The world of Pendor – Capítulo 14
Capítulo 14 – La hija del Legatus
— ¿Sabes qué ella es la hija del Legatus cierto? —Sadren asintió mientras no dejaba de ver el camino—. Por lo tanto, debes tratarla con sumo respeto ¿no? —Otra vez volvía a asentir—. Entonces, ¿por qué siento que hay hostilidad entre los dos? ¿No sabes que debes llevarte bien si no quieres evitar problemas?
—Ella es la hija de la mano derecha del emperador, yo fui nombrado por el mismo emperador Gran Maestre, ¿quién debe ser amable con quién?
Sadren sonreía mientras Zoey le miraba alzando una ceja y observando la sonrisa de él.
Había algo que ella no entendía del todo y eso era que Sadren fuera denominado Gran Maestre, un rango demasiado elevado. La carta que una vez le había enseñado la dejó en shock y por el calor del momento, no trato de discutir sobre la autenticidad de la carta. Ahora, estando cerca de él en esta semana que había pasado, se cuestionaba bastante si era cierto o no.
De todas formas, si la carta era cierta y cuestionaba el título de Sadren, no ofendería a una persona importante o futuramente importante sino que estaría ofendiendo al emperador ya que haría creer que su forma de designar a gente calificada es cuestionable y le generaría un castigo.
Pero en la semana, no era la única que le generaba duda que Sadren tuviese un título demasiado alto. También estaba la hija del Legatus, quien si había oído por parte de su padre que un joven había obtenido tal título debido a los aportes, que no eran pequeños, que dio al Imperio para una mejor administración e implementación de leyes. También dio información de los Noldor y era algo que necesitaban y por ende, ganó tal privilegio. Eso hizo que se generara interés en Sadren y supiera que clase de persona es.
Pero todo interés se fue al conocer su personalidad y más su manera de hablar.
Si le pareció que Sadren pudiera ser alguien culto ya que toda la semana en la que viajó, descansaron y disfrutaban de lo hermoso que era los alrededores, siempre se encontraba leyendo o escribiendo todo encima del caballo. También podía cocinar, contar historias y hacer cosas que los sirvientes hacían, una persona completa en todos los sentidos. Por eso mismo ella, quien ostentaba un título nobiliario mayor, fue a hablar con él.
¿Resultado de su pequeña charla? Ella se fue con una no muy buena impresión de él. No solo le hablaba como igual sino que además tampoco le respetaba como hija del Legatus por lo que, desde esa noche, no le dirigió una palabra en todo el viaje y la tensión entre ambos se hacía notar desde lejos.
Por eso mismo fue que Zoey le insistía de poder mejorar su relación entre ambos para que el viaje sea mejor y nada malo suceda. Pero Sadren le insistía que personas como ella, que eran constantemente alabadas por cualquier cosa y todo el mundo queriendo ganar su favor, no recibir ningún castigo, eran rasgos de alguien que fue consentido desde el inicio de su vida y que, si a una persona como tal se le quitaba el apellido, no serían nada sin ellos.
—En serio tienes un pensamiento profundo con respecto a ella
—No es un pensamiento profundo, es la realidad de las cosas. La mayoría de nobles que tienen un enorme rango o enorme cargo en el reino o lo que fuese, es probable que sus hijos contengan un aire de superioridad que los demás y eso fue lo que hizo ella.
—O sea… ¿ella ha intentado intimidarte? Realmente eres un niño Sadren
Ambos discutieron por unos minutos más y por insistencia de Zoey, Sadren tenía que tener una conversación con ella tarde o temprano.
Antes de ir a hablar con ella, le preguntó acerca del porqué ella estaba aquí. Siendo hija del Legatus, fácilmente puede ir a la academia de Janos, la capital. Sin duda alguna, esa academia era la mejor que había por lejos del Imperio y por lo tanto, la que mejor entrenaba y enseñaba a la siguiente generación. Ella tampoco sabía la razón de su aparición pero estaba más que agradecida y no podía quejarse debido a la ayuda que brindó al territorio de su padre.
Con información nueva obtenida, sacó algunas conclusiones. Con una sonrisa, trataba de acercarse hasta ella quien dejaba de estar al frente y se colocaba en el medio del grupo mientras sus guardas personales lideraban el viaje.
