicaciones de su pregunta. Para llegar a ese nivel ¿Cuántas cosas fueron necesarias? ¿Qué experimentos y sacrificios? ¿Cuántos años de doloras pruebas? ¿Estaría ahora recordando todo eso?

Pensando sobre ella misma y lo que debería responder en su situación, sintió una hasta ahora desconocida emoción. La empatía. Viéndolo desde esa perspectiva, tal vez estaba frente a la primera persona que podría entender algo de sus experiencias.

Luego de verla meditar varios segundos con visible esfuerzo, finalmente se movió, y ella esperó seriamente esa difícil respuesta.

Entonces Quin extendió sus manos y se encogió de hombros.

– No tengo idea… – sonrisa inocente.

– ………

Ákina casi se tropieza, y tomó su cabeza con una mano. Sentía que comenzaba a dolerle de nuevo sólo por conversar con esa joven.

– ¡Tonterías! ¿Dices que tienes ese grado de talento y no sabes cómo?…

– Bueno, hermano también es muy genial. Somos una gran familia.

– ¡Ridículo! Es absolutamente imposible para un humano llegar a ese nivel de forma natural. Debes haber utilizado algún método desconocido, no hay modo que no lo sepas.

– Mmm… según maestro siempre fui una pequeña increíble, pero seguro que tiene esos métodos que dices. ¿Quieres ser su discípula? – sonrisa feliz – Puedo recomendarte…

– ¡Eso es! – encontrando algo útil – ¿Quién es tu maestro? ¿Sabes si conoce el método?

– Oh sí, maestro sin duda conoce el método para ser súper fuerte y sin esfuerzo.

– ¿Es lo que ha hecho contigo?

Parecía que realmente estaba llegando a algún sitio después de todo.

– No lo creo.

– ¿Eh?… ¿Te lo ha enseñado?

– Emm… negativo.

– ¿Y entonces, cómo estás segura que lo posee?

– Oh… fácil. Maestro es súper fuerte… pero es un vago. Definitivamente lo tiene.

|| ………. ||

– ………

Ákina sentía que estaba enfrentando una nueva prueba aquí sólo con hablar. ¿Acaso había algún problema con el cerebro de esa persona?

Sin duda, una silenciosa inteligencia respondería afirmativamente.

Please complete the required fields.
Ayuda a Tunovelaligera a reportar los capitulos mal.




Visitar tunovelaligera.com Si no te muestra siguiente pagina, tienes que volver activar javascript.