The world of Pendor – Capítulo 17

❤️📚 Descarga la app de uno nuestros lectores: lee novelas románticas en FoxyNovel. Descargar
[nightmode]
Síguenos en Facebook

Capítulo 17 – Sirvientes

— ¿Cómo han conseguido a estos esclavos?

—Algunos de ellos han sido vendidos a nosotros, otros fueron capturados recientemente para luego poder venderlos… una vez que los entrenen un poco para hacerles olvidar su naturaleza salvaje.

Sadren e Iris mantenían una mínima conversación. El primero podía notar mirando de reojo a los esclavos mirándole. Sentía que su cuerpo estaba siendo casi violado por la cantidad de ojos que tenía. Le generaba en todo caso algo de nerviosismo.

A pesar de ello, después de discutir algunas cosas con Iris, empezaba a caminar de celda en celda viendo que había en ellas. En cada una había algunas personas, humanos más que nada y con una apariencia algo maltratada. En las demás, ahí es cuando comenzaba a ver a diferente tipos de esclavos y precisamente, diferentes razas.

No había mucha variedad de ellos, solo unas pocas de ellas pero, viendo un poco mejor a cada uno no existía duda alguna que estas criaturas eran aquellas que alguna vez había leído o visto en películas en su anterior vida. Pero claro estaba que nada de esas cosas de las que leía y veía se parecía a lo que tenía frente a él, eran diferentes. Tenían similitudes pero no, eran otra cosa. Luego en su mente comparaba con lo que leyó en su habitación y, ahí fue entonces cuando se dio cuenta de muchas cosas.

— ¿Qué es esto? –señaló en una de las celdas donde se había quedado parado mientras miraba a Iris quien se acercó hasta él. Ella miró a donde Sadren estaba señalando y vio a algo que estaba sentado, mirando al suelo sin vida en los ojos.

— Esto es algo que trajeron hace dos días atrás. Una raza bastante peculiar que no sabemos a cual pertenece. Fueron traídos por los caballeros de la Llamarada de Clarion

— ¿Ellos capturaron esto? ¿Cómo?

— Ellos fueron pero, no sabemos cómo pudieron capturarla. Mató al menos 20 personas antes de ser capturada y ahora, está aquí –Sadren asentía en silencio. Con decir la palabra “capturarla” concluyó que era una mujer. La poca luz del lugar no brindaba una visión clara pero pudo alcanzar a ver que la piel de la esclava tenía un tono rojizo pero hasta allí, seguía sin saber que raza era.

— ¿Puede acercarse para verla mejor?

— Imposible. No entiende nuestra lengua por lo que es absurdo intentar

Sadren se puso a pensar un poco tratando de recordar en todo el tiempo que estuvo leyendo algo sobre las razas que tenían un color de piel rojizo. No recordaba con totalidad mucho, sabía de existencia de especies con color de piel diferente a la que habituaban ser pero no estaba seguro. A su cabeza venía solo dos razas, orcos y los oni. De ambos sabía que tenían color de piel característico, siendo el segundo más acercado al color de piel. Pero existían de color oscuras y así como los orcos que tenían una piel del mismo color.

— Oye, ¿estás bien? –como si fuese suerte alguna, la esclava levantó la cabeza mostrando su rostro. No tenía expresión alguna, una mirada con ojos perdidos y sin brillo. Al parecer si era un Oni y estaba en lo cierto. Los guardias e incluso Iris miraban a Sadren con cierta incredulidad debido a que nadie podía esperarse que supiera su idioma—. ¿No vas a responderme?

— No

Eso fue lo único que dijo. A pesar de haberle entendido, no quiso hablar por más intentos que hiciera Sadren para que hablara. Pero nada funcionaba, no respondía con nada. Esto le hizo suspirar y luego prosiguió a las otras celdas.

En la celda contigua se sorprendió al ver que alguien estaba atado por varias cadenas, no sólo en las muñecas sino en los tobillos y su cuello. Claramente demostraba que tan peligroso era. Pero no le sorprendía que fuera otra esclava, le parecía normal que entre tantos esclavos prevalezcan las mujeres ya que eran las más cotizadas. A esta esclava si se le podía ver y, sorprendentemente, encontró a una mujer de pelo blanco, una piel algo morena y lo mejor de todo, tenía orejas de gato sobresaliendo de su cabello. Sadren se quedó viéndola por unos segundos sorprendido. Si su memoria no le fallaba, conocía claramente la raza y más por ver algunas marcas en su cara y parte del cuerpo de color negro.

— ¿Cómo diablos hay aquí alguien de la raza de los Tigres Blancos?

— Oh… Ella… No creo que haga falta decir que vino desde el norte. Desconozco cuando vino pero ya estaba aquí cuando vine hace algunas semanas. Parece que nadie puede comprarla… ¿Acaso te interesa?

Sadren asintió. Sabía desde el fondo de su corazón que le será un poco imposible poder controlar a esta mujer, más sabiendo que su raza tenía que ver con los Clanes de la Montaña que siempre asaltaban pueblos del norte. Quiso hablar con ella pero, al parecer no quería eso. Cómo los idiomas era algo que claramente dominaba, uso algo de lo que conocía del idioma que usaba su raza que únicamente lo usaban los Clanes de la Montaña ya que lo conocían y consideraban como una especie de divinidad a los Tigres Blancos. Ella se sorprendió por saber que Sadren conocía su idioma. Pocos o casi nadie sabía su lengua y conocer a alguien, que encima de todo era alguien que no pareciese pertenecer a las montañas, era casi un milagro. En pocas palabras, aceptó las pocas palabras que le dio.

En las siguientes celdas, aunque había humanos, no faltaban algunas otras razas más. Más que nada, no paraba de sorprenderse ya que los esclavistas habían estado activos últimamente y no ellos solamente, algunas ordenes de caballería siendo la más destacada la Llamarada de Clarion y El Guantelete del Ébano también contribuían en lo que respecta de esclavos.

Cuando había terminado de ver y sorprenderse de las cantidades de esclavos, ya había pensado que más adquirir de momento. Dos elfos que a simple vista, pudo identificar que eran Noldor. Lethaldiran le habían enseñado a reconocer el olor de ellos a pesar de la suciedad que uno pueda tener y diferenciarlos de los elfos. Con ellos no tuvo ningún problema salvo que se sorprendieron al ver que un humano conoce su lengua. Ya Iris se había hecho la idea de que Sadren era todo un genio con un respaldo enorme si podía darle una hermosa gema qualis como pago de esclavos y otras cosas. Con eso ya estaba seguro de que era más que suficiente. También eligió a lo que era una joven de físico altamente fuerte.

Tras haber elegido a sus futuros sirvientes, Sadren le explicó a Iris algunas cosas con respecto a ellos y que si lo que le pedía para ellos estaba dentro del precio lo cual ella asintió y dijo que no debía preocuparse con respecto al precio.

———

Momentos más tarde, Sadren ahora ya estaba esperando en una de las habitaciones que había en el establecimiento. Más se ponía pensar que el edificio era más parecido a una casa por lo que le generaba duda del lugar. Para matar el tiempo, sacó un pequeño libro que siempre guardaba con él, haya leído o no, siempre traía uno y por eso quería leer hasta que se abrió la puerta entrando específicamente los esclavos que había elegido.

— Aquí están tus nuevas adquisiciones señor Sadren. Espero que le guste sus nuevas apariencias

Una de las sirvientas que antes había visto, entro junto con los esclavos que compró y se retiró haciendo una reverencia y por petición de él. No le sorprendía que estuvieran cuatro de los cinco esclavos. Debía convencer a ese quinto para tener un buen séquito.

— ¿Por qué debo llevar esto? Esto no es lo que me prometiste –La tigresa señalaba a Sadren. Vestía las típicas ropas de una sirvienta, un vestido largo y negro—. No puedo usar esto

— … En fin, un gusto conocerlos a ustedes, soy Sadren

Tuvo que preguntar a cada uno de ellos en su lengua si conocían al menos el latín y por suerte, tres de ellos lo conocían salvo la tigresa. Tampoco esperaba que ella supiera su lengua, los norteños y más que nada los Clanes era muy raro que conozcan otro idioma. De los elfos era esperado por su cercanía al Imperio y por parte de la mujer, que supiera su lengua significaba que era alguien que leía y estudiaba como él.

— De antemano les digo que no busco esclavos para las estupideces que uno los utiliza. Busco tener sirvientes, guardaespaldas, un séquito.

— ¿Por qué entonces tener que recurrir a esclavos entonces? –La chica rubia preguntó mientas se ponía a pensar—. Si tengo entendido y veo su ropa, es muy posible que usted sea hijo de algún señor o un señor mismo no se sabe. Puedes contar con leales vasallo, por eso no entiendo tu razón de comprarnos a mí y a ellos

— Tu razonamiento es bueno para una mujer que pertenecía a las Valkirias –La sonrisa de Sadren y su afirmación hizo que ella abriera la boca y sus ojos sorprendida. Quiso preguntar cómo lo supo pero levantó su mano para que no dijera nada—. No hace falta que preguntes como lo sé, solamente lo sé. De todas formas, ¿cómo te llamas?

— Sasha… señor

Sasha, la mujer alta, no quería hacerse la idea de ahora tener que llamar a lo que era un niño señor más sabiendo que aún no podía olvidar las enseñanzas que obtuvo de las Valkirias.

También Sadren preguntó a los demás sus nombres. La tigresa se llamaba Snow o eso al menos así le llamaba siempre. Un bonito nombre le dijo. Los otros dos restantes, los Noldor, se llamaban Atheldiran y Aeldarian. Ambos tenían el cabello rubio y unos ojos de color celeste fuerte, haciendo pensar que estaba viendo a Lethaldiran.

— ¿Tu nombre tiene qué ver con el noble Aeldarian?

— ¿Conoces al señor Aeldarian? ¿Un humano como tú?

— Un humano como yo puede saber más de lo que pueden saber todos ustedes… Sin ofender Snow –Snow era la única que no seguía la conversación por lo que se encontraba sentada en el sofá, ignorando el hecho de que ella era ahora una sirvienta. Sadren tampoco le importaba que ella actuara de esa manera, era de esperarse de alguien que vivía mayormente en las montañas—. En fin, conozco mucho de su raza y como vieron, su idioma. Además pagué bastante por ustedes por lo que espero que puedan servirme hasta que muera… o ustedes, lo que llegue a pasar primero.

Algunos minutos después, Sadren trató de aclarar algunas cosas y explicar otras a los cuatro. No podían ellos ir ahora hasta la academia de momento debido a la ceremonia. Luego, por lo que leyó en el reglamento y preguntó, los sirvientes y guardaespaldas se les permitirán a los estudiantes si estos lo solicitan con anticipación y eso fue lo que hizo pero no tuvo  una confirmación aun. Por eso con Iris había arreglado que se quedaran aquí y fueran atendidos como huéspedes. A la que sí aceptó llevar con él era a Snow. Los otros tres preguntaron la razón de ellos y simplemente les dijo que era la que menos conocía como era una ciudad, respuesta que no negaron y le dieron la razón. Imitó lo que hizo Iris antes, aplaudir para que aparezcan las sirvientas del lugar. No esperaba que funcionase tan rápido. A ambas le dijo que por favor tomaran cuidado de ellos por algunos días y posibles semanas hasta que se permita la llegada de esclavos.

— Antes de irnos, necesito que me acompañes un momento

— ¿Para qué? Oh… ¿Vas a hablar con esa criatura verdad? –Sadren asintió. Necesitaba hablar con ella para saber si podía contarla—. Puedo tener esta basura de vestido pero, puedo ayudarte si algo malo te sucede

— ¿Puede? Debes ayudarme. Soy tu señor y debes protegerme. Dejemos las charlas y acompáñame

Sadren debía hablar con ella. Quería poder tenerla a su lado más precisamente por su interés en su raza y por lo tanto, iba a volver a ver a la Oni.

Guardar Capitulo
Inicia Sesion para guardar capitulos Close
tunovelaligeras.com
❤️📚 Descarga la app de uno de nuestros lectores: leen novelas románticas en FoxyNovel. Descargar
🦊

FoxyNovel

Lee Gratis

★★★★★
Descargar