No pudo acercarse ya que uno de los guardias le detuvo el paso con su caballo. Ahora mismo estaban retomando el viaje luego de descansar un poco y por lo tanto, los caballos iban al trote casi caminando. Ella miró de reojo a Sadren quien estaba mirando al hombre que tenía frente a él quien miraba hacia atrás con una mirada asesina. Llamó al guardia y con solo asentir se alejó de allí sin quitarle la vista a Sadren.
— ¿Qué quieres?
No se puso a su lado que ella ya estaba preguntando la razón de acercarse hasta ella. No estaban en buenos términos por lo que, su frialdad era normal.
— ¿Por qué te tomaste las molestias de venir hasta aquí? —no recibió ninguna respuesta, solamente silencio. Cabe destacar que hablaba por debajo para no llamar la atención de los demás pero, el efecto era todo lo contrario. Todos miraban a Sadren quien les devolvía la mirada con una sonrisa y volvía a su expresión seria—. ¿Tampoco vas a decirme tu nombre al menos? Al parecer conocías al mío pero yo no el tuyo —Eso hizo que lo mirara de reojo, todavía sin quitar la vista del camino. Suspiró mientras se tomaba un poco la cabeza.
—Valeria —luego le miró a la cara y su expresión no era algo que podría decirse amigable—. No tengo tiempo para alguien como tú, por favor espero que se concentre en el viaje
— ¿Tu padre te mandó hasta aquí para que pueda saber qué clase de persona es el nuevo Gran Maestre no? —Valeria había agitado la cuerda de su caballo para apresurar un poco la marcha pero con dicha pregunta, volteó su cabeza hacía Sadren quien le dio una leve sonrisa mientras negaba con la cabeza—. Tampoco lo culpo, quizás es la razón de tu llegada y tu asistencia a la academia de Ethos, para convivir conmigo y obtener un futuro poderoso aliado. Tu padre en verdad es alguien que no pierde tiempo —Sadren se reía y los demás le miraban raro, sin comentar nada pero si hablando entre ellos.
— ¿Cómo puedes saber eso? —Valeria preguntaba con una pizca de curiosidad y duda. Todo lo que le dijo era cierto y algo que su padre le instruyó que sea amable con él ya que el mismo anticipaba que Sadren en el futuro sería alguien muy importante y valioso. Por eso, garantizando un buen trato entre ambos llevaría a un matrimonio, algo que no le comentó, o en otro contexto, un aliado demasiado poderoso.
—Tu padre es predecible pero no tanto. Además, debió aconsejar a Marius para darme tal título o siquiera al menos charlado sobre eso. De todas formas, cualquiera puede llegar a mi conclusión señorita Valeria. Va a ser agradable ser tu amigo en el futuro
Dicho eso, Sadren se alejó de ella para volver con Zoey quien no esperaba que volviera con una sonrisa.
Valeria tampoco esperaba que Sadren supiera toda la razón de su llegaba a condado Lancaster y por lo tanto, ahora debía cambiar totalmente su opinión de él.
Y durante un mes de viaje, todo el grupo que atravesó llanuras y algunos pequeños pueblos por el camino donde descansaron un poco luego para retomar el viaje. Todo ese tiempo lo usaron para charlar mientras llegaban hasta Ethos, aumentando la relación entre Valeria y Sadren y no olvidándose de Zoey quien estaba con ellos. Los Lobos Sombríos, quienes protegían a Valeria en todo el viaje, también escuchaban las charlas entre ellos tres sin decir nada. En el transcurso, cuando se quedaban en algunos pueblos que quedaban en dirección de su destino, conocieron a otros nobles menores a los cuales por insistencia de ellos, se unieron a su grupo. A pesar de unírseles, los tres seguían siempre charlando entre ellos formando una pequeña amistad.
Cuando menos se dieron cuenta, llegaron a divisar por lo lejos una enorme muralla de piedra y a un lado, montañas y mar. Barcos estaban estacionados cerca de la ciudad y en las montañas, se podían ver algunas torres construidas en algunos puntos estratégicos. Sadren sabía muy bien adonde había llegado a pesar de que las montañas era algo nuevo alrededor de la ciudad.
Por fin, ya había llegado a su destino: la ciudad de Ethos.
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