Pequeña Quin Capítulo 263

Modo noche

– Esa niña, y ese cultivador tan extraño… ¿Quienes…?

– Especular es irrelevante…

La larga secuencia de eventos estaba llegando a su fin, y Azadea estaba lista para continuar su camino. En sus propias palabras, Lehm había modificado “casualmente” su técnica de cultivo para estimular la adaptación de su cuerpo. Lo que fuese un “celestial”, sin duda poseía capacidades y conocimientos invaluables para cualquier cultivador, incluso para alguien como ella.

Por su parte, Quin había convencido fácilmente al guardián de concederle el paso, el mismo que se había negado a ayudarla en los últimos 300 años.

Augurando al fin un entrenamiento digno de sus poderes, las piezas se habían movido en dirección a capitalizar todos sus avances a un nuevo nivel.

– Pero… ellos no pertenecen aquí. – insistió, en un sentido muy amplio.

– Es una buena forma de verlo… – asintió en consonancia.

– Si es el caso, no puedo dejar que más acampen a sus anchas. Achala no aparecerá sin un motivo extremo… mi gente…

– Descansa… – interrumpió – … no es tan simple para ellos actuar en patio ajeno…

– ¿Es así?… – sin más remedio que confiar en sus palabras – Siempre creí rozar los límites del mundo, hasta ver a quien no podía derrotar sin importar qué. Y ahora usted… incluso esa presencia… ¿Qué clase de reino…?

– No deberías menospreciar tus logros. Un hito de la perseverancia sobre el talento… – elogió sin responder.

– Pero, después de tanto tiempo… no puedo ir más allá…

– No es estrictamente imposible…

– Entonces… ¿Aun hay un camino para mí?… – más animada.

– El pasaje que buscas puede no ser lo que presumes. Pero, si tropiezas lo suficientemente cerca… lo sabrás. Sólo debes seguir caminando…

– ¿Cómo lo sabré?… ¿Y si me equivoco?… – indagó seriamente.

– Oh, no… – sacudió la cabeza, con expresión misteriosa – Definitivamente lo sabrás, incluso si no quieres…

– ………

Se quedó en silencio, presintiendo que no llegaría más lejos en esa conversación.

– ¿Ya te vas?… – sonó una dulce voz a su lado.

– Así es. Tengo mi propia misión… no puedo demorarme más.

– Bueno, me quedaré aquí un tiempo… tal vez podremos vernos. – insistió con esperanza.

Ella sacudió la cabeza con firmeza.

– Los rumores de mi regreso se extenderán, y mi presencia puede generar un caos indeseado. El día que salga de nuevo, será para saldar las cuentas pendientes.

– Buuu… – infló sus cachetes haciendo un puchero.

– ¿Aun planeas seguirme? Pensé que sólo disfrutabas mi aroma… – indagó algo sorprendida.

Después de todo, hasta entonces era un “suculento e irresistible bocado”… lo que eso significara.

– Mmm… ya no hueles tan delicioso… – asintió, acercándose y dándole un abrazo – Pero, no importa. Ahora hueles como una nueva amiga…

– Heh… – presentando una simple, pero poco habitual sonrisa – Eres una niña extraña…

Entonces extendió su mano y desordenó sus cabellos.

– Wa…

– Aunque estoy en contra, no es de mi incumbencia. Sólo puedo decirte que esta “misión” te llevará a sitios lejanos y peligrosos. Debes tener mucho cuidado.

– Mmm… lo sé. Mi ataque de ojos bonitos no funcionó después de todo. Maestro me dio una difícil. Pero, no te preocupes, si ese señor Achala quiere meterse conmigo… tengo muchos puntos, y pronto seré fuerte como al 15% o 20%, con mis nuevas habilidades geniales y mi super arma invencible. – levantando su puño – Puedo con ello…

– Espero que tengas razón. – animó, ignorando sus desvaríos – Tal vez llegue a tiempo para alcanzarte… pero, de cualquier modo, tengo el presentimiento de que nos volveremos a ver…

– ¡Sí! Aún tengo que presentarte a la princesa, y debemos hacer taaaantas cosas. Si no vienes, te buscaré hasta el último rincón… jiji… y no podrás esconderte… – agregó en tono misterioso.

– ………

Ella hizo una mueca extraña, sin saber que sentir sobre esas declaraciones dignas de un acosador. Pero, por supuesto, no podría esperar menos de ella.

Así, inclinándose hacia Lehm por ultima vez y ojeando a la extraña niña de ojos carmesí, volteó hacia la puerta en el otro extremo, y avanzó escoltada por un pequeño oso malhumorado.

 

 

– … y entonces de repente… ¡Shum! ¡Todo creció!… incluso mis instintos maduros. Hasta conseguí mi primer pretendiente. Son realmente útiles… pero la pared… mmm… la pared… ¡Eso! Maestro, he sido asaltada. Yo estaba…

La voz de Quin sonaba sin cesar mientras gesticulaba alrededor de Lehm. Así había sido durante los últimos 15 minutos donde emitió su “informe de la misión”, y lo sería por varios minutos más. Él concedió en silencio su rol de oyente, mostrando casualmente una expresión divertida.

Ákina no había hecho gala de tal paciencia y comenzó a investigar el objeto flotante junto al complejo entramado a su alrededor.

Entonces, en algún punto Quin se frenó y su expresión se tornó algo más profunda. Lehm sabía que esa expresión significaba el fruto de una curiosidad especial.

– Maestro…

– ¿Mmm?

– ¿Por qué la gente no puede ser feliz?

– ¿Mmm? – inclinó la cabeza.

– Hay personas con mucha comida y tesoros geniales, casas bonitas y buena familia… pero, nunca se ríen o parecen alegres. Esta pequeña madura aun no puede entenderlo. – abriendo sus brazos en confusión.

Lehm sonrió ante su repentina cavilación.

– Eso es algo que debes meditar por ti misma… no puedes esperar que el mundo te comprenda, pero puedes intentar comprender al mundo.

– Mmm…  sobre eso. – su expresión se tornó inusualmente seria – Maestro, hay algo que no pude hacer bien…

– ¿Y sería?…

– Dijiste que podría encontrar felicidad en todas las cosas de este mundo, pero… – repentinamente se acercó en un abrazo, y al ver su expresión esta vez Lehm no la frenó – Maestro… esa cosa fea no me agrada, no quiero verla… – hundiendo la nariz en su pecho – Intenté ser una niña valiente, pero da mucho miedo… no hay nada feliz en eso.

– Eso está bien… – consoló sereno – Después de todo, no pertenece a él…

– ¿Hay más de eso?… no quiero ver eso nunca más…

– Te has envuelto en eventos mucho más allá de tu tiempo… es momento de que sigas tu viaje. Deja el resto a tu maestro.

– Mhm… – asintió obedientemente.

– Quin…

– ¿Mmm?…

– Lo estás haciendo bien… – animó, frotando su cabeza.

– Hehe… – rio más alegre.

~Brum

– ¿Ma…

~Brum

– …estro?

Su mirada se apagó un poco al ver que de pronto estaba abrazando nada más que aire. Su maestro había partido.

Azadea había partido. El tipo malo había desaparecido. El amable sabio que la acompañó hasta allí había desaparecido. Incluso el objeto por el que había hecho todo este viaje estaba fuera de su alcance nuevamente.

– Mmmmmm…

Frunció los labios con expresión entristecida mirando donde estuvo su maestro, pero pronto levantó las manos y golpeó sus cachetes.

– ¡Aventura!… ¡Comida!… – exclamó animándose, con sus brazos al cielo.

|| El evento amenaza carmesí ha sido actualizado. Efectos adversos de corto plazo neutralizados. Funciones excepcionales anuladas: Soporte pasivo, Análisis Nv3.

Bonificación por méritos: Periodo de gracia. Velo Táctico. 37 días. Los parámetros previos persisten ||

– ¿Weeeeeeee…? Eso no suena nada bien… ¡Debo apurarme y encontrar un lugar para comer mucho!…

~!Plap Plap!

Dos fuertes palmas interrumpieron repentinamente su dinámica. Ákina se había parado detrás suyo con un rostro extrañamente determinado.

– Quin…

– ¿Sí? – volteó alegre al escuchar su nombre.

– ¿Quieres viajar conmigo?

– W-Waa… ¡Por supuesto!… – exclamó de inmediato, lanzándose en un abrazo – Primero voy a c…

– ¡Bien! – extendiendo una mano hacia su rostro y frenando su avance.

– Puu… – presionada por esa pequeña pero fuerte mano, inclinó su cabeza en confusión. ¿Estaba siendo rechazada o no? – ¿Puu…?

– Escúchame bien. Eres floja, distraída, poco confiable, incoherente, descuidada… tienes un gran don, pero sólo das abrazos y hablas de comida. No creo que estés capacitada para enfrentar ninguna misión.

|| Una destacada apreciación ||

– Buuu… – retirándose un paso – Pequeña carmesí… ¿También te meterás conmigo?…

– No sé a dónde quieres ir… pero si esa mujer tuvo problemas, tú no tienes ninguna chance. No viajaré con un lastre… aprovecharemos esta reliquia y entrenarás hasta que esté satisfecha…

– ¿Eh? Pero… yo quiero com-…

– ¡Silencio! – tomándola del brazo y llevándola hacia el centro del área – Te haré trabajar seriamente y harás buen uso de tu potencial… ¡He dicho!

– ¿Weeeeeeeeeeeeeeee…?

|| Evento amenaza carmesí actualizado. Posibles beneficios inmediatos ||

– Noooooo… ¡Mi comida!… amenaza… esto es una verdadera amenaza. Rápido, inicia todas las funciones…

Sus lamentos continuaron mientras era llevada estrictamente por esa niña de ojos carmesí. Sin quererlo, la incontrolable pequeña se había hecho de un verdadero enemigo en la forma menos pensada.

Please complete the required fields.
Ayuda a Tunovelaligera a reportar los capitulos mal.




Visitar tunovelaligera.com Si no te muestra siguiente pagina, tienes que volver activar javascript